LA LEYENDA DEL LAGO LOLOG.

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Lolog es un lago ubicado en el departamento Lácar de la provincia del Neuquén, Argentina, en los Andes.
El lugar posee una superficie de 35 kilómetros cuadrados y esta situado a 960 metros de altura sobre el nivel del mar.
El lago Lolog posee muy bajas temperaturas con lluvias y nevadas

Es un lago de tipo origen glaciario, que ocupa un estrecho valle perpendicular a la Cordillera de los Andes. Está rodeados de un denso bosque andino patagónico, formado especialmente por lengas y coihues.
El lago es accesible por medio de dos buenos caminos de ripio, que lo comunican con las cercanas ciudades de Junín de los Andes y San Martín de los Andes.

Está parcialmente ubicado dentro del Parque Nacional Lanín y, en esas zonas, la flora y fauna originales se conservan en buen estado. Pero la costa este, la más baja, es de propiedad privada; existen en ella algunas estancias dedicadas a la ganadería, y una incipiente villa turística, que lleva el nombre del lago. En esta villa, la destrucción de los bosques nativos y la introducción de especies muy agresivas, especialmente pinos, amenaza seriamente el ambiente natural de la zona. Y la invasión de especies foráneas podría estar expandiéndose por medio de semillas por la superficie del lago, causando daños a todo el entorno.
Este lago es un destino buscado y prestigioso para la pesca de truchas.

Existe una leyenda muy bonita que cuentan los mapuches lugareños:

“Hace muchísimo tiempo, donde hoy se halla el Lago Lolog, había un lago muy pequeño rodeado por menucos y pantanos. Lo llamban Paila Có (agua tranquila) por la serenidad que siempre reinaba en él. Cerca de allí vivía una familia mapuche que tenía una hermosa hija que acostumbraba peinarse todos los días a la orilla del laguito.
Sucedió que una fresca mañana de otoño la jóven escuchó una voz que la llamaba desde el lago: – soy un joven rey y estoy solo en mis dominios, si vienes conmigo serás una reina rica y feliz.
La niña, hechizada, decidió seguir al joven de relucientes vestiduras y voz cautivante sin escuchar los gritos y ruegos de sus padres que la llamaban para que no los abandonara.

Después de un año de lo acaecido, la joven apareció en la ruca (casa) de sus queridos padres ataviada con ricos vestidos y joyas de oro y plata. – ¡No estén tristes! – les dijo – Yo soy feliz y cada año vendré a verlos, pues lo único que me falta es el cariño de ustedes. Ahora tengo que irme.
El padre desesperado, tomó fuertemente a su hija para impedir su partida, diciéndole- ¡ No te dejaré ir sin nosotros, eres nuestra única hija!
De repente, se escuchó un fuerte temblor y un viento huracanado se llevó a la muchacha. Al mismo tiempo, la ruca fue uniéndose al menuco junto a los angustiados padres.
El lago se fue agrandando hasta llegar a lo que hoy es el Lolog.

Allí en el fondo están aún viviendo felices, con su hija de larga cabellera y el joven rey.
Cuentan los pobladores más antiguos, que en los días muy calmos se puede observar a través de las profundas aguas transparentes, la vieja Ruca y sus felices moradores.

Y que si alguna vez, añorando su querida tierra verde, suben a la superficie para recordar, el lago se estremece y se desencadenan tormentas que sacuden las tranquilas aguas.
Nadie se atreve a acercarse al Lolog y menos navegar por sus aguas.

Fuentes: http://www.youtube.com/watch?v=2cU_CH7tfYk&feature=related
http://www.neuquentur.gob.ar/comunidades-mapuche/1571/leyendas-del-pueblo-mapuche
http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache%3ARAS497U8LF0J%3Aargentinaturismo.org%2Fneuquen%2Flago-lolog%2F+Lago+Lolog&cd=15&hl=es&ct=clnk&gl=ar

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