LA ESCALERA AL CIELO. PARTE 34: UN NUEVO CENTRO DE CONTROL DE VUELOS: JERUSALEN

ByOskarele

Igualmente sagrada para judíos, musulmanes y cristianos, Jerusalén, cuya atmósfera parece cargada de algún misterio inexplicable, ya era una ciudad santa antes de que el rey David estableciera en ella su capital y de que Salomón construyera la “Morada del Señor”, su famoso templo. Cuando Abraham llegó a sus puertas, Jerusalén ya era un centro de culto bien establecido de "EL, el Supremo, el justo del Cielo y de la Tierra".

El nombre más antiguo de la ciudad es Ur-Shalem, la "Ciudad de Shalem" o, traduciendo el nombre propio, la "Ciudad del Ciclo Completado", que sugiere una asociación con El Dios de las órbitas o con asuntos orbitales. Pero ¿Quién era Shalem? Los estudiosos proponen varias teorías. Unos, como Benjamim Mazer, dicen que se trata de Shamash, el nieto de Enlil. Otros prefieren identificarlo con Ninib, el hijo de Enlil. Pero, en todas las teorías se menciona la conexión de las raíces de Jerusalén con el panteón mesopotámico.

La ciudad de Jerusalén, desde sus inicios, tiene tres picos de montañas. De norte a sur, son los siguientes: monte Zofim, monte Moria y monte Sión. Los nombres denuncian sus antiguas funciones. El más al norte es el "Monte de los Observadores" (actualmente llamado monte Scopus); el céntrico "Monte del Direccionamiento"; el más al sur "Monte de la Señal" (Mantienen esas denominaciones a pesar del paso de los milenios)

De estos tres montes, el Monte Moria fue siempre el más sagrado. El Libro del Génesis afirma explícitamente que Dios mandó a Abraham ir hacia allí en compañía de su hijo Isaac en aquella ocasión en la que quiso probar la fidelidad del patriarca. Las leyendas judias cuentan que Abraham reconoció el monte Moria a distancia porque vio sobre él "un pilar de fuego yendo de la tierra hasta el cielo y una nube pesada donde se veía la Gloria de Dios". (Ese lenguaje es casi idéntico al usado en la descripción bíblica sobre el descenso de Dios en el monte Sinaí)

Y es que precisamente sobre ese monte se levantó una gran plataforma que nos recuerda un poco a Baalbek, aunque esta de Jerusalén sea mucho mas pequeña. Y sobre aquella plataforma es donde se construyó el templo dedicado a Yahveh, en época y por orden del Rey Salomón. Por eso se llama también “El monte del Templo”, aunque actualmente esta ocupado por varias mezquitas y templos musulmanes, de los cuales el más famoso es la Cupula de la Roca, significativamente, traída de Baalbek por el califa Abd-al-Malik en el siglo VII (en Líbano adornaba una iglesia bizantina), pensada para dar techo a un edificio octagonal que erigió para abrigar la Roca Sagrada, una enorme piedra a la cual, desde tiempos inmemoriales, eran atribuidas cualidades mágicas y divinas.


Los judíos afirman que ese lugar fue donde Abraham estuvo a punto de sacrificar a su hijo Isaac por orden de Yahveh, donde Jacob vio la escalera al cielo, y donde se encuentra el corazón del templo de Jerusalén. Otras tradiciones judías dicen que es el punto donde se puso la primera piedra para construir el mundo.

Los musulmanes creen que fue esa la Roca Sagrada desde la que Mahoma, su profeta, partió para visitar el Cielo: Según el Corán, el arcangel Gabriel transportó al profeta desde la Meca a Jerusalén, con una rápida paradica en el monte Sinaí. Para subir al Cielo, en compañía del ángel, Mahoma usó una "escalera de luz". Después de pasar por los Siete Cielos, finalmente se vio en presencia de Dios, que le dio unas cuantas instrucciones y, enseguida, lo mandó de nuevo pa la Tierra, por el mismo rayo de luz, llegando de nuevo a la roca. De allí retornó a la Meca, con otra parada rápida en el monte Sinaí, montado en el “caballo alado del ángel”.


Los viajantes de la Edad Media pensaban que la Roca Sagrada era un enorme bloque de piedra cortada artificialmente en forma de cubo, cuyas esquinas apuntaban para los cuatro puntos cardinales. Sin embargo, como sólo la parte superior de la roca es visible, la idea de que tiene forma cúbica debe haberse originado de la tradición musulmana que afirma que la Gran Piedra Sagrada de la Meca, la Kaaba, es una réplica (hecha por orden divina) de la Roca Sagrada de Jerusalén, pues hoy se sabe que no tiene esa forma y que tiene estancias subterráneas debajo.

Lo cierto es que fue allí mismico donde Salomón construyó el Primer Templo, siguiendo instrucciones precisas dadas por su Señor. El Sancta Sanctorum fue erigido precisamente encima de la Roca Sagrada, y era la estancia mas importante del templo, en la parte mas interior, toda revestida de oro, pensada para albergar el Arca de la Alianza, del interior de la cual Dios habló a Moisés en el desierto.


¿Seria Jerusalén, pues, un centro de comunicaciones divino, un lugar donde había una Piedra “que susurraba”, por la cual la Voz de Dios era irradiada para áreas más remotas? Sitchin piensa que esto no es tan absurdo como puede parecer. De hecho la Biblia lo dice bien claro: "Responderé al Cielo y ellos responderán a la Tierra", garantizó el Señor al profeta Oseas. Amos profetizó que "desde Sión, Yahveh rugirá, de Jerusalén su voz emanará". Y el salmista afirmó que cuando Dios hablara desde Sión, sus pronunciamientos serían oídos en todos los confines de la Tierra y en el Cielo.

La Piedra Sagrada de Jerusalén estaba escondida en una cámara subterránea. Sabemos de eso por medio de un texto llamado “Lamentación sobre la desolación de Jerusalén”, en el que describe lo que pasó después de que la ira del Señor cayese sobre su pueblo: “El palacio fue abandonado por los habitantes; Olvidado está la cumbre del monte Sión (y) El "sondador que testifica, La Caverna del Eterno Testimonio, Es lugar de broma de asnos salvajes, Pasto para rebaños.” Después de la restauración del templo de Jerusalén, prometieron los profetas, "la palabra de Yahveh de Jerusalén emanará". Isaías garantizó al pueblo que no sólo la "Piedra del Testimonio" sino también las "funciones de mediación" le serían devueltas.

Para poder servir como Centro de Control de la Misión, Jerusalén tenía que quedar localizada en la línea que dividía el Pasillo de Aterrizaje por la mitad. Sus tradiciones confirman esa posición de peso y sugieren que era la Roca Sagrada la que marcaba el centro geodésico de la ciudad. Según las tradiciones judaicas, era el "ombligo de la Tierra": El profeta Ezequiel se refería al pueblo de Israel como "habitantes del ombligo de la Tierra". El Libro de los Jueces relata un incidente donde el pueblo descendía de las montañas venido del "ombligo de la Tierra". Ese término señala a Jerusalén como un punto focal, un centro de comunicaciones, del cual salían" cordones" (una línea continua de señales) en la dirección de otros puntos de la Red de Orientación.

Ah, y Jerusalén queda exactamente en esa línea que partía por la mitad el triangulo Ararat-Gizeh-Monte Umm Shumar…


Jerusalén, según el Libro de los Jubileos, era uno de los cuatro "Lugares del Señor" en la Tierra, siendo los otros el "Jardín de la Eternidad", en la Montaña de los Cedros (Líbano), la "montaña del este", el monte Ararat, y el monte Sinaí. Tres de ellos quedaban en las "tierras de Sin" (o Shem), hijo de Noé del cual descendían los patriarcas de la Biblia. Y esos lugares estaban interrelacionados: “El Jardín de la Eternidad, el más sagrado, Es la montaña del Señor; Y el monte Sinaí, en el centro del desierto; Y el monte Sión, en medio del ombligo de la Tierra. Los tres fueron creados como lugares sagrados. Mirando unos hacia los otros.

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