Han pasado veintitrés años (que no son muchos) desde que Jack Nicholson cogiera a Michelle Pfeiffer, a Susan Sarandon y a Cher, las vistiera de cueros escotados y apretados y jugueteara libidinosamente con ellas en una cama con dosel. Esa escena de la película de referencia nos hizo a más de un adolescente pasar horas entretenidísimas en el baño, elucubrando en cómo sería una noche de pasión irrefrenable y descontralada con esas tres diosas, brujas o demonias del sexo: ¿Ardiente, desinhibido, loco, sudoroso, cansado, bisexual, homosexual, heterosexual? Todo cabría en las horas que ellas quisieran regalar al pobre diablo que se atreviera a meterse en esa cama demoníaca. Hoy una película así es impensable, sobre todo por la manía absurda de cogérnosla con papel de fumar a todas horas, de no llamar a las cosas por su nombre y de disfrutar más de la vida hablando que haciendo. Pero basta ya. Imagino, por un momento no breve, a tres ángeles - o demonias, qué sé yo, pobre mortal - más pícaras y menos inhibidas todavía que aquellas tres brujas que poblaron mis sueños de juventud, y creo revivir pasiones ancestrales. Hablamos de ellas tres juntas, con la ropa justa (mejor que desnudas, más vale insinuar y enseñar poco, para dejar para el final), mordisquéandose los lóbulos de las orejas, besándose con timidez en el cuello, juntando sus manos en sus cuerpos por delante, por detrás, bailando al son de una música suave e imperceptible frente a mí, vestido - como ellas- para la ocasión con lo mínimo. El cuero ha de brillar y ha de ser protagonista. Y los juguetes. Y la luz indirecta, y debe haber velas... todo ha de ser perfecto: sus movimientos entre ellas y hacia mí, entre mi cuerpo y los suyos, quiero saborear su lascivia mal contenida y su lujuria libidinosa. Haced conmigo lo que queráis, nenas. Cabalguemos en la pasión, con la pasión. Disfrutemos de las humedades de los cuerpos, de todas, sin prejuicios y sin límites. Regocijémonos en los roces malintencionados de las manos puestas donde no deben penetrar jamás, de bocas, labios, lenguas y otras partes más divertidas juntas y bien revueltas. De la dureza de nuestros deseos a flor de piel, de la sensualidad de vuestra imaginación rozando nuestras intimidades. Sintamos las texturas diferentes de cada piel, de cada poro, de todo el vello erizado por los susurros de vuestras voces profundas y cadenciosas, ecos de toda la historia del sexo femenino. Fundámonos en la mayor experiencia mística que existe, en un orgasmo múltiple y compartido, en un éxtasis único que surge desde el bajo vientre y se expande por todas nuestras fibras.
Recuerdo que la película termina con la expulsión del diablo Nicholson del mundo terrenal. Lo mandan de vuelta a sus infiernos por el escándalo continuo en el que vive inmerso y por arrastrar a las mujeres a un universo de depravación sensual y sexual. Y ellas vuelven a ser puras y recatadas para paliar al escándalo que provocan en su pueblerino entorno del medio oeste americano. Pero yo prefiero, si se me permite, dejar este final abierto en la fantasía, no decir qué o quiénes son o deberían ser mis brujas, que piensen las demás, que es mucho más gozoso.
Ficha de la película: 1961. 115 minutos, EEUU. Director: Blake Edwards. Reparto: Audrey Hepburn, George Peppard, Patricia Neal, Buddy Ebsen, Martin Balsam, Mickey Rooney, José Luis de Villalonga, John McGiver.
Sinopsis oficial: Holly Golightly es una bella joven de la alta sociedad neoyorquina que bajo su vida alegre esconde una gran tristeza. Holly tiene un comportamiento algo alocado, y alguna manía, como por ejemplo desayunar contemplando el escaparate de la lujosa joyería Tiffanys. Un día se muda a su mismo edificio Paul Varjak, un escritor en ciernes que mientras espera alcanzar un éxito que nunca llega vive de la relación con una mujer madura que le mantiene. Holly y Paul enseguida entablarán una bonita amistad.....
Empieza a hacer frio, y lo deseable es atrincherarse en casa y recorgerse en el sofá viendo una buena película. Seguramente por eso me acordé de esta, siempre relegada para ver en mejor ocasión, y hoy hubo conjunción planetaria favorable y le tocó turno. La película resulta muy entretenida, pero en cada momento de su visionado, pensaba en si Truman Capote, autor de la novela se hubiese salido con la suya y la actriz protagonista en vez de ser Audrey Hepburn, hubiese sido Marilyn Monroe, sin duda hubiese sido una película distinta y no se decir si hubiese sido mejor o peor. Indudablemente la Hepburn con sus ojos de cervatillo, y su minúscula figura da un toque de elegancia al papel que no le hubiese dado la Monroe, esta lo hubiese cargado de erotismo y sensualidad, y estas especias no aparecen en este film, lucen eso sí otras no desdeñables, como la ya mentada elegancia, el candor, la espontaneidad de un espíritu libre y rebelde…
El personaje creado por Capote, en la novela es más controvertido, su condición de prostituta se refleja de forma más explícita. Con los nuevos tiempos llegados a Hollywood y sus nuevos códigos de censura a buen seguro el papel descafeinado que en este sentido ofrece la Hepburn es a todas luces más aceptable que la bomba que hubiese supuesto ver a la curvilínea Monroe contonearse en tales menesteres. De hecho Marilyn desechó el papel por no querer arraigar más su ya de por sí frívola imagen. En cualquier caso magnífica la Hepburn, en este papel que le abre las puertas de otras películas maravillosas como Charada o My Fair Lady y buen papel de George Peppard, muy alejado de su posterior etapa en el Equipo A.
Sorprendente la aparición de José Luis de Vilallonga como uno de los pretendientes de la señorita ”Holly Colightly” (Audrey Hepburn) o la de un irritado y ajaponesado Mickey Rooney.
Uno de los mayores atractivos de la película son los vestidos con los que se adorna la Hepburn, en concreto el famoso vestido negro “Vestido para desayunar” que utiliza en un par de ocasiones en la película, uno de los iconos de lo chic y un clásico de la moda que formará parte del Museo del traje de Madrid, tras ser donado por Givenchy junto a otros vestidos, como el de “Sabrina” creados por él para Audrey Hepburn, quien fue modelo antes que actriz. El vestido en cuestión, supongo que el donado es una copía, fue subastado en 2006 por la friolera de 467.000 libras en una primera subasta y 700.000 dólares en una segunda. Creo que sólo la segunda piel que llevaba Marilyn en su famoso "Happy Birthday Mr. President" ha sido vendido más caro, por 1.300.000 dólares, ni tan siquiera el blanco que llevaba la Monroe en “La tentación vive arriba” alcanzó estos precios. Esta película que suele volver a estar de moda cíclicamente coincidiendo con los cambios de moda influyó mucho en la estética sesentera, como ejemplo ver como Jackeline Kennedy se inspiró en ella a la hora de crear su personal estilo.
Reseñable la música del film que nos entregó Henry Mancini, con su mítico Moon River, llevándose dos oscar por este apartado la película, mejor canción y mejor banda sonora. Antes de componer la banda sonora de esta película para su amigo Blake Edwards, Henry Mancini estaba pasando una muy mala racha, abocado al fracaso por los resultados de sus anteriores trabajos. Esta obra le valió el reconocimiento imperecedero de el gran público.
“La puerta está a cuatro segundos, yo te doy dos”
En el video, la cabecera de la película con uno de sus momentos memorables. Audrey frente a la joyeria Tiffany's, donde aún hoy va gente pidiendo desayunos. Las cosas.... De fondo suena "Moon River"
Marty McFly corría con desesperación, con los ojos fuera de las órbitas metidos en el bolsillo del chaleco explorador, en dirección al estrafalario auto aparcado en la calle principal. Las puertas como alas de gaviota lo esperaban impacientes mientras la tormenta eléctrica se anunciaba con resplandores y oíamos con claridad los hachazos en la puerta de Jack Nicholson mientras el susurro REDRUM se colaba por nuestros cerebros. Pero eso era otro resplandor. Marty tenía que correr mucho más si quería impedir que el malvado Bef se casara con su propia madre para convertirse en su padre real en vez de su padre (puf, parece Iznogud que quiere ser califa en lugar del califa; por cierto, ¿os habéis dado cuenta que Iznogud es el afrancesamiento de "is no good"? ¿Alguien se acuerda de quién es Iznogud?) Doc, pero no el Doc de ahora, sino el de 1955 mezclado con el de setenta años antes, o quizá con él mismo puesto a secar con su propio hijo (paradójico, ya que era soltero), le gritaba por encima de los rayos y los truenos y los vendavales que corriera más. El aeropatín patinaba, el condesador de fluzos fluzeaba y los relés y bujías dejaban las cosas bien claras: se puede viajar en el tiempo en un DeLorean tuneado, un deportivo que se dejó de fabricar porque no aceleraba, las puertas no cerraban bien y entraba agua y el motor ardía de manera tan espontánea como actriz española cuajada de personalidad y algo que decir al mundo. Un cacharro así debe ser el acabóse para enfrentarse a las distorsiones físicas de los agujeros de gusano, los saltos temporales y una bronca de tu futura madresuegra. La escalofriante velocidad de ciento cuarenta kilómetros por hora, esa terrible punta que ningún utilitario actual se atreve a desafiar, estaba en la mente de McFly (alias el mosqueado) como estaca de madera en corazón vampírico, clavada con mala leche. Tendría que acelerar y chillar rueda para volver al futuro, al pasado inmediato o a donde leches quisera Robert Zemeckis llevarlo. Ya está en la puerta del coche, ya se ha sentado. Su sangre palpita como una patata en la freidora. Arranca el motor, fija reóstatos y lamparitas y entonces lo ve. Ese resplandor azul de nuevo, en medio de su camino. "¡Aparta!", le grita con desesperación. "¡He de volver al pasado para solucionar el presente y no comprometer el futuro!", chilla como un vulgar político demócrata poco convencido. Un hombre desnudo, en el centro de la inmensa bola azul, le mira con frialdad. Se incorpora y, como un madelman de dos metros - esto es, sin entrepierna - le dirige una frase que marcará los próximos años de viajes temporales: "Sayonara, baby". Marty McFly fue mañana historia, probablemente.
He de reconocerlo. Igual os puede parecer bochornoso. O ridiculo. Pero lo reconozco: de pequeño quería ser un Goonie... y no me avergüenzo porque aun hoy, 25 años despues del estreno de la pelicula, inmerso en la barrena de los treintaytantos, sigo admirando y revisionando de vez en cuando esta peli que fascinó y excitó la imaginación de millones de niños de todo el mundo en aquel maravilloso año de 1985 en que se estrenó la obra.
"The Goonies" fue la quinta pelicula producida por Steven Spielberg, uno de mis directores favoritos y el principal responsable del cambio hacia lo comercial que se ha producido en el cine de los setenta para acá, con perdón de su amigo George Lucas, que tambien influyó bastante en ese cambio. Ademas estaba basada en una historia creada por él mismo, que en cambio, no se decidió a rodar el mismo la peli, encargando el trabajo a Richard Donner, famoso en aquella epoca al haber sido el realizador de "La profecia" (The omen, 1976) y "Superman" (1978), que desde luego, lo hizo excelentemente.
Sin duda, lo mas destacable de la peli es el reparto, sobre todo el elenco infantil del grupo protagonista, con unos geniales Sean Astin (que luego retomaría la fama como Sam Sagaz en la trilogia de "El señor de los anillos"), Corey Feldman (el bocazas), Josh Brolin (el hermano mayor, que tambien ha reconducido excelentemente su carrera en los ultimo años) y el genial Ke Huy Quan, que encarna al genial Data y que hizo otro memorable papel en Indiana Jones y el templo maldito, de 1984. Aparte el genial reparto de adultos...
El presupuesto fue de 19 millones de pavos, una cosa moderada-alta para la época. Los creadores se propusieron que el rodaje fuese una fiesta continua para sus jovenes protagonistas y para conseguir su implicación, la peli se rodó en continuidad respecto a la historia. Asi se creó un ambiente familiar en el plató, con vistas a conseguir mas espontaneidad en las actuaciones.Se estrenó en Estados Unidos el 9 de junio de 1985. Fue un autentico pelotazo, recaudando en su primer fin de semana 9 millones de dolares y acabando con una recaudación total de mas de 60 millones, sin tener en cuenta el dinero recaudado en el mercado internacional y la fortuna que hizo la pelicula en los videoclubes
En este pais nuestro se estrenó el 24 de julio de 1985. Y para muchos, entre los que me incluyo, fue un hecho que marcó nuestras vidas. Hoy en dia, veinticinco años despues, se ha convertido en una autentica pelicula fetiche, un increible manantial de nostalgia y recuerdos, que nos retrotrae a epocas preteritas de nuestra vida en la que todo parecia que podia salir bien, en la que nos acostabamos cada noche con la creencia, ilusa, de que todo depende de nosotros y que, moviendonos, podemos encontrar un tesoro escondido en un barco pirata que nos salve de la ruina...
Desgraciadamente la vida no es asi de facil. Pero cada vez que veo esta peli, durante ese ratico, parece que todo es posible... parece, solo parece. Que ya es mucho...
El rockabilly es uno de los primeros subgéneros del rock and roll. Se origina en la década de 1950.
El término es la contracción de las palabras rock y hillbilly, referente éste a una variedad ruda de country conocida como hillbilly music en la década de 1940-50 que contribuyó enormemente al desarrollo de su estilo. Otras influencias del rockabilly incluyen el western swing, el rhythm & blues, el boogie woogie, y la música folk de los Apalaches. Aunque existen excepciones, su origen descansa en la región sur de los Estados Unidos.
Su influencia y popularidad decae en la década de 1960, pero a finales de los años setenta y principios de los ochenta, disfruta de un revival de popularidad que llega a la actualidad mediante la subcultura rockabilly.
Sonido:
Su sonido característico, aparte de la velocidad, se basa en la conjunción de una guitarra, una batería y el slap del contrabajo, que ofrece una importante función rítmica, así como la voz solista que suele imitar efectos de eco, reverberación y hic ups. Además el cantante improvisa la carga en las silabas según la situación, dándole un tono más sensual.
Orígenes y apogeo:
Ya existía una relación estrecha entre el blues y el country desde las primeras grabaciones estadounidenses de la década de los años 20. El primer hit country a nivel estatal fue "Wreck of the Old '97", acompañada con "Lonesome Road Blues", que también se hizo muy popular. y Jimmie Rodgers, la primera estrella ("first true country star"), conocido como Blue Yodeler y muchas de sus canciones tenían una base de blues de típica progresión armónica aunque con una instrumentación y sonido muy diferentes de las grabaciones de sus contemporáneos negros como Blind Lemon Jefferson y Bessie Smith.
Durante los años 1930 y 1940, emergen dos nuevos sonidos: Bob Wills y sus Texas Playboys eran los mejores exponentes del western swing: combinan voz country y steel guitar con influencias de Big Bands de jazz y sección de viento-metal y consiguen una popularidad masiva. Sus grabaciones de mediados de la década de los 40-principios de los 50 incluyen ritmos jazz two beat, coros y guitarras que son un claro precedente de grabaciones rockabilly inmediatamente posteriores.
Más tarde, artistas de blues como Meade Lux Lewis y Pete Johnson lanzaron la locura boogie que comienza en 1938. Artistas de country como Moon Mullican, los Delmore Brothers, Tennessee Ernie Ford, Speedy West, Jimmy Bryant y Maddox Brothers and Rose graban lo que se conoce como Hillbilly boogie, que consiste en voz e instrumentación hillbilly, con una línea de bajos boogie.
El rock and roll de los años 50 pronto evolucionó adquiriendo mayor velocidad y furia, volviéndose más salvaje y juvenil, acorde con el carácter adolescente pero haciéndose quizá menos bailable. De esta manera llega el rockabilly como se conoce hoy, que es al rock and roll lo que el hillbilly al country.
Si puede considerarse a Bill Halley como el primer rockabilly, Carl Perkins está considerado el padre del género con su "Blue suede shoes" (1956), tema que lleva ya todas las características estilísticas, aunque se deba a Elvis Presley su popularización mundial. A ellos siguieron otros interpretes de gran talento en la época dorada que dura hasta 1959.
Decadencia en los sesenta y setenta:
A partir del 59, la masiva llegada de grupos vocales y edulcorados ídolos para adolescentes que volvieron a acomodar un tanto al rock, unido a la tragedia que se cebó, con los astros rockabillies (hospitalización de Perkins, retiro por matrimonio de Wanda Jackson y Janis Martin, muertes de Eddie Cochran, Buddy Holly, Ritchie Valens, The Big Bopper (El día que murió la música), Johnny Burnette, Gene Vincent, la encarcelación de Chuck Berry, locura de Little Richard, el servicio militar de Elvis Presley, problemas de alcohol de Bill Halley, etc, dejaron al subgénero como algo pasado de moda y los pocos supervivientes que quedaban se vieron obligados a reciclarse cantando country o baladas románticas.
La llegada en tromba de la "Invasión Británica" a mediados de los años 60 parecía rematarlo, sin embargo, Elvis siempre deslizaba algo de rockabilly en sus películas por lo que gracias a nostálgicos y gente coherente no llega a desaparecer. En Europa se mantiene gracias a los muchos aficionados de Inglaterra, Francia o Alemania que nunca olvidaron a sus ídolos del otro lado del charco. En Estados Unidos, por el contrario, sobrevivió solo en pequeñas tabernas del sur y medio oeste americano, así como en las pequeñas ediciones de discos en modestos sellos como Marvell, sistemáticamente ignoradas por prensa y público.
Aun así siguieron en activo grupos como The Race Records (Indianápolis), John Fred & The Playboys (Louisiana) o Los Catalinas (Ilinois), cuyo cantante y guitarrista Jason Ringenberg es todo un mito para los rockers de la zona. Grupos como Sha-Na-Na intentaban mantenerlo vivo pero siempre fueron considerados unos bufones que tocaban música de la Edad de Piedra. A finales de los años 70 y por aquellos parajes surgen nuevos grupos al amparo del revivalismo apoyado por prensa y multinacionales del disco, como es el caso Big Daddy Sun & the Outer Planets (1979). Ese mismo año Robert Gordon irrumpe haciendo sensacionales versiones de clásicos y dando a conocer a todo el mundo aquel tipo de música.
Los 80 y el Psychobilly:
En los años 80, surgen grupos aun más salvajes y rápidos que los de los años 50 en una oleada que se ha dado en llamar neo-rockabilly. Grupos como Stray Cats, Blue Cats, Dave Phillips & the Hot Rod Gang, Restless, Polecats, Kingbeats o Blasters, avivan el panorama y con la influencia del punk rock británico de los 70 dan lugar a la aparición del Psychobilly, nuevo subgénero más rápido con The Cramps y The Meteors como máximos exponentes. En Colombia, Marco, la voz del rock and roll inicia su carrera musical con este genero cantado en español.
90s y el retorno al sonido original:
En la década de los años 1990, se vuelve al estilo original, con la búsqueda de una sonoridad de época con grupos como Wildfire Willie and The Ramblers, Oakie Dookies, Tin Star Trio o The Avengers.
Siglo XXI:
El comienzo del nuevo siglo profundiza en el retorno estilístico a los 50 con las grabaciones de sellos como Tail Records o Lenox Records, los franceses Don Cavalli and the two timers y Al Willis and the swingsters, los alemanes Brewsters, Spo dee o dee, los portugueses Tennesse boys Meandevils, tambien la banda Los Cuchillos en Costa Rica, Volbeat... etc.
Durante esta década comienzan en Europa festivales de con una nueva generación de artistas de rockabilly como los alemanes (the baseballs), rock y doowop que revitalizan incluso a artistas de décadas anteriores. Destacan el Hemsby Rock n roll Restival, Rockabilly Rave y la Rhythm Riot en Reino Unido, el High Rock-a-Billy de Calafell(Tarragona), el Screamin festivalde Barcelona o la Rockin'Race Jamboree en España y el Festival Rockabilly en Chile, en donde figuran bandas como Los Rockers, Carburadores, Skizomonstruos, entre otras.
By Koto.
“Abramos esta puerta con la llave de la imaginación. Tras ella encontraremos otra dimensión, una dimensión de sonido, una dimensión de visión, la dimensión de la mente. Estamos entrando en un mundo distinto de sueños e ideas. Estamos entrando en la dimensión desconocida”
Así, con estas bellas palabras y una musiquilla conocidísima, empezaba cada uno de los 156 episodios de esta genial serie televisiva, “The Twilight Zone”, conocida como “La Dimensión Desconocida” o “En los límites de la realidad”, serie de ciencia ficción y fantasía estadounidense, creada por el simpar Rod Serling, que a la vez era el narrador y el anfitrión.
Uno de los primeros recuerdos que tengo de esta serie es de un capitulo absolutamente perturbador: narra la historia de un señor obsesionado con la lectura. Se pasa el día leyendo todo lo que pilla, hecho que a su esposa no le acaba de gustar y por el que tiene numerosas discusiones. De pronto un día ocurre una catástrofe global, de la que se libra porque se queda encerrado en la caja fuerte de un banco. Cuando sale no hay nadie vivo. Pero nuestro protagonista, en vez de desesperar, se muestra increíblemente contento. Ahora está solo y tiene todo el tiempo del mundo para leer. Y todos los libros que quiera. Pero la desgracia se ceba con él: cuando se dirige al edificio destruido de una biblioteca, tropieza, se cae y se le rompen las gafas… de leer.
Esto es “La Dimensión Desconocida”.
Pequeñas historias con moralejas y finales inesperados, pequeñas películas geniales e increíbles que marcaron a varias generaciones de amantes de la ciencia ficción.
Y todo gracias a un tal Rod.
Rodman Edward Serling nació en Syracuse, NY, un día de navidad de 1924, siendo en su juventud un muchacho extrovertido e imaginativo. Acostumbraba a leer de pequeño las geniales historias de “Weird Tales” o “Amazing Stories”, pulp fictions maravillosas, que influirían sobre manera en sus trabajos televisivos. Justo el día en que se graduó en la escuela secundaria se alistó en el ejército, siendo reclutado como paracaidista en la 2GM. Además fue boxeador, llegando a ser semiprofesional.
La 2GM influyó enormemente en su vida: ensanchó su experiencia y lo marcó profundamente, ya que recibió numerosas heridas. El mismo diría en sus memorias, ante los traumas del conflicto bélico, que “quedé muy lleno de resentimiento contra todos y todo cuando quedé fuera del servicio. Pienso que me convertí en escritor para desahogarme”. Así comenzó a trabajar en la radio, al principio en la de un instituto en el que trabajaba.
En 1946 conoció a la que sería su esposa, Caroline Kramer, con quien se casaría dos años después. Al principio pasaron ciertas penurias económicas, pero la suerte cambió cuando ganó un concurso de guiones para seriales radiofónicos, con un premio de 500 pavos y un viaje a Nueva York. Esto marcaria profundamente su vida: estaba totalmente decidido a dedicarse a eso, a escribir.
En 1952 ya podía dedicarse exclusivamente a eso, a escribir guiones por encargo, muchos ya para series televisivas. Fue un piloto, “Patterns”, de 1955, la que le proporcionó la atención general del público: se convirtió en el primer episodio de una serie que se volvió a emitir a petición del público. Rod ganó el primero de sus seis premios Emmy, por mejor guión dramático. A partir de entonces su carrera se lanzó hacia el infinito.
Pero no era todo lo feliz que hubiese querido: la televisión cada vez dejó más al margen al personal creativo. Además la censura cada vez se hizo más fuerte: muchos de sus guiones fueron cambiados hasta quedar totalmente desdibujados. Fue su frustración contra la censura que lo lanzó a La Dimensión Desconocida. El mismo diría en su biografía “las cosas que no pueden ser dichas por un republicano o un demócrata, pueden ser dichas por un marciano.' Y Rod sintió que haciendo una serie ambientada en el espacio exterior o en algún lugar totalmente imaginario podía tener libertad creativa. Así surgió The Twilight Zone… en 1959
Como creador de la serie, y por la naturaleza de la propia obra, Rod tuvo la suerte de tener bastante control artístico, algo nada normal en la época. Escribió la mayoría de los 156 episodios, fue el anfitrión de todos los capítulos, dejando unas geniales introducciones, además se encargo también de producirla y de venderla. Claro, que el éxito le acompañó.
La serie fue cancelada en 1964. Pasaría a la historia de la televisión y a la memoria colectiva de los que la siguieron en su época y de los que, como es mi caso, tuvimos oportunidad de volver a verla en las innumerables reposiciones. Posteriormente, a principios de los setenta, el propio Serling intentó realizar un producto similar, “Night Gallery”, con menos éxito del esperado.
Rod Serling falleció en 1975, dejando tras sí un legado único: una genial colección de brillantes dramas televisivos, además de una voz y un estilo que se convirtieron en parte del folklore freak (ahora lo llaman geek, creo…), y, sobretodo, una imagen: la de un señor de mediana edad, educado, apuesto y gallardo, que nos presentaba cada capítulo de La dimensión desconocida.
Si no habéis visto esta genial serie, y amáis los relatos de ciencia ficción o de fantasía, hacedme caso, ¡estáis tardando! Cada uno de los capítulos que la componen es una pequeña obra maestra. Lógicamente unos son mejores que otros, pero todos, todos, son buenos.
EN ESTE LINK PODEIS DESCARGAR UNOS SALVAPANTALLAS Y EL TEMA MUSICAL DE LA INTRO
AQUI OS DEJO LA INTRO
Y AQUI UNO DE MIS CAPITULOS FAVORITOS, "THE INVADERS"
... Y lo que respecta a la actualidad nacional, el comienzo de las vacaciones de verano constituye la principal noticia de la semana. Al menos dos millones de madrileños se han desplazado en lo que va del mes hacia la costa, dispuestos a disfrutar unas merecidas vacaciones...
¿Habéis visto esta película? Imagino que si eres español, es posible que la hayas visto. Si no, seguramente no, ya que esta obra no es demasiado conocida. Si no la has podido ver, estas tardando en descargarla o alquilarla, porque es de lo más grande que se ha hecho en el cine social en los últimos años.
“Barrio” es una película dirigida por el director y guionista madrileño Fernando León de Aranoa, nacido en mayo de 1968, licenciado en ciencias de la imagen por la Complutense de Madrid. Tras una breve, pero interesante, experiencia en el mundo del cortometraje (“Sirenas”, de 1994) se lanza al largo con la genial película “Familia”, de 1996, genial obra en la que se analiza la soledad y el desarraigo de la sociedad actual (temas frecuentes en su obra), a través de la historia de un señor que el día de su cumpleaños contrata a un grupo de actores para que aparenten ser su familia. Con esta obra se llevó pa casa el Goya al mejor director novel. En 1998 dirigió la peli que nos ocupa, “Barrio”, tragicomedia critica sobre la adolescencia en un barrio humilde, por la que ganó el Goya al mejor director y al mejor guion original. Además se llevo la concha de plata del festival de San Sebastián al mejor director.
Cuatro años después, en 2002 dirige “Los lunes al sol”, otra obra maestra, protagonizada por Javier Bardem y Luis Tosar, sobre el drama del desempleo en nuestro país. Se llevaría cinco Goyas, entre ellos mejor película, director y guion, además de lograr la concha de oro a la mejor película en San Sebastián.
A esta le seguiría “Princesas”, del 2005, drama sobre la prostitución y la inmigración, protagonizada por unas geniales Micaela Nevarez y Candela Peña (ambas se llevaron Goyas para casa). Es probablemente su obra menos conseguida, ya que es bastante irregular y tediosa, aunque no abandona en ningún momento la crítica social que caracteriza su cine. Quizá lo más destacable, aparte de las interpretaciones femeninas sea la canción principal, “Me llaman calle” escrita e interpretada por el músico Manu Chao. Una maravilla de canción.
Aparte, Fernando León mantiene en paralelo una interesante carrera como documentalista, con títulos como “Caminantes” (2001), sobre el movimiento zapatista, o “Invisibles”(2007), trabajo coral en el que también colaboraron Win Wenders o Isabel Coixet. En la actualidad prepara un documental sobre el cantautor Joaquín Sabina.
La peli que nos ocupa, “Barrio”, es, desde mi humilde perspectiva, su obra maestra, la más completa y emotiva, con un guion que debería ser estudiado en las escuelas de cine.
Trata sobre unos chicos de barrio, de uno de esos barrios humildes de currantes situados en la periferia de nuestras grandes ciudades. Barrios a los que no van los ricos del centro, a no ser para pillar cocaína o buscar alguna prostituta. Barrios donde los chavales no tienen otra escapatoria que la imaginación para escapar de unas vidas destruidas antes de empezar.
Es la historia de tres zagales, Javi, Manu y Rai.
Es la historia de tres amigos con esa tonta edad en la que ni se es hombre ni se es niño, sino todo lo contrario.
Es la edad en la que las hormonas fluyen descontroladas, en la que empezamos a tomar conciencia de la vida, de la miserable vida. Es la edad del porvenir que no tendrán (tendremos). Es la época del instituto, las chicas, los primeros porros, las primeras borracheras, las primeras frustraciones, los primeros puñetazos. Es la edad en la que creíamos ser hombres, cuando solo éramos niños disfrazados con armaduras de machitos.
Pero también es la edad de la inocencia, la edad en la que empezamos a pagar el tributo de una vida que no elegimos, que nos vino dada y que no tenemos más remedio que aceptar.
Nuestros tres protagonistas son una representación simbólica de todos los chicos y chicas de clases medio bajas (de los que me siento, orgulloso, parte integrante), de todos aquellos que parten con desventaja en la carrera de la vida, de todos aquellos que no pueden ver mas allá del fin de semana. De todos aquellos que ven que el horizonte se estrecha, que no hay nada mas allá, que no pueden hacer nada para escapar de un laberinto asfixiante. Que no hay más que desengaño e ilusiones que se muerden la cola. De aquellos que si quieren algo solo lo van a conseguir con su esfuerzo.
Es la vida de los Nadie.
Y todo este drama adolescente se contextualiza en un humilde barrio madrileño en pleno verano, uno de esos barrios de casas de protección oficial, de ladrillo visto y líneas rectas. Un barrio donde poco hay que hacer, y menos en agosto, cuando los que pueden, que no son muchos, se van de vacaciones. Nuestros protagonistas se pasan el verano tirados por las calles, hablando y meditando sobre su triste existencia y sobre su efímero porvenir.
Además, la película, al mismo tiempo que nos pinta a estos tres jóvenes personajes sin dinero, sin amor y sin familia, dentro de un cumulo de desgracias dolorosas, como cuando los padres de Javi se separan o cuando Manu descubre que su hermano en realidad no es un hombre de negocios sino un drogadicto o cuando Raí es capturado por la policía, a la vez, muestra situaciones cómicas repletas de ironía, como cuando Manu logra un curro de repartidos de pizzas, pero tiene que repartir en bus por que no tiene moto, o cuando les toca una moto acuática, que no pueden emplear porque no pueden ir al mar, y la dejan aparcada y amarrada junto a una farola.
Chungo es sacar humor de la adversidad, pero Fernando León lo consigue, aunque cueste reír.
La película es una autentica obra maestra, tanto por las geniales interpretaciones como por el brutal guion, pasando por una banda sonora genial, sobre todo por los aportes del grupo madrileño Hechos Contra el Decoro (del que abajo os dejo una canción), Quizá la única crítica negativa que se me ocurre (y que, además, es común a toda la obra de Fernando León) es que los diálogos son demasiado currados para que sean reales. Pero eso no importa. Son efectivos y contundentes. Para muestra, un botón:
- ¿Y las pizzas?
- Están frías
- ¿No las tienes que llevar?
- Paso, que vengan aquí a por ellas
- Muy bien dicho!
- ¿Te imaginas adelantar diez años seguidos, o treinta y tener ya cuarenta de
Golpe?
- ¡Estaría de puta madre!
- Ya casado, con curro, viendo la tele en tu casa
- o tirado en un alberge -no te jode- hecho mierda con el hígado reventado
- O en un chalet con piscina rodeado de tías en pelotas
- O en la cárcel con sida
- ¡una mierda! En una isla que me he comprado porque me ha tocado la bono loto
- O con un tiro en la cabeza en una cuneta
- O un yate en Marbella tirándome a Claudia Schiffer
- ¡No jodas! Que ya será una vieja
No pretendo analizar este libro desde un punto de vista literario, ya que su calidad como obra artística es, por decirlo de alguna forma, regulera. Está claro que no estamos ante una obra maestra de la literatura, ni ante una obra innovadora, ni ante un libro que se estudiara en las clases de “Literatura del siglo XXI” (en todo caso en las clases de “Como forrarse escribiendo” o “Técnicas de Marketing: como ganar dinero con la polémica”).
No pretendo decir que este libro es bueno.
Solo tengo que decir que a mí me gustó.
Es un libro bonico.
Y tengo mucho que agradecerle.
Me explico:
En el año 2003 un desconocido escritor norteamericano publico un libro que revoluciono el panorama literario mundial, y que, hizo temblar, como si de un terremoto se tratase, los cimientos de la iglesia romana. El autor se llamaba Dan Brown, y el libro, “El código Da Vinci”. En el plantea una teoría conspirativa relacionada con el papel de María Magdalena en el cristianismo y con una supuesta descendencia que tuvo con Jesús, que daría lugar a la dinastía merovingia. El cristianismo Romano habría estado engañando a sus seguidores, manteniendo oculta la verdad: que Cristo tuvo descendencia, que su sucesora iba a ser la Magdalena y no Pedro. Una organización secreta, el Priorato de Sion se habría encargado de mantener este secreto a buen recaudo, para que la verdad no fuese destruida por Roma.
El libro está escrito a modo de novela de suspense, con una acción trepidante y abundantes referencias históricas, así como numerosas descripciones de obras artísticas y monumentos. Pero, como he dicho antes, es regulero, aunque bonico y entretenido. Pa pasar el rato.
Sin embargo, le tengo mucho que agradecer.
Leí este libro en el año 2005, un par de años después de salir, siendo ya todo un éxito editorial. No esperaba mucho de el, y la verdad, no me defraudo. Pero todo cambio cuando vi uno de esos cientos de documentales que salieron para aprovechar el filón de la novela.
Esa fue la primera vez que escuche el nombre de un pequeño pueblo del Languedoc francés, Rennes-le-Chateau, y el de un pequeño cura de comarcas que de la noche a la mañana se convirtió en millonario, Berenger Sauniere. Gracias a este libro, o más bien, gracias a la popularidad que le dio al tema Dan Brown, conocí al falso Priorato de Sion, a las Virgenes Negras, a los Merovingios, todos relacionados con este caso.
Desde entonces el misterio de RLC se convirtió en una obsesión de la que aun no me he librado. Comencé a leer todos los libros que pude encontrar sobre el tema, entre ellos “El enigma sagrado”, del que hablamos anteriormente en esta sección (aqui), de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, y del que Dan Brown saco el grueso de su información, sobre todo la relacionada con la estirpe de Jesús, los merovingios y RLC. Incluso llego a ser denunciado por Baigent y Leigh por plagio (aunque perdieron el juicio, ya que el juez estimo que no era copia, si no homenaje)
Otro pilar para Brown fue la obra “La revelación de los templarios”, de Lynn Picknett y Clive Prince, obra en la que se ahonda algo más en la conexión de la Magdalena con los cultos paganos precristianos, especialmente con el culto a la Diosa. Además en esta obra se analiza la posible relación con Da Vinci.
Y finalmente, en el 2007 nos fuimos pa Rennes-le-Chateau y ahora, en 2010, en PLQHQ tenemos nuestra propia seccion de RLC y su misterio, en la que estamos, poco a poco, contando la historia y en la que intentaremos algun dia dar nuestra version de los hechos. Y todo eso gracias a este regulera novela de un tal Dan Brown, en la que, curiosamente, no se menciona en ningún momento el bello pueblo francés, solo alguna que otra referencia ridícula.
“El cielo abrió mi corazón y entraste tú - más rápido que una bala - y con la precisión del bisturí un cirujano plástico”
“Anoche me hinché
Me puse tibia
Me puse hasta el culo
Perdí los papeles, la cabeza, la droga… TODO!!!
Perdí el conocimiento,
la virginidad espiritual
pero anoche me hinché
Me puse hasta el culo de todo
…
Anoche me hinché
…
Joder tía
Yo ya no sé para que salgo a la disco
Ni para que salgo los fines de semana
Si me tiro todo el fin de semana metido en el cuarto de baño
Para eso me quedo en casa
…
Anoche me hinché
Anoche me hinché
Anoche me hinché”
Nuestro mejor poeta punk
El hombre perdido
Mcnamara; pieza clave y emblemática de la Movida
Los 80, desengañados de moral y carentes de autoridad
La democracia, la pornografía y las drogas
Y la mala música; la mala música de verdad
Pintor y trovador
Chico-destroyer y amadecasa-fatalle
Su primer disco, “como esta el servicio …de señoras” (1983), lo hace junto a Almodovar para poner banda sonora a su “laberinto de pasiones”.
Son sus primeros clásicos: “Voy a ser mama” (…voy a tener un bebe para jugar con él… lo vestiré de mujer, lo estrellaré contra la pared…le ensañare a matar…SI!!! voy a ser mama) o el hiperpotente, psicoactivo y machacón “Suck it to me” (chupamelo).
Desde los 80 hasta bien entrado el siglo XXI se dedica, más que nada, a destruirse y desnutrirse, aun así, la chispa de su genio da para ocasionales monumentos musicales; trabajos discográficos que se convertirán en clásicos de lo “undergroundhechopedazos-delamodernidadmadrileña”; repletos de temazos soberbios.
¿Su mejor trabajo? Rockstation (2001) esta en los altares de la crítica y el público más exclusivos (AARRGG!!!); no dejar pasar “mi correo electronic oh!” (…magia-punto-mala-punto-coma-arroba-punto-maripuri-punto-maricon-punto-contacon.) y la inconmensurable “gritando amor” (con la que comienza este articulo)
Si en su primera etapa; este íntimo del saurio-terrible Tino Casal; se muestra más como un sencillo pero brillante provocador punk-bizarre; un poco mezcla de John Waters y Sid Vicious; su vida y evolución harán de su corazón una compleja y abrasadora mixtura de crudeza y desastre nacidos del caos y el libidinaje… y de su obra, un exquisito traje de luces bordado con la más agria y repugnante de todas las verdades; confección de melodías de inmoderada simpleza y lirismo esclavas de bases electrónicas que evocan a la madre de todas las batallas (“anoche me hinché” seguirá sonando mientras quede una discoteca y existan las mas bajas pasiones).
La desesperación-la enfermedad-su mala cabeza le llevan recientemente a dar un giro -incalificable- a sus incertidumbres, para reconvertirse al catolicismo más recalcitrante y sanador.
Despojos de su naturaleza surrealista o autentico golpe maestro de un artista-vital-fatal, lo cierto es que en la actualidad se encuentra alejado de la vida pública, dedicado, con renovadas pero limitadas energías, a la que siempre fue su otra gran pasión: la pintura; de marcadas reminiscencias popart, repleta de iconografía católica.
Tiempo de ajustar cuentas consigo mismo
“Mi cambio ha sido gracias a mi madre que ha estado rezando por mi conversión”
“Vivía alienado, bajo los efectos de un montón de sustancias. Y buscaba la felicidad donde no estaba: en la droga, en el sexo, en la fama…”
“Cuando tienes problemas, cuando caes en el vicio y todos te miran mal y te encuentras solo por hacer tantas burradas…”
“Cuando te pones enfermo y casi estas a punto de morirte…”
“Todo lo que me quedaba era ir con mi hermana a Lourdes”
“Y de tanto pedirle a la virgen…fue que al final me curé”
“Si tienes a Dios, tienes la partida ganada… El y la virgen corredentora son las dos personas mas maravillosas que existen”
… una ruptura con el entorno social en el que se había gestado y desarrollado…un gesto honesto, de coherencia personal, que le ha reportado duras criticas.
…una obra y una vida al amparo de la tradición de aquellas escuelas mistéricas del orgasmo que buscan el placer ultimo y sublime, la “ultima revelación”, en una casi absoluta ausencia de oxigeno.
“Si alguien recuerda la Movida es que no estuvo allí”
Fabio
*Con todo, continua su “extraño viaje” musical junto a los Gliter Klinik
**Celebritis (2008) es su último trabajo
Oskarele dixit: Buenos dias a todos. Anoche se ve que el compañero Okoto, nuestro DJ de ultratumba, amigo y maestro, que cada noche nos suele acompañar con un temita musical, debio sucumbir a los encantos de Dioniso y ha pasado de publicar ningun cancion de esas suyas. Por eso me tomo la licencia, si me lo permitis, de ... poner una de esas canciones que me levantan la moral.
Nada mejor que empezar un domingo con un buen desayuno, una sonrisa, un beso de la persona que te ama y esta cancion: "Resistire" de El Duo Dinamico... algunos pensaran, "menuda horterada". Lo mismo tienen razon, pero la cancion es cojonuda y genial, y sobre todo, transmite un buen rollo increible. Aqui la podeis descargar y abajo os dejo el temita y la letra:
Cuando pierda todas las partidas Cuando duerma con la soledad Cuando se me cierren las salidas Y la noche no me deje en paz Cuando sienta miedo del silencio Cuando cueste mantenerse en pie Cuando se revelen los recuerdos Y me pongan contra la pared
Resistiré erguido frente a todo
Me volveré de hierro para endurecer la piel
Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte Soy como el junco que se dobla pero siempre sigue en pie Resistiré para seguir viviendo Soportaré los golpes Y jamás me rendiré Y aunque los sueños se me rompan en pedazos Resistiré... resistiré
Cuando el mundo pierda toda magia Cuando mi enemigo sea yo Cuando me apuñale la nostalgia Y no reconozca ni mi voz Cuando me amenace la locura Cuando en mi moneda salga cruz Cuando el diablo pase la factura O sí alguna vez me faltas tú
Resistiré
erguido frente a todo
Me volveré
de hierro para endurecer la piel
Y aunque los vientos de la vida soplen fuerte
Soy como el junco que se dobla pero siempre Sigue en pie
Resistiré
para seguir viviendo
Soportaré los golpes
Y jamás me rendiré
Y aunque los sueños
se me rompan en pedazos
Si no he visto esta película cincuenta veces no la he visto ninguna. Pocas películas provocan en mi semejante estado de felicidad y de risa descontrolada como esta obra maestra de los grandísimos Hermanos Coen. Curiosamente, no es demasiado conocida para el gran público, así que, para el que no la conozca o no la haya visto, solo decir “¡Estas tardando en verla!”
La película nos cuenta las tribulaciones de un curioso personaje llamado “El nota” (The dude, en el original ingles), interpretado por un soberbio Jeff Bridges, genial como siempre. Es un jugador de bolos excepcional ya que, aparte de fumar porros y tocarse los huevos, no hace prácticamente nada más. Incluso para dormir se pone grabaciones de bolos en su walkman ochentero.
Todo va bien hasta que un día dos matones entran en su casa para reclamar una deuda que en realidad no es suya sino de otro señor que se llama igual que él: Jeffrey Lebowsky. Claro que este es un rico multimillonario casado con una veinteañera ninfómana. Después de darle un par de hostias, se orinan en su alfombra, hecho que indigna sobre manera al Nota, que, sin dudarlo, y aconsejado por su colega Walter (interpretado por un increíblemente atinado John Goodman), decide ir a reclamarle la alfombra a su tocayo.
Todo se complica cuando el multimillonario tocayo le contrata para hacer de intermediario con unos tipos que han secuestrado a su jovencita esposa. Esto llevara a una espiral de problemas para el pobre Nota, y para sus amigos, Walter y Benny (interpretado también genialmente por Steve Buscemi) del que saldrá con más pena que gloria.
Creo que no exagero si afirmo que esta película es la mejor comedia de los noventa, y, por lógica, una de las mejores de la historia del cine.
Si algo se le puede echar en cara es un guion confuso, caotico y anecdótico, a base de sketchs atropellados. Pero es que en realidad el guion no importa. Lo que importa son los personajes, increíblemente construidos, como siempre, por los Coen, unos genios en lo que se refiere a creación de mundos. Todo el reparto es increíble, sobre todo por lo peculiar y complejo de sus personajes, tanto los principales ya mencionados como los increíbles secundarios: John Turturro en el antológico papel de Jesús, el latino pederasta. Julianne Moore como la pirada narcisista y bohemia Maude Lebowsky. Philip Seymour Hoffman como el mayordomo lameculos…
La dirección es soberbia. La fotografía genial. La música impresionante (desde los Creedance a Mozart, pasando por los Gipsy Kings). La critica a la sociedad americana demoledora…
En la historia del cine quedará grabada la escena del jugador de bolos hispano Jesús Quintana, mientras que suena la canción “Hotel California” versionada magistralmente por los Gypsy Kings. En el blog os la dejo pa que lo flipéis, si no la habéis visto. (no se mu bien pero es que no he encontrado un video bueno)
Cuenta la leyenda que Okoto, nuestro colaborador, amigo y maestro, cuanto aun era un crio, decidió, nunca sabremos muy bien porque, subirse en la parte de atrás de un camión para acortar un poco la distancia entre su casa y el colegio. Pensaba que el susodicho camión iba a parar en un STOP próximo. Pero no fue así, y ante el asombro de todos, se lo salto, por lo que Okoto no pudo bajarse, y siguió durante varios centros de metros subido detrás del camión, hasta que este se detuvo, al ver un niño vestido de Indiana Jones, subido en la parte de atrás y gritando…
Es lo que tiene ser un mitómano. Y todo es por culpa de ese señor a un sombrero pegado, arqueólogo y profesor de profesión, pero aventurero de vocación, llamado Henry Walton Jones Jr. Mas conocido como Indiana Jones.
Otra leyenda cuenta que un tal George Lucas, tras el atronador éxito de “Star Wars” (La guerra de las galaxias, en Hispania), en el 77, decidió marcarse unas vacaciones en Hawaii. Da la casualidad de que allí se encontraba también Steven Spielberg, que acababa de triunfar también con “Close encounters on the third kind” (Encuentros en la Tercera Fase). Este ultimo le sugirió su interés por hacer una película de James Bond, a lo que Lucas respondió proponiéndole un serial basado en las historias de un intrépido arqueólogo (en un primer momento se llamaba Indiana Smith…). Spielberg acepto y se pusieron manos a la obra.
Empezaron a pensar en un actor para su aguerrido aventurero, imaginando una mezcla entre Errol Flynn y Gary Cooper, viendo claro que el elegido tenía que ser un actor bastante famoso en su época: Tom Selleck…
Gracias a dios, Tom Selleck , estaba comprometido con la serie “Magnum” y tuvieron que decantarse por la segunda opción, un actor mediocre, que llevaba años haciendo papeles ínfimos, y que había conseguido un papel importante en la anterior peli de Lucas, “Star Wars” (en el memorable papel de Han Solo, que, sin embargo, no le hizo famoso con la primera entrega, por lo menos no lo que posteriormente seria). Fue así como Harrison Ford se hizo con el papel, y como se creó uno de los más grandes iconos de la cultura popular.
La primera peli se titularía “Raiders of the Lost Ark” (En busca del arca perdida) que se estreno en 1981. Fue dirigida por Spielberg, producida y escrita por Lucas, John Williams se encargo de la banda sonora y Harrison Ford como actor protagonista. Fue un éxito bestial, lo que hizo que, rápidamente se pusieran a pensar en una secuela, que se estrenaría 3 años más tarde, con el título “Indiana Jones and the Temple Of Doom” (Indiana Jones y el templo maldito), lanzando definitivamente el mito.
En 1989 se estrenaría la tercera parte, “Indiana Jones and the last crusade” (Indiana Jones y la ultima cruzada), con un madurito Harrison, con el mismo equipo, pero con la presencia añadida de Sean Connery como Henry Jones Sr. El padre de nuestra arqueólogo favorito. Durante años estuvo en el aire una posible cuarta parte, hecho que se hizo realidad en el año 2008, fecha en la que se estrena “Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull” (Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal), ultimo titulo hasta la fecha.
Recuerdo, en uno de mis primeros días en la Universidad, como mi profesor de Historia Antigua (descanse en paz), al introducirnos en el mundo de la antigua Mesopotamia y del mitico Egipto, nos dijo a todos los allí presentes que los arqueólogos no eran como Indiana Jones… ¡¡ era cierto !!, él era uno de ellos, y no tenia sombrero, ni latigo, ni una chupa de aviador, ni tenia pinta de ir corriendo mientras es perseguido por bolas gigantes de piedra o una tribu amazónica enfadada por que le ha robado su ídolo local. Un arqueólogo no era lo que yo había pensado. Se me cayó un mito… y se creo otro.
Ahora, años después, me siguen fascinando estas películas. Me siguen pareciendo una inversión genial de tiempo de nuestras vidas. Y con los años me di cuenta de que, si bien es cierto que los arqueólogos no son como mi querido Indiana Jones, la historia si es como en sus películas. Siguen existiendo misterios que resolver, enigmas que explicar, tesoros que encontrar, hechos que enlazar. Aun no hemos encontrado el Santo Grial, ni el Arca de Alianza, ni sabemos que esconden los yanquis en Roswell... y aunque no esta por ahi Indy, cada vez vamos teniendo mas informacion sobre nuestro pasado perdido.
Le debo a los señores Lucas & Spielberg mi afición por la historia. Gracias a Indy, desde pequeño, me empeze a interesar por el pasado, por los misterios, por la arqueologia. Y les debo la idea de que la historia se reescribe continuamente (o que por lo menos debe ser así). Que en muchas partes de la tierra, ahora mismo, hay arqueólogos buscando pacientemente entre escombros, restos de nuestro pasado. Y que muchos historiadores, tanto académicos como independientes, están confeccionando poco a poco, grano a grano, la maravillosa historia de nuestra presencia en la tierra. La pena es que no sean como Indiana Jones, si no, otro gallo nos cantaría.