FELIPE.

(B)

Cuando mis hijos eran pequeños tenían un hámster en una pecera de vidrio con virutas de madera. Se llamaba Felipe. Y era un tipo estresado.
¿Conocen esa suerte de escalerita circular en la que corre un hámster?
Corre y corre sin rumbo para deleite de los peques.…

En honor a la verdad, hay días en que soy un hámster. Me trepo a la rueda de la vida y corro sin saber cuál es la meta o en el mejor de los casos, a una meta que no busco.
Y es que tengo, igual que Felipe, muchos espectadores que observan mi hazaña…no los puedo defraudar.
Un día de estos voy a saltar de esa rueda loca…quizás hoy.

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