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LA OTRA MEDICINA. Franz Anton MESMER. Magnetismo Animal

bymoser

El mesmerismo; corriente médico-física-filosófica; demodé a finales del sXVIII

Mesmer; personaje polémico en vida; tan denostado en adelante

Árbol de ciencia y salud, de vida y renovación para muchos; cajón de fraude y palabrería mohosa para otros tantos.

Según las creencias ancestrales; ya sean herméticas u orientales; todo lo existente comparte la misma esencia; y fluye e interconecta todo lo existente; el todo siempre es uno; el Qi o fluido vital; q impregna y conforma desde las estrellas a los seres vivos; a lo largo del polvo cósmico, a través de las vegetación y las piedras; en el occidente SXVIII se comienzan a describir sutiles corrientes eléctricas q recorren los cuerpos vivos y ondas electromagnéticas q emanan de lo tangible.

Nada existe sino el cambio q diría lao tse.

Todo vibra q dice el hermético deslenguado.

Y así la enfermedad con obstinada y lógica frecuencia ha sido considerada equivalente de bloqueo; de conflicto no resuelto si nos abstraemos a lo emocional, de estasis sanguíneo en manos de físicos purgantes; una falla en la natural y libre circulación del Qi

Y así Mesmer q así concibe la existencia, ilustrado de la tradición ( su tesis; “el influjo de los planetas en el cuerpo humano) ilustrado del nuevo tiempo (magnetismo); compone su particular sinfonía terapéutica anacrónica e imperecedera; a un paso de la revolución francesa; con la llegada de la razón implacable y su deshumanizada nueva ciencia; frente a un mundo antiguo de dogmas oxidados y rituales deformes; a medio camino, un incomodo y vergonzante nexo para dos enemigos, asido por los dedos a sus extremos, colgando en el vacío.
Fascinado por las manifestaciones magnéticas, ve en ellas una especie de modelo significativo, representativo y condicionable del flujo del Qi; inicialmente se servirá de imanes para su canalización; ideara una serie de artilugios; en especial, la conocida como “cubeta de Mesmer”; suerte de receptáculo cilíndrico, lleno de liquido ferroso del q salen unos apéndices metálicos a los q se “aferran” los pacientes, unidos estos a su vez, formando un círculo cerrado alrededor.


“En Francia, la curación de una persona pobre no vale nada. Cuatro curaciones burguesas no valen la de un marqués o la de un conde; cuatro curaciones de marqués equivalen apenas a la de un duque; y cuatro curaciones de duques no serían nada ante la curación de un príncipe. Qué contraste con mis ideas, yo que creía merecer la atención del mundo entero, aunque no hubiera curado más que perros”.

Mesmer curó aristócratas, incluso contó con el apoyo de alguna princesa, su fama creció y su figura se convirtió en todo un referente, también para aquellos q se alineaban en contra de sus preceptos; bajo el auspicio de Luis XVI sus ideas fueron rebatidas hasta quedar reducidas al ridículo por parte de eminentes científicos como Benjamin Franklin; y es q, ese Qi-magnético q recorre y da vida al universo, es seguramente tan cierto como literario, demasiado difuso, inaprensible experimentalmente bajo el rígido yugo de lo exacto; como, aun hoy en día, lo son los meridianos de acupuntura; en definitiva, su vida laboral fue siempre atendida por la controversia e incluso la persecución.

“No le preguntaré qué es practicar la medicina ilegalmente. Hasta este momento había pensado que aquel que demuestra que puede curar, no debería ser privado de la libertad de hacerlo”.

Vivirá momentos de esplendor y pronunciados declives; del mismo modo q su personalidad oscilaba de la grandilocuencia megalómana al aislamiento depresivo; de Viena a Paris y más tarde al silencio

En un momento dado, ya en Paris abandona su terapéutica por imanes a favor de la simple imposición de manos; es decir, no se necesita de imanes para canalizar la energía; sino exclusivamente de la propia autosugestión en brazos de un compromiso sincero por la curación entre el magnetizador y el magnetizado.

Pasa pues, finalmente, de un limitado “magnetismo mineral” a un omnisciente “magnetismo animal” q bien se podría calificar como carisma; q aplicado de convincente y adecuada manera incidirá en la esfera inconsciente y sugestiva del paciente; y es por esto q Mesmer, con frecuencia calificado como mero charlatán, es también atribuido como eslabón inexcusable del hipnotismo y de la psicología dinámica, madre del psicoanálisis.

Amante hermético; francmasón por supuesto; otorga relevancia real y absoluta al rito; sus gabinetes de tratamiento dotados de un sugerente y extraña aparatología; la utilización de cuidadas iluminaciones e, incluso en ocasiones, de música en directo; elementos todos, tan accesorios como imprescindibles, q colaboran, junto a su mirada, para conducir a los pacientes a un estado de sugestión, puerta de la catarsis, preámbulo de la liberación emocional y del alma, imprescindible para una verdadera sanación.

¿Mesmer era un charlatán?; era seguro un gran orador; q convenció al punto de la curación a muchos de los q se le acercaron en busca de ayuda; q sus ideas son imprecisas y sus métodos siempre parcialmente vedados, al contrario de la profusión publica q dio a sus logros, seguro; ya dijimos de su megalomanía; pero su éxito fue innegable, tal vez porque recogió a una buena parte de la sociedad, doblemente decepcionada; por la vieja medicina primero, y nuevamente por los métodos modernos. Igualmente distantes ambas al sufrimiento; Mesmer, al contrario q sus colegas, atiende y preconiza la relación afectiva con el terapeuta.

“Querida, ya no la examino sin sentir el placer inexpresable de haber dado la vida… por haberle devuelto la salud a quien posee las cualidades del corazón y del espíritu en el grado más eminente”.

En definitiva…
¿Q es la salud?
SOLO compromiso para con un uno mismo
¿Q es la medicina?
SOLO compromiso para con el q quiere ser ayudado

…cosas de herméticos cristianos

*Detalles del tratamiento, casos reportados, contexto histórico; una visión mesurada alejada de los tópicos reduccionistas:

Franklin Rausky, Mesmer ou la révolution thérapeutique, Paris, Payot, 1977, cap.IV

*Para soñar un poco ; seguramente para la verdadera comprensión del fenómeno:
William Q. Judge, Mesmerism, Lucifer

HOMEOPATIA la ley de Hering y los corticoides.



bymoser

“Había empezado con una erupción persistente. Cuando dicha erupción se resistía a desaparecer, me administraron dosis muy altas de cortisona. La piel volvió a ser normal, pero me volví hiperactivo y empecé a perder peso. En esta ocasión el diagnostico fue hipertiroidismo. El tratamiento con yodo radiactivo eliminó suficiente tejido tiroideo como para devolver los niveles a la normalidad, pero después desarrollé síntomas mentales que fueron etiquetados como esquizofrenia. Los potentes medicamentos que tomaba controlaban los pensamientos extraños y que daban miedo, pero en ese momento, me sentía muerto en mi esencia mas intima, como si mi vida estuviera desprovista de significado. Empecé con enfermedades físicas y he acabado teniendo una enfermedad mental. Ahora es como si tuviera una enfermedad espiritual-”

El caso ejemplifica la evolución natural de una enfermedad desde sus primeras manifestaciones en el aspecto más material y externo del cuerpo y su paulatina interiorización; piel-mucosas-tejidos, órganos, mente y espíritu. Desarrollo q contempla no solo la homeopatía sino de manera equiparable el resto de terapias naturales y holísticas.

En homeopatía se conoce como Ley de Hering (uno de los fundadores del movimiento homeopático); la enfermedad se desarrolla de fuera a dentro e igualmente, su resolución debe llevar un camino inverso; guía, a la hora de juzgar el curso de la enfermedad¸ para saber si estamos ante una crisis reconstructiva necesaria o simplemente ante un mayor deterior de nuestra salud.

Una erupción posterior a una crisis de asma, es eminentemente positiva y refleja la capacidad creciente del cuerpo para eliminar los agentes patógenos subyacentes q afectaban la función del pulmón; la aplicación, por lo demás de lo más común, de corticoides para el tratamiento de afectaciones dérmicas, no sigue más principio terapéutico que el estético o d confort (disminuyen también los picores).

Es útil conocer q una de las principales funciones de la piel es la excretora; y q cuando desarrollamos sarpullidos, al igual q cuando sudamos, solo nos estamos limpiando; eso es evidente; los corticoides son antiinflamatorios esteroideos, solo eso, q inhiben la función excretora de la piel además de debilitar los tejidos y órganos en general; en una crisis asmática se utilizan porque relajan el pulmón q se encuentra bloqueado; pero, en igual medida, lo debilitan, aun más a medio plazo, sin tratar la causa.
El tratamiento de patologías crónicas, como el asma o la psoriasis, viene acompañado de un arsenal farmacológico provisto de innumerables efectos secundarios, tales como gastralgia, descalcificación o depresión (síntomas orgánicos y mentales); q se hacen muy evidentes pasado un tiempo.

Una crisis curativa puede, entonces y según Hering, y según la homeopatía y según otros tantos, seguir una sintomatología inversa al cuadro de profundización; pudiendo revivirse cuadros sintomáticos ya desaparecidos; erupciones, diarrea…; molestos pero transitorios y q no acarrean riesgo vital.

También, según Hering puntualiza, el curso de los síntomas llevara, de manera general, un recorrido ascendente en su agravamiento y descendente en su resolución; de extremidades a tronco y cabeza- de cabeza a pies.

Por lo general, si estamos siguiendo tratamientos largos o periódicos; si convivimos con el malestar largo tiempo; estas leyes son mas difícilmente apreciables, pues a un cuadro simple al principio, se le irán sumando otros tantos a diferentes niveles e interaccionando; la propia medicación para un desajuste psiquiátrico será una fuente de toxinas para el hígado q buscara ser expùlsada por la piel.

Entonces… ¿ siempre hay q seguir un camino inverso, también de dolor, para lograr la curacion? (Me recuerda al sexo y su reverso, el parto; pero eso es mas cosecha poética propia)

No siempre, una resolución emocional del problema primario en forma de llanto o incluso de convulsiones puede ser suficiente para reacondicionar de forma catártica, efectiva y rápida la salud. Si bien no siempre estaremos predispuestos mentalmente, ni nuestro cuerpo lo suficientemente fuerte. Sin olvidar también, q será, de ser el tratamiento el adecuado, aunque tránsito inverso y revividor, un tránsito sintomático por lo general, más benigno, también tratable, con una clara tendencia resolutiva y vitalizante.