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FRANCO Y LA TUMBA DE UN MASÓN

ByOskarele

En 1952, un tipo que llegó a general y que por diferentes avatares llegó a gobernar durante casi 40 años este país nuestro, visitó el recién restaurado monasterio de Poblet, abadía cisterciense de Tarragona, Cataluña. Y se ve que durante aquella visita, Franco exigió al abad que retiraran de allí la tumba en la que estaba enterrado en Duque de Wharton (1698-1731) conocido masón inglés que el 17 de abril de 1928 fundó la primera logia española.

Los motivos del dictador estaban claros, pues siempre estaba hablando del “Contubernio judeo-masónico”. En este fragmento de su libro sobre la masonería (del que hemos hablado en la sección “Hijos de la viuda”) dice los siguiente al respecto de este señor: “Desde que Felipe Wharton, uno de los hombres más pervertidos de su siglo, fundó la primera logia masónica de España hasta nuestros días, la masonería puso su mano en todas las desgracias patrias”…

He estado buscando información para ver si Paquito consiguió su propósito, pero no he podido encontrar nada al respecto. Si alguien sabe algo…

Aquí mas info de Wharton: http://es.wikipedia.org/wiki/Philip_Wharton, del monasterio: http://es.wikipedia.org/wiki/Poblet y nuestro artículo sobre el libro de Franco: http://plqhq.blogspot.com/2010/05/masoneria-segun-franco.html

LAS PIRÁMIDES DE GÜÍMAR. PARTE 5. ¿LAS HIZO UN ANTIGUO PROPIETARIO MASÓN?

ByOskarele

Como hemos dicho en artículos anteriores, queda claro, por estudios realizados por astrónomos oficiales, que las pirámides del complejo principal (tres) están orientadas solsticialmente, tanto con el invierno como con el de verano. Esto es importante porque son numerosísimas las culturas en las que se celebran festivales conmemorativos en esas fechas y se construyen muchos edificios orientados a la salida del sol en esos días.

Así, una vez comprobado esto, las estructuras adquieren un significado especial, y hacen más difícil de creer la idea de que fuese una construcción espontanea de los lugareños para limpiar los campos de piedras, así como complican la datación oficial, que las sitúa en el siglo XVIII.

Pero existe una teoría totalmente distinta a todas las que hemos esbozado hasta ahora: hay quien plantea la posibilidad de que fuesen obra de un masón tinerfeño del siglo XIX llamado Antonio Díaz Flores, propietario del terreno donde se encuentran las construcciones desde 1854. En un documento anexo a su testamento, fechado el 29 de diciembre de 1881, se menciona por primera vez por escrito la presencia de las curiosas pirámides: “Aquella (la finca) ha quedado dividida de sur a norte por una línea angulosa (…) retrocede formando ángulos casi rectos hasta tomar el paseo principal; o sea, el de sur a norte hasta pasar por el majano de la Hoya. De esta manera quedará a la parte del oeste de la finca el majano que se halla frente al semillador…”

En el texto se describe la propiedad, incluyéndose los majanos famosos. Por primera vez. Y esto es curioso, porque uno de los argumentos de los que creen que no son obras prehispánicas es precisamente lo extraño que es que ninguno de los conquistadores mencione las construcciones.

Por este motivo algunos investigadores plantean que este señor Díaz Flores fue el que realizó las obras, pues en su contrato de compra tampoco aparece ninguna reseña de tan singulares edificios. Pero ¿Es posible que este masón fuese el constructor? Y si lo hizo ¿Con que intención?

Antes de nada decir que este señor, aun siendo masón, no tuvo un papel nada importante en el desarrollo de la masonería en la isla. Se sabe que es oriundo de Güímar (1810), que fue iniciado en la Logia Teide, de Tenerife (según consta en su acta de admisión, que está en el Archivo General de la Guerra Civil Española en Salamanca)… pero poco mas

Es cierto que las pirámides tienen mucha importancia simbólica para determinados ritos masónicos, especialmente en las obediencias egipcias. Esto unido a la gran importancia simbólica de las orientaciones solsticiales hace pensar que igual este señor pudo construir.

Es cierto que en Tenerife se vivió en el siglo XIX un autentico boom masónico, como demuestra, por ejemplo, El Templo masónico de Azaña, en Santa Cruz de Tenerife, que posee un valor histórico inigualable, pues es el único templo masónico español anterior a la Guerra Civil que se conserva, con dos preciosas esfinges en la entrada, así como otros símbolos egipcios. Pero hay otras obras masónicas de importancia en la isla, como el Mausoleo del marqués de la Quinta Roja, de 1880.

Pero sobre decir que esto no son más que especulaciones y que no hay la más mínima prueba de que este señor Díaz Flores fuese el constructor de las pirámides.

(Esta teoría es obra de Antonio Aparicio y César Esteban, investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (y que también trabajaron hace 15 años en la cuestión de la orientación astronómica de esos monumentos). Se recoge, junto a una discusión pormenorizada de todas las circunstancias que las han rodeado, en un libro aparecido en diciembre de 2005: "Las pirámides de Güímar. Mito y Realidad".)

En realidad no hay la más mínima prueba de nada, siendo lo único cierto que las construcciones tienen forma de pirámide escalonada y que algunas están orientadas al solsticio. El resto, la datación, la autoría, la forma de construcción, es un misterio que nunca, posiblemente, podamos resolver.

Fuente aquí: http://www.akasico.com/noticia/1455/Geograf%C3%ADa-m%C3%A1gica/piramides-guimar-obra-masonica.html, mas info aquí: http://usuarios.multimania.es/cronicasdelmisterio/piramides%20guimar.htm, aquí: http://elmason.blogspot.com/2006/01/la-masonera-en-gmar.html y aquí: http://elmason.blogspot.com/2006/01/pirmides-de-gmar.html.


PITÁGORAS Y SU ESCUELA ESÓTERICA, PARTE 5. LA MASONERÍA Y PITÁGORAS

ByOskarele

Se cuenta que después de haberse iniciado Pitágoras en los Misterio Egipcios, le preguntaron que había visto en el Templo, y respondió: nada. Suele pasar con los iniciados. Aun no saben leer entre letras. La relación de Pitágoras con la masonería es evidente, tanto por el parecido en la organización por grados de su escuela esotérica, como en los temas tratados. Los propios masones reconocen a Pitágoras como uno de sus primeros maestros.

Existe un curioso escrito llamado  “Ciertas preguntas con respuestas a las mismas, concernientes al misterio de la Masonería, escritas por la mano del Rey Henry, el sexto de su nombre, y fielmente copiado por mí Johan Leylande, anticuario, por orden de su alteza”, reproducido en el libro “Ilustraciones de la Masonería” por William Preston en 1829, aunque supuestamente encontrado por John Locke en 1696.

Este manuscrito define la masonería como “el conocimiento de la naturaleza y la compresión de las fuerzas que hay en ella”, y anuncia explícitamente el vínculo entre la masonería y Pitágoras. En él se cuenta la historia de un tal Peter Gower (claro acróstico de Pitágoras), un griego que viajó por Egipto, Babilonia y Persia y a todos los países donde los “venecianos” (fenicios en realidad) habían introducido la masonería. En todas aquellas primitivas logias fue admitido el tal Gower, que a su regreso, fundó una logia en Crotona, donde “hizo muchos masones”, muchos de los cuales llevaron el arte de la masonería a Francia e Inglaterra. La autenticidad de este documento no está del todo clara, pero no deja de ser interesante.
(Más info aquí)

Pero el caso es que en otras obras masónicas antiguas aparece, destacando especialmente “Las constituciones de Anderson” (que ya mencionamos en un artículo anterior). Se trataba del reglamento interno de la Gran Logia de Londres y fue aprobada el 17 de enero de 1723. Anderson redactó una historia del arte de la construcción que empieza con la identificación de Adán como el primer Masón que existió, sigue con Caín, y continúa su genealogía, pasando por Noé y Abraham, Asiria, los israelitas invadiendo Canaán, las Pirámides de Egipto, Moisés, Salomón, su Templo, Hiram, Grecia, Pitágoras, los romanos, los bárbaros y por último su natal Britania.

En el "Manuscrito Cooke" (aproximadamente de 1.400) y del que hablamos anteriormente en nuestro artículo sobre Jakin y Boaz, las columnas masónicas, se dice lo siguiente:
"Y por ello idearon escribir todas las ciencias que habían encontrado en estas dos piedras, de manera que si Dios se vengaba con el fuego el mármol no fuera quemado, y si Dios se vengaba con el agua la otra piedra no se hundiera. Y por ello rogaron al hermano mayor de Jabal que construyera dos columnas con estas dos piedras, esto es, mármol y laterus, y que esculpiera en los dos pilares todas las Ciencias y las Artes que habían hallado. Y así se hizo (...) Y muchos años después del Diluvio, como narra la Crónica, estas dos columnas fueron halladas y, como dice el Polycronicón, un gran doctor llamado Pitágoras encontró una, y Hermes, el filósofo, encontró la otra, y enseñaron las ciencias que en ellas hallaron escritas."
(Aquí lo podéis leer completo)

En la escuela Pitagórica convergieron muchas tradiciones y se fundieron en una enseñanza comprensiva acerca del lado oculto de la vida, la metafísica Pitagórica reposa sobre un panteísmo extraño, sobre la idea de que Dios es todo y todo es Dios y sobre la especulación filosófica y científica resultante de la Teoría del Número.


El proceso de iniciación y perfeccionamiento masónico, basado en un sistema de grados, desde el más bajo, el aprendiz, al más alto, el maestro, tiene un claro paralelismo en la organización de la Escuela Pitagórica: los alumnos estaban divididos en tres grados: Los Akoustikoi u oyentes, de tres a cinco años donde no tomaban parte en las discusiones y recibían enseñanzas de un maestro. El segundo grado, los Matematikoi quienes coordinaban el estudio de la Matemáticas, la Geometría y la Música y las correspondencias entre ellas. El tercer grado Los Phisikoi dedicados a estudiar la vida interna. No es de extrañar que los antiguos masones tomasen como modelo esta escala gradual.

El pensamiento de la Escuela Pitagórica fue recogido por sus discípulos y difundido por todo el Mediterráneo y el cercano oriente, influenciando en la Alejandría hermética y gnóstica de los primeros siglos después de Cristo, en los primeros padres de la Iglesia, en el esoterismo judío (la cábala) e islámico (el sufismo), llegando en el renacimiento (quizá antes en Al-Ándalus) a los antiguos arquitectos y constructores medievales y renacentistas, en cuyos tratados Pitágoras suele aparecer asociado a Hermes.

SIMBOLISMO MASONICO
Ciertamente el Pitagorismo ha dado numerosos símbolos a la Masonería, o en cualquier caso muestran una identidad palpable con algunos de los símbolos más importantes de su escuela: por ejemplo el Delta Luminoso, símbolo en la Masonería del Gran Arquitecto del Universo, y que se corresponde perfectamente con la Tetraktys anteriormente nombrada.


O el Pentagrama, de suma importancia en la simbólica del grado de compañero (donde recibe el nombre de “estrella flamígera”), y que los pitagóricos consideraban como su signo de reconocimiento y un emblema del hombre plenamente regenerado. Entre los arquitectos medioevales el pentagrama fue uno de los módulos principales en el diseño de los planos de las catedrales y otros edificios de carácter civil, pues según ellos en esa figura geométrica, presente en la estructura de muchos seres vivos, se revela la Inteligencia constructora del Gran Arquitecto.


Asimismo, el triángulo rectángulo de lados 3-4-5 (el triangulo sagrado egipcio), con el que demostraron el famoso teorema, es otro de los símbolos que confirman la vinculación entre el Pitagorismo y la Masonería; por no hablar de la Plancha de Trazar, basada en la “tabla de Pitágoras”, y estrechamente ligada al simbolismo de los nueve primeros números y al grado de Maestro.

Por tanto, la principal herencia que deja Pitágoras a los masones es la geometría y la aritmética. Sin Pitágoras no podrían haber levantado catedrales. Su escuela sirvió de modelo para la iniciación masónica y sus símbolos numéricos y geométricos enormemente apreciados por la logia.

Los masones tienen mucho que agradecer al sabio de Samos.

Mas info y fuentes por aquí, aquí y aquí

HISTORIA DE LA HERMANDAD MASÓNICA (PARTE 27) LAS REVOLUCIONES ESPAÑOLAS. PRINCIPIOS DEL SIGLO XX. PRIMO DE RIVERA Y EL CAMINO HACIA LA REPUBLICA


ByOskarele

Tras morir Canalejas se suceden los gobiernos del Conde de Romanones y Eduardo Dato. España decide permanecer neutral en la Primera Guerra Mundial. Los partidos dinásticos no terminan de conectar con la sociedad civil y el PSOE, los republicanos, los nacionalistas catalanes y los nacionalista vascos con el PNV, representan mejor las aspiraciones populares.

El año 1917 es el de las revueltas: el ejército se une en torno a las Juntas Militares de Defensa en sus enfrentamientos internos; republicanos y socialistas se alían para ofrecer una alternativa al sistema político, al igual que los nacionalistas catalanes y vascos, y son suspendidas las garantías constitucionales; la huelga revolucionaria de agosto-septiembre provoca graves enfrentamientos entre sindicatos y fuerzas del orden.

Se irán sucediendo diferentes gobiernos, unos conservadores, otros liberales, hasta que, en 1923, con el apoyo del ejército, de la burguesía y del rey Alfonso XIII, el general Primo de Rivera se hizo con el poder, siendo esto contestado solo por los sindicatos obreros, los republicanos y los masones, cuyas protestas fueron inmediatamente acalladas con la censura y la represión.

Se creó un Directorio Militar con nueve generales y un almirante, cuya finalidad en sus propias palabras era "poner España en orden" para devolverla después a manos civiles. Se suspendió la Constitución, se disolvieron los ayuntamientos y se prohibieron los partidos políticos .  Y la masonería entro en barrena.

Se trataba de un movimiento similar a los que se estaban dando en otros países europeos: El fascismo se implanta en Italia en 1925, se funda en Alemania el Partido nazi, Rusia queda sometida a la dictadura de Stalin y los regímenes totalitarios alcanzan a Portugal y Polonia. Y poco después Hitler accedería al poder en Alemania.

En un primer momento, Primo de Rivera, no ataca a los masones, pero sería precisamente Mussolini quien le instiga sobre las presuntas maldades de la Orden, durante la visita de los reyes de España a la Italia Fascista. Desde entonces se inicio una persecución moderada, siendo encarcelados numerosos masones, incluso algún Gran Maestre del GOE

Se reprimió el sindicalismo de la CNT y el Partido Comunista de España recién creado, aunque la dictadura toleró a UGT y al PSOE, siempre reticentes, para poder mantener cierto contacto con los dirigentes obreros. La burguesía catalana también comenzó prestándole su apoyo. La legislación social limitó el trabajo de la mujer, construyó viviendas obreras e instituyó un modelo de formación profesional.

Inició igualmente una política de amplias inversiones públicas para mejorar las comunicaciones (carreteras y ferrocarril), regadíos y energía hidráulica. Con estos logros alcanzo una relativa popularidad que pronto se volvió en su contra: La burguesía catalana vio frustrados sus intentos descentralizadores, las condiciones de trabajo seguían siendo pésimas y la represión sobre los obreros fue distanciando a la UGT y el PSOE del proyecto del dictador.

La economía se mostró incapaz de asumir la crisis mundial de 1929. En enero de 1930, Primo de Rivera dimite. La monarquía, cómplice de la dictadura, será el objeto en cuestión a partir de la unión de toda la oposición en agosto de 1930 en el llamado Pacto de San Sebastián. Desde este momento se inicia una rápida expansión de la masonería, ya liberada del yugo de la dictadura riveriana.

Los gobiernos de Dámaso Berenguer llamado la dictablanda, y de Juan Bautista Aznar-Cabañas no harán otra cosa que alargar la decadencia. Tras las elecciones municipales de 1931, el 14 de abril se proclama la Segunda República, dando así fin a la restauración borbónica, periodo en el que la masonería tendrá una edad de oro sin precedentes en este país.

HISTORIA DE LA HERMANDAD MASÓNICA (PARTE 26) LAS REVOLUCIONES ESPAÑOLAS. PRINCIPIOS DEL SIGLO XX. LA SEMANA TRAGICA Y LOS MOVIMIENTOS OBREROS

ByOskarele

En 1898 España pierde sus últimos bastiones coloniales: Cuba, Puerto Rico y Filipinas, en una guerra con los Estados Unidos que resultaría humillante para la sociedad española, por lo que este año es conocido como el año del “desastre”. Fue especialmente dura la perdida de Cuba (hoy en día sigue empleándose en el argot cotidiano la expresión “Mas se perdió en Cuba”), tras la insurrección de José Martí. El estallido del buque norteamericano Maine el 15 de febrero de 1898 desató la guerra en la que la escuadra norteamericana del atlántico atacó Cuba, y la del pacífico, desde Hong Kong, hizo lo propio con Filipinas. En julio capitulo Cuba y al mes siguiente Filipinas.

Esta perdida colonial hace que se produzca una grave crisis de identidad en la antigua metrópoli, surgiendo lo que se denominaría el “Regeneracionismo”, como intento de corregir los errores del pasado y encontrar un nuevo camino en todos los sectores. En 1902 accede al trono Alfonso XIII, con Antonio Maura como jefe del gobierno. El objetivo principal era evitar la temida revolución obrera, para lo que se inicia un proceso aperturista y descentralizador, a lo que desde un primer momento se enfrenta el ejército.

En esta época las dos grandes organizaciones masónicas son el Gran Oriente Español, con sede en Madrid, y la Gran Logia Regional Catalana, con sede en Barcelona. Entre ambas se hace un pacto en 1903 de amistad y mutuo reconocimiento. Fue cumplido hasta 1917, fecha en la que El GOE comienza a instaurar logias en Cataluña, rompiendo el pacto.

Como reacción la Logia Catalana se extiende al resto de la península, pasando a llamarse Gran Logia Española, integrada desde 1921 en la Asociación Masónica Internacional de Ginebra.

A partir de ese momento y hasta 1936 serán las dos obediencias más importantes, a las que se les une La Gran Logia Unida, formada por escisiones de la GLE. El GOE será quien tenga mayor importancia y difusión, tanto en estos años como a lo largo del siglo.

En 1909 se produjo un acontecimiento decisivo: la Semana Trágica de Barcelona, provocada por la Guerra con Marruecos, que se inicia ese año y durara hasta 1927. Ante los reclutamientos forzosos surgen protestas y huelgas. El 26 de julio  se fija un paro de 24 horas  en Barcelona, que desembocara en una sucesión de hechos violentos. La inicial protesta antibelicista va girando en protesta anticlerical, con el incendio de iglesias y conventos. Se proclamara el estado de guerra en Barcelona y  comienzan los enfrentamientos armados.

El balance de los disturbios supone un total de 78 muertos (75 civiles y 3 militares); medio millar de heridos y 112 edificios incendiados (80 religiosos). Se detiene a varios millares de personas, de las que 2000 fueron procesadas resultando 175 penas de destierro, 59 cadenas perpetuas y 5 condenas a muerte, entre ellas la de Francisco Ferrer Guardia, masón, miembro de la Logia "La Verdad" (integrada en la Gran Logia Regional Catalana), desde el año 1902, y afiliado también, durante su exilio en París, en el centro masónico de la Rue Cadet. Ferrer Guardia llegó al grado 31 de la masonería, conferido por el Gran Oriente de Francia.

Suyas son las palabras: "No nos interesa hacer buenos obreros y empleados, buenos comerciantes. Queremos destruir la sociedad actual desde sus comienzos".

El Consejo de la Orden del Gran Oriente de París envió a todas las organizaciones masónicas del mundo un manifiesto de protesta contra la ejecución del Francisco Ferrer. Como consecuencia de esta semana trágica, Antonio Maura pierde el poder y sube al pódium José Canalejas, masón  apoyado por la Gran Logia catalana, que curiosamente sería asesinado en 1911 por un anarquista (Francisco Franco, bajo el seudónimo de Jakim Boor, en su libro Masonería acusó a la masonería de haber asesinado a José Canalejas, siendo el mismo masón, para vengarse de su rebelión, pero ya sabemos lo veraz de la información de este panfleto anti-masónico)
Lo que sí es cierto es que dentro de los emergentes movimientos obreros (el PSOE, la UGT…) hubo muchos masones, muchos de ellos dirigentes destacados, lo que no es extraño, pues estas doctrinas, basadas en los movimientos comunistas surgidos en las Internacionales obreras, tenían bastantes puntos en común con la masonería: en primer lugar un fuerte ímpetu anticlerical, pero también la idea de que extender los derechos humanos, conseguir la libertad y la igualdad, así como acabar con los sistemas de poder basados en el Antiguo Régimen.

Incluso habrá masones dentro de los movimientos anarquistas, como Isaac Puente o Anselmo de Lorenzo (en Europa también serán masones y ácratas Bakunin y Proudhon), grado 18 de la masonería, fue uno de los fundadores de la sección española de la Primera Internacional. Nombrado albacea testamentario de Ferrer Guardia, colaboraría con este en su “Escuela Moderna”. Colaboraría en la fundación en 1910, en España de una entidad anarquista, la C.N.T. (Confederación Nacional del Trabajo).

Anselmo Lorenzo
Suya es la siguiente cita:
“Como masón que soy y como anarquista que goza de cierto prestigio en uno y otro campo, yo soy una protesta viva contra esa preocupación (la de si es compatible la pertenencia a la masonería con las actitudes activas en movimientos obreros y sociales), a la par que un lazo de unión entre los verdaderos amantes del progreso y de la justicia a cualquier clase social a la que pertenezcan”

HISTORIA DE LA HERMANDAD MASÓNICA (PARTE 25) LAS REVOLUCIONES ESPAÑOLAS. LA RESTAURACION. SAGASTA, EL GRANDE


El 29 de diciembre de 1874, un pronunciamiento militar del general Martínez Campos en Sagunto proclama rey de España a Alfonso XII, lo que supone el nacimiento de la Restauración borbónica, que terminara en 1931 con la proclamación de la Segunda República Española.

Este periodo se caracteriza por una relativa estabilidad institucional, al irse asentando el nuevo modelo de estado liberal, al que se le van incorporando los movimientos sociales obreros y políticos surgidos como consecuencia de la revolución industrial y el auge del capitalismo. Esta estabilidad solo se verá algo comprometida con el decadente periodo de la dictadura de Primo de Rivera, que comienza en 1923.

El candidato, Alfonso XII, estaba exiliado en Inglaterra, y será Cánovas del Castillo, desde el Partido Liberal Conservador quien contacte con él para proponerle la restauración de la monarquía borbónica, a lo que el monarca accede encantado. Cánovas crea un sistema político que rompe con el partido único anterior, asentándose sobre un bipartidismo con alternancia entre el partido de Cánovas y el Partido Liberal-fusionista de Praxedes Mateo Sagasta, reconocido masón. Ambos partidos se irán alternando en el poder durante años.

La muerte de Alfonso XII, en 1885, dio paso a la regencia de María Cristina, aun embarazada del futuro Alfonso XIII. Este periodo se inicia con el gobierno de Sagasta, y se caracteriza por un avance espectacular en las libertades civiles: se aprueba la ley de asociaciones, la libertad de prensa, se extiende el sufragio universal masculino, surge un tercer partido, el Partido Republicano, se aprueba el matrimonio civil, se empiezan a separar Iglesia y Estado,  y, surgen los primeros movimientos políticos obreros: anarquismo y socialismo (el PSOE se funda en 1879).

Todo esto, posiblemente, gracias a Praxedes Mateo Sagasta es uno de los masones más importantes de la historia de España, ya que fue durante cinco años claves (1876-1880) Gran Maestre y Soberano Gran Comendador del Gran Oriente de España, actividad que simultaneó con la Jefatura del Gobierno durante tres meses, al igual que antes de ser Gran Maestre lo había hecho en cuanto masón y ministro de Estado y de la Gobernación.

Sagasta nació en La Rioja, en julio de 1825, aunque de familia oriunda de Navarra, adonde regresaran poco después del nacimiento de Praxedes. Allí, en Pamplona, cursara estudios, hasta 1842, cuando se traslada a Madrid, donde dará comienzo su actividad política al ingresar en el Partido Progresista, y los problemas. En 1854, ya con el título de ingeniero de caminos, se establece en Zamora, donde será elegido diputado a cortes. Su actividad política es frenética, actuando como colaborador de un órgano de agitación y propaganda contra el gobierno: el periódico “La Iberia”, totalmente contrario a Isabel II.

La febril actividad de Sagasta no pasó desapercibida para sus enemigos, colocándose inmediatamente en el punto de mira de la policía. Además perdió su escaño por Zamora y tuvo que huir a Francia. En el vecino país,  ya fuera por iniciativa personal, o a instancia de amistades revolucionarias, ingresó en Masonería, donde alcanzó el grado 33. Adoptó por nombre simbólico el de "Paz". Un nombre no exento de paradoja.

A lo largo de su dilatada vida política, Sagasta tendrá que luchar permanentemente contra todos y contra sí mismo, al guiarse las más de las veces por un pragmatismo en agudo contraste con sus ideales de juventud. Y será una guerra (la que estalla entre españoles y estadounidense a cuenta de la independencia de la isla de Cuba), la que entierre, definitivamente, su proyecto con las trágicas consecuencias políticas, morales y económicas conocidas de todos.

Con ocasión de su muerte en 1903, el Gran Oriente Español (heredero natural del Gran Oriente de España)  recogió una nota de pésame en la que se elogiaba al estadista, y entre otras cosas se decía:

"Cuando el hermano Sagasta (curiosamente no se emplea su nombre simbólico, Paz) empuñó el mallete del Oriente de España se hallaba la Institución masónica, si no francamente perseguida, obligada por multitud de circunstancias a vivir clandestinamente. Las logias se organizaban a espalda de la legalidad y el trabajo de los francmasones encontraba unos obstáculos, que se hacía preciso un superior temple de espíritu para arrostrar los peligros que de continuo amenazaban a los obreros de los Talleres.

No obstante esta situación, el hermano Sagasta jamás rehuyó las responsabilidades inherentes a alto puesto. Al contrario: en varias ocasiones demostró con actos que los compromisos y obligaciones adquiridos como Gran Comendador y Gran Maestre le daban mayor entereza para cumplir fielmente el juramento prestado en el ara.

En suma, puede señalarse la gestión masónica del hermano Práxedes Mateo Sagasta por una lealtad a toda prueba"

(Boletín Oficial del Gran Oriente Español, XI, Madrid, 15 de Enero de 1903)

Queda para el anecdotario histórico el que al final de su vida Sagasta, en medio de un debate parlamentario de tono surrealista, declarara haber abandonado la Masonería "al haberse enterado de que ésta estaba condenada por los Papas".

Los escaños se vinieron abajo por la risa que provocó aquel comentario de quien fue Gran Maestre y Soberano Comendador de la Orden.

LA PRIMERA REPÚBLICA Y LOS GRANDES ORIENTES ESPAÑOLES


La república nace sin apoyo social ni político. Los partidos republicanos apenas tienen seguidores ni simpatizantes. Las clases populares empiezan a decantarse por los movimientos obreros. Los poderes fácticos (Iglesia, ejército, banqueros, grandes empresarios) eran contrarios a la República y a sus ideas sociales avanzadas.

El primer presidente fue Estanislao Figueras (masón reconocido) y tras la victoria republicana en la elecciones, la mayoría federalista entregó el poder a Francisco Pi y Margall (también masón), principal teórico del federalismo republicano, cuyos principios se reflejaron en el proyecto de Constitución federal de 1873. Establecía la separación entre Iglesia y Estado y un modelo de España a partir de una federación de 15 (ó 17 con Cuba y Puerto Rico) Estados federales.

España vivía en una situación de permanente conflictividad social y política. Las tensiones sociales estallaron en forma de huelgas obreras y ocupación de tierras por los campesinos y el fenómeno del cantonalismo. Además, dos conflictos militares dificultaban la convivencia pacífica: la insurrección de Cuba desde 1868 y la tercera guerra carlista desde 1872.

Por otro lado, la hermandad no para desarrollarse y crecer, destacando especialmente la actuación de los diferentes “Grandes Orientes”. El GODE (Gran Oriente de España) proclamo en 1870 Gran Maestre a Manuel Ruiz Zorrilla, presidente del gobierno español, en sustitución del anteriormente citado Carlos Celestino Magnan y Clark. Pero la abdicación de Amadeo I y la instauración de la Primera República, el 11 de febrero de 1873, provocaron no solo el exilio de Zorrilla, Gran Maestre del GODE, sino que influyo decisivamente en la acentuación de la división y la discordia: ese mismo año Juan Antonio Perez, protagonizo una escisión al crear su propio Gran Oriente.

En 1874 Juan Utor, Gran Maestre del Grande Oriente Ibero se fusiono con el de España, iniciándose una fase de prosperidad que culmino en 1876 al ser proclamado Gran Maestre del GODE Praxedes Mateo Sagasta, jefe del partido liberal y presidente del gobierno. Esto provoco que de nuevo las logias comenzasen a crecer, y el número de masones se multiplicase. En 1881, Sagasta fue sustituido en el cargo por Antonio Romero, ministro de Gracia y Justicia, aunque poco después, en 1884, fue sustituido por Manuel Becerra. Pero tras su dimisión en 1886 el GODE entre en crisis, y tras diversas escisiones, desaparece en 1889.

Por otro lado, su rival, El Grande Oriente Nacional De España (GONE), fundado en Lisboa en 1838, pero que se desarrolla también en este periodo, destacando Ramón Mi Calatrava, Gran Maestre hasta 1876. Pero entro en un proceso similar de decadencia al sufrido por el GODE, desapareciendo igualmente a finales de siglo.

Mientras, la república anda con numerosas dificultades para sobrevivir: La caída de Pi y Margall, sustituido por Nicolas Salmerón (también masón y además mi paisano) en la Presidencia de la república, dio un giro conservador al régimen. Numerosas poblaciones se declararon república o cantón independiente en Valencia, Murcia y Andalucía (destacan Alcoy y Cartagena). Muchos declararon la guerra al Estado central, y en ocasiones, entre sí (Granada contra Jaén). Estas insurrecciones aglutinaron artesanos, tenderos y asalariados dirigidos por republicanos intransigentes. Fueron sofocadas con dureza por el gobierno central.

Salmerón dimitió cuando se negó a firmar dos condenas a muerte dictadas para reos culpables de la insurrección cantonal. Las Cortes eligieron en su lugar a Castelar, también masón, como Salmerón (que por cierto era Almeriense) y le otorgaron poderes extraordinarios con el fin de intentar solucionar las graves crisis políticas y militares que sacudían España. Suspendió las garantías constitucionales y gobernó por decreto.

Los poderes extraordinarios de Castelar concluían en enero de 1874. La mayoría parlamentaria, dirigida por Pi y Margall, estaba dispuesta a sustituir a Castelar y retornar a los principios federales. Sin embargo, la burguesía industrial y financiera confiaron al ejército la imposición de un régimen de orden. El 3 de enero, el general Manuel Pavía, capitán general de Madrid, dio un golpe de Estado. El gobierno y la presidencia de la República quedaron en manos del general Serrano.

En esta coyuntura, Cánovas del Castillo prepara la restauración borbónica. Consigue la abdicación de Isabel II en su hijo, Alfonso, y da a conocer el llamado Manifiesto de Sandhurst, en el que Alfonso promete un régimen constitucional para España. Los acontecimientos se precipitan.

El 29 de diciembre de 1874, un pronunciamiento militar del general Martínez Campos en Sagunto proclama rey de España a Alfonso XII el 29 de diciembre de 1874, lo que supone el nacimiento de la Restauración borbónica.

HISTORIA DE LA HERMANDAD MASÓNICA (PARTE 23) LAS REVOLUCIONES ESPAÑOLAS. LA GLORIOSA Y BOOM DE LA MASONERÍA EN ESPAÑA



A mediados de la década de los 60 del siglo XIX, el descontento contra el régimen monárquico de Isabel II, tanto en los ambientes populares, como en los militares y políticos, era enorme. Por un lado existían una grave crisis económica y un descontento con la actuación militar en Sudamérica. Así que los pronunciamientos se multiplicaban, como el que el masón Juan Prim protagonizo en 1966.

Los liberales y republicanos en el exilio acordaban promover mas desordenes para provocar un cambio de gobierno, no solo para que caiga Narváez, el presidente, sino para que caiga la propia reina. El momento definitivo llegaría en septiembre de 1868, cuando las fuerzas navales con base en Cádiz, al mando de Juan Bautista Topete, se amotinaron contra la reina, exactamente en el mismo lugar del levantamiento de Riego cincuenta años antes.

El movimiento iniciado en Andalucía pronto se extendió a otros lugares del país, sin que las tropas del gobierno hicieran frente seriamente a las de los pronunciados. Isabel se vio entonces abocada al exilio y cruzó la frontera de Francia. A partir de este momento y durante seis años (1868-1874) se intentará crear en España un sistema de gobierno revolucionario, conocido como Sexenio Democrático, hasta que el fracaso final lleve de nuevo al poder a los moderados.

La Orden masónica adquiere en este periodo fuerza y vigor. La Orden se estructura en dos organismos: El Gran Oriente Nacional de España de carácter más conservador y presidido por Ramón María de Calatrava y otro de tinte más progresista y avanzado, Gran Oriente de España que comanda Carlos Celestino Mañan y Clark.

Por otro lado estaban los masones que se agrupaban en torno a la Grande Oriente Lusitano Unido, una de las obediencias masónicas que mas influyo en la difusión de la masonería en España: desde esta época hasta finales del siglo se crean 83 logias españolas dependientes de la de Lisboa, acumuladas sobre todo en Andalucía. Pero poco a poco surgieron disidencias: algunas de las logias españolas se reunieron en asamblea en Sevilla, constituyendo el germen de una nueva obediencia masónica: la Gran Logia Simbólica Independiente Española, con sede en Sevilla, a la que se fueron incorporando gran parte de las logias del Oriente Lusitano.

El espíritu revolucionario que había conseguido derrocar al gobierno de España carecía sin embargo de una dirección política clara. La coalición de liberales, moderados y republicanos, gran parte de ellos masones, se enfrentaba a la tarea de encontrar un mejor gobierno que sustituyera al de Isabel. El control del gobierno pasó en un primer momento a Francisco Serrano, conocido masón y arquitecto de la anterior revolución contra el gobierno de Espartero. Al principio las Cortes rechazaron el concepto de una república para España, y Serrano fue nombrado regente mientras se buscaba un monarca adecuado para liderar el país. Mientras, se escribía una Constitución de corte liberal que finalmente era promulgada por las cortes en 1869, un programa legislativo de inspiración masónica, formado por catorce proposiciones, que entre otras reformas incluía las siguientes: libertad de cultos, supresión de las órdenes religiosas, secularización de los cementerios, sujeción del clero al servicio militar, matrimonio civil, etc.

La búsqueda de un Rey apropiado demostró finalmente ser más que problemática para las Cortes. Los republicanos se sentían en el fondo inclinados a aceptar a un monarca si éste era una persona capaz y acataba la Constitución. Juan Prim, el eterno rebelde contra los gobiernos isabelinos, fue nombrado dirigente del gobierno en 1869 y el general Serrano seria regente, y suya es la frase: «¡Encontrar a un rey democrático en Europa es tan difícil como encontrar un ateo en el cielo!».

Tras varios candidatos, finalmente se optó por un rey italiano, Amadeo de Saboya. Pero su reinado tan sólo duró 2 años y cuatro meses, entre 1870 y 1873, provocando la llegada de la primera república.

La inestabilidad política y las disensiones entre los partidos del gobernante se manifestaron en las tres elecciones generales y los seis gobiernos diferentes que hubo durante este breve reinado. Además, existía una oposición al régimen por parte de los carlistas, quienes se habían levantado en armas en 1872, los alfonsinos, dirigidos por Cánovas del Castillo y partidarios de que el hijo de Isabel II, Alfonso, fuese el rey.

Ante esta situación, Amadeo I abdica y las Cortes, en una reunión de ambas no prevista en la Constitución de 1869, proclaman la República el 11 de febrero de 1873

HISTORIA DE LA HERMANDAD MASÓNICA (PARTE 22) LAS REVOLUCIONES ESPAÑOLAS. ISABEL II, ESPARTERO Y LOS CARLISTAS


Durante la Década Ominosa, 1823-1833, Fernando VII, el deseado, restauro en España el absolutismo más dañino y represivo, asfixiando a los liberales, y en especial a los masones. Pero, curiosamente, la intervención militar que propicio el final del trienio laboral, no encontró ninguna resistencia popular, probablemente porque estaban perturbados por tanto ajetreo político, y no sabían ni siquiera quien o quienes iban a mejorar su situación.

Nada mas reinstaurarse en el poder, Fernando VII, el 6 de diciembre de 1823, promulga un nuevo decreto en contra de las sociedades secretas, argumentando que habían sido una ayuda importantísima para las revoluciones americanas y españolas. Unos días después se elaboraba un informe sobre la historia de la masonería en España, fuente indispensable para el estudio de la hermandad.

La paranoia del monarca con los masones era tal que, cuando concedió el indulto general, en 1824, excluyo a los que hubieran militado en sociedades secretas, casi todos pertenecientes al ejército. Un año después, el pontífice León XII promulga una nota en la que reiteraba las censuras eclesiásticas contra la masonería y las sociedades secretas. Como vemos absolutismo y papado iban de la mano, no solamente contra la masonería, sino contra todo lo que representase libertad y reformas.

Así que estos años fueron duros para los masones españoles. Claro que el deseado fallece en 1833, y la reina gobernadora, María Cristina, regente hasta que Isabel alcanzase la mayoría de edad, promulgo un decreto en virtud del cual se amnistiaba a los masones y se les permitía acceder a cargos públicos. Además la regente inició un acercamiento hacia los liberales y concedió una amplia amnistía para los liberales exiliados, prefigurando el viraje político hacia el liberalismo que se produciría a la muerte del rey.

A la muerte del monarca, su hermano, el infante Don Carlos, junto con otros realistas que consideraban a este como el legítimo heredero, y no su hija primogénita, Isabel, se sublevaron, comenzando la primera Guerra Carlista, haciendo su aparición estelar el importante Carlismo. Carlos emitió el manifiesto de Abrantes el 1 de octubre, en el que declaraba su ascensión al trono con el nombre de Carlos V.

Isabel II reinó durante un período de transición en España en el que la monarquía cedió más poder político al parlamento, pero puso continuas trabas a la participación de los ciudadanos. En el terreno de la lucha por las libertades democráticas su reinado es la historia de un fracaso; es también la del falseamiento de las instituciones y la de la corrupción electoral. Ningún partido que hubiera organizado unas elecciones las perdió en ese periodo. Si hubo cambios fue por la interferencia de una casta militar que cambiaba gobiernos a base de pronunciamientos o golpes de estado de uno u otro signo.

La Orden masónica seguía siendo clandestina y periódicamente se avivaban las persecuciones en su contra, aunque sin llegar al grado de virulencia habida durante el infame reinado de Fernando VII de Borbón. En 1854 se suceden diversas persecuciones, especialmente sobre logias asturianas y catalanas que se saldan con condenas de prisión y destierro. En algunos casos interviene a través de presiones internacionales el Gran Maestre de Francia. En la mayor parte de las actuaciones habidas estas se producen por vía de la justicia militar.

La masonería tendrá una ligera tregua durante la época en la que el General Espartero, Masón (VER FOTO), en una época conocida como “El bienio Progresista”, iniciado en 1854, con un talante ampliamente liberal y reformista. Pero la reina, por la inestabilidad de la situación, provocado por el enfrentamiento entre liberales y moderados, prefirió conceder la jefatura del gobierno a O’Donnell, provocando incluso ciertos disturbios militares en julio de 1856.

La reina, que como vemos, interfería con bastante frecuencia en la política de la nación (en una ocasión llegó a postularse como presidenta del gobierno), se fue haciendo cada vez más impopular entre los políticos y acabó por causar su final al dar paso a la Revolución de 1868, la Gloriosa, inicio del periodo denominado Sexenio Democrático.

HISTORIA DE LA HERMANDAD MASÓNICA (PARTE 21) LAS REVOLUCIONES ESPAÑOLAS. EL TRIENIO LIBERAL.



Tras la derrota napoleónica en 1813, la masonería desaparece, prácticamente, en España, al ser considerada por muchos sectores como un instrumento de dominio del corso. Fernando VII, tras derogar la constitución liberal de 1812, tomo diversas medidas contra la masonería, siguiendo la línea de otro Borbón, Carlos III. Así en 1814 promulga un decreto en contra de las sociedades secretas. En 1815, el inquisidor general de España (con la iglesia hemos topao…) dictaba también un edicto anti-masónico.

Así los masones quedaron condenados a grupos minoritarios, perseguidos y, en casi todos los casos, exiliados. Pero resurgirán como abanderados del anti-absolutismo borbónico, con un carácter liberal y parlamentario (similar al que inspiro la Pepa), y tomo especial fuerza en el ejercito, a pesar de la dura represión que sufrían desde las propias fuerzas armadas (por ejemplo, en 1819 dos coroneles, Joaquín Vidal y Diego Calatrava, y otros mandos, todos masones, fueron condenados, y ahorcados, por preparar un golpe de estado)

En 1820, el militar masón Rafael de Riego, encargado de sofocar la sublevación de las colonias en América, se alzo para proclamar la constitución de 1812 (la Pepa) en Las Cabezas de San Juan (Sevilla). Arengo a los suyos diciendo: “es de precisión para que España se salve que el Rey nuestro señor jure la constitución de 1812, afirmación legitima y civil de los derechos y deberes de los españoles. ¡Viva la constitución!”. A continuación marcho por diferentes ciudades andaluzas con la esperanza de iniciar un levantamiento anti-absolutista, anta la indiferencia popular.

El pronunciamiento de Riego no fue sofocado, pero tampoco logro el apoyo esperado, por lo que tienen que refugiarse en las montañas de Extremadura. Pero rápido obtuvieron el apoyo de otros militares masones de Galicia que proclamaron también la constitución, seguidos de otros levantamientos por el resto de España.

A pesar de que el rey parece ser que pudo cortar la sublevación, el general Ballesteros, al mando del ejército central declaro que no podía responder de la tropa, por lo que el rey decidió firmar un decreto en el que declara jurar la constitución, el 10 de marzo de 1820, en el que aparece la famosa frase “marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional”.

Comienza así el Trienio Liberal.

Curiosamente, el famoso “himno de Riego” (que se llama así en honor al masón Rafael de Riego, antes mencionado) se convierte en este periodo en himno nacional, y lo serie de nuevo unos cien años después, en la Segunda República Española, que termino como todos sabemos, con la dictadura fascista del militar Franco y con la brutal persecución de la masonería.

Este periodo durara hasta 1823, fecha en la que sucumbe, tras un periodo difícil de inestabilidad política, causada sobre todo por el claro odio del monarca hacia el régimen constitucional liberal, pero también por disensiones internas dentro de los liberales.

Estos conflictos internos se plasmaron a través de los enfrentamientos entre los masones (liberales y moderados), la Sociedad del Anillo (moderada) y la confederación de caballeros comuneros (liberal exaltada), todas atizadas por el monarca, que en secreto negociaba con la Santa Alianza (formada por Prusia, Austria, Rusia y Francia) la invasión de España. Además había problemas con algunas guerrillas fernandistas (esbozos de lo que luego fueron los Carlistas), y con el pueblo llano, bastante descontento por la falta de reformas. Todo esto hizo que esta época dorada de los masones liberales entrase en una barrena definitiva.

La Santa Alianza manda en 1823 los llamados “Cien Mil Hijos de san Luis” (en realidad 95.000 franceses) para terminar con la aventura liberal, y de paso, crear la etapa más negra del reinado de Fernando VII (y una de las mas oscuras de la historia de España), la llamada Década Ominosa.

Armonía, Egregor y Arquetipos.


(Este interesante ensayo es obra de Sergio Ramirez, uno de nuestros lectores y colaboradores, todo el merito es suyo)

Un saludo a todos los RR:. Y QQ:.HH:. que siguen estos temas para su búsqueda de la Luz en estos momentos en los que nos desenvolvemos. A veces sentimos que somos “victimas circunstanciales” del destino (causalidad) y nos encontramos participando activamente en una Log.’. Mas.’. y sentimos una intensificación extraña del hacer del cosmos dentro de nosotros, se reduce a 3 “culpables” : La armonía , el Egregor y los Arquetipos. 



La Armonía:

Entendemos por Armonía a la Igualdad de Energías dentro de un mismo contexto , en fuerza y en intensidad. La Armonía es la base del trabajo Mas.’. puesto que desde la apertura de los Tra.’. se abren 7 puertas que generan vibraciones en el ambiente y cuando una persona entra a una Log.’. sin la concentración necesaria para dedicarle servicio al G:.A:.D:.U:. los Tra.’. son realizados en vano. Para explicar esto vamos a un principio de Armonía que todos conocemos, La Armonía Musical.

En la Música (de cualquier estilo) todos los instrumentos emiten la misma nota y los arreglos necesarios para un mismo fin (hacer música), dicho esto se sobreentiende que en un Jazz no vamos a escuchar jamás a un Bajista haciendo una progresión de notas con el conocido Bass Slap del Funk.

En Mas.’. Como en cualquier grupo Esotérico, vemos la importancia de este concepto ya que es la piedra angular para que la energía generada por todos los miembros de un taller abran y cierren las puertas (estaciones) y todos se recarguen de la energía ahí generada.

No se si vosotros os habéis fijado que al final de una Ten.’. en el momento de la Cad.’. Frat.’. , todos nos enfocamos en una finalidad (mente Colectiva-Egregor) y pedimos al G:.A:.D:.U:. con la misma intensidad del resto de los HH.’. , esto quiere decir que todas las energías se encuentran en un Mismo Nivel.

El Egregor:


Deviene de la raíz Latina egregore y es uno de los términos más misteriosos en la historia de las sociedades Esotéricas. Su significado exacto es Vigilante.

Según el Hermetismo, El Egregor es una energía mental que sostiene una idea o ideal especifico. El Egregor también es una suerte de “cooperativa mental” pues todos los miembros constituyen nutriendo al Egregor y a su vez también se alimentan de este (recuérdese el ejemplo de la Cad.’. Frat.’.). En cualquier agrupación humana se genera un propio Egregor.

Una forma de percibir el Egregor también se realiza en el mundo Profano. El visitar una Iglesia, Capilla , Gruta milagrosa y vestigios arqueológicos consagrados a la adoración de divinidades puesto que se impregna esos lugares de la Fe e ideales similares de las personas que los visitan (armonía de ideales = Generación de Egregor) nutriendo al Egregor y este devolviéndole la energía en forma de la realización de sus pedidos (milagros).Otro punto que cabe resaltar es que los Egregores son muy distintos dependiendo del Lugar y de la idea inicial o principios de la idea que lo gesto.

Hablando de las sociedades Herméticas , constan de un Egregor muy poderoso levantado hace miles de años y nutrido por todos sus participantes. El otro día un Sobrino Demolay me escucho conversar con un Q:.H:. sobre este tema y me dijo: Si yo me retiro de la Log.’. ¿el Egregor tomara represalias contra mi? .

A manera de resolver esta interrogante quiero decir lo siguiente (como apreciación personal). En las Log.’. Mas.’. el ideal colectivo de los talleres es la devastación de la P:.B:. y/o encontrar la Luz y alcanzar la Iluminación. Entonces es algo ilógico pensar (aunque no tanto puesto que suena algo tenebroso el termino Egregor) que algo que fue creado con una finalidad noble, nutrida de ideales similares y amor fraternal, pueda tomar represalias contra alguien que abandona la orden , por el contrario , pero si se puede salir de control cuando conscientemente se rompe la armonía y hay influencias “foráneas” que perturbar los términos antes mencionados.


Los Arquetipos:

El arquetipo no es mas que la idea básica y fundamental que se tenga de algo. En un ejemplo muy sencillo podemos hacer referencia a una Herramienta, El Martillo, cuya finalidad es ser utilizado para dar golpes certeros para corregir algo , romper algo o clavar algo a determinada superficie.

· El arquetipo Mas.’. : En Mas.’. desde el primer grado se nos muestra a el Arquetipo Mas.’. , quiere decir la idea fundamental de lo que debe ser un Masón , este debe ser (Según lo entendido) una persona que practique la Verdad como el respirar, Fraterno no solo con sus hermanos sino en la vida publica y practicar la caridad para con el resto del mundo. Dicho esto es la finalidad que practicamos desde que se conocen las ideas básicas del como debemos ser una vez que fuimos iniciados como Mas.’. .

Algo que podría agregarle a este Traz.’. es que en mi propio camino me eh percatado que la Construcción de la Armonía es un trabajo muy laborioso pues hay que abrir el corazón y en vez de sentir el propio se debe sentir al del resto, si esto es así, es un buen indicativo que estamos en Armonía con nuestros HH.’. , El Egregor (una vez que se encuentra en Armonía) se puede sentir en su forma mas sencilla como una sensación estática alrededor del cuerpo , otra cosa que se puede hacer para sentir el Egregor es simplemente, meditar a la hora de la apertura de los trabajos, Los golpes que se hacen abren los chacras y se comienzan a sentir las cosas antes mencionadas y por ultimo El Arquetipo Masonico que debemos ser están en nuestros rituales del primer grado, pero es como debemos esforzarnos para ser un Masón propiamente dicho , El amor Fraternal debemos de tenerlo a flor de piel , La verdad y la honestidad deben ser en nuestro día a día algo tan sencillo como el respirar y la caridad debemos practicarla durante todo momento, sea con ayuda material o con ayuda espiritual(cosa que todos necesitan) .

Dicho esto creo que aun queda mucho por hablar de este tema y se que existen HH.’. mas dilectos y conocedores de este tema y me gustaría pediros que complementen este Traz.’. para ponerlo en discusión pues estas ideas para muchos de los HH.’. (Mayores y Menores) son algo confusas pues muy rara vez se tocan estos temas en los talleres.

Que el G:.A:.D:.U:. los bendiga y los mantenga firmes en la construcción.

HISTORIA DE LA HERMANDAD MASÓNICA (PARTE 20) NAPOLEON DERROTADO POR UN EX-MASON. WELLINGTON


El corso estuvo a punto de conseguir sus megalómanos objetivos. Si no fue así se debió, principalmente, a los desastrosos efectos de una guerra que no acababan de ganar en España (“la ulcera española” como el propio Bonaparte lo denomino en Santa Elena), a la imposibilidad de vencer a Rusia en 1812 y la inquebrantable resistencia británica. Todo esto llevo a que media europa se movilizase contra el corso, provocando su derrota en 1813 y su destierro a la Isla de Elba.

Se podría pensar que la derrota de Napoleón, que había aprovechado las redes masónicas para sus objetivos personales, significaba el fin del poder político de los masones. Lo que sucedió fue exactamente lo contrario. En 1813 el Gran Oriente cambia de bando: cuando los aliados derrotaron al corso, e impusieron como monarca a Luis XVIII, no dudaron en colocarse al lado del nuevo rey.

Claro, esto colocaba en una posición chunga a José Bonaparte, que, tras perder el trono español, seguía siendo Gran Maestre del Gran Oriente. La logia le pidió que renunciara a su cargo, a lo que Pepe se negó.

El 1 de Marzo de 1815, Napoleón desembarca en Francia tras escapar de la Isla de Elba. En un primer momento los masones dijeron ser leales a Luis XVIII, pero cuando el mariscal Ney, masón, encargado de capturar al corso, se puso a su bando, el monarca se vio obligado a huir de francia.

Ahora los masones se encontraban en una situación complicada, que, precisamente, resolvió otro masón, hijo de la Gran Bretaña, llamado Arthur Wellington, iniciado en la masonería el 7 de Diciembre de 1790 en una logia de Trim (Condado de Meath)

Wellington fue masón, pero con los años se fue alejando cada vez mas de la masonería. Ya en 1809 se mostro enfadado por una procesión organizada por algunos masones ingleses en Lisboa. En 1838, una logia irlandesa quiso poner el nombre del vencedor de Napoleón a la logia, pero Wellington, en tercera persona y de su puño y letra, manifestó que no quería que se le relacionara con la sociedad secreta en la que se inicio décadas atrás:

“El duque de Wellington presenta sus saludos a Mr. Carleton. Recuerda perfectamente que fue admitido en el grado mas bajo de la masonería en una logia que fue formada en Trim, en el condado de Meath. Desde entonces nunca ha asistido a una logia de masones. En vista de ello, llamar a una logia de masones con su nombre seria asumir de manera ridícula la reputación de estar vinculado a la masonería, además de una falsedad”

En 1851, en una carta, Wellington va aun mas alla en su repudio a la masonería, indicando que “el duque no tiene ningún recuerdo de haber sido admitido en la condición de masón. No tiene ningún conocimiento de esa asociación”.

Si en el pasado desconfia de los masones por su conexión innegable con Napoleón y sus planes de expansión mundial, en 1851 el duque debía tener motivos sobrados para semejante animadversión hacia la masonería. O no. Seguramente no.

Sea como sea, lo cierto es que la derrota de Napoleón en Waterloo permitió que Luis XVIII regresase a Paris, siendo bien recibido por los masones, que aun intentaban echar del cargo de Gran Maestro a José Bonaparte. Y no lo consiguieron, pero poco importo porque el hermano del emperador pasaría sus últimos días en Point Breeze, New Jersey.

Pero eso es otra historia.

HISTORIA DE LA HERMANDAD MASÓNICA (PARTE 19) NAPOLEON, LOS AFRANCESADOS Y LA ULCERA ESPAÑOLA


La revolución francesa, y las revoluciones americanas, habían dejado de manifiesto el papel de algunos masones como elemento de erosión contra el poder del antiguo régimen. Por otro lado, la masonería, también influye en un nivel ideológico y moral en las todos estos procesos, más que en la acción en sí, en las ideas. La democracia tal y como la conocemos, los derechos humanos y las constituciones liberales del XIX son ejemplos claro de esto.

Pocos extrajeron mejor las lecciones de la Revolución francesa que un general corso, chiquitico y con mala hostia, llamado Napoleón Bonaparte.

Se ha especulado con la idea de que Napoleón fue iniciado en la masonería en 1789, en la isla de Malta, en una logia formada mayoritariamente por militares. Pero las pruebas, como en muchos de estos casos, no son nada concluyentes. De lo que no cabe duda es que Napoleón utilizo conscientemente la masonería como un instrumento político.

Las pruebas al respecto son significativas: Cuatro de los hermanos de Napoleón, al igual que su padre, eran masones, entre ellos José, que fue Rey de España, y conocido como Pepe Botella, por sus liquidas aficiones. También lo era su cuñado Joaquin Murat, y muchos de sus mariscales.

Además desde un primer momento se planteo controlar las logias, y lo lograría. Cuando toma el poder la masonería francesa se halla dividida entre el Gran Oriente y el Rito Escocés. Napoleón logro que su hermano José fuera elegido Gran Maestre del Gran Oriente, mientras que Luis, otro hermano, que fue Rey de Holanda, conseguía el mismo grado en el rito escocés. En diciembre de 1804 ambos ritos se fusionaron, desempeñando José el papel de Gran Maestro. Napoleón llega, incluso, a forzar la entrada de mujeres en las logias para otorgar a Josefina el cargo de Gran Maestra.

Pero no creo que muchos masones, por lo menos fuera de Francia, estuviesen muy de acuerdo con muchas de las acciones del corso. Pero es cierto que algunos prefectos napoleónicos estudiaron las logias francesas para ver si eran leales, y prácticamente todas se identificaron con Napoleón. Además Napoleón fue fundando logias en los países que iba conquistando, con la intención de integrar a las elites nacionales, que quedaban sometidas a Napoleón.

Fue precisamente gracias al corso como la masonería cogió fuerza en España. Hasta ese momento no tenia una importancia demasiado alta. Había algunos hermanos localizados en España, pero eran bastante pocos, y casi todos iniciados en Francia o en Gibraltar. Hasta que en Agosto de 1801 se funda una logia española llamada La Reunión Española, integrada por militares españoles que, aliados a los franceses, luchaban contra Inglaterra. Eran todos oficiales.
Desde 1807, agente napoleónicos ayudaron al establecimiento de Logias en España, con la intención de crear un ambiente favorable ante la inminente invasión napoleónica. Pero fracasaron: cuando esta se produjo los españoles respondieron inmediatamente contra el invasor francés, perplejos ante la profanación de iglesias, el saqueo y la imposición de un monarca extranjero. A lo largo de la Guerra de la Independencia, un millón de españoles entrego su vida luchando contra los planes napoleónicos.

Pero por otro lado hubo muchos españoles que, quizá engañados, acogieron las proclamas de progreso y libertad que traía el nuevo rey y su hermano Napoleón.

Y muchos fueron masones.

Desde la perspectiva mas rancia de la historia española se ha llamado a estos señores “afrancesados”, con la intención despectiva de calificarlos como antipatrióticos y pro-Napoleón. Y muchos masones fueron considerados “afrancesados”.

Creo que mas bien fueron engañados. Muchos intelectuales burgueses españoles, entre ellos muchos hermanos masones, acogieron con entusiasmo las ideas de la revolución francesa y las promesas de igualdad y libertad. Además la situación con la monarquía borbónica no era demasiado buena. Por esto muchos masones y liberales abrieron la puerta, sin querer, al invasor francés, pensando que iba a traer la libertad y la igualdad a un país enormemente diferente a Francia (donde tampoco habían llegado la libertad y la igualdad).

Y acogieron con los brazos alzados a Napoleón y a su hermano. De hecho es significativo que no hubiese masones en el levantamiento nacional de 1808 contra los franceses ni en las cortes de Cádiz donde surgió la constitución de 1812 (muchos de los liberales reunidos en las cortes gaditanas eran incluso declaradamente anti masones). Esta circunstancia es relevante, porque pone de manifiesto la impronta de los liberales de Cádiz, con un liberalismo de corte anglosajón, de raíces parlamentarias, nacionales y cristianas, opuesto al liberalismo francés, que había degenerado en Napoleón.

La masonería, por tanto, se vio bastante afectada por su adhesión a la causa napoleónica en España. Cuando en Agosto de 1812 fue liberado Madrid y Pepe Botella fue obligado a irse, muchos de los masones tuvieron que pasar a la clandestinidad o exiliarse.

Pero, sin duda, vendrían mejores tiempos, e ideas, para los masones españoles.

HISTORIA DE LA HERMANDAD MASÓNICA (PARTE 18) EL FIN DEL IMPERIO ESPAÑOL. ¿FUE BOLIVAR MASÓN? GRADOS Y CONTRADICCIONES



Existen además, ciertas posibles evidencias, planteadas por diversos investigadores, de que no se quedo en el grado de Maestro, sino que llego a las cotas mas altas del escocismo, siendo investido en Caracas, con el grado 33, por José Cerneau, soberano gran comendador del supremo consejo del hemisferio occidental de Nueva York, el 21 de Abril de 1824, figurando su nombre en una lista que reposa en el archivo general de la nación en Caracas.

El problema esta en que en esas fechas, Bolivar se encuentra en Perú, en la ciudad de Jauja. Ante esto, se ha mencionado que recibió su alta investidura en el Perú de manos del general de brigada, el puertorriqueño Antonio Valero de Bernabé, pero el problema con esta afirmación es que el mencionado hermano, afiliado a la logia Fraternidad Bogotana # 1 y luego visitador de la logia Filantropía Bogotana # 16, tenía tan solo Grado 32, habiendo recibido el Grado 33 definitivamente con posterioridad a 1.843.

Efectivamente, Valero fundó varias logias en el Perú y a comienzos de 1.825 levanta columnas de la única logia militar ambulante que existió en el ejército del Libertador, la Unión Auxiliar. Es más, el Libertador teniendo problemas con él, lo saca del Perú y se queja del general ante el hermano Santander. "Últimamente ha dejado establecidas unas cuantas logias que no dejan de dar qué hacer". Así las cosas, queda desvirtuada la versión que el realmente ilustre Valero hubiera conferido el Grado 33 al Libertador. ¿En ese caso no sería más probable que el Grado 33 se lo hubiera conferido su edecán Luís Perú de Lacroix, que como se mencionó, pudiera haber sido representante de algún Supremo Consejo?

En el Museo Masónico de Nueva York, junto con muchas de las reliquias masónicas de los héroes de la Independencia de las América, se exhiben el mandil y el collarín del Libertador Bolívar, con los ornamentos propios del Grado 32°, Al respecto señaló un erudito masón norteamericano en una revista de la Gran Logia de Nueva York, que en los agitados años de la guerra de la Independencia, los grandes jefes, acumularon tal suma de poderes, que era perfectamente natural que les confirieran de un solo viaje los más altos grados del escocismo, lo que explicaría esta fulminante ascensión, ya sea hasta el 32 o hasta el 33.

CONTRADICCION

Pero parece ser que Bolivar acabo aborreciendo las sociedades secretas (y la masonería en aquel momento era considerada una sociedad secreta). El 8 de Noviembre de 1828, cuando el Libertador era plenamente consciente de que los sueños de una gran América Unida controlada por masones eran nada mas que eso, sueños, promulgo un extrañísimo decreto en el que se proscribían “todas las sociedades o confraternidades secretas, sea cual fuere la denominación de cada una”. Este es el texto exacto:

“Simón Bolívar, Libertador, Presidente, etc. Habiendo acreditado la experiencia, tanto en Colombia como en otras naciones, que las sociedades secretas sirven especialmente para preparar los trastornos públicos turbando la tranquilidad pública y el orden establecido; que ocultando ellas todas sus operaciones con el velo del misterio, hacen presumir fundadamente que no son buenas, ni útiles a la sociedad, y por lo mismo excitan sospechas y alarman a todos aquellos que ignoran los objetos de que se ocupan; oído el dictamen del Consejo de Ministros,

Decreto:

Artículo 1º: Se prohíben en Colombia todas las sociedades o confraternidades secretas, sea cual fuere la denominación de cada una.

Artículo 2°: Los Gobernadores de las Provincias, por sí y por medio de los Jefes de Policía de los Cantones, disolverán e impedirán las reuniones de las sociedades secretas, averiguando cuidadosamente si existen algunas en sus respectivas provincias.

Artículo 3°: Cualquiera que diere o arrendare su casa o local para una sociedad secreta incurrirá en la multa de 200 pesos, y cada uno de los que concurran, en la de 100 pesos por la primera y segunda vez; por la tercera y demás será doble la multa; los que no pudieren satisfacer la multa sufrirán por la primera y segunda vez dos meses de prisión, y por la tercera y demás será doble la pena.

Parágrafo 1°: Los Gobernadores y Jefes de Policía aplicarán la pena a los contraventores haciéndolo breve y sumariamente, sin que ninguno pueda alegar fuero Cero en contrario.

Parágrafo 2°: Las multas se destinan para gastos de policía, bajo la Dirección de los Gobernadores de las Provincias.

El Ministro Secretario de Estado del Despacho del Interior queda encargado de la ejecución de este decreto.

Dado en Bogotá a 8 de noviembre de 1828.
Simón Bolívar. .”

¿Cómo se come esto? ¿Qué pasaría por la mente de Bolivar para perseguir la sociedad que le ayudo y encamino hacia el poder?

La Masonería liberal reivindica el principio constitucional de aconfesionalidad

Propone la eliminación de la casilla de la declaración de la renta dedicada a financiar a la Iglesia católica 

(extraido de aqui)

Cuatro obediencias de la masonería liberal española reunidas este jueves en el Ateneo de Madrid dieron a conocer, por primera vez, un Manifiesto por la Laicidad en el que preconizan un replanteamiento de las relaciones entre la Iglesia católica y el Estado español. En el manifiesto reivindican un marco igualitario y libre, sin prevalencias en cuanto al cumplimiento por el Estado del mandato constitucional sobre la aconfesionalidad. Las cuatro obediencias masónicas consideran menoscabado este principio por la preeminencia de la Iglesia católica en la vida institucional, en detrimento de otras confesiones religiosas. Asimismo, la masonería liberal propone plantear a las organizaciones sociales, civiles y progresistas una campaña destinada a suprimir la casilla de la declaración de la renta reservada a la financiación de la Iglesia católica por los contribuyentes, así como un cambio de denominación que se refiera a Ley de Libertad de Conciencia, en vez del enunciado Ley de Libertad Religiosa ahora en boga, donde esta pueda ser integrada en aquella.

En la reunión auspiciada por el foro de diálogo Ágora, cuya presidenta Carmen Serrano moderó el encuentro, intervinieron también Ana María Lorente, Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de España; Paloma Martínez Sierra, Presidenta de la Federación Española del Derecho Humano; Jordi Farrerons, Gran Maestre de la Gran Logia Simbólica de España, así como Aimé Bataglia, del Gran Oriente de Francia.
Las participantes resaltaron que el principio de aconfesionalidad del Estado que recoge la Constitución de diciembre de 1978 en su artículo 16º, "quedó sin efecto en la práctica tras la suscripción de un Convenio Iglesia-Estado emitido apenas seis días después de la entrada en vigor de la Constitución española, en enero de 1979". A juicio de Carmen Serrano, "la democracia incluye la laicidad como requisito imprescindible de respeto a la diversidad".

Ana María Lorente, por su parte, resaltó las "inercias mentales aún vigentes imprimieron un troquel patriarcal a las sociedades ya desde hace 4.000 años, así como una concepción solar y masculina de la divinidad; durante todo este tiempo", añadió la Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de España, "por el hecho de ser mujer, la mitad de la sociedad ha vivido bajo un sistema de creencias que le ha impedido desarrollarse libremente". Por ello, abogó por la laicidad "como garantía de una sociedad sin discriminaciones, donde poder ser educada en la tolerancia y en el pensamiento crítico, capaz de poner en cuestión todo tipo de dogma. Asimismo, propuso una "complicidad fraternal de los dos polos de la Humanidad, hombres y mujeres", y preconizó después una sociedad "donde los derechos humanos no sean un mero enunciado".
Según Jordi Farrerons, "la laicidad es un espacio de convivencia respetuoso con todo tipo de creencias e ideologías". Para Farrerons y pese al principio constitucional, "pervive una confesionalidad sociológica del Estado aún después de transcurridas tres décadas de vida democrática en España y a cuyo amparo se produjo la legalización de la Masonería, el 28 de enero de 1980, que desde entonces se ha desarrollado". Igualmente, criticó la identificación de anticlericalismo y laicidad, ya que considera a esta como un factor de integración social. Por su parte Paloma Martínez Sierra subrayó que España sigue siendo de facto un Estado confesional, y reivindicó una espiritualidad no confesional que la laicidad ampara. Martínez Sierra propuso una convocatoria abierta a las organizaciones progresistas para participar en una campaña que elimine de la declaración de la renta el apartado destinado a la financiación de la Iglesia católica. También se mostró partidaria de denominar Ley de Libertad de Conciencia al proyecto de legislar sobre libertad religiosa, por estimar que su ámbito sería más amplio y que la incluiría.

Aimé Bataglia, del Gran Oriente de Francia, hizo una descripción del laicismo al que consideró complementario de la tolerancia. Añadió que "no cabe confundir el espacio público, en el que se mueven los Estados, y el privado, donde tienen lugar las distintas creencias", confusión en la que, a su juicio, "se encuentran los fundamentalismos religiosos y estatales". Reivindicó las creencias como expresiones de los anhelos y deseos del espíritu humano en la esfera de la conciencia y propugnó "luchar contra la pereza mental que crea inercias capaces de adormecer la inteligencia y la vitalidad del espíritu crítico", al que atribuyó el progreso humano.

HISTORIA DE LA HERMANDAD MASÓNICA (PARTE 17) EL FIN DEL IMPERIO ESPAÑOL. ¿FUE BOLIVAR MASÓN? APRENDIZ, COMPAÑERO Y MAESTRO


Existe bastante discrepancia sobre la filiación masónica de Simon Bolivar. Unos autores, como su biógrafo Jules Manzini, plantean que fue iniciado en la logia Lautaro, fundada por Francisco de Miranda, verdadero precursor de la independencia americana. Concretamente este autor plantea que fue iniciado en Cádiz, siendo proclamado aprendiz masón en 1803.

Esto plantea un primer incoveniente: en 1803 solo tenia 20 años, por lo que aun no era mayor de edad, haciendo bastante difícil su recepción en los templos. Otros autores afirman que fue iniciado en 1804, en Febrero, pero aun seguía siendo menor de edad (nació en julio de 1783). Por estos motivos su iniciación, si es que se dio, tuvo que ser en fecha posterior al 24 de Julio de 1804.

Otros autores plantean que se inicio en una logia llamada Londres #5 en 1806, pero también es una fecha discutible, ya que uno de los pocos documentos claros y veraces sobre las actividades masónicas de Bolivar, el Trazado de su aumento de salario, esta fechado el 11 de noviembre de 1805, por lo que ya tenia que ser masón. Bolivar llega a Paris en la primavera de 1804, y allí, a los 22 años, recibe su Aumento de salario al grado de compañero en la logia San Alejandro de Escocia, según un documento original que se conserva en el Supremo Consejo del Grado 33 de Venezuela que parece autentico. O parecía, porque fue pasto de las llamas en 1990, aunque existen por ahí algunas copias.

El texto esta escrito en francés y su traducción seria la siguiente:

“A la gloria del Gran Arquitecto del Universo, el 11 de noviembre de 1805 los trabajos de Compañero han sido abiertos al Este por el respetable hermano de Latour d'Auvergne, alumbrando el Oeste y el Sur por los respetables hermanos Thory y Potu: la lectura de la última plancha trazada ha sido hecha y aprobada, el Venerable ha propuesto que se eleve al grado de Compañero al hermano Bolívar recientemente iniciado a causa de un próximo viaje que está a punto de emprender. El parecer de los hermanos habiendo sido unánime para su admisión y el escrutinio favorable. El hermano Bolívar fue introducido en el Templo y después de las formalidades necesarias ha prestado a los pies del Trono la obligación usual; fue colocado entre los dos Vigilantes habiendo sido proclamado caballero Compañero masón de la respetable madre logia escocesa de San Alejandro de Escocia. Este trabajo ha sido coronado por un triple hurra y el hermano, después de haber dado las gracias, ha ocupado su lugar a la cabeza de la Columna del Mediodía. Los trabajos se han cerrado del modo acostumbrado"

En Paris Bolivar se encontró con su amigo y admirado Simon Rodriguez, masón y enemigo de la monarquía española, y miembro de la logia San Alejandro de Escocia de Paris. Bolivar siempre admiro las ideas revolucionarias de su amigo, lo que nos hace pensar que pudo ser su iniciador en la masonería, mas si tenemos en cuenta que pasaron años juntos e idearon en común la idea de una Gran Colombia.

Lo que si sabemos es que unos días después de este supuesto ascenso al grado de Compañero, inicia, junto a Simon Rodriguez un viaje a Italia y Suiza, y es durante este viaje donde hace el famoso juramento de Roma, donde juro liberar su patria.

BOLIVAR MAESTRO

Sobre su exaltación al siguiente grado, el de Maestro, los documentos y pruebas son aun mas escasas. En 1828, cuando se encontraba en Bucaramanga, le conto, supuestamente a su edecan, Perú de Lacroix, masón del grado 33, que había sido exaltado en Paris. Esto es textualmente lo que dice Lacroix en su Diario de Bucaramanga:

“Habló sobre la Masonería, diciendo que también había tenido él la curiosidad de hacerse iniciar para ver de cerca lo que eran aquellos misterios, y que en París había sido recibido Maestro, pero que aquel grado le había bastado para juzgar lo ridículo de aquella antigua asociación; en las Logias había hallado algunos hombres de mérito, bastantes fanáticos, muchos embusteros y muchos más tontos burlados; que todos los masones parecen a (sic) unos grandes niños, jugando con señas, morisquetas, palabras hebraicas, cintas y cordones; que sin embargo la política y los intrigantes pueden sacar algún partido de aquella sociedad secreta, pero que en el estado de civilización de Colombia de fanatismo y de preocupaciones religiosas en que están sus pueblos, no era político valerse de la Masonería, porque para hacerse algunos partidarios en las Logias se hubiera atraído el odio y la censura de toda la Nación, movida entonces contra él por el clero y los frailes, que se hubieran valido de aquel pretexto; que por lo mismo poco podía hacerle ganar la Masonería, y hacerle perder mucho en la opinión.”

Se desconoce la fecha en la que pudo suceder esto, pero algunos plantean que pudo ser en 1806, lo que supondría que fue ascendido al poco tiempo de su aumento de salario. Quiza parece demasiado rápido este ascenso. Su biógrafo Jules Manzini si da por valida esta fecha.

Pero otros autores plantean que fue iniciado durante su misión a Londres en 1810 en la Gran Reunion Americana, pero esto contradice las supuestas propias palabras del Libertador. Aunque es bastante posible, por otro lado, porque allí conoció a Miranda y fue introducido en su grupo de amigos. Hay quien argumenta que en Londres fue confirmado como Maestro por Miranda, pero ya lo era.