BREVARIO DE MATERIAS MEDICAS NATURALES cap7. hijo de la canícula (el AZOFAIFO)



bymoser

terminando el verano; para bien… tendrá q ser…siempre para bien; llegando el otoño; periodo de transición; la canícula; la 5ª estación; un periodo, como todos, peculiar; un periodo para el reabastecimiento vista al largo invierno; tiempo de ir recogiendo, cigarras; tiempo de azofaifos

no ha lugar pa profundizar, pero mas allá de la tediosa e inabarcable, obtusa y difícilmente congeniable lista de propiedades, componentes, vitaminas y agentes anticancerigenos en las q se descomponen y clasifican los alimentos en pos del consumo idóneo y personalizado… todo, todo, se resume en come lo q da la tierra, según sea la temporada y allá donde t encuentres; luego sí, existen las migraciones y este mundo globalizado; existen diferentes grupos sanguíneos y todo lo demás, pero lo q es seguro, es q no hay cerezas en otoño… ni falta q hace.

*y además son carísimas

el azufaifo -por ir cumpliendo objetivos de estos de los curriculums académicos (cualquier día nos homologan)- es el fruto del jinjolero y es conocido tradicionalmente también como jínjol o jujuba; originario, al parecer, del medio norte de áfrica-oriente medio, se extiende, ya muy remotamente, hacia la india y china; más tarde salpicará buena parte de la cuenca mediterránea y aquí en andalucía, donde me encuentro, es habitual su, por otro lado, escaso cultivo.
aquí, en esta sección, quedamos un tanto desmarcados del análisis nutritivo para centrarnos en materias “más medicas” pero puesto q el azufaifo reúne para sí, una corroborada y extendida tradición terapéutica, de hecho la medicina china cuenta con él en no pocas de sus formulaciones, huelga decir q merece y haremos una excepción.

“es muy versátil” q diría mi prima cuando le cuesta concretar; su naturaleza es neutra, solo un tanto tibia; es dulce; y actúa sobre el sistema bazo-estomago, sobre el digestivo; con lo dicho, si seguís un tanto el brevario, quizás ya habréis adivinado q es un tónico de Qi; da energía per se; y, secundariamente, por activar el digestivo y aumentar, en definitiva, su eficiencia a la hora de obtener energía del alimento procesado.

así, en la línea de materias ya tratadas, se convierte en un gran reconstituyente para estados de debilidad; falta de apetito, palidez, dejadez, respiración corta-“me falta el aire”, heces blandas; bien sea por el paso devastador de una enfermedad extenuante, bien porque así sea nuestro mediocre estado habitual.

¿versátil?; es seguro y sus cualidades son, casi siempre, muy bien recibidas sea cual sea nuestro estado; con la salvedad q conlleva tanta dulzura; eso de q el amor empalaga; la humedad; de notar pesadez de estomago, cuando sintamos nuestro pecho-abdomen bloqueado, no debemos añadir NUNCA más dulce; tampoco azofaifos, tampoco, como norma general, al ser tibia, ante cuadros de calor, por seguridad.

hablando del amor, hablemos del corazón y sus latidos; como resultado de su acción nutricia, también por su condición dulce y por tanto sedante, resultara benefactor del equilibrio emocional y facilitara la remisión de cierto nerviosismo incoado; en caso de un cuadro crónico, la semilla es más efectiva, ya q actúa directamente sobre el corazón y más resolutiva ante síntomas como la irritabilidad, el insomnio o la sudoración nocturna habitual; su uso, entonces, si lo queremos exitoso, es preferible bajo una supervisión instruida.

poco más por mi parte q me canso; solo una nota; se menciona con reiteración en la eco-red del uso tradicional de la raíz en caso de fiebre; poco puedo decir al respecto, lo desconozco; invitados quedáis pues, a apostillar… a corregir, discutir, incluso enmendar…como, por demás, siempre.  

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