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LA ATLÁNTIDA. PARTE 38. MONTEXANO Y LA ATLANTIDA EN JAEN. MARROQUIES BAJOS

Perpetrado por Oskarele

En 2003, Georgeos Díaz-Montexano planteo el supuesto parecido entre la primitiva ciudad de Jaén, en Marroquíes Bajos, un yacimiento al norte de la actual ciudad, y la acrópolis de Atlantis descrita por Platón. Según plantea, el núcleo central se organizaba en cinco círculos concéntricos, al igual que la capital atlante, delimitados por fosos excavados que canalizaban el agua proveniente de las sierras circundantes. 

Vamos a ver primero lo que dice la arqueología ortodoxa:

“Marroquíes Bajos” es el nombre de un yacimiento arqueológico que está dentro de la ciudad andaluza de Jaén, exactamente en la zona norte de la misma. Según argumentan los estudiosos ha tenido cuatro fases de ocupación, siendo la más antigua de la época Calcolitica, aunque después muestra una ocupación por parte de pueblos iberos, romanos y posteriormente musulmanes.


Lo cierto es que la ciudad se lo ha comido, quedando gran parte del yacimiento destruido o enterrado por las construcciones aledañas. Pero desde 1995 se lleva a cabo un gran esfuerzo por recuperar todo lo que se pueda de aquella antigua ciudad jiennense (aunque aún permanece sin excavar en su totalidad precisamente la parte que más nos interesa, la más antigua, la de época calcolítica)

Los arqueólogos plantean que los primeros asentamientos se dan en el neolítico, hacia la mitad del IV milenio a. C. correspondientes a un campamento estacional (es decir, no permanente, solo habitado en las estaciones cálidas). Posteriormente, en el periodo calcolítica (principios del III milenio hasta mediados del II milenio a. C.) ya era una gran aldea, aun sin status urbano, aunque con espacios claramente definidos: recintos funerarios, de almacenaje, defensivos…

En esa época calcolítica, el espacio habitado se organizaba en una serie de anillos concéntricos, separados por foros de agua excavados, flanqueados en su lado interior por empalizadas de madera y muros de adobe o piedra. Este sistema permitía recoger el agua procedente de los manantiales del Cerro de Santa Catalina (donde posteriormente se levantaría la Alcazaba Musulmana), facilitando su distribución hacia las zonas de huerta entre los respectivos fosos. Se han localizado cuatro anillos, aunque hay probablemente dos más. Eso hace variar el diámetro de la ciudad entre los 650 metros seguros y los 1900 metros probables.

Aún en la actualidad es posible advertir sobre el plano de Jaén la herencia de la topografía del asentamiento, pues dos vías urbanas (Doctor Eduardo García-Triviño López y Federico Mayor Zaragoza) discurren describiendo una curva, ya que fueron planificadas sobre el antiguo trazado férreo, que aprovechó los terraplenes que la erosión acumuló sobre los restos de las murallas calcolíticas de uno de estos anillos.

Las casas y estructuras de almacenaje también tenían planta circular, estando excavadas en roca, dentro de los anillos concéntricos y entre los fosos, algo sumamente inusual.

Los arqueólogos ortodoxos admiten lo extraño y singular de esta ciudadela dentro del contexto de la Prehistoria de Europa Occidental. Por ejemplo David Ordóñez, un historiador local, en su obra “Historia de Jaén”, plantea lo siguiente: “El origen de la ciudad de Jaén es antiquísimo, tanto, que aunque le pese a muchos, algunos historiadores opinan que es la ciudad más antigua de Europa, datada entre el tercer y cuarto milenio antes de nuestra era. Sus primeros vestigios de población se han encontrado en la parte norte de la ciudad, en la zona conocida como Marroquíes Bajos.

En esta zona que hoy representa la zona de expansión de la villa, se descubrieron hace siete años los restos de lo que se ha dado a llamar la "Venecia del Neolítico" que no es más que un yacimiento de distintas épocas desde hace más de 5 milenios que tiene una extensión calculada de 15 hectáreas en la cual se ha estudiado como una ciudad formada por anillos concéntricos que servían de defensa a la ciudad estaba regada por una de las mayores y más antiguas obras de ingeniería civil que no es más que todo un sistema de canales de agua que servían para el riego y el consumo humano. "

Pues bien, Montexano no piensa que esta fuese en realidad la Acrópolis de la Atlántida platónica, pues esta se encontraba a unos cincuenta estadios del “agua salada”, unos 9 km, mientras que la ciudad actual esta a mas de cien kilómetros del mar y está demasiado alto como para haber sido tragado por un tsunami o una inundación. Montexano plantea, para escapar de esta contradicción, que en realidad existía un patrón arquitectónico empleado habitualmente por aquellos iberos del calcolítico.

“Creo -mantiene el experto- que la primitiva ciudad concéntrica de Jaén podría demostrar que éste era el patrón arquitectónico usado por determinados pueblos de Iberia durante el Calcolítico y la Edad del Bronce, que son los mismos que Platón describe bajo el nombre de Atlánticos, es decir, pueblos de las costas atlánticas. La ciudad de Marroquíes Bajos fue edificada por estos pueblos que podríamos llamar (como lo hizo Platón) 'atlantes' o 'atlánticos'; pueblos del Calcolítico y del Bronce de la Península Ibérica que no sólo habitaron en Andalucía, según se deduce de los últimos hallazgos en otros lugares de Iberia como en la propia capital de España, Madrid”.



De este modo, hasta la fecha, la ciudad circular concéntrica de Marroquíes Bajos de Jaén es la que más se aproxima -según el investigador- a las descripciones que ofrece Platón de la ciudad principal de Atlantis en cuanto al diseño arquitectónico y las medidas de los fosos circulares y demás estructuras de canalización.

También asegura Montexano haber encontrado en una pieza cerámica de finales del Bronce, también hallada en Jaén, exhibida en el Museo Arqueológico Nacional, el mismo diseño concéntrico de Atlantis y de la Jaén prerromana… además parece ser que ese símbolo (unos círculos concéntricos desde cuyo centro sale una línea hacia el exterior) se daba en más sitios de la antigua Iberia (como en el Carambolo, Guadalajara o Sevilla). Incluso lo denomina el “Símbolo de la Atlántida".

Montexano también argumenta que en las costas de Cádiz o Huelva, o en las cercanías, podría estar la antigua ciudad de Tartessos, que podría ser la capital concéntrica de la Atlántida, pues es la costa que esta inmediatamente después de las Columnas de Hércules, como decía Platón. Allí estaba la región llamada Gadeira por los griegos, Gadir por los fenicios y Gades por los romanos. Aquella recién que citaba Newton en aquel oscuro libro del que hablamos hace tiempo.

La Atlántida seria Iberia, aunque con una configuración geográfica diferente a la actual. Además plantea que en realidad platón no dijo que era una isla, si no que el término que empleó vale igual para isla que para “península”…

Mas info y fuentes aquí: citas extraídas de aquí: http://www.tartessos.info/html2/ceramica_jaen.htm, aquí mas cosas: http://www.antiquos.com/La-Atlantida-de-Platon/, aquí: my.opera.com/Georgeos-Diaz-Montexano/blog/index.dml/tag/anillos%20concentricos y aquí: http://globedia.com/tartesso-atlantida-cientifico-csic-buscan-resto-andalucia

IMÁGENES TOMADAS DEL PERFIL DE FACEBOOK DE MONTEXANO: http://www.facebook.com/georgeos.diazmontexano?sk=photos.

LA ATLÁNTIDA. PARTE 37. LA ATLANTIDA Y TARTESSOS, MONTEXANO Y LA ATLANTIDA ANDALUZA


Perpetrado por Oskarele

Recientemente se ha abierto este debate (sobre si la Atlántida podía haber estado en la zona de Doñana, entre Huelva y Cadiz), más que nada por unas declaraciones de un científico alemán (físico-químico), Rainer W. Kühne, que afirmó que, gracias a unas imágenes de satélite que le había facilitado un investigador español, en las que se podían observar unas estructuras circulares, la Atlántida se encontraba en Doñana, un parque natural situado en el suroeste de Andalucía, en la misma región en la que se sitúa Tartessos.

Parece ser que la información la obtuvo del investigador hispanocubano Georgeos Díaz-Montexano, que lleva un montón de años estudiando el tema de la Atlántida y que alguna vez hemos mencionado por aquí. Montexano propone que se trataba en realidad de una civilización importante que se asentó en la península ibérica, aunque sobre todo en Andalucía, así como en el Marruecos occidental. Plantea que colapsó hacia el 1500-1300 a. C.

Por otro lado un equipo de científicos españoles (algunos pertenecientes al CSIC) esta investigando esta propuesta del alemán Kühne, que parece ser se apropio de las teorías de Montexano, que todo sea dicho, hace años ya propuso esta idea (aunque también es cierto que algunos la propusieron antes que él). El autor hispanocubano dice que la zona se vio afectada por diferentes tsunamis, precedidos por grandes terremotos, y que esta sería la causa del hundimiento de aquella civilización. Pues bien, los científicos estos parecen haber hallado pruebas de que las marismas de Doñana se vieron afectadas, al menos, por dos tsunamis.

Como explica el geólogo Antonio Rodríguez, un geólogo de la universidad de Huelva que investiga la zona: "...Donde tenía que haber sólo arcilla -procedente de la sedimentación normal de una zona permanentemente anegada por el agua- hay dos capas que pueden tener un metro de concentración de arena...". lo que viene a querer decir que hubo dos episodios violentos.  "...Esto cuadra perfectamente con la teoría de una ciudad prerromana borrada del mapa..." dice el profesor.


Montexano hace años ya afirmó haber encontrado pruebas de estructuras circulares y rectangulares mediante fotografía aerea y de satélite. Cuando se puso en contacto con los técnicos del parque de Doñana, en 2006,  para comentarles sus hallazgos estos dijeron que esas formas eran causadas por un tractorista que trabajaba para ellos… pero un poco después, llega el artículo del alemán y las investigaciones citadas. Montexano está convencido de que están usando sus investigaciones (en 2002 y 2003 este señor expuso en un par de universidades españolas, en Madrid y Barcelona, un resumen de sus teorías e investigaciones, un año antes que la afirmación de Kühne).
Finalmente Kühne tuvo que rectificar y admitir que fue una fuente esencial de su estudio.

Por otro lado, Montexano asegura haber descubierto evidencias paleográficas y lingüísticas que apuntan a que la antigua península ibérica pudo ser conocida por los fenicios como “Isla de los Metales", la "Isla de los Toros", o incluso como la "Isla de Atlas o Atlante", o sea, la Atlántida. En su obra “La Atlántida histórica: el estudio de las fuentes paleográficas y lingüísticas” plantea que tras analizar varios idiomas indoeuropeos y africanos, los nombres con los que ha sido conocida la península (Iberia, Hispanis o Tartessos), podían ser traducidos en esos lenguajes como "Isla/península de los Metales, o de los Toros", e incluso como "Isla de Atlas o Atlante", "el que soporta o sostiene la bóveda celeste", el "axis mundis", el Andalo o Andalu, demostrándose así que el nombre de Andalucía remonta sus raíces a los tiempos prerromanos, y que su traducción era la misma que el griego Atlas o Atlante. (Mas info aquí: http://www.tartessos.info/html2/iberia_atlantis.html).

Montexano incluso plantea que el propio Platón podría descender de atlantes: aquí tenéis un artículo suyo al respecto: http://www.tartessos.info/html2/platon_atlante.html.

IMÁGENES TOMADAS DEL PERFIL DE FACEBOOK DE MONTEXANO: http://www.facebook.com/georgeos.diazmontexano?sk=photos.

EN EL SIGUIENTE ARTÍCULO HABLAREMOS ALGO MAS SOBRE SUS PLANTEAMIENTOS.

LA ATLANTIDA Y TARTESSOS, ¿PODRÍA SER?


Perpetrado por Oskarele

Si tenemos en cuenta todo lo dicho en la introducción ofrecida en el capitulo anterior, tanto por su posición geográfica, como por su súbita destrucción, no es de extrañar que muchos autores hayan considerado que se trataba de la Atlántida mencionada por Platón en sus diálogos. Por eso se ha convertido en una de las versiones más extendidas y aceptadas, aunque, no existan demasiadas pruebas al respecto.

Como hemos dicho, el arqueólogo alemán Adolf Schulten, empeñado en encontrar pruebas de una civilización autóctona europea (a ser posible germanica), estudió a fondo Tartessos, afirmando que se encontraba en la zona que estamos planteando, en la desembocadura del Guadalquivir, y llegó a afirmar que se trataba de la Atlántida platónica.

En realidad esta hipótesis de ubicar la capital o acrópolis de la Atlántida en las "Marismas de Hinojos" ya fue planteada y defendida -por primera vez- por tres autores españoles: José Pellicer de Ossau I Tovar en 1673, Francisco Fernández y González y Juan Fernández Amador y de los Ríos en 1919.

Richard Hennig, geógrafo alemán, era de la misma opinión que Schulten,  y llegó a afirmar que “todo lo que Platón cuenta sobre el carácter paradisiaco de Atlantis parece un eco de antiguos recuerdos relativos a Tartessos. Platón vivía hacia el año 400 a. C.  y para esta época Tartesos no era desde hacia cien años sino el eco de un recuerdo, ya antiguo para el mundo griego, de una ciudad tragada por el mar y desaparecida”

Tanto este Hennig, como Schulten, consideraban que en realidad se trataba de una antigua colonia germánica.
Otros, como A. Netolitzky también la identificaron con Tartessos, aunque este señor añade una novedad interesante: consideraba que el templo de Poseidón que menciona Platón podía tener relación con el del Melkart de Gadir, del que se creía haber encontrado restos en la Isla de Santipetri, cerca de la actual ciudad de Cádiz. Además, consideraba que el famoso “oricalco”, extraño metal que existía, supuestamente, en la Atlántida, era en realidad un aleación de cobre y plata, metales muy abundantes en la zona.

Una aportación curiosa es la de Otto Jessen, otro profesor alemán que estaba convencido en la relación Atlántida- Tartessos. A instancias de Schulten, hizo varias excavaciones arqueológicas en la zona de la desembocadura del Guadalquivir, convencido de que allí encontraría los restos del mítico país hundido. Pero lo más interesante es que creó un cuadro en el que dispuso las pruebas de la correspondencia entre la versión platónica y la hipótesis tartésica, en once puntos clave.

Berlitz en su libro sobre la Atlántida lo resume de manera genial:

1.    Según Platón, la Atlántida estaba frente a las columnas de Hércules, es decir, frente a la desembocadura del Guadalquivir, al igual que Tartessos.
2.    Según Platón era mayor que el conjunto comercial de Libia (África) y Asia Menor, y según este, no era una isla sino un enorme monopolio comercial.
3.    Según los diálogos platónicos, era un puente hacia otras islas y hacia el continente que se extendía mas allá del océano. Lo que comerciaban con Gran Bretaña (estaño), consideraron que esta isla era un continente.
4.    Según Platón, su imperio se extendía hasta Egipto y Etruria, y, parece ser que Tartessos abastecía de metales a todo el Mediterráneo.
5.    Según el mito platónico, desapareció en un solo día, hundiéndose en el océano. Tartessos fue conquistada y diferentes catástrofes hicieron que no quedase resto de ella.
6.    Por otra lado, el mito proponía que era el mar que la cubre es inaccesible y no podía ser explorado, pero en realidad, según Jessen, esto era cierto, aunque por motivos políticos.
7.    Según Platón, un barro muy sólido impedía su navegación, pero esto era propaganda cartaginesa, según Jessen.
8.    El mito cuenta que era una tierra riquísima en minerales, y, efectivamente la zona, y la Sierra Morena, al norte, eran riquísimos en metales y minerales.
9.    También contaba la leyenda que existía un extensa red de canales, y estos proponen que en el Guadalquivir, navegable hasta Sevilla, también los había.
10.    Platón también dice que el último rey atlante era el más viejo de su pueblo, y Argantonio, el último rey tartesico, según Herodoto, reinó durante más de ochenta años…
11.    El último punto se refiere a la antigüedad, que según Platón es de nueve mil años antes, y que algunas fuentes, como Estrabón, proponen que los iberos tenían escritura y libros desde siete mil años antes.

La mayoría son pruebas vagas, aunque lo cierto es que la principal, la localización geográfica de Tartessos, si parece relacionarse claramente con el mito platónico. El problema es que la ciudad de Tartessos, si es que alguna vez existió, no ha sido encontrada nunca… por lo menos hasta ahora.

Mas info y fuentes: http://www.facebook.com/photo.php?fbid=151439718206246&set=a.110147919002093.17891.109752169041668&type=1&pid=476539&id=109752169041668, aquí: http://www.facebook.com/photo.php?fbid=151727771510774&set=a.110147919002093.17891.109752169041668&type=1&pid=479270&id=109752169041668 (ambos enlaces de PLQHQ), aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Tartessos, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Adolf_Schulten y aquí: http://books.google.es/books?id=VAt0zgr6aN8C&pg=PA457&lpg=PA457&dq=o+jessen+tartessos&source=bl&ots=ajb25WXOQa&sig=_pmIn1WZcllWUE7ijaaeRzZ3LlM&hl=es&ei=xIa6TdblAsar8AOY_8HZBQ&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CBsQ6AEwAA#v=onepage&q=o%20jessen%20tartessos&f=false

LA ATLANTIDA Y TARTESSOS. INTRODUCCIÓN


Perpetrado por Oskarele

Recientemente un documental de National Geographic mostró al mundo una idea, presentada como novedosa, pero que en realidad ya fue propuesta por Newton hace unos siglos: que la Atlántida se encontraba en las marismas de Doñana, bellísimo espacio natural protegido,  situado en las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz (Andalucía), justa al otro lado del estrecho de Gibraltar, las antiguas Columnas de Hércules de las que hablaba Platón. Pero no solo eso: el lugar exacto que plantea el documental, la Marisma de los Hinojos, fue mencionado hace ya varios años por el investigador hispanocubano Georgeos Díaz-Montexano, del que hablaremos más adelante.

Así que nada nuevo bajo el sol.

Pues bien, precisamente allí, en la zona donde el rio Guadalquivir desemboca en el mar, existió una antigua civilización, hoy en día desaparecida y de la que se conservan poquísimos restos. Se trata de la mítica Tartessos, de la que hemos hablado en alguna ocasión por aquí. Pues bien, algunos estudiosos del tema de la Atlántida han planteado que esta antigua civilización andaluza era la Atlántida a la que se refería Platón.
Antes de continuar, veamos un poco que sabemos de Tartessos.

Tartessos fue el nombre por el que los griegos conocían a la que creyeron primera civilización de Occidente, que se desarrolló en la zona que estamos hablando, en la costa suroeste de la península Ibérica y que se extendió probablemente a lo largo del Rio Guadalquivir (este es su nombre árabe, los romanos le llamaban Betis, y posiblemente los autóctonos lo llamaban Tartessos). La primera referencia escrita es del poeta Estesícoro (siglo VI a. C.) que menciona a Tartessos en su “Geroneida”, donde se narra el décimo trabajo que encomendó Euristeo a Heracles que consistía en matar al gigante Gerión, que gobernaba en un reino cercano a Tartessos. Se considera como la primera referencia oficial a Tartessos.

Posteriormente, el historiador griego Heródoto, en el siglo V a.C. habla de un rey llamado Argantonio (“hombre de plata”), que gobernó durante cien años en un lugar llamado Tartessos, que destacaba por su riqueza, sabiduría y generosidad. Unos siglos después (el IV de nuestra era) el escritor romano Rufo Festo Avieno, en su obra “Ora marítima”, donde describe las costas mediterráneas, también habla de aquella supuesta civilización del sur de la actual España.

Pero también tenemos referencias en la Biblia: se habla de un lugar llamado 'Tarsis'. “En efecto, el Rey Salomón tenía naves de Tarsis en el mar junto con las naves de Hiram.

Las naves de Tarsis venían una vez cada tres años y traían oro, plata, marfil, monos y pavos reales” (AT, Reyes I, 10-22). En un texto del Profeta Ezequiel (27, 12) (siglo VI a. C.) se comenta que Tiro comerciaba con Tarsis. En el Libro de Jonás 1,3 (escrito hacia el 400 a. C. pero que narra una historia ocurrida en el siglo VIII a. C. dice: "Pero Jonás se levantó para ir a Tarsis, lejos de la presencia de Yahvéh. Bajó a Yoppe y encontró una nave que iba a zarpar hacia Tarsis"

Tartessos es especialmente conocida gracias a las investigaciones del arqueólogo alemán Adolf Schulten y su libro “Tartessos: contribución a la historia más antigua de Occidente” (1924). Este proponía las tesis del desarrollo autónomo de la civilización, sin aculturación fenicia (semita). Sus obras fueron malinterpretadas y empleadas por el III Reich para justificar la civilización autónoma aria en Europa.  Otros autores, en cambio, creen que su desarrollo se debió al fenómeno colonial fenicio o a la llegada de pueblos celtas procedentes del norte de Europa.

Hoy en día la hipótesis más aceptada es un hibrido: se considera que Tartessos fue el resultado del desarrollo de las culturas autóctonas anteriores, fuertemente estatales, centralizadas y comerciales, que sufrieron un enorme impulso económico y cultural con las llegadas de los pueblos fenicios, produciendo un mestizaje y una orientalización de estos pueblos del sur de España. Existen claras referencias arqueológicas (cerámicas y representaciones religiosas similares a las divinidades fenicias…) al respecto.

El problema es que no es seguro que existiera una ciudad llamada Tartessos, dado que aún no se ha encontrado su ubicación, aunque si están perfectamente documentadas las zonas de influencia. Hay quien plantea que su capital fue Turtha (la actual Sanlúcar de Barrameda), en la desembocadura del Guadalquivir, de cuya raíz “Trth-” saldrían todas las formas de Tartessos, pero tampoco está muy claro esto. Se conocen algunas otras ciudades de Tartessos, como Mastia (actual Cartagena), Molybdan, de la que sólo se conoce el nombre, y Etibirge, posterior Iliberri; nombre que coincide, por cierto, con los términos propuestos en protovasco para "ciudad nueva", del que deriva su denominación actual, Elvira en la provincia de Granada.

Arqueológicamente se han establecido dos periodos: uno inicial, que coincide con el bronce final y abarca desde el 1200 al 750 a.C. y un periodo orientalizante, en el que la cultura tartésica se empapa de elementos orientales provenientes principalmente de los contactos fenicios y foceos. Coincide con la I Edad del Hierro y abarca desde el año 750-550 a.C.

Gerión sería el primer rey mitológico de Tartessos. Según la leyenda, era un gigante tricéfalo, o al menos con tres cuerpos, que pastoreaba sus grandes manadas de bueyes a las orillas del Guadalquivir. El mito dice que una de las doce pruebas de Heracles era el robo de los bueyes de Gerión. También dice la leyenda que Gerión era el gigante mítico que mató Heracles y sobre el que construyó la Torre de Hércules, en La Coruña.

Gárgoris sería el primer rey de la segunda dinastía mitológica tartésica, rey de los curetes. Inventó la apicultura y el comercio. Su hijo Habidis, bastardo, escapó de la muerte ordenada por su padre viviendo entre las bestias. Fue amamantado por una cierva hasta hacerse un hombre y ser después reconocido por su padre. Descubrió la agricultura, atando dos bueyes a un arado. Formuló las primeras leyes, dividió la sociedad en siete clases y prohibió el trabajo a los nobles. Bajo su reinado se establece un sistema social en que unos pocos viven a costa del trabajo y la miseria de una mayoría pobre. Cuentan que dividió el reino en siete ciudades.

Argantonio es el único rey del que se tienen referencias históricas. Se sabe que fue el último rey de Tartessos. Vivió 120 años según Heródoto, aunque algunos historiadores piensan que puedan referirse a varios reyes conocidos por el mismo nombre.

En el siglo VI a. C., Tartessos desaparece abruptamente de la historia, posiblemente barrida por Cartago y las demás colonias fenicias (Gadir, metrópolis fenicia, se encontraba en pleno reino Tartesico) que, después de la batalla de Alalia, entre Cartago y Grecia, le hicieron pagar así su alianza con los griegos focenses. Otros dicen que fue refundada, sobre condiciones poco claras, con el nombre de Carpia. Los romanos llamaron a la amplia Bahía de Cádiz 'Tartessius Sinus', pero el reino ya no existía.

También se considera que el agotamiento de las vetas de minerales, fuente principal de su riqueza comercial, habría colapsado la economía tartésica y creado convulsiones sociales al perder las élites la fuente de su riqueza y poder, basado en el comercio exterior. Una vez desaparecidas las élites, habría desaparecido la unidad política y social de los núcleos tartésicos. Otras teorías afirman que su desaparición pudo deberse a invasiones de los celtas e incluso se habla de que pudo haber un terremoto.

Más recientemente se ha planteado que esta civilización pudo ser barrida del mapa por la sucesión de desastres naturales en la zona… lo que encajaría con el Mito de la Atlántida...

... Del que hablaremos en las siguientes entregas.

Mas info y fuentes: http://www.facebook.com/photo.php?fbid=151439718206246&set=a.110147919002093.17891.109752169041668&type=1&pid=476539&id=109752169041668, aquí: http://www.facebook.com/photo.php?fbid=151727771510774&set=a.110147919002093.17891.109752169041668&type=1&pid=479270&id=109752169041668 (ambos enlaces de PLQHQ), aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Tartessos, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Adolf_Schulten y aquí: http://books.google.es/books?id=VAt0zgr6aN8C&pg=PA457&lpg=PA457&dq=o+jessen+tartessos&source=bl&ots=ajb25WXOQa&sig=_pmIn1WZcllWUE7ijaaeRzZ3LlM&hl=es&ei=xIa6TdblAsar8AOY_8HZBQ&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=1&ved=0CBsQ6AEwAA#v=onepage&q=o%20jessen%20tartessos&f=false

JACINTO VERDAGUER Y L'ATLÀNTIDA


Perpetrat por Oskarele

“¿Qué me importa que lance Platón desde la historia
mi nombre coronado por un nimbo estelar
si de mí habéis perdido, ingratas, la memoria
y en mi existencia pesa la inmensidad del mar?”

En 1877, unos añicos antes de las obras de los teosofistas, Blavatsky y compañía, un genial escritor catalán llamado Jacint Verdaguer y Santaló (1845-1902), poeta que escribió tanto en castellano como en catalán, realizo un extenso poema, escrito en este idioma, que tuvo bastante éxito, influyendo decisivamente en el movimiento cultural conocido como “La Renaixença”. Al año siguiente, incluso, el papa Leon XIII lo recibió y hablaron del famoso poema.


El poema está compuesto por una introducción, diez cantos y una conclusión. Es un texto extraño y complicado. Empieza con una introducción, en la que explica como un joven Cristóbal Colón sobrevive a un naufragio, llegando a algún punto indeterminado de la Lusitania (en las costas andaluzas), donde un anciano ermitaño le narra la historia de la Atlántida, que según aquel anciano estaba cerca de aquellas tierras, quedando solo el Teide (“Tan sólo queda el Teide, cual dedo de una mano que marca el sitio justo que Atlántida ocupó”). Los supervivientes se refugiarían en la antigua Iberia.

"Mas, ¡ay!, atlantes rudos, ya muere nuestro imperio
Que como el sol, desciende del mediodía al mar;
lo que los cielos narran con lenguas de misterio,
la tierra en su locura, lo empieza a pregonar."

Luego pasa a describir como Hércules, el héroe de la mitología griega, que, como parte de sus famosos Doce Trabajos, tenía que matar al Gigante Gerión, que vivía en la isla Eritia, una de las Hesperides, que Verdaguer identifica con las Islas Canarias (cosa que es bastante habitual en todos los estudios sobre la Atlántida, así como la identificación con las Islas Afortunadas).

Curiosamente plantea que el Estrecho de Gibraltar no existía, sino que África y Europa estaban unidas por un puente de tierra. Cuenta que será precisamente Hércules el que las separará, creando el estrecho y dejando un montón de tierras al descubierto tras vaciase un poco el mar interior (el Mediterráneo) que formaba, y surgiendo algunas de las islas griegas. Después va a Hesperis (Iberia) para buscar las dichosas naranjas de las hespérides, otro de sus trabajos.

El relato del viejo ermitaño concluye con un Colon maravillado y, desde entonces, se decide a partir en busca de nuevas tierras hacia el Oeste, posiblemente restos de aquella isla hundida y termina con un presentimiento del descubrimiento de América.


Mas info y fuentes aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Jacinto_Verdaguer (en castellano), aquí: http://ca.wikipedia.org/wiki/Jacint_Verdaguer_i_Santal%C3%B3 (en catalán). Aquí tenéis el texto completo en catalán, su lengua original: http://ca.wikisource.org/wiki/L%27Atl%C3%A0ntida, y para los que no dominen esta lengua, la versión en castellano: http://www.tartessos.info/html2/atlantida_verdaguer00.htm

LA ATLÁNTIDA. PARTE 33. LA ATLANTIDA Y LOS NAZIS: EDMUND KISS, LA ATLANTIDA Y TIHUANACO

Perpetrado por Oskarele

Heinrich Himmler y Wirth consideraron dignos de elogio los esfuerzos del Consejero de Gobierno para la Construcción (Regierungsbaurat), un tal  Edmund Kiss (1886-1960), arquitecto de profesión (aunque también afirmaba ser arqueólogo, hecho este del que no hay constancia), y le eligieron para encabezar una expedición a Tiahuanaco, en Bolivia.

No pudo ser.

Posteriormente, en 1939, Himmler lo intentó de nuevo.

Tampoco pudo ser.

Pero no lo eligieron por sus dotes como arquitecto, sino porque unos años antes había visitado las misteriosas ruinas bolivianas, y porque, por otro lado, había escrito una tetralogía interesantísima (aunque delirante) en la que presenta una visión mitológica sobre la caída del antiguo imperio germano y sus orígenes ancestrales en la Atlántida (o Thule, que para Kiss viene a ser lo mismo). Además, hay que mencionar que Kiss era un firme seguidor de la Cosmogonía Glacial de Hörbiger, que también, como hemos visto, está relacionada con la Atlántida.


Esa tetralogía citada se inicia, en 1930, con “Das glaeserne Meer” (El mar cristalino), en la que propone que la humanidad sobrevive a la luna terciaria (recordemos a Hörbiger), catástrofe producto de la caída de la Luna, acaecida unos 14.000 años atrás, acontecimiento que generó grandes terremotos, diluvios y ríos de lavas sobre la superficie terrestre. Un tal Jochaan de Patemos, arquitecto y científico del Tiahuanaco del terciario, guiará a los sobrevivientes a una Nueva Era…  pero será esclavizado por el rey Tutmon, de las Abisinias, cerca de África. Conforme se va acercando el satélite la cosa se va poniendo chunga y estos arios atlantes han de sobrevivir en cavernas de las tierras altas. Así llegan a Turingia, una región del centro de Alemania.

La segunda parte, “Fruehling in Atlantis” (Primavera en la Atlántida), muestra como los “Ases” han triunfado. Se han multiplicado rápidamente en su reino del norte, al punto de haber construido la “comunidad orgánica de un imperio mundial” con su centro y capital en la Atlántida. Los Ases son reverenciados por los “pieles oscuras” como “dioses blancos”. “Las naciones de esclavos visitan la Atlántida para llevarse una profunda e imborrable impresión de la superioridad e irresistible poder de la voluntad nórdica de regreso a sus distantes hogares”. Curiosamente plantea que no querían exterminar a los “inferiores raciales”, si no mantener un reducto de “Ases puros” y el resto como esclavos y adoradores. Los habitantes de Atlantis son guiados por su líder, Baldur Wieborg, originario de la mítica Thule.


El tercer volumen, “Die letzte Königin von Atlantis” (La última reina de la Atlántida), de 1931, ambientada hace 12,000 años, vuelve al desastre cósmico fruto de la caída de la Luna. Los habitantes de Aztlan (Tiahuanaco) tienen que emigrar ante el eminente cataclismo, esta vez liderados por el astrónomo Godda Apacheta. El objetivo es alcanzar la isla de Atlantis… pero por desgracia esta se ha hundido, encontrando refugio en uno de los picos que quedan, las islas del Rey Acora (Las Azores)

Por último, en “Die Singschwäne aus Thule” (Los Cisnes Cantores de Thule) de 1932, los pocos que quedan deciden regresar al hogar ancestral, al lugar primigenio cercano al Polo, Thule, donde deberán fundar una nueva civilización y cultura, pasando a ser aves migratorias, en palabras de Kiss. En la búsqueda, Godda Apacheta llega a la Marca Ibérica, en el Estrecho de Gibraltar, para luego tomar rumbo hacia el Norte. Sin embargo, la Edad de Hielo se ha expandido, impidiéndoles alcanzar su objetivo. Algunos se refugiarán en las cercanías del Nilo, conservadores también del conocimiento y la tradición de Atlantis.

Imposibilitados de llegar a Thule, deciden esperar hasta el momento en que su perdido hogar surja una vez más, “después de mil años”



Este señor, Edmund Kiss, estaba convencido de que Tiahuanaco fue uno de los refugios que encontraron los antiguos arios de la Atlántida en la crisis de la Luna del Terciario. Él mismo visitó la zona a finales de los años veinte, experiencia que se vio plasmada en sus obras “Die Kosmischen Ursachen der Völkerwanderungen” (Las Razones Cósmicas de las Migraciones de las Gentes), de 1934, y “Das Sonnentor von Tihuanaku und Hörbigers Welteislehre” (La Puerta del Sol de Tiahuanacu y la Doctrina del Hielo Universal de Hörbiger), de 1937.

Toma los argumentos de la Cosmología Glacial de Hörbiger, la movida de las lunas y el cambio del eje de la Tierra. Por culpa de los grandes diluvios y movimientos de agua y tierra, se hundieron la Atlántida así como muchas islas del Indico (Lemuria?¿?). Unos cuantos grupos humanos consiguieron adaptarse a las duras condiciones en áreas del mar Mediterráneo, Egipto, la India, el sur de China, el actual desierto del Gobi y en Norteamérica.

En “La Puerta del Sol” de Tiahuanaco cree encontrar unos signos ideográficos de un supuesto calendario solar y venusino, elaborado, según Kiss, con anterioridad al cambio del eje de la Tierra.



Mas info aquí: http://en.wikipedia.org/wiki/Edmund_Kiss, aquí: http://fpn88.blogspot.com/2009/06/edmund-kiss-y-la-america-atlante-desde.html, aquí: http://obrasrafaelvidelaeissmann.blogspot.com/2009/04/edmund-kiss-y-la-america-atlante.html, aquí: http://www.bibliotecapleyades.net/sitchin/reinosperdidos/reinosperdidos10.htm, aquí: http://tech.dir.groups.yahoo.com/group/Precolumbian_Inscriptions/message/10979.

LA ATLÁNTIDA. PARTE 32. LA ATLANTIDA Y LOS NAZIS: LA AHNENERBE, HERMAN WIRTH Y LA ATLANTIDA NORDICA



Perpetrado por Oskarele

Como ya hemos visto, los líderes nazis,  sumamente interesados en el ocultismo, sentían una especial debilidad por la leyenda de la Atlántida, probablemente porque la mayor parte de los ocultistas afines bebieron de las teorías de Blavatsky y sus teósofos. Uno de los que más estudió esta movida fue el holandés Herman Wirth, nacido en 1885 en Utrecht (y fallecido casi cien años depuse, en 1881).

Wirth era filólogo, pero estaba muy interesado en los orígenes de las lenguas y los símbolos, planteando que tenían su punto de partida, al igual que las religiones, en grupos humanos anteriores a lo reconocido por la ciencia oficial.

Consideraba, por ejemplo, que el alfabeto rúnico tiene su origen en signos que designaban el movimiento de los astros, creados en una supuesta civilización ártica desaparecida hace miles de años (él la llamaría “Arktogaia”, pero parece ser una referencia indirecta de Atlantis, Thule o Hiperborea, o un poco de las tres…), por los arios primigenios, que surgieron hace dos millones de años.



Tenían una religión que unía monoteísmo espiritual y dualismo cosmológico. Dios era el principio trascendente oculto del Universo -el Padre- y cambia mediante el Hijo, que cambia a menudo moviéndose entre la luz y la oscuridad. Los arios se veían como los sustitutos de este hijo de Dios.

Consideraba que de aquel mítico continente solo quedaban tres restos: Islandia, las Azores y las Islas Canarias.

Esta primigenia civilización nórdica había llevado consigo su escritura a África y a Asia sirviendo de base para que otras culturas empleasen la escritura cuneiforme, los jeroglíficos, el alfabeto… por eso era necesario encontrar y estudiar los posibles restos que dejaron los supervivientes.

Además, Wirth decía tener la capacidad de leer las mentes y poseer dotes clarividentes

El 11 de julio de 1935, Heinrich Himmler, jefe de las SS, y uno de los lideres nazis más relacionados con el ocultismo, creó una organización que se llamaría “Ahnenerbe Forschungs und Lehrgemeinschaft” (Sociedad para la Investigación y Enseñanza de la Herencia Ancestral), un perturbador proyecto que tenía como objetivo recuperar, estudiar y difundir el pasado germano en todas sus vertientes, abarcando disciplinas como la lingüística, la artesanía, la música o la arqueología. Especial dedicación tuvieron con la búsqueda de antiguos objetos sagrados y reliquias, tocados o construidos por entes superiores, posiblemente atlantes o habitantes de la Hiperborea, que habían transmitido parte de su ancestral poder mediante esos objetos (como la lanza de Longinus, el Santo Grial o la Mesa de Salomón)



El primer director de la Ahnenerbe fue precisamente Herman Wirth, cargo que dejaría en 1937, por discrepancias con Alfred Rosemberg, además de un cierto distanciamiento con el régimen (reivindicaba la naturaleza matriarcal y pacífica de los antiguos arios), que le llevó a exiliarse junto con otros místicos alemanes, enfrentados al nacional socialismo.

En septiembre de 1936, durante una multitudinaria reunión del partido, el propio Hitler en persona arremetió contra él, diciendo: “Nosotros no tenemos nada que ver con esos elementos que entienden el nacionalismo en términos de habladurías y sagas, que, en consecuencia lo confunden demasiado fácilmente con vagas frases nórdicas y que ahora están iniciando su investigación basándose en motivos de una mítica cultura atlante…”

Sería liberado por los yanquis y continuaría investigando hasta su muerte.

La primera expedición arqueológica de las muchas que organizaría la Ahnenerbe la dirigió el propio Wirth, que en 1936, partió hacia Suecia, concretamente a las colinas de granito de Bohuslän, donde había gran cantidad de símbolos rupestres de la Edad del Bronce, en los que esperaba encontrar la conexión con aquella mítica tierra a medio camino entre la Atlántida y Thule.


Esta iría seguida por las campañas de recogida de folklore finlandés en Carelia por el antropólogo amateur Yrjö von Grönhagen, también en busca de pruebas de aquella escritura atlante primitiva.

En su búsqueda parece ser que también se interesó por las islas Canarias, pues Wirth creía que las eran picos meridionales del continente desaparecido y que los primitivos canarios (los Guanches) podían ser los últimos descendientes de una raza ancestral.

Efectivamente la Ahnenerbe estuvo en varias ocasiones investigando las Canarias: lo intentaron en la época de Wirth, pero el estallido de la Guerra Civil española hizo que lo postergaran hasta 1939, una vez acabado el conflicto. Francisco García Alonso, profesor de historia de la Universidad de Barcelona, propone que Franco apoyó esta búsqueda de los nazis (que además buscaron otras cosas en España, investigando el Santuario de Montserrat en Cataluña o la Mesa de Salomón en Toledo), poniendo a su servicio al renombrado arqueólogo Julio Martínez Santa Olalla (germanófilo y defensor de los orígenes arios de los Iberos). Por desgracia no sabemos si encontraron algo de importancia o no, porque con el estallido de la Segunda Guerra Mundial todo se complicó, afortunadamente…

P. D. En octubre de 1940, cuando Himmler realizó su célebre visita a España, Santa Olalla fue asignado a su séquito y le acompañó a El Escorial, el alcázar de Toledo, al Museo del Prado y al Museo Arqueológico Nacional… esto nos puede permitir hacernos una idea de la calaña de este Santa Olalla…

Más información aquí: http://www.fortunecity.es/sopa/luciernagas/498/Articulo1.htm, aquí: http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/1584732/Franco-collaborated-with-Nazis-to-prove-Canary-Islands-were-home-to-Aryan-race.html, aquí: http://en.wikipedia.org/wiki/Herman_Wirth y aquí: http://heatherpringle.wordpress.com/2010/02/23/herman-wirth-and-the-origins-of-writing y aquí: http://www.od43.com/10x_SS-Ahnenerbe_Germanien.html

LA ATLÁNTIDA. PARTE 31. LA ATLANTIDA Y LOS NAZIS: LA ARIOSOFÍA DE VON LIEBENFELS


Perpetrado por Oskarele

“La metafísica racial práctica está interesada en investigar la historia de las razas antes de su ciclo de desarrollo terrestre (pre-terrestre)… en el futuro de las razas que sigue a su período terrestre (post-terrestre), y finalmente en investigar las fuerzas extra-sensoriales y extra-terrestres, fuerzas cósmicas que influyen en el desarrollo racial en el presente.”

Esta extravagante y algo delirante frase la escribió un antiguo monje cisterciense, reconvertido en filósofo nazi, llamado Jörg Lanz Von Liebenfels (1874-1954), fundador de una doctrina llamada “Ariosofía” y firme creyente en humanidades anteriores y en los continentes desaparecidos de los que estamos hablando.

¿Quién fue este tipo y que pensaba? Vamos a verlo:

Pa empezar: en realidad se llamaba Adolf Josef Lanz, pero se ve que le gustaba llamarse a si mismo  Jörg Lanz von Liebenfels (por eso en algunos libros aparece como Jörg Lanz, a secas). Nacio en Austria en 1874 y palmo setenta años después, en 1954. Se hizo monje de la orden Cisterciense en 1893, cuando tenía 19 años, asumiendo el nombre de Jörg (Jorge). Al año siguiente, en 1894, afirmó haber sido “iluminado” tras encontrar la tumba de un caballero templario y comenzó a elucubrar sus teorías sobre el arianismo y las razas inferiores. Dejaría el monasterio en 1899, parece ser que porque descubrió los placeres de la carne…

En 1904 publicó un perturbador libro titulado “Theozoologie oder die Kunde von den Sodoms-Äfflingen und dem Götter-Elektro” (Teozoología o los Simios de Sodoma y el electrón de los dioses).  En él defiende la idea de que la raza aria era la superior (los consideraba como Gottmenschen –Humanidad divina-), y que el resto eran, lógicamente, inferiores. Los arios procedían de los dioses, mientras que el resto de humanos procedían del mono.




Exactamente, propone que Eva, la mujer de Adán, era divina, pero se involucró con un demonio mono y dio a luz a las "razas inferiores" en el proceso (además, propuso que esto llevó a que las mujeres rubias sean atraídas ante todo por los "hombres oscuros", algo que solo podía ser detenido por el "desmestizaje racial" por lo que los "humanos arios-cristianos" podían "una vez más gobernar a las bestias humanas de piel oscura" y, finalmente, alcanzar la "divinidad"… ) una puta locura.

Posteriormente modificaría esta idea, absorbiendo ideas del teosofismo de la Blavatsky y Elliot. La Eva cristiana se convierte en un símbolo de los primeros Lemurianos con sexos diferentes, que se mezclaron con otras especies, atractivas pero inferiores, y crearon monstruos, que no tenían ni alma ni inteligencia.

Por ese motivo, la cuarta raza raíz, la Atlante, se había dividido en diversas subespecies puras y bestiales, correspondiéndose éstas con los primeros antropoides y los monos antropomórficos: El error fatal de los descendientes de los Arios Homosapiens, habría sido mezclarse repetidamente con los descendientes de los monos (Hombres Animales), dando lugar a las razas inferiores.

Un año después de publicar la “Teozoología”, en 1905, fundó la revista “Ostara, Briefbücherei der Blonden und Mannesrechtler” (“Ostara” es el nombre de la pascua alemana, y su origen está en una antigua divinidad indogermánica), de la cual se convirtió en el único autor y editor en 1908. Durante un par de décadas divulgaría a través de ella sus bochornosas teorías racistas… que influirían, incluso, en un mediocre pintor de cuadros austriaco de cuyo nombre no quiero acordarme, fan incondicional de la publicación y de las teorías de Von Liebenfels (posteriormente él mismo diría que en 1909 recibió la visita de aquel joven, que dijo llamarse Adolf Hitler, interesado por comprar los números atrasados de la revista)



En 1907 fundó su propia orden esotérica, la Ordo Novi Templi (Orden los Nuevos Templarios). Von Liebensfel planteaba que "caballeros del Grial" mencionados por Wolfram, los "templeissen", no eran otros que los miembros de la Orden del Temple, los históricos templarios. A partir de aquí Lanz concibe la reconstrucción de la orden en tanto que custodio del Grial… pero el Grial para él no es lo que todos pensamos: presenta la copa sagrada como una especie de "acumulador de energía" de la que la raza aria extrae sus poderes (intuición, clarividencia, poder dominar las energías y fuerzas de la naturaleza, etc.) y su legitimidad superior.



Se pilló un castillo en Werfenstein, estableciendo allí el centro de la orden. En lo alto del castillo hondeó una bandera con una esvástica roja sobre un campo de oro con cuatro flores de lis en los ángulos (hay que recordar que estamos hablando de 1907, muchos años antes de que la esvástica fuese apropiada por los nazis)

Su publicación, “Ostara”, pasa a ser el boletín de la ONT, y poco a poco, comenzó a tener sucursales por media Europa, aunque no llegaron a ser mas de 500 miembros.

Era condición sine qua non para ser admitido en la orden, un aspecto físico nórdico ario. Sus actividades eran oficialmente culturales y religiosas, pero nada hay en ella que nos impida el que la califiquemos de "secta racista". Se insistía mucho en la "ayuda mutua" entre los miembros de la orden.

Poco después, en 1915, acuña el término "'Ariosofìa”, con el significado de sabiduría oculta relativa a los arios, y se convirtió en la etiqueta de esta doctrina en la década de 1920. Bebía de las ideas de Guido Von List, que creía en algo llamado “Armanismo”, una especie de druidismo germanófilo.

Pero llegó aquel pintor del que hablamos antes, y se convirtió en el líder de un pequeño partido político que bebía, en parte, de muchas de las ideas de Von Liebenfels, que, en un principio, vio con buenos ojos el ascenso del movimiento nacional socialista en cuyo emblema se reconocía.

Pero pronto pudo advertir que Hitler estaba muy alejado ya de sus orígenes y en 1933, cuando las llamas cubrían las cúpulas del Reichtag, Lanz se desplazó a Hungría huyendo de la persecución que estaba sufriendo: Ostara fue prohibida, la ONT fue disuelta en casi todos lados, acusada de estar relacionada con la masonería. Solo quedaría, precisamente la sección austriaca.

Seguramente el motivo del ostracismo de Von Liebenfels hay que encontrarlo que desde un primer momento denunció que Hitler y los suyos les habían robado sus ideas.

En un número de Ostara de 1927, escribió: " Se debe recordar que los movimientos de la esvástica y fascistas son básicamente solo desarrolladores laterales de las ideas de Ostara".

Y esto seguro que a más de uno no le gustó...

Mas info aquí: http://nova-ordis-gothorum.blogspot.com/2009/11/la-ordo-novi-templi.html, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/J%C3%B6rg_Lanz_von_Liebenfels, aquí: http://en.wikipedia.org/wiki/J%C3%B6rg_Lanz_von_Liebenfels, y aquí el libro “Teozoología” en ingles: http://www.archive.org/details/EuropaHouseTheozoology. Aquí: http://pt.fantasia.wikia.com/wiki/Anthropozoa

LA ATLÁNTIDA. PARTE 30. LA ATLANTIDA Y LOS NAZIS: LAS DOS ATLANTIDAS DE HANNS HÖRBIGER


Perpetrado por Oskarele

Pero esta era solo una de las cinco grandes ciudades atlantes que fueron, posteriormente destruidas por la caída de la tercera luna, construidas por gigantes. Las otras estarían en Nueva Guinea, México, Abisinia y el Tíbet.

Cuando cae la luna terciaria, las aguas descienden bruscamente, pero deja de si el rastro de una Atlántida global destruida. Desaparecen las cinco grandes ciudades. Y en todos Hörbiger y los suyos encuentran pruebas y testimonios de esa mega catástrofe: en México, los toltecas dejaron textos sagrados que describen esta historia. En Nueva Guinea, los malekulas siguen erigiendo enormes estatuas de hasta diez metros que representan a sus antepasados y su tradición oral habla de que la luna actual acabará con la humanidad al caer. Los gigantes del Mediterráneo bajaron de Abisinia y la tradición sitúa en aquella altiplanicie la cuna del pueblo judío y la patria de la reina de Saba. Y por último en el Tíbet, el lugar donde más recuerdan aquel pasado esplendor en algunos manuscritos secretos (como el Libro de Dzian de la Blavatsky)

Curiosamente, según esta idea, la Atlántida no desaparece por culpa de las aguas, sino más bien por la desaparición de ellas: las naves son arrastradas y destruidas, falta el alimento, mueren los animales y finalmente la organización social se derrumba.

Tras esta catástrofe, los gigantes se ven muy reducidos, perdiendo el control sobre el hombre, que poco a poco se irá embruteciendo. Esto, plantea Hörbiger, sucede hace 150.000 años, y durante 138.000 la Tierra estuvo sin luna. En ese periodo los pocos gigantes que quedaron comienzan a  reconstruir algunas de las civilizaciones, esta vez construidas en torno a llanuras elevadas, entre los grados cuarenta y sesenta de la latitud norte, mientras que en las anteriores cimas atlantes del terciario permanecen algunos restos de la antigua Edad de Oro.

Así, según estos hubo dos Atlántidas: la antigua del terciario, con centro en los Andes, pero extendida por todo el mundo, y la del cuaternario, en el Atlántico Norte, mucho más modesta, fundada por los pocos gigantes que sobrevivieron. Esta seria de la que hablaría Platón en sus diálogos…

Y he aquí que cuanto todo iba divinamente, hace unos doce mil años, la Tierra capta su cuarto satélite: nuestra actual y bella Luna. Y de nuevo se produce una catástrofe: nuestro globo adquiere su forma achatada por los polos, las aguas se vuelven locas, la Segunda Atlántida desaparece en una sola noche, tragada por las aguas del Atlántico. Es el diluvio del que hablaron los mitos. En este nuevo periodo de luna alta, los gigantes vivos degeneran: empiezan a pelear entre ellos y con los hombres. Los que habían sido reyes ahora son monstruos. Serian los ogros de las leyendas. David mató a Goliat.

Por todas partes los humanos supervivientes a esta última catástrofe intentan reconstruir a ciegas y solos los restos de aquellas hundidas civilizaciones, siguiendo el modelo de los antiguos gigantes: así surgen los enormes megalitos de Malekula, los menhires célticos, los Moais de Pascua… estos pueblos que llaman algunos “primitivos” serian los restos de aquellos imperios desaparecidos.

En algunos lugares surgen nuevas civilizaciones, como en Egipto, China o Gracia. Y después surgirá otra, ya olvidada de su pasado glorioso y de su historia: la civilización judeo-cristiana, mucho más reducida, pero con capacidades ilimitados de dolor y aguante.

Pero Hörbiger predice que no durará mucho tiempo: la Tierra volverá a tener gigantes. Habrá otros diluvios y otros apocalipsis. Además surgirán otras razas, precursoras del futuro próximo, que terminaran con esta civilización judeo-cristiana.

No es de extrañar, después de leer todas estas delirantes ideas, que los líderes nazis se sintiesen encantados con estas teorías. Al fin y al cabo ellos iban a ser los elegidos para crear una nueva civilización muy distinta a la actual, pues hundirá sus raíces directamente en la antigua Atlántida. En sus locuras racistas, los nazis pensaron que los arios iban a ser el pueblo elegido para llevar el germen del futuro, y como tal, se autoadjudicaron el poder de destruir a los humanos decadentes, aquellos que surgieron en la época sin luna. Los negros, gitanos y judíos no serian hombres en sentido estricto para estos locos, sino criaturas que imitan y envidian a los auténticos hombres.

“Y no es que llame animal al judío. Éste está mucho más alejado del animal que nosotros” dijo el fanático Hitler.

Exterminarlos no sería pues, desde esta terrible perspectiva, un crimen de lesa humanidad, puesto que no forman parte de la humanidad. Y lo intentaron…

Curiosamente las propias teorías de Hörbiger ayudarían a la caída del régimen nazi: muchos de sus seguidores se convirtieron en los meteorólogos oficiales de los nazis. Aseguraban que podían predecir el clima en todo el planeta, con meses e incluso años de antelación. Hitler, persuadido por ellos, pensaba que era la encarnación del fuego divino que vencería al hielo eterno. Por dondequiera que avanzara, el hielo retrocedería.

Así, convencido del apoyo de los astros, del clima y del fuego eterno, mandó a sus legiones con un equipo justico a luchar contra los rusos, chocando con ellos en Stalingrado…

Y finalmente triunfaron “los hombres materiales”, “los hombres decadentes”, los que creían en aquella “ciencia judío-liberal” y los que se “burlaban de la magia de los herederos de Thule”. Después de Stalingrado, Hitler dejó de ser un profeta… pero aun así seguirá empeñado en sus disparates megalómanos. Prescribe la destrucción de Alemania, hace ejecutar  los prisioneros y a los judíos de los campos de concentración… y todo con la perturbada ilusión de que cumplía con una misión divina…

Menos mal.

Mas info y fuentes por aquí: http://en.wikipedia.org/wiki/Hans_H%C3%B6rbiger, aquí: http://en.wikipedia.org/wiki/Welteislehre, aquí: http://www.bibliotecapleyades.net/tierra_hueca/esp_tierra_hueca_12.htm, aquí: http://www.alertaaustral.cl/2006/0904/horbiger.html (pagina chunga), Aquí: http://milucha.org/attachment.php?s=3100c27470fada1e682caa3bd2635490&attachmentid=35&d=1226948211 y aquí: http://www.qinsolito.com/la-doctrina-del-hielo-eterno.html.

LA ATLÁNTIDA. PARTE 29. LA ATLANTIDA Y LOS NAZIS: LA DELIRANTE TEORIA DEL HIELO ETERNO


Perpetrado por Oskarele

Pero ¿En qué consiste la dichosa teoría?

Es una perturbadora visión global, que abarca tanto la historia del Cosmos como la de la Tierra y los humanos. Parte de una sencilla idea: la lucha entre dos opuestos, el hielo y el fuego, y dos fuerzas, la atracción y la repulsión. Y esta lucha afecta tanto al universo como al hombre.

Así en el cielo como en la Tierra.

Propone que había en el cielo una estrella gigantesca que chocó con un pequeño planeta formado por hielo cósmico, haciendo que miles de años después todo estallara. Muchos trozos fueron lanzadas al espacio exterior, condensándose y formando gigantescos bloques de hielo, formando a una distancia de unas tres veces la de Neptuno respecto al Sol, lo que llamamos Vía Láctea, que no es más que un gigantesco anillo de hielo. Otros trozos se quedaron en el lugar de la explosión, formando el Sol, y algunos en un espacio intermedio, formando los planetas, que están sometidos a dos fuerzas: la inicial de la explosión, que los aleja del Sol, y la gravedad. Pero son iguales, pues la repulsión se va frenando por el material cósmico, mientras que la gravedad sigue constante.

Así plantea que las orbitas no con elipses cerradas sino espirales: cada planeta se ve atraído por el anterior, hasta que, tarde o temprano, chocan… y así hasta que todos vuelvan a ser atraídos, en forma de hielo, por el sol… y de nuevo, por el choque del fuego (Sol) y del Hielo (planetas), se producirá una nueva explosión como la inicial.

Por otro lado propone que nuestro satélite, la Luna, es el cuarto, y que todos han sido cuerpos captados por nuestra gravedad. Tres grandes masas de hielo habrían sido alcanzadas y atraídas por la Tierra, y habrían empezado a girar en espiral alrededor de nuestro planeta, acercándose cada vez más y finalmente chocando.

Nuestra luna también lo hará.

Toda la historia de nuestro planeta, toda la historia de la vida y de los humanos se han visto afectadas por estas “lunas anteriores”, que están en clara relación con los cuatro eras geológicas (ahora estamos en el cuaternario).

Plantea que antes de chocar contra el globo se habían disuelto en un anillo de rocas, hielo y gases, que será lo que finalmente choque contra nosotros. Después de caer toda esta masa, todos los seres vivos que estaban debajo quedan fosilizados (así explica la fosilización este señor…).

Pero este proceso es muy lento: antes de que las lunes peten se van acercando, hay un montón de centenares de años en los que gira alrededor del globo mucho más cerca de lo que lo hace la Luna actual y otros cientos de miles en los que esta mas lejos. Pues bien, esto afecta enormemente a la talla y el tamaño de los seres vivos, pues crecen, según él, en función del peso que pueden soportar.

Así cuando esta cerca hay un periodo de gigantismo… por ejemplo: a finales del primario, enormes vegetales e insectos; a finales del secundario, enormes reptiles y saurios, y los primeros humanos, gigantes, por supuesto (en esta era es cuando la Blavatsky proponía que habían surgido los lémures gigantes…), hace unos 15 millones de años.

En el periodo intermedio entre la 2ª y 3ª luna, habrá una larga temporada en la que ninguna esfera alumbrará a los enamorados por la noche y en la que solo sobrevivirán algunos ejemplares de los supervivientes del secundario, que sobreviven haciéndose chiquiticos. Cuando por fin aparece la luna terciaria se han formado ya los hombres, más pequeños y menos inteligentes que los gigantes del secundario. Serán nuestros verdaderos antepasados… pero aun quedarán algunos gigantes en algunos sitios concretos, y serán estos los que civilicen a los hombres pequeños.  La idea del progreso hacia la civilización, desde un estado “primitivo” hacia un estado más avanzado cultural y tecnológicamente, es, según Hörbiger, un mito judeo-cristiano.

Plantea que en todas las culturas se habla de una edad de oro en la que unos humanos superiores enseñaron al resto de humanos todas las artes y ciencias, y en casi todas las culturas, desde Grecia a la Polinesia, desde Egipto a México, estos fueron gigantes… y vivían en tierras desaparecidas.

Aquí es donde entre la Atlántida y los otros continentes perdidos (Lemuria, Mu, Hiva…)

Pues esta edad de oro, según Hörbiger, se dará en el terciario.

Y la luna que acabará con esta época dorada será la responsable de una serie de catástrofes que serán recordadas por la humanidad en sus anales y mitos. Conforme se fue acercando las aguas fueron subiendo y los hombres (junto con sus reyes gigantes) tuvieron que irse a cotas más altas,  y será en este momento cuando, según Hörbiger “surge la civilización marítima mundial de la Atlántida”.  En esta idea colabora un colega y seguidor suyo llamado Hans Schindler Bellamy, autor de obras como “Moons, Myths, and Man” o “In the Beginning God”, aunque este planteaba que la luna actual era la sexta. Sus informaciones y estudios arqueológicos pusieron en relación esta teoría con los mitos sobre el diluvio y la destrucción de la Atlántida.

Bellamy estudió bastante la zona de los Andes, llegando a la conclusión de Tiahuanaco, cerca del lago Titicaca, en el Perú, sería uno de los centros civilizados atlantes, pues según ambos las aguas durante el terciario subían hasta más de cuatro mil metros de altura. Allí según este son visibles las pruebas de que fue construido por gigantes: monumentos ciclópeos enormes, estatuas gigantescas. Bellamy dataría esta construcción en, atención, unos cien mil años antes de acabar el periodo terciario…

De ello hablaremos en el siguiente artículo...

Mas info y fuentes por aquí: http://en.wikipedia.org/wiki/Hans_H%C3%B6rbiger, aquí: http://en.wikipedia.org/wiki/Welteislehre, aquí: http://www.bibliotecapleyades.net/tierra_hueca/esp_tierra_hueca_12.htm, aquí: http://www.alertaaustral.cl/2006/0904/horbiger.html (pagina chunga), Aquí: http://milucha.org/attachment.php?s=3100c27470fada1e682caa3bd2635490&attachmentid=35&d=1226948211 y aquí: http://www.qinsolito.com/la-doctrina-del-hielo-eterno.html.

LA ATLÁNTIDA. PARTE 28. LA ATLANTIDA Y LOS NAZIS: LA COSMOLOGÍA GLACIAR DE HANNS HÖRBIGER 1/3, UNA INTRODUCCIÓN HISTORICA


Perpetrado por Oskarele

Una cosa que siempre me ha fascinado del surgimiento del nazismo en Alemania es como un pueblo que en aquella época tenía grandísimos científicos y una tradición filosófica reciente impresionante, no solo produjo un engendro político de esta calaña, si no que, además, produjo una serie de teorías “científicas”, aceptadas y fomentadas por el régimen de Hitler, absolutamente incoherentes y delirantes hasta punto insospechados. Básicamente se pasó de las geniales deducciones de Einstein o Planck a cosas como las absurdas teorías raciales del Ariosofismo o esta movida que nos ocupa, la alucinante (en el sentido psicodélico de la palabra) teoría de la Cosmogonía Glacial de Hörbiger.

La primera vez que leí algo sobre esto fue en el famoso libro “El retorno de los brujos”, de Louis Pauwels y Jacques Bergier, un clásico de 1960. En el capítulo VI de la segunda parte, afirman que en 1925 muchos científicos de Alemania recibieron una misteriosa carta con este texto:

“Es preciso elegir entre estar con nosotros o contra nosotros. De la misma manera que Hitler limpiará la política, Hans Hörbiger barrerá las falsas ciencias. La Doctrina del Hielo Eterno será el símbolo de la regeneración del pueblo alemán. ¡Tened cuidado! ¡Formad a nuestro lado antes de que sea demasiado tarde!”

El que firmaba esto era el mismo Hans Hörbiger y su teoría es la famosa “Wel” (Welteislehre: doctrina del hielo eterno). Se trataba de una cosmogonía delirante y totalmente enfrentada a la astronomía y geología oficiales.

¿Quién era este profeta iluminado?

Hanns Hörbiger (1860-1931) fue un ingeniero austriaco que, entre otras cosas, participó en la construcción del tren subterráneo de Budapest, en 1894. Parece ser que fue alternando sus investigaciones tecnológicas con sus estudios astronómicos y físicos. Así, en 1913, junto al astrónomo amateur Philipp Fauth, escribe y publica la obra “Glazial Kosmologie” en la que expone la teoría que nos ocupa. Posteriormente Hans Robert Scultetus, cabeza de la sección meteorológica de la Ahnenerbe, hizo la teoría mucho más popular.

Curiosamente, parece ser que no llegó a esta teoría estudiando, sino que la recibió mediante una visión en 1894… estaba observando la Luna, cuando, de pronto, le vino la noción de que el brillo que emitía se debía al hielo. Poco después tuvo un sueño en el que estaba flotando en el espacio mirando un péndulo balanceándose que se fue haciendo mas y mas grande hasta que se rompió. Esto le llevo a concluir que “Newton estaba equivocado y la fuerza gravitacional del sol deja de existir a tres partes de la distancia con Neptuno”…


Comenzó a trabajar en la teoría junto al astrónomo amateur Philip Fauth, a quien conoció en 1898, saliendo esta a la luz en 1913, sin llamar demasiado la atención, todo sea dicho. Tras la Primera Guerra Mundial decidió darla a conocer al público en general (pues los ambientes universitarios le habían rechazado), y aquí encontró más apoyo, pues existían muchos grupos de desencantados con la ciencia (y la política) oficial. Así que se hizo con un grupo fuerte de seguidores que comenzaron a publicitar la movida con posters, panfletos, libros e incluso un periódico. Incluso algunos boicotearon algunos actos académicos al grito de “Fuera con la astronomía ortodoxa. Traigan a Hörbiger”. Muchos cientificos recibieron cartas amenazantes, incluso.

Dos organizaciones se crearon en Viena para desarrollar las teorías: el “Kosmotechnische Gesellschaft”, creado en 1921 por un grupo de entusiastas, y el “Hörbiger Institute”, creado por él mismo.

Hörbiger muere en 1931. Sus seguidores ven oportuno aliarse con los Nazis en ascenso, con la idea de que sus “Cosmogonía Aria” se aceptase frente a la “Teoría semita de la relatividad”. Algunos ingenieros y sabios se incorporaron a la doctrina, como por ejemplo, Lenard, que había descubierto con Roëntgen los rayos X.  Surgen folletos con textos como este:

“Nuestros antepasados nórdicos se fortalecieron en la nieve y en el hielo; por esto la creencia en el hielo mundial es la herencia natural del hombre nórdico. Un austría¬co, Hitler, expulsó a los políticos judíos; otro austriaco, Horbiger, expulsará a los sabios judíos. El Führer ha demostrado, con su propio ejemplo, que el aficionado es superior al profesional. Ha sido necesario otro afi¬cionado para darnos la comprensión completa del Universo”

Que decir…

Hitler y Hörbiger se vieron varias veces.

Se dice incluso que este ordenó callar al dictador cuando osó interrumpirle en una conferencia.

Hitler, parece ser, se entusiasmó con la idea de que diferentes y terribles diluvios, así como extrañas razas de  esclavos y gigantes, habían existido en la antigüedad. Los origines fabulosos que atribuían a la raza aria, descendidos de las montañas habitadas por antiguos superhombres venidos de tierras desaparecidas… Heinrich Himmler fue otro gran admirador de la teoría, hasta el punto de decir que “nadie puede ser un buen Nacional Socialista sin creen en la Wel”. Así que no es de extrañar que se convirtiese en la cosmología oficial del partido.

Y finalmente sus institutos y publicaciones serian absorbidos por la Ahnenerbe de Himmler, aunque parte del material quedo en mano de sus hijos.

En el próximo profundizaremos un poco más en estas curiosas teorías, así como en el tema que nos ocupa, La Atlántida…

Mas info y fuentes por aquí: http://en.wikipedia.org/wiki/Hans_H%C3%B6rbiger, aquí: http://en.wikipedia.org/wiki/Welteislehre, aquí: http://www.bibliotecapleyades.net/tierra_hueca/esp_tierra_hueca_12.htm, aquí: http://www.alertaaustral.cl/2006/0904/horbiger.html (pagina chunga), Aquí: http://milucha.org/attachment.php?s=3100c27470fada1e682caa3bd2635490&attachmentid=35&d=1226948211 y aquí: http://www.qinsolito.com/la-doctrina-del-hielo-eterno.html.

LA ATLÁNTIDA. PARTE 27. LA ATLANTIDA Y LOS NAZIS: THULE


Perpetrado por Oskarele

Como no… tarde o temprano todas estas movidas de razas matrices, arios y civilizaciones esplendorosas hundidas que nos contaban Blavatsky y sus colegas teosofistas, nos tenían que llevar, ineludiblemente, hasta el Tercer Reich, los nazis y la relación que estos tenían con la historia oculta. Y la verdad es que la Atlántida será un tema que interesaría mucho a estos tipos, así como otras movidas que trataremos en esta sección, como la famosa teoría de la Tierra Hueca.

Resumiendo: el 30 de enero de 1933, tras años de movilización, propaganda y ascenso, el NSDAP (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán), logra acceder al poder en Alemania, liderado por un perturbado e iluminado, aunque con una retorica espeluznante e hipnótica, llamado Adolf Hitler, convirtiéndose rápidamente en un partido único. Comenzó un imperio del  terror que terminaría en 1945, tras una guerra mundial y con millones de muertos a sus espaldas.

Su ideología política, ultranacionalista, socialista y racista, se complementaba con un inquietante a la par que interesante interés por la historia oculta de la humanidad, por el ocultismo y el esoterismo así como por la ciencia y la tecnología. A lo largo de los años que duró su poder, los nazis financiaron y promovieron diversas organizaciones (Thule, Anhenerbe) y estudios sobre los más variados temas (desde estudios raciales a la Atlántida, desde estudios astronómicos hasta la fabricación de aparatos voladores), además de poner en marcha algunas misiones arqueológicas en busca de determinados objetos que consideraban mágicos (la espada de Longinus, el Santo Grial).
Las propias raíces del DAP (partido político que luego se convertiría en el NSDAP) se hunden en lo esotérico. Más concretamente en una extraña organización llamada “Thule”… Vamos a ver que era esto.

La “Thule-Gesellchaft” (Sociedad Thule), surge como una mezcla de varias sociedades secretas anteriores, como por ejemplo la llamada “Studiengruppe für germanisches Altertum” (Grupo de Estudio de la Antigüedad Alemana), un grupo ocultista, nacionalista y racista, o la “Germaneorden”, fundada en Berlín en el año 1912 por Theodor Fritsch y algunos importantes ocultistas alemanes.

El 17 de agosto de 1916, el masón y ocultista Rudolf von Sebottendorff (antes Rudolf Glauer) y Walter Nauhaus, ambos pertenecientes a la  “Germaneorden”, se unieron para crear esta sociedad Thule.


Sebottendorff, estudioso de la mística sufí, creía en una relación esotérica entre el islamismo y la raza aria. Será uno de los principales impulsores de la sociedad, y uno de los que mas la defendería, posteriormente, cuando intentó resucitarla tras ser prohibida por sus semejanzas estructurales con la masonería (los miembros de Thule consideraban que la masonería estaba corrompida por el judaísmo y el sionismo, por lo que buscaban su propia vía iniciática en las sociedades secretas islámicas que Sebottendorff conocía).

En 1933 publicaría un libro llamado “Antes de que Hitler llegase: Documentos de los primeros días del nacionalsocialismo”, prohibido por el régimen, en el que vincula directamente la Sociedad de Thule y el NSDAP, además de que afirmaba que cierta parte de los postulados de Mein Kampf de Hitler, habían surgido de las ideas de la sociedad. Sebottendorff tuvo que escapar de nuevo del país, marchándose  a Turquía donde murió ahogado en 1945.

¿Por qué “Thule”? Thule era una mítica isla mencionada en numerosos textos antiguos, situada al norte del océano atlántico. El geógrafo Pites de Massalia, en el IV a. C., la menciona por primera vez, diciendo que Thule era el país más al norte y que “el sol de pleno verano nunca se ponía allí”. Procopio de Cesárea, historiador bizantino del siglo VI, dijo que una gran isla que se encontraba en el norte, habitada por 25 tribus (los nombres de algunas recuerdan a algunos pueblos escandinavos, como los gautas (Gautoi) y los saami (Scrithiphini)



En la Edad media, el nombre se utilizó a veces para denotar a Islandia, por ejemplo en la “Gesta Hammaburgensis ecclesiae pontificum”, de Adán de Bremen, por los obispos de la Iglesia de Hamburgo, donde se citan probablemente escritos más antiguos acerca de Thule.

Blavatsky y los teosofistas propondrán en el siglo XIX que era uno de los restos del continente hundido de la Atlántida, el que más al norte estaba. Otros plantearon que en realidad era parte de la Hiperborea (la ariosofía consideraba que era la capital de ese continente) también mencionado por Blavatsky. Sea como sea, desde esta gente es cuando se empieza a considerar la mítica Thule como el lugar originario de la raza aria. Como nunca se consiguió determinar con exactitud dónde estaba, los nazis buscaron con ahínco esta isla perdida. De ahí la relación con el tema que nos trata.

La Sociedad Thule compró un semanario local, el “Münchener Beobachter” (‘Observador de Múnich’) y cambió su nombre a “Münchener Beobachter und Sportblatt” (aproximadamente ‘Observador de Múnich e Información Deportiva’) en un intento por mejorar su circulación. Se convertiría más adelante en el “Völkischer Beobachter” (‘Observador del pueblo’), el principal periódico nazi, editado por Karl Harrer.


Lo cierto es que parece ser que en un principio la sociedad no pretendía entrar en política, pero a poco se fue introduciendo en el poder, conforme se fueron haciendo más fuertes. Tras el establecimiento de la República Soviética de Baviera, fueron acusados de intentar infiltrarse en su gobierno y de haber intentado un golpe de Estado el 30 de abril de 1919. Durante este intento, el gobierno comunista apresó a varios miembros de la Sociedad Thule y posteriormente los ejecutó.


En 1919, un miembro de la Sociedad, Anton Drexler,  fundó junto con Karl Harrer el “Deutsche Arbeiterpartei”  (DAP). Adolf Hitler se unió a este partido en 1919. El 1 de abril de 1920, el DAP había sido refundado como Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP) o ‘Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores’ (conocido generalmente como el «Partido Nazi»).

Para entonces von Sebottendorff había abandonado la Sociedad Thule y nunca se unió al DAP o al Partido Nazi. Muchos otros miembros de la Sociedad Thule o del DAP fueron más adelante personajes prominentes de la Alemania nazi, incluyendo a Dietrich Eckart, Gottfried Feder, Hans Frank, Karl Harrer, Rudolf Hess, Alfred Rosenberg y Julius Streicher.

Aunque se ha afirma comúnmente que Adolf Hitler era un miembro, no hay evidencia alguna de ello; por el contrario, sí la hay de que nunca asistió a una reunión, como lo atestigua el diario del 21 de junio de 1939, "Beiträge zur Geschichte der Thule Gesellschaft" (diario de las reuniones de la sociedad Thule), que llevaba el joven Johannes Hering, antiguo masón relacionado con los Illuminatis de Baviera, y en el que nunca constó la presencia de Hitler.

El que Hitler no pertenecía a Thule lo puede demostrar el hecho de que nada más llegar al poder la disolvió, por los motivos antes planteados. Pero lo cierto es que muchos de sus miembros si siguieron en el poder, y muchas de sus ideas ocultistas también, sobre todo gracias a Heinrich Himmler, quien como Hitler tenía un gran interés hacia el ocultismo. Alfred Rosenberg recogió muchas de esas ideas y principios en su libro "El mito del Siglo XX" de 1930.

Mas info y fuentes por aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Thule, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Sociedad_Thule, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Ariosof%C3%ADa, aquí: http://www.labrujulaverde.com/mapas/la-mitica-isla-de-thule-es-smola/, aquí: http://editorseneca.blogspot.com/2009/08/la-isla-de-thule.html.