RITOS MAGICO-RELIGIOSOS. LA RELACIÓN ENTRE MAGIA Y RELIGIÓN


Perpetrado por Oskarele

La relación entre magia y religión ha sido objeto de repetidas especulaciones, polémicas y mareamientos de perdiz por parte de los antropólogos y teólogos. Básicamente se podría decir que esta relación se articula en torno a tres ideas: la anterioridad temporal (¿Qué fue antes la religión o la magia?), la primacía axiológica y moral (¿Qué fundamenta a que, la religión a la magia o al revés?) y por último la intima relación entre ambos, que queda patente sobre todo en lo relacionado con el tema que estamos tratando, los rituales.

Dejándonos de rollos, podríamos partir de una idea muy útil: la actitud religiosa conlleva un alcance y un objetivo trascendente (asegurarnos seguir “viviendo” después de la muerte, en todas su variedades posibles: reencarnación, más allá, espíritus…), mientras que la actitud mágica está dirigida más bien al mundo mundano, a lo cotidiano, al día a día.

Aun partiendo de esta simple regla de tres (religión=trascendencia, magia=día a día), existe un parecido claro en los móviles y en las practicas.

Por ejemplo: cuando un católico se confiesa ante un cura, por un lado, cumple con el dogma de pedir perdón con los pecados, en un claro intento de tener su alma cuidaica, con la intención implícita de algún día poder alcanzar el cielo. Pero por otro lado funciona a un nivel pragmático inmediato: al considerarse perdonado, el individuo creyente pasa a un estado psicológico de calma y ausencia de remordimiento (a este nivel un cura funciona como un psicólogo o como un buen amigo).

La gran preocupación de casi todos nosotros es intervenir to lo que podamos en nuestro futuro (o destino, según quien mire), como vivientes y mortales, para satisfacer esperanzas y calmar temores. Tanto las prácticas mágicas (más concretas y cotidianas) como las religiosas (más simbólicas), intervienen, o al menos pretender intervenir, en nuestro futuro. Por este motivo encontramos muchas prácticas similares en ambas: prohibiciones, sacrificios, invocaciones, iniciaciones… aunque de una forma y esencia diferente.

Algunos antropólogos plantean que la religión deriva de la magia, que sería propia de los pueblos “primitivos”, se fundamentaría en analogías burdas y contigüidades fortuitas. Una especie de mezcla de deseo y azar. Y la herramienta empleada sería el rito.

Pero al comprobarse que estos ritos son frecuentemente ineficaces, el ser humano habría ido en busca de técnicas pre-científicas y hacia unas creencias religiosas en unos seres superiores que se encargan de dirigir el curso de la vida y de la naturaleza.

Según esta perspectiva el mago que pretende ordenar las fuerzas de la naturaleza se opondría al cura que ruega a Dios para que ordene las fuerzas de la naturaleza. Pero claro, estas cosas pueden mezclarse: por ejemplo, cuando un sacerdote es requerido para reparar un maleficio o cuando un mago realiza un exorcismo. Además hay casos intermedios, como el de los “hombres-dioses”, donde mago, rey y divinidad se identifican (por ejemplo, los antiguos faraones egipcios).

Por eso otros autores, proponen, más acertadamente desde mi punto de vista, que magia y religión proceden de una misma fuente, aunque se expresan de manera diferente. Se trata de intentar luchar contra lo incontrolable (la muerte, el dolor, la sequia…) con los medios que se dispone y mediante la dirección de unos guías (chamanes, magos, sacerdotes…) que aunque apelen a fuerzas distintas, se tornan en intermediarios entre lo sagrado y lo profano de la misma manera.

Ambos ritos, mágicos y religiosos, están ligados a intereses públicos (sequia, hambre, guerra) o privados (sufrimiento, remordimiento…). La diferencia estaría más bien en las formas: los ritos religiosos suelen ser solemnes, obligatorios, repetitivos, mientras que los mágicos tienden a ser secretos, voluntarios y ocasionales, además de estar muchas veces por encima de determinados tabúes culturales o religiosos (profanación de tumbas, sacrilegio…).

Pero por lo general, religión y magia, se interrelacionan e interactúan: junto a la magia negra o brujería (más relacionada con esos aspectos transgresores mencionados) existe una magia blanca que sirve para exorcizar demonios, proteger, fecundar, buscar novio… y está en poco se diferencia de prácticas religiosas que buscan esos mismos objetivos: muchos cristianos perciben y practican los sacramentos como una técnica de salvación. Además la iglesia católica, por ejemplo, ofrece también eliminar posesiones diabólicas, proporciona divinidades intermedias (conocidas como “santos”), que median para esos otros objetivos (buscar pareja, fecundar, proteger a los conductores…). Y no digamos ya de las típicas apariciones marianas y las, supuestas, curaciones de mutilaciones e incapacidades varias… aquí magia y religión se disuelven.

Pero también es cierto que queda un sustrato final de diferenciación entre ambas ideas: las religiones tienden más al espiritualismo, aunque en un grado variable, y las magias tienden más al pragmatismo, también en un modo relativo.

Por esto el genial antropólogo belga Lévi-Strauss propone una especie de simetría en los cometidos y relaciones de ambos. En su obra de 1962 “La pensée sauvage” (El pensamiento salvaje), dice lo siguiente al respecto: “en cierto sentido puede decirse que la religión consiste en una humanización de las leyes naturales y la magia en una naturalización de las acciones humanas, es decir, el tratamiento de ciertas acciones como si las misma fueran parte integrante del determinismo físico. Pero se trata ahí de los términos de una alternativa o de las etapas de una evolución. El antropomorfismo de la naturaleza (en lo que consiste la religión) y el fisiomorfismo del hombre (por donde definimos la magia) forman dos componentes siempre dados y de los que únicamente varia la dosificación. Así como no hay religión sin magia, no hay tampoco magia que no contenga al menos un granito de religión.”

Esa es la clave: “Así como no hay religión sin magia, no hay tampoco magia que no contenga al menos un granito de religión”.

Para entender esto, en los siguientes artículos os propondremos una serie de rituales en los que magia y religión se mezclan.

CONGO FREE STATE. EL GENOCIDIO BELGA


Perpetrado por Oskarele

El Estado Libre del Congo (el Congo Free State) fue un dominio colonial africano que coincide con la actual República Democrática del Congo. Se trataba de una propiedad privada del rey de Bélgica Leopoldo II, que realizó una campaña comercial camuflada como organización altruista, La Sociedad Africana Internacional, para comprar el territorio en 1880.




Se decido a expoliar sus riquezas sistemáticamente, sobre todo goma y marfil, con la ayuda del explorador ingles Henry M. Stanley.




Para mantener su control sobre la población nativa, la administración colonial instauró un régimen de terror, en el que fueron frecuentes los asesinatos en masa y las mutilaciones, que produjo un elevadísimo número de víctimas. Se calcula que durante los 21 años que duró la explotación bajo la mano del rey este murieron más de cinco millones de congoleños, que trabajaron como esclavos.



En 1906 las denuncias de la prensa europea llevaron a una comisión que obligó al rey belga a ceder su dominio sobre el Congo. Pero no será hasta su muerte, en 1908, cuando el territorio es cedió al estado belga, pasando a llamarse El Congo Belga

Curiosamente, el colaborador en esta brutal barbaridad citado anteriormente, Henry M. Stanley, fue el que encontró al desaparecido doctor David Livingstone, del que no se tenía noticias desde hacía unos años, en el lago Tanganika, donde lo halló gravemente enfermo en 1871.

En el momento del encuentro fue cuando pronunció la célebre frase “¿El doctor Livingstone, supongo?"

Mas info aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_Libre_del_Congo, y aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Henry_Morton_Stanley.

EDUARDO GALEANO. Escritor, de su obra “Las venas abiertas de América Latina”

“La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se abalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta. Pasaron los siglos y América Latina perfeccionó sus funciones”
EDUARDO GALEANO. Escritor, de su obra “Las venas abiertas de América Latina”

EL NIÑO DE TAUNG Y LA SEÑORA PLES

Perpetrado por Oskarele

Raymond Dart (1893-1988), anatomista y antropólogo de origen australiano, era jefe del departamento de anatomía de la Universidad de Witwatersrand de Johannesburgo, Sudáfrica, en 1924. Ese año recibió un cráneo pequeño pero casi completo de lo que parecía un niño, con la cara intacta, una mandíbula inferior y lo que se llama “endomolde” (un molde natural del cerebro). Había sido encontrado en una cantera de piedra caliza situada al borde del desierto del Kalahari, en un lugar llamado Taung.

Dart se dio cuenta al momento de que no era un cráneo de un niño “humano”, sino que debía pertenecer a algún tipo de antepasado del hombre.

Pero tampoco parecía un Homo Erectus como el que había encontrado Dubois en Java unas décadas antes, sino algo mucho más antiguo y simiesco.

Además, este individuo, tenía todos los dientes de leche y le estaban terminando de salir las muelas, por lo que calculó que tenía que tener unos 3 o 4 años.


Por último, también se dio cuenta de que el cráneo pudo estar posicionado directamente sobre la espina dorsal, indicando una posición erguida, lo que lo alejaba de los simios.

Así que, ni corto ni perezoso, le asignó una antigüedad de dos millones de años y lo denominó “Australopithecus africanus” (que significa algo así como “hombre mono del sur africano”).

Escribió un artículo para la revista Nature (el 7 de febrero de 1925 se publicó) en el que calificaba los restos del “Niño de Taung”, como empezó a ser llamado como “asombrosamente humanos”, planteando que era necesario crear una familia completamente nueva para explicarlo, los Homo simiadae (los simios hombres).

Fue tratado aun peor de lo que lo fue Dubois.


A las autoridades científicas les molestaban casi todos los aspectos de su teoría, así como él mismo. Le echaron en cara ser un presuntuoso por currarse el solico la investigación y el análisis sin pedir ayuda a nadie. Hasta el nombre que eligió, Australopithecus, indicaba para los fieras una falta de precisión académica, al mezclar términos griegos y latinos… pero sobre todo fue criticado porque sus ideas hacían polvo las creencias científicas del momento: todos aceptaban en aquella época que los humanos y los simios se habían “separado” hace unos 15 millones de años en Asia.

Más que nada porque si los humanos hubiésemos salido de África seriamos todos “negroides”, pensaban las lumbreras del momento… por el amor de Dios.

Era sencillamente algo que no encajaba con lo que se conocía por aquella época.

Sólo doce años después, cuando Robert Broom, médico y paleontólogo de origen escocés, hombre de notable inteligencia y de carácter maravillosamente excéntrico (tenia, por ejemplo, la costumbre de hacer su trabajo de campo, cuando hacía calor, totalmente desnudo) descubrió otro ejemplar adulto de la misma especie en la cueva de Sterkfontein, el descubrimiento de Dart fue aceptado, y ambos ejemplares fueron clasificados como Australopithecus africanus, primeros fósiles de la subfamilia australopitécinos, perteneciente a la familia homínidos.

Broom era un paleontólogo consumado, y como también vivía en Suráfrica, pudo examinar personalmente el cráneo del Niño de Taung in situ. Inmediatamente se percató de que era tan importante como suponía Dart y habló con fuerza en defensa de las teorías de este, aunque sin éxito.

Es más, durante el siguiente medio siglo se siguió considerando que el Niño de Taung era un chimpancé. Dart se empeñó en el asunto, hasta el punto de pasarse cinco años escribiendo una monografía que nadie quiso publicar.

El Cráneo del Niño de Taung se pasó años sirviendo de pisapapeles en el escritorio de Dart.



Hoy es considerado como uno de los tesoros más importantes de antropología.

Por otro lado, la carrera de Broom parecía acabada, pero gracias a Dart, que tenía cierta mano con el gobierno sudafricano, consiguió un puesto para Broom como ayudante de Paleontología del Museo de Transvaal en Pretoria, en 1934.

Al final la suerte acabó sonriendo a Broom: en 1937 descubrió unos restos (una mandíbula de gran tamaño), de un proto-humano que en un primer momento se pensó que no pertenecía al género Australopithecus. Lo denominó “Paranthropus robustus” (algo así como semihumano robusto) y lo dató entre 2 y 1,2 millones de años de antigüedad.

Fue la primera especie descubierta del género Paranthropus.

Pero además, poco después, en abril de 1947, hizo una serie de descubrimientos espectaculares, incluyendo fragmentos de seis homínidos en Sterkfontein (denominado hoy en día como “Cuna de la humanidad”, así como “Patrimonio de la humanidad” por la UNESCO), que llamó “Plesianthropus transvaalensis”, pero que más adelante fueron clasificados como adultos de Australopithecus africanus, destacando un cráneo casi completo, que fue coloquialmente llamado “Señora  Ples” (por lo “plesianthropus”).

Tenía un antigüedad de entre 2.6 y 2.8 millones de años. Se debe señalar que el sexo del cráneo no está completamente determinado y que, de hecho, la Sra. Ples puede ser el Señor Ples.




Además, los análisis con rayos X de las raíces de los dientes de la Sra. Ples sugieren que era un subadulto, por lo tanto la denominación de “Señorita Ples” también es posible.

Por aquella misma época, 1946, propuso la subfamilia de los australopitécinos para explicar estos hallazgos. El resto de la carrera de Broom la dedicó a la exploración de estos yacimientos y la interpretación de los numerosos restos de homínidos primitivos que se encontraron.

 EL NIÑO DE TAUNG Y LA SEÑORA PLES JUNTICOS

Mas info y fuentes por aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Raymond_Dart, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Ni%C3%B1o_de_Taung, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Broom, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Paranthropus_robustus y aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Sra._Ples.

LOUIS ARMSTRONG (1901-1971) - EEUU - TROMPETISTA Y CANTANTE DE JAZZ


ByCineclásicajazz Pizcadelodemás

Uno intenta buscar unas palabras que hagan justicia a la grandeza de este músico, y se da cuenta de que ya existe una frase, una sólo es suficiente, con la que queda definido a la perfección y se la dedicó nada menos que Duke Ellington "Nació pobre, murió rico y nunca dañó a nadie por el camino", quizás se podría añadir que además en ese camino nos hizo felices a muchos.

Louis es una figura que durante mucho tiempo fue muy contestada por algunos jazzistas negros al criticar su eterna sonrisa, su aparente sometimiento a los blancos, esa posible imagen de negrito bueno que nos lo hace pasar bien; pero la realidad es que fue él sin duda uno de los que más contribuyeron con su arte a que el jazz sea hoy lo que es, y el que logró que otros que le criticaban tuvieran trabajo.

Miles Davis decía de Armstrong "No puedes tocar nada con una trompeta que Louis no haya tocado" y es que para muchos, Louis solo es aquel que canta Hello Dolly o la manoseada aunque gloriosa "What a wonderful world", pero más allá de sus canciones era un esplendoroso trompetista y que solo potenció el canto cuando su labio superior quedo destrozado por la boquilla de la trompeta. Bing Crosby decía de él "Es el único músico que haya vivido jamás que no pueda ser reemplazado por alguien" y ciertamente no se han visto muchos músicos así después de él.

Le llamaban Satchmo (tambien Pops) por la confusión de un periodista en una gira europea. Louis que tenía una boca un tanto desmesurada, solía presentarse a si mismo como "Satchelmouth" que viene a significar algo así como boca de maletín. El caso es que un periodista británico con poco oído para el acento del sur de Estados Unidos, entendió "Satchmo" y así quedó en su crónica que sirvió para rebautizar a este gran genio de la música contemporánea.

Decir jazz es casi decir Armstrong y sobre el comentaba un día Louis cuando le preguntaron en una entrevista "¿Que es el Jazz?" - "Si tienes, que preguntarlo, nunca lo sabrás". Y no le faltaba razón.

Otras frases de Armstrong:

Sólo hay dos maneras de resumir la música: o es buena o es mala. Si es buena no le das más vueltas, simplemente la disfrutas.

Toda la música es música tradicional. Nunca oí a un caballo cantar una canción.

El dinero no es algo que me de felicidad. Puedes comprar un licor mejor que el que compra el borracho de la esquina, pero cuando mueras, lo harás igual que él.

Los músicos no se retiran, paran cuando ya no hay música en ellos.

Mi vida entera, mi alma entera, mi alcohol entero es soplar ese instrumento.

Para quien estuviera interesado ahi os dejo un enlace al álbum de fotos que se le ha dedicado a su persona: http://www.facebook.com/group.php?gid=126815644036357#!/album.php?aid=27508&id=100001697823590&fbid=139841996082394



La publicación original aquí, en la pagina de nuestro compañero: http://www.facebook.com/group.php?gid=126815644036357

DON PELAYO Y LA SANTINA


Perpetrado por Oskarele

En una cavidad en la roca, dentro de la Santa Cueva de Covadonga, en el monte Auseva, situado en la bella Asturias, al norte de España, reposan, supuestamente, los restos del rey don Pelayo, los de su esposa, y los de Ermesinda, hermana del rey. "AQVI YACE EL SEÑOR REY DON PELAIO, ELLETO EL AÑO DE 716 QUE EN ESTA MILAGROSA CUEBA COMENZO LA RESTAVRACION DE ESPAÑA BENCIDOS LOS MOROS; FALLECIO AÑO 737 Y ACOMPAÑA SS M/gEr Y ErMANA".


A escasos metros esta la imagen de la adorada Santina, la Virgen de Covadonga, patrona de la región y enormemente querida por los asturianos.

La pregunta es ¿Por qué está enterrado este mítico fundador del Reino Astur, tradicionalmente considerado el iniciador de la llamada Reconquista, en el mismo sitio donde se rinde culto a una supuesta aparición mariana?

La respuesta la ofrecen a medias la tradición, las leyendas y la historia. Vamos a ver qué pasó, supuestamente, claro.

En la Crónica de Alfonso III,  un documento histórico que se atribuye al propio rey Alfonso III, y que abarca un espacio de tiempo que va desde el reinado de Wamba hasta el final del reinado de Ordoño I, podemos leer:

"...Pelayo, habiendo conseguido escapar a los musulmanes y refugiándose en Asturias, es elegido rey por una asamblea, y organiza la resistencia de los asturianos en el monte Auseva, en la "cova dominica" (Covadonga). Contra él marcha un ejército innumerable, mandado por Alcama, compañero de Terec, y con el que va también Opas, hijo de Witiza y metropolitano de Toledo o Sevilla, quien mantiene con Pelayo un dramático diálogo. Fracasada la mediación intentada por Opas, comienza la batalla; pero la flechas y las piedras lanzadas por las hondas se vuelven para herir a los atacantes, que acaban por huir quedando Alcama muerto y prisionero Opas. Al bajar los fugitivos el monte Auseva, para alcanzar Liébana, un monte se desplomó sobre ellos, muriendo 63.000 caldeos..."


En este texto encontramos la clave de esta historia, bastante perturbadora, por cierto: dice que, tras comenzar la lucha entre los astures y los conquistadores musulmanes, “la flechas y las piedras lanzadas por las hondas se vuelven para herir a los atacantes, que acaban por huir quedando Alcama muerto y prisionero Opas. Al bajar los fugitivos el monte Auseva, para alcanzar Liébana, un monte se desplomó sobre ellos, muriendo 63.000 caldeos...".

Vamos por partes: Don Pelayo, del que no se sabe mu bien cuando nació, según cuenta la leyenda, era un noble visigodo asturiano, hijo del duque Favila (Faffila, según la Cronica Albeldense, también redactada en época de Alfonso III). Parece ser que combatió con las huestes del Rey Rodrigo, último rey visigodo, en la Batalla de Guadalete, en abril o mayo del 711, en la que falleció este rey y que supuso una importante victoria para los invasores musulmanes.

Tras la batalla, Pelayo tiró pa Asturias, no sin antes refugiarse un tiempo en Toledo, custodiando, supuestamente, el tesoro del rey visigodo muerto. Asturias ya había sido tomada por los musulmanes, gracias a las incursiones de Muza entre el 712 y el 714, que obligaron a los nobles astures a capitular, incluido, posiblemente, Don Pelayo. Pero pronto surgieron los problemas. Así, en el 718, Munuza, el jefecillo moro de la zona, se casó, siempre según la leyenda, por la fuerza con la hermana de Pelayo, Adosinda. Esto provocó la primera revuelta encabezada por el futuro líder astur, que fracasó, terminando con la detención de este, que fue llevado a Córdoba.

No se sabe mu bien como, pero logró escapar y regresar a Asturias, donde organizó una segunda revuelta, refugiándose en las montañas de Covadonga y Cangas de Onís. Parece ser que en 722 Munuza envió al general Al Qama a someter a estos sublevados astures, que estaban refugiados en la Montaña de Auseva.


En esta montaña estaba la Cueva de Covadonga, un supuesto lugar de culto anterior, en el que, supuestamente, se rendía ya culto a una pequeña virgen: La tradición afirma que don Pelayo, persiguiendo a un malhechor que se habría refugiado allí, se encontró con un ermitaño que rendía culto a la una pequeña estatua de la Virgen María. El ermitaño rogó a Pelayo que perdonase al malhechor, puesto que se había acogido a la protección de la Virgen, y le dijo que llegaría el día en que él también tendría necesidad de buscar amparo en la Cueva… no está muy claro si era un lugar de culto anterior o no. Lo cierto es que “Covadonga” significa “Cueva de la Señora”, ya que procede del latín “Cova Dominica”.

Efectivamente, según la leyenda, en esa cueva se refugiaron los rebeldes durante la llamada Batalla de Covadonga, en el 722. Lo que pasó a continuación explica porque la asociación entre Don Pelayo y la Virgen de Covadonga, la Santina: Según otra crónica de Alfonso III, la Crónica de Albelda, datada en el 881:

“Alqama entró en Asturias con 187.000 hombres. Pelayo estaba con sus compañeros en el monte Auseva y que el ejército de Alkama llegó hasta él y alzó innumerables tiendas frente a la entrada de una cueva. El obispo Oppas subió a un montículo situado frente a la cueva y habló así a Rodrigo: «Pelayo, Pelayo, ¿dónde estás?». El interpelado se asomó a una ventana y respondió: «Aquí estoy». El obispo dijo entonces: «Juzgo, hermano e hijo, que no se te oculta cómo hace poco se hallaba toda España unida bajo el gobierno de los godos y brillaba más que los otros países por su doctrina y ciencia, y que, sin embargo, reunido todo el ejército de los godos, no pudo sostener el ímpetu de los ismaelitas, ¿podrás tú defenderte en la cima de este monte? Me parece difícil. Escucha mi consejo: vuelve a tu acuerdo, gozarás de muchos bienes y disfrutarás de la amistad de los caldeos». Pelayo respondió entonces: «¿No leíste en las Sagradas Escrituras que la iglesia del Señor llegará a ser como el grano de la mostaza y de nuevo crecerá por la misericordia de Dios?». El obispo contestó: «Verdaderamente, así está escrito». [...] Tenemos por abogado cerca del Padre a Nuestro Señor Jesucristo, que puede librarnos de estos paganos [...]. Alqama mandó entonces comenzar el combate, y los soldados tomaron las armas. Se levantaron los fundíbulos, se prepararon las hondas, brillaron las espadas, se encresparon las lanzas e incesantemente se lanzaron saetas. Pero al punto se mostraron las magnificencias del Señor: las piedras que salían de los fundíbulos y llegaban a la casa de la Virgen Santa María, que estaba dentro de la cueva, se volvían contra los que las disparaban y mataban a los caldeos. Y como a Dios no le hacen falta lanzas, sino que da la palma de la victoria a quien quiere, los caldeos emprendieron la fuga...”

Así que, según la tradición, fue gracias a la Santina que Pelayo y los bravos rebeldes astures consiguieron aplastar a las tropas de Al Qama. Posteriormente ellos, ya solicos, se las apañaron para atrapar a Munuza y cargárselo. Fue el momento en el que comenzó la llamada “reconquista” contra los “infieles” musulmanes, que culminó setecientos y pico años después con la Toma de Granada en 1492.


Don Pelayo acabó siendo proclamado Rey de Asturias, fijó su corte en Cangas de Onís, y falleció en el 737. Aunque fue enterrado en la iglesia de Abamia, sus restos, finalmente, fueron transportados, por orden de Alfonso X el Sabio, rey de Castilla y León, a la Santa Cueva de Covadonga, supuestamente…


Obviamente, desde un punto de vista escéptico, como es el mío, la historia no fue así. Seguramente no fueron treinta astures contra miles de musulmanes, sino que serian muchos más, además, conocedores de una orográficamente complicada zona. Después de todo la historia la suelen escribir los ganadores.

Además, los musulmanes cuentan otra historia: según la Crónica de Al-Maqqari “en tiempos de Anbasa Ibn Suhaim al-Qalbi, se levantó en tierras de Galicia un asno salvaje llamado Belay [Pelayo]. Desde entonces empezaron los cristianos en al-Ándalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder, lo que no habían esperado lograr. Los islamistas, luchando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de su país hasta que llegara Ariyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona en Galicia y no había quedado sino la roca donde se refugia el rey llamado Pelayo con trescientos hombres. Los soldados no cesaron de atacarle hasta que sus soldados murieron de hambre y no quedaron en su compañía sino treinta hombres y diez mujeres. Y no tenían que comer sino la miel que tomaban de la dejada por las abejas en las hendiduras de la roca. La situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo los despreciaron diciendo «Treinta asnos salvajes, ¿qué daño pueden hacernos?». En el año 133 murió Pelayo y reinó su hijo Fáfila. El reino de Belay duró diecinueve años, y el de su hijo, dos.

Pero lo cierto es que desde entonces, y probablemente desde antes, la Cueva de la Santina, “pequeñina y galana", como dice el cantar, con sus durísimos 101 peldaños, y la Basilica, que se construyó entre los años 1877 y 1901, se han convertido en importantes lugares de culto marianos, tanto por los asturianos, que le tienen un especial aprecio a su Santina (ya sea por cuestiones religiosas o por mera herencia tradicional de su pueblo), como por los fieles españoles cristianos, que visitan en masa el bello enclave.

La verdad merece la pena visitar el sitio, de una belleza extraordinaria y cautivadora, al margen de las creencias religiosas que uno practique o deje de practicar, y de camino, darse una vueltecilla por el Parque Nacional de los Picos de Europa, que pilla al laico, con los maravillosos Lagos de Covadonga.

Toda una experiencia.

“Bendita la Reina/de nuestra montaña/que tiene por trono/la Cuna de España. Es Madre y es Reina/venid peregrinos/que ante ella se aspiran/aromas divinos/y en ella está el alma/del pueblo español.”


Mas fuentes e info: aqui, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Alfonso_III_de_Asturias, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Roderico, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Don_Pelayo, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Reino_de_Asturias y aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Santa_Cueva_de_Covadonga.

ROSA LUXEMBURGO. Escritora y teórica política. Se desconoce origen de la cita.

"Quien no se mueve, no siente las cadenas"
ROSA LUXEMBURGO. Escritora y teórica política. Se desconoce origen de la cita.

CERO A LA IZQUIERDA

LA ATLÁNTIDA. PARTE 24. EL SIGLO XX: LEWIS SPENCE


Perpetrado por Oskarele

 “(Los atlantes eran) auriñacienses u hombres de Cro- Magnon... excepcionalmente altos, en verdad hijos de los dioses, con una estatura media de entre 1,84 y 1,99 metros en el caso de los varones, aunque las mujeres eran pequeñas, lo cual prueba que se trataba de una raza mixta.”

James Lewis Thomas Chalmers Spence (1874-1955) fue un experto en mitología escocés con una obra impresionante, tanto por lo extensa como por lo currada, aunque, por otro lado, polémica y arriesgada en sus propuestas.

Tras graduarse en la universidad de Edimburgo, comenzó una carrera como periodista, para luego ser editor de varias publicaciones a principios del siglo XX.
Por esa misma época comienza a interesarse por la mitología y el folklore de México y Centroamérica, publicando en 1908 una versión revisada del libro maya Popol Vuh. Un par de años después publicaría “A Dictionary of Mythology”, en el que también haría un amplio estudio de esas culturas.

Pero también centró su interés por la historia antigua y las leyendas de su tierra, Escocia. Así, en 1905 publica un estudio sobre los bretones titulado “Mysteries of Celtic Britain” en el que teoriza sobre la idea de que fuesen emigrante del noroeste de África, probablemente relacionados a su vez con los bereberes y los vascos. Además ejerció el cargo de Vicepresidente de la Scottish Anthropological and Folklore Society (Sociedad escocesa de antropología y folklore) y recibió una pensión real por su servicio a la cultura.

Estas investigaciones sobre las culturas del Nuevo Mundo y las del oeste de Europa y África lo llevaron, sin más remedio, a la Atlántida. Así, durante la década de los años veinte, publicó una serie de libros,  entre los que están “The Problem of Atlantis (1924)” o “History of Atlantis” (1927), en los que sigue más o menos la línea de investigación que planteó Ignatius Donnelly, considerando aquellas islas hundidas como una antigua civilización relacionada con el Nuevo Mundo, pero también en contacto con la Vieja Europa.

Sobre la Atlántida haría otras obras como “Atlantis in América”, de 1925, “The occult sciences of Atlantis”, de 1927, o “The Problem of Lemuria: The Sunken Continent of the Pacific”, de 1932. Curiosamente, dicen que, a pesar de su entusiasmo por el tema, Spence pensó que estaba en peligro su posición de erudito fidedigno si seguía hablando abiertamente de la vida en la época de Atlántida y las artes esotéricas que él creía que se practicaron ahí. Suspendió todo su trabajo sobre el tema y según quienes le conocieron, se rehusó a volver a hablar sobre la Atlántida.

Aparte haría un montón de libros más sobre mitología e historia oculta, tanto de los antiguos bretones (“The Magic Arts in Celtic Britain”, publicado en 1949, o  “The History and Origins of Druidism”del mismo año), sobre ocultismo (“An Encyclopaedia of Occultism: A compendium of information on the occult sciences, occult personalities, psychic science, magic, demonology, spiritism and mysticism”, de 1920; o “Occult Causes of the Present War”, de 1940, el primer libro sobre el esoterismo nazi)o sobre mitología, publicando libros sobre diferentes países, como México, Perú, Egipto y Europa.

En cuanto a la Atlántida, parte de la idea de que en realidad no existió una isla continente, si no que fueron dos: una por donde decía Platón, (cerca del estrecho de Gibraltar) y otra en las Antillas (llamada precisamente Antillia). Estaba convencido, por los numerosos puntos coincidentes entre las diferentes leyendas mitológicas a los dos lados del charco de que o existió una intensa comunicación entre el Viejo y el Nuevo Mundo antes del descubrimiento de Colón, o cada Hemisferio desarrolló sus leyendas a partir de un punto central, que luego desapareció. Por ejemplo, señala el parecido entre Quetzalcóatl, el dios tolteca que llevó la civilización a México y que regresó a Tlapallan, su lugar de origen en el mar oriental, y Atlas, tan importante en las leyendas que se refieren a la Atlántida. Ambos eran mellizos, ambos se representaban con barba y cada uno de ellos sostenía el cielo.

Considera, además, que hubo diversas oleadas migratorias, y plantea que los cráneos de Cro-Magnon indican que el tipo humano al que pertenecían poseía una capacidad cerebral mucho mayor que la de los habitantes de Europa de la época, casi como si se tratase de una raza de superhombres. Afirma que la cultura magdaleniense (hace alrededor de 16.000 años), fue una segunda oleada migratoria.  Y la tercera seria hace 11.500 años, según Spence, eran los antecesores de los iberos que se difundieron por España y otras partes del Mediterráneo, como las montañas Atlas. Y estos serían en realidad los atlantes de los que hablaba Platón.

Resumiendo, nada nuevo. Una mera revisión de las teorías de Donnelly, aunque rebajando un poco el grado de civilización, considerando la Atlántida en una “Edad de Piedra” similar a la del antiguo México o al Perú.

CLASIFICANDO LOS RITOS. EMILE DURKHEIM. LO SAGRADO Y LO PROFANO


Perpetrado por Oskarele

Las clasificaciones, por lo general, pretender a veces conservar un carácter de inventario puramente descriptivo, limitándose a ordenar los objetos, los seres o sus conductas. En realidad la denominación y la distinción de diferentes clases o categorías de ritos ponen de manifiesto la problemática propia de este tema. Es decir, el hecho en si de clasificar los ritos implica un posicionamiento. Vamos a verlo.

Respecto a la clasificación de los ritos y rituales hay que destacar la figura de Emile Durkheim (1858-1917) como autentico pionero. Este señor fue un sociólogo francés que estableció formalmente la sociología como disciplina académica, siendo considera junto con Karl Marx y Max Weber uno de los padres fundadores de dicha ciencia. Pues bien, Durkheim, en su obra clásica, “Las formas elementales de la vida religiosa” (1912), comparó las vidas socioculturales de las sociedades aborígenes y modernas, atribuyendo una enorme importancia a las “actitudes rituales”.

En un primer nivel, Durkheim, distingue dos claras categorías: el culto negativo (constituido por tabúes y prohibiciones) y el culto positivo (que establece como ha de ser la relación de los individuos y del grupo ante lo sagrado).

El primero, el culto negativo, tiene por objetivo asegurar la separación entre profano y sagrado, bases de su sistema de comprensión de los fenómenos religiosos: “… todas las creencias religiosas conocidas, sean simples o complejas, presentan una idéntica  característica común: suponen una clasificación de las cosas, reales o ideales, que se representan los hombres, en dos clases, en dos géneros opuestos, designados generalmente por dos términos delimitados que  las palabras profano y sagrado traducen bastante bien”

Así el culto negativo deja claro cuáles son los campos de actuación de lo sagrado y de lo profano, evitando toda mezcla “impía o peligrosa”. Para ello se sirve de tabúes (objetos y actos absolutamente vetados), prohibiciones (reglas negativas) y separación de espacios físicos (el templo vs. el poblado, como dos mundos absolutamente separados).

Por otro lado el culto positivo tiene una motivación diferente: se encarga de regular la relación de los individuos como tales y como parte de un colectivo. Y es aquí donde el ritual adquiere su verdadera importancia, pues es mediante ritos como el individuo rompe la frontera de lo profano y lo sagrado, acercándose a sus divinidades. Aquí es donde Durkheim plantea diferentes tipos de rituales.

Por un lado estarían los ritos ascéticos, que van desde las simples privaciones de alimento y compañía humana a las mutilaciones corporales extremas. De alguna forma estos ritos ascéticos están relacionados con otro tipo, los ritos sacrificales, los sacrificios de toda la vida, que constituyen un acto de renuncia por un lado, pero por otro también entrega, ofrenda y comunión.

Luego estarían los ritos miméticos, que se basan en el principio de que el parecido produce el parecido, acercándose a aquello que algunos llaman “magia simpática”. Aquí se dan las típicas practicas de figuración (por ejemplo la hostia de los católicos, que “figura” la carne de Cristo), invocación (por ejemplo, el culto a las imágenes marianas) y de encantamiento.

Los ritos conmemorativos y representativos ofrecen un abanico enormemente amplio: desde las fiestas solemnes (aniversario de apariciones divinas, culto a los antepasados), celebradas en recintos sagrados; a las fiestas más populares, con un fuerte componente lúdico, pero siempre con un trasfondo ritual y de cohesión social.

Pero también están los ritos expiatorios, en claro contraste con las fiestas, pues resaltan por la tristeza conmemorativa (ceremonias de funeral, luto, expiación de pecados).

Durkheim, a pesar de centrar su análisis en las movidas religiosas, reconoce explícitamente la existencia de ritos seculares, sobre todo rituales de masas (desfiles, juegos, espectáculos…)

Como decíamos al comienzo de este articulillo, el hecho en sí de clasificar algo lleva implícito un punto de partida subjetivo del clasificador. En el caso de Durkheim este punto es su fundamental idea de separación entre lo profano y lo sagrado, y en torno a esto articula los tipos de rito.

Ahora bien ¿Es realmente esto así? ¿Realmente existe esta dualista separación del mundo entre profano y sagrado según los sistemas religiosos?

Por un lado está claro que sí: todas las religiones consideran que hay cosas, seres o entidades sagradas, que por su propia naturaleza son diferentes y están separadas de las cosas, seres o entidades profanas. Pero por otro lado, hay que tener en cuenta dos cosas importantes: la “contaminación” mutua entre lo sagrado y lo profano y la existencia de seres intermedios (o intermediarios).

Lo sagrado y lo profano son dos categorías opuestas y antagónicas siempre y cuando no estén en contacto directo entre ellas. Esto queda demostrado por la cantidad de prohibiciones que limitan el acceso de uno al campo del otro. Por ejemplo: los héroes griegos eran muchos semidioses, hijos de una divinidad con un humano, siendo pues humanos (por lo tanto profanos), pero con algunas características de sus progenitores divinos y sagrados. Otro ejemplo seria el Sancta Sanctorum del Templo de Salomón en Jerusalén, el lugar más sagrado para los judíos, al que tenían totalmente prohibida la entrada los que no perteneciesen a la casta sacerdotal (incluso dentro de estos solo unos pocos tenían acceso real, las jerarquías más altas, los sumos sacerdotes). Si a alguno se le ocurría pisarlo era severamente reprendido, y, esto es lo importante, era necesario volver a purificar el templo ante el riesgo de que hubiese sido contaminado por el profano.

Así pues tenemos claro que, por un lado, lo sagrado y lo profano, según el concepto de Durkheim, son dos categorías heterogéneas y antitéticas, pero que, por otro lado, no tienen porque serlo siempre, es decir: lo sagrado puede convertirse en profano si es contaminado por algo profano y viceversa.

Así por ejemplo el agua bendita de las iglesias no es ni más ni menos que, vulgarmente hablando, agua del grifo, profana, que se convierte en sagrada por la acción de la divinidad. Lo mismo ocurre con las hostias consagradas.

Otro importante sociólogo francés, Jean Cazeneuve (1915-2005), especialista en la problemática de las comunicaciones sociales, autor de obras como “Sociología de la radiotelevisión” (1969), “El poder de la televisión” (1970) y “Las comunicaciones de masas” (1977), aportó también una clasificación interesante de los rituales.

Este autor parte de la idea de que el hombre está sometido a una lucha continua: el conflicto entre su sentimiento de libertad y las amenazas a las que se ve sometido en su vida (tanto metafísicas como físicas). Así por un lado aspira al máximo de libertad e independencia, pero por otro, se somete a reglas y leyes, con la intención de perpetuar un modus vivendi.

Seria, básicamente, el eterno conflicto entre individuo y colectivo, entre la parte y el todo.

Pues bien, Cazeneuve, propone que el ritual tiene una estrecha relación con esta problemática, aportando tres posibles soluciones (quedando claro, pues, que este autor clasifica los ritos según la función social que tienen):

1.    En primer lugar ayudaría a tranquilizar la angustia y los riesgos relacionados con todo aquello que nos supera, todo lo que no depende de nosotros como individuos. Así los ritos aportarían por un lado preservación del sistema (dando tranquilidad al individuo), mediante los tabúes. Por otro lado aportarían purificación ante la contaminación del mal (entendido como algo metafísico) y, sobre todo, preparación para el porvenir, mediante los famosos ritos de paso.

2.    Por otro lado, los ritos ayudan a buscar el poder mediante contactos con lo sobrenatural, aunque a expensas de la seguridad, como pasa, por ejemplo, con los ritos vinculados a la magia o la brujería, práctica que requiere la utilización de objetos impuros o repugnantes (huesos, cadáveres, excrementos), la transgresión de tabúes (homicidio, incesto, violencia) y sobre todo, la intervención de “personajes extraordinarios”, más frecuentemente maléficos (diablos, demonios) que benéficos (espíritus tutelares, ángeles de la guarda)

3.    Finalmente, el ritual permite poner la mira en una divinidad trascendente, suprema, que permita al hombre participar de su esencia, separando lo sagrado de lo profano, e, incluso, reglamentar de forma juiciosa la vida cotidiana. Dentro de esta función estarían todos los sistemas rituales de las religiones, que también divide entre negativos (prohibiciones, ayunos, pruebas iniciáticas) y positivos (oración, ofrendas, comunión)

Personalmente creo que la clasificación más oportuna, y con la que vamos a trabajar nosotros, es mucho más sencilla que la aportada por Durkheim o Cazeneuve. Básicamente creo que la división más oportuna, y en realidad la más extendida, aunque con matices, es la que clasifica los rituales en torno a su relación o no con lo “sobrenatural”, ya sea esto un dios, un espíritu o la voz de los antepasados.

Así habría solamente dos grandes grupos de ritos: Los rituales mágico-religiosos (con unos objetivos de trascendencia y acercamiento a la divinidad) y los rituales seculares (mas enfocados a la cohesión social y a la vida cotidiana).
En torno a estos dos grupos vamos a analizar los diferentes tipos de rituales humanos, su aportación a la sociedad y al individuo, así como el nivel simbólico subyacente.

IMPOSTOR DE PROFESIÓN



Perpetrado por Oskarele

"One man's life is a boring thing. I lived many lives. I'm never bored." (La vida de un hombre es una cosa aburrida. Yo he tenido muchas vidas. Nunca me aburrí)

En 1960, durante un atraco a un hotel de mala muerte de New York City, falleció un decrepito señor de 70 años, portero nocturno del negocio, llamado Stanley Clifford Weyman. Fue la última vez que su nombre apareció en los periódicos.

Dejaba atrás una vida fabulosa de engaños y mentiras que le había permitido ser cónsul, teniente de la marina, experto en prisiones, abogado, periodista y medico de la estrella cinematográfica Pola Negri… vamos a ver quien fue.

Stanley nació en 1890 en Brooklyn, New York, en el seno de una familia pobre que no pudo costear sus estudios, por lo que desde temprana edad tuvo que buscarse la vida. Así, en 1910, con veinte añicos, fue detenido por primera vez, acusado de fraude, ya que se había hecho pasar por el cónsul yanqui en Marruecos, para poder cenar en los mejores restaurantes de la ciudad.

Esta detención no impidió que poco después se hiciese pasar por un agregado militar de Serbia y un teniente de Marina de los EEUU, aunque de nuevo fue capturado.

Weyman fue puesto en libertad por segunda vez en 1915, pero siguió con sus mentiras: se convirtió en el Teniente-Comandante Ethan Allen Weinberg, cónsul general de Rumanía. Ostentando este falso cargo, inspeccionó personalmente el USS Wyoming, un barco de la marina yanqui. La movida llegó a tal punto que se aventuró a invitar  a los almirantes del buque y a otras celebridades a una cena de gala en el hotel Waldorf Astoria… pero la publicidad dada al acto hizo que el FBI se quedase con el cante, por lo que fue detenido en mitad de la fiesta por los federales.

Se le oyó quejarse de que se debería haber esperado hasta el postre.

Fue condenado a otro año de cárcel.

En 1917 se convirtió en Royal St. Cyr, un falso teniente de Ejército del aire americano. De nuevo fue detenido, aunque salió en libertad condicional en 1920.

Viendo que tenia la cosa chunga en los Estados Unidos, se marchó pal sur, exactamente para el Perú, donde fingió ser medico de una gran compañía constructora. Allí organizaba fiestas suntuosas y vivió como dios, hasta que el crédito se le agotó y fue arrestado.

En 1921 se ve que se enteró de que la princesa Fátima de Afganistán estaba de visita en los EE.UU. así que ni corto ni perezoso la visitó en calidad de representante del Departamento Estatal Naval, disculpándose por la supervisión y comprometiéndose a preparar una cita con el presidente. Se las apaño para sacarle 10.000 dólares como “regalos” para los funcionarios del Departamento de Estado. El dinero, curiosamente, lo usó para transportar en un ferrocarril privado a la princesa y su sequito y alojarlos en el lujoso Hotel Willard, en Washington D.C.



Una vez en la capital yanqui, se lo curró para reunirse con el secretario de estado, Charles Evans Hughes, a quien no pudo convencer de darle una audiencia a la Princesa afgana con el Presidente, en aquel entonces, Warren G. Harding. Pero se puso cabezón, y a fuerza de empujones, logró llamar la atención del presidente, con el que consiguió hablar.

Consiguió una audiencia privada para la Princesa.
Por la noche se fue a celebrarlo con los afganos a un restaurante de lujo.

Algunos errores en el protocolo despertaron la sospecha, que fue confirmada cuando la prensa mostró las fotos junto a la princesa. Fue detenido de nuevo y acusado de hacerse pasar por un oficial naval. Fue condenado a dos años de cárcel.

Tras salir de prisión, el diario “The evening”, le pidió que intentara conseguir una entrevista con la reina María de Rumanía, que iba a visitar el país. Fue admitido como el Secretario de Estado y logró la entrevista.



Pero su hazaña más popular estaba por llegar: En 1926 Weyman apareció en el funeral de Rodolfo Valentino (1895-1926), acompañando en el duelo a su amante (EN LA FOTO DE ARRIBA), la también actriz, Pola Negri (1897-1887), a la que aseguró que había sido su médico personal y amigo. Se atrevió, incluso, a recetarle a la bella Negri unos calmantes y a emitir comunicados de prensa sobre su estado. Pola Negri no lo condenó después de haber sido expuesto, aunque en esta ocasión no fue arrestado.

Después fue abogado, llegando a dar algunas conferencias en universidades, y durante la Segunda Guerra Mundial se dedicó a dar asesoramiento a los que querían evitar ir al frente, simulando diferentes problemas de salud.

Fue condenado a siete años de prisión por esto.

Más tarde se dedicaría al periodismo radiofónico, tanto que en 1948 consiguió credenciales para convertirse en un periodista de la ONU, y algo después el Embajador de Tailandia le ofreció un curro como jefe de prensa de su grupo en la ONU. Esto sucedía a principios de 1951. Preocupado por si aquel empleo podría poner en peligro su ciudadanía estadounidense, solicitó permiso a la secretaria de estado… con tan mala suerte que un funcionario reconoció su nombre y lo delató.

Finalmente, como decíamos al principio, en agosto de 1960, Weyman fue fatalmente asesinado cuando intentó detener el robo en el hotel donde trabajaba de portero de noche.

Mas info y fuentes aquí, aquí, aquí.

DESECHOS. Grupo musical madrileño. De su canción “Reencuentro”, incluida en el álbum “Cuando es mañana”.


“Lo siento, tronco, pero hoy me pillas con la lengua suelta. Será la primavera, o el cambio de estación, yo qué sé. Será la alergia que me da la vida hecha de excusas. Y no puedo dejar de pensar en los cuentos que nos contaron para que empezáramos a hacer cuentas, en alguno que buscando se nos quedó en la cuneta, en lo mucho que cambiamos por un plato de lentejas, en aquello que los Leño tenían entre las cejas, en las letras que cantábamos a coro en la parte de atrás de algún bus, bebiendo a morro en San Juan y su noche y su hoguera. Y cuanto más lo pienso, más ganas me dan de encenderla.”

DESECHOS. Grupo musical madrileño. De su canción “Reencuentro”, incluida en el álbum “Cuando es mañana”.

EL CINE EN RUSIA. PARTE 6. PUDOVKIN


Perpetrado por Oskarele

Estos dos directores que hemos comentado, Vertov y Kuleshov, si bien son importantes tanto por sus obras como por sus ideas sobre el cine, no serán los que eleven la cinematografía rusa a los altares del séptimo cielo. De ello se encargarán los dos que nos faltan, Eisenstein, del que hablaremos en el próximo artículo, y Pudovkin, del que os vamos a hablar ahora.

Vsévolod Ilariónovich Pudovkin nace en Penza en 1893. Como estaba estudiando Ingeniería, al estallido de la Primera Guerra Mundial no pudo evitar ir al frente, siendo capturado por los alemanes, que lo tuvieron retenido hasta el final de la contienda, en 1918, cuando regresa a Rusia.  Siente, en un principio, una gran vocación por el teatro y menosprecia al cine ya que lo considera un arte menor. Este pensamiento cambiará radicalmente cuando vea el film de Griffith "Intolerancia", entonces se une al grupo de Lev Kuleshov, El Laboratorio, en 1922, donde hará de todo, desde escribir, a dirigir, además de actuar y editar películas.

Colaborará pues en todas las obras de Kuleshov hasta 1925, año en que deja el Laboratorio para montárselo por su cuenta, actuando y participando en “Neobychainye priklyucheniya mistera Vesta v strane bolshevikov” (Las extraordinarias aventuras de Mr. West en el país de los bolcheviques), de 1924 y en “Luch Smerti” (El rayo de la muerte), de 1925.

Debuta como director con el documental “Sachmatnaya goryachka “ (Fiebre del ajedrez), de 1925, sobre un torneo de ajedrez celebrado en Moscú, aunque con matices claramente cómicos. Al año siguiente, 1926, rodará “Mekanika golovnogo mozga” (La mecánica del cerebro), otro documental, esta vez de divulgación científica, analizando los estudios realizados por  Iván Petróvich Pávlov, el de los perros, en el que se dedica a ilustrar el reflejo condicionado.



Y después vendrá su obra maestra, “Mat” (La Madre), en 1926, basada en la maravillosa novela de Maxim Gorki, en la que, gracias a la impresionante interpretación de la actriz Vera Baranovskaia, hizo algo novedoso, vigoroso y conmovedor: la escena donde la anciana madre, ganada por las ideas de su hijo, se deja matar a la cabeza de una manifestación con la bandera roja en las manos, merece ser citada como modelo de expresión cinematográfica y de lo que buen actor puede aportar a un autor que sepa cómo utilizarle. Se trata de algo realmente contracorriente, en una época en la que los directores de vanguardia veían con malos ojos el abuso de la interpretación de los actores, en su empeño por alejarse del teatro y de hacer las pelis lo más realistas posibles.



De hecho Pudovkin creía en el significado social de los personajes individuales. Una parte de sus estudios trataron el tema de la interpretación (el propio Pudovkin tuvo una importante carrera como actor) y sus diferencias entre la actuación en cine y en teatro. El cine, con su técnica, elimina los condicionantes que restan realismo a las representaciones teatrales. El gesto forzado y la declamación, que afectan el potencial naturalista del actor, son eliminados por la capacidad de aproximarse o seleccionar que tiene, como el ojo, el objetivo de la cámara. Así, proyectado en la pantalla, permite transmitir un mayor número de matices, más sutiles, que dotan al cine del realismo que tanto ansiaban los cineastas de la época.


Estas constantes se prolongarán en "Koniets Sankt-Peterburga" (El fin de San Petersburgo), de 1927, reconstrucción épica de la revolución de octubre de 1917, donde un personaje anónimo se ve transformado por los acontecimientos revolucionarios. Algo semejante a lo que le acontece al protagonista de su siguiente obra "Potomok Chingisjana" (Tempestad sobre Asia), de  1928, en la que cuenta cómo un traficante de pieles y descendiente de Gengis Khan subleva a los mongoles contra los las tropas colonialistas inglesas y cuyo simbólico final, nos muestra su gusto por las metáforas.


Estas tres obras, “La Madre”, “El fin de San Petersburgo” y “Tempestad sobre Asia” pueden ser (de hecho lo son) consideradas como una trilogía ya que están estrechamente relacionadas tanto en las motivaciones temáticas como en el estilo y el mensaje.

En el año 1928, con el advenimiento del cine sonoro, Pudovkin, Eisenstein y Alejandrov firmaron el Manifiesto del Sonido, en el cual las posibilidades del sonido son debatidas, y a veces incomprendido como un complemento de las imágenes. Estas ideas pudieron llevarse a cabo en sus próximas películas: “Prostoj sluchaj “ (La Vida es Bella), de 1932, o “Dezertir” (El Desertor) , de 1933, una historia centrada en los trabajadores alemanes de los astilleros que son oprimidos tanto por sus patrones capitalistas como por los gremialistas deshonestos y  concebida como un nuevo avance de la relaciones solidarias ruso-germanas. Ambos trabajos que no tendrán la calidad de sus obras anteriores.



Al igual que otros directores soviéticos, complementó su actividad creativa con una importante producción de textos teóricos y programáticos sobre la estética y otros variados aspectos de la expresión cinematográfica. Se interesó de manera especial por el problema del montaje, de acuerdo con la tendencia de la escuela soviética de los años veinte, que lo consideraba uno de los elementos más específicos del lenguaje cinematográfico. También le preocupó el arte de la interpretación, debido a su experiencia directa como actor en varias películas. Entre los principales ensayos de Pudovkin destacan “El director y el material cinematográfico” (1926), “La escenografía” (1926) y “El actor en la película” (1934).

Con una interrupción debido a problemas de salud (por culpa de un grave accidente de coche), Pudovkin regresa al cine en el año 1938, con un ciclo de piezas históricas que no fueron tan exitosas como sus trabajos anteriores: “Pobeda” (Victoria), de 1938, en la que conmemora  el vigésimo aniversario de la Revolución Rusa; “Minin y Pozharsky”, de 1939 y “Suvorov “ (General Suvorov), de 1941.

Con el final de la Segunda Guerra Mundial, bajo la crítica del Partido, regreso a la temática de sus primeras películas. Su último trabajo fue “Vozvraschenie Vasiliya Bortnikova “(El regreso de Vasili Bortnikov), de 1952.

Fallecería en 1953.


Mas info aquí, en la Whiskypedia, aquí, aquí , y aquí.

CIENCIAS OCULTAS: EL HERMETISMO/TAROT… CLAVE 10.


Por Bicho

Seguimos con el Tarot, clave a clave, los 22 Arcanos mayores.

Rotación es la palabra clave asignada a la Rueda de la Fortuna (Fortuna= Fuerza Una). Está estrechamente relacionada con ideas tales como hilandería, enrollamiento, remolinar, rodaje, etc. Lo que se quiere expresar es que la simbología de esta Clave hace referencia al movimiento rotatorio inicial en la vasta extensión de la substancia raíz del universo que los ocultistas llaman Luz Ilimitada. Diferenciaciones en este movimiento primario originan todos los cambios de forma o cualidad en cada plano.

El título hace referencia a la atribución de los pares de opuestos "Riqueza y Pobreza". A esta Clave le atribuye la Inteligencia Recompensadora, e igualmente el planeta Júpiter el cual es llamado en astrología la Gran Fortuna y se afirma que ejerce una tremenda influencia de prosperidad y de todo beneficio cuando está bien emplazado en un horóscopo.

Los emblemas Querúbicos (Toro, León, Águila y Hombre) son los Querubines mencionados en Ezequiel y en la Revelación. Representan los cuatro signos fijos del zodiaco. La rueda misma es símbolo del ciclo completo de expresión cósmica. La serpiente amarilla, cuyo movimiento sugiere vibración, representa la involución de la energía cósmica radiante, o Fohat, dentro de la materia. Hermanubis, con cabeza de chacal, representa la evolución de la consciencia desde las formas inferiores a las superiores. Finalmente, la Esfinge tipifica al Yo real del Hombre, habiendo terminado su jornada evolutiva en este ciclo de manifestación.


Esta clave es la más enigmática, ya que es como un jeroglífico que hay que adivinar, en ella está la figura de la esfinge que nos lo recuerda.
Las figuras de las esquinas representan aquello con lo cual está formado toda creación, simbólicamente 4 aspectos (aire-agua-fuego-tierra) 4 planos (arquetipico-creativo-formativo-manifestado) incluso en la ciencia moderna y hasta donde nuestros conocimientos llegan la energía primaría esta dividida en 4 fuerzas (dos nucleares, fuerte y débil y dos electromagnéticas). Aunque en realidad son tres, ya que la cuarta es el resultado de la interacion de las otras tres, esta cuarta es el mundo que conocemos. Al igual que en música o que en los colores, tres son las notas básicas o colores primarios, la música, el colorido, es la cuarta,

Las tres figuras en el centro representan cosas como: vida-muerte-perpetuidad; consciencia animal-humana-más allá o después del estado actual humano de evolución; sentimiento-inteligencia-consciencia.

La rueda representa los ciclos o ritmos de evolución, expansión y manifestación. La palabra Tarot se puede leer hacia la derecha y hacia la izquierda, así se pueden leer varias palabras en un sentido u otro: tarot (rueda de la vida) tora (ley universal) rota (giro) orat (meditar más bien que orar como repetición sin sentido a algún dios de características personales humanas) ator (diosa egipcia del amor-ley de atracción universal) etc.

La clave en su lenguaje simbólico nos habla de ritmos, ciclos dentro de ciclos, repetición pero en un grado superior o diferente. La evolución se realiza por medio de experiencias cíclicas en las que el aprendizaje y la toma de consciencia nos eleva en el giro como si de una espiral se tratase, El significado de la letra "Kaph"  es "la mano que agarra", osea: comprensión. Comprender la vida, las situaciones, es lo que nos libera de los errores del pasado, tomar consciencia de la realidad sea cual fuera esta nos libera, nos hace libre y nos permite obrar de formas adecuadas, usando un símil, no trate de sacar la oscuridad a paladas, si quiere tener luz, encienda la luz y deje de pelear con la oscuridad.

El pasado aporta el conocimiento (válido) de una experiencia dada pero encarar el futuro desde la mirada limpia y abierta en el presente nos da una perspectiva mejor, más real, porque nunca dos experiencia distantes en el tiempo son exactamente iguales. Este presente está simbolizado por el centro de la rueda cuyo símbolo geométrico es la punta de un cono o la cima de una montaña, desde la cual se ve muy bien de donde venimos y se ve muy bien a donde vamos, que generalmente es lo que interesa, lo que se desea, ser esto o aquello, tener esto o aquello, hacer esto o lo otro, en definitiva canalizar nuestros deseos adecuadamente es lo que nos hace felices, esa es nuestra fortuna.

Benevolencia y compasión son también atributos de esta clave; en el acto de comprender la compasión o la capacidad de "sentir con" es fundamental a la hora de conocer algo, es la manera de entrar hasta el corazón del objeto a aprender.

El color para esta clave es el violeta y en el ser humano se refiere al plexo solar localizado como por detrás y encima del estómago. (¿quien no ha sentido alguna vez, un nudo en el estómago?, bueno, esa sensación se da en el plexo solar el cual es considerado el cerebro del sistema nervioso parasimpático).

Para no ocupar demasiado sitio aquí, en la siguiente dirección se pueden encontrar una serie de atribuciones correspondientes a esta y las siguientes claves: http://sites.google.com/site/meditacionporlahumanidad/tabla-de-correspondencias-del-tarot
y en esta otra (sonido y color) si pinchamos en el nombre del color nos salen un montón más de atribuciones, especialmente relacionadas con el cuerpo físico: http://sites.google.com/site/meditacionporlahumanidad/sonido-y-color

Saludos en L.V.X.
bicho

NADA MÁS QUE DECIR

EL BIPEDO MISTERIOSO. EL HOMBRE DE JAVA


Perpetrado por Oskarele

Como hemos visto en el artículo anterior, cuando Eugène Dubois se marchó hacia Sumatra en busca del eslabón perdido entre los simios y nosotros, apenas se habían descubierto unos cuantos restos, que más que aclarar nada de nuestro pasado, lo que habían generado es una ardua polémica entre defensores y detractores.

Se fue para allá como medico de las fuerzas armadas holandesas (hay que recordar que en aquella época Sumatra pertenecía a las Indias Orientales Holandesas), junto a su mujer y su hijo, y en sus ratos libres se dedicaba a buscar fósiles, parece ser que con éxito, pues poco después el gobierno destinó a su servicio dos ingenieros y 50 trabajadores convictos.

Pero la cosa no fue muy bien: fracasaron en su busca por las difíciles condiciones: un ingeniero murió y parte de los trabajadores huyeron.

Así que al año siguiente, en 1890 se traslada a Java.


Allí, un par de añicos antes, un minero se había encontrado un cráneo fósil, y allí, donde hizo aquel señor el hallazgo, fue donde se dirigió Dubois con su equipo, algún lugar del centro de la Isla. Pero no encontraron nada. Así comenzaron a buscar en los depósitos fluviales del rio Solo. Y allí, en agosto de 1891, encontró (o  más bien su equipo, ya que él raras veces visitaba las excavaciones) una sección de un cráneo humano con pinta de ser muy antiguo, conocido hoy como el Casquete de Trinil. Aquel cachico de cabeza revelaba claramente que ni era de un simio ni de un humano, así que debía ser del ansiado eslabón perdido.

Dubois decidió llamarlo “Anthropithecus Erectus”, aunque posteriormente se cambiaría por el nombre propuesto por Haeckel, “Pithecanthropus” con el epíteto “Erectus”.


Popularmente pasó a ser conocido como “Hombre de Java”

Aunque igual os suena más su nombre científico actual, “Homo Erectus”…

Efectivamente Dubois había descubierto un eslabón perdido de la evolución humana, algo que posteriores hallazgos suyos no hicieron más que confirmar. Así poco después encontró un fémur casi completo que parecía absolutamente moderno (en realidad muchos creen que es moderno y no tiene nada que ver con la especie a la que pertenecía el cráneo). Sea como sea, Dubois utilizó el fémur para deducir, correctamente, que el Pithecanthropus caminaba erguido (de ahí lo de “Erectus”).


Además reconstruyó con los pocos restos de los que disponía un supuesto esqueleto completo, extraordinariamente acertado.

En 1895 regresó a Europa, con la esperanza de ser recibido como si hubiese descubierto América. En realidad se encontró prácticamente con lo contrario: la mayoría de los científicos estaban en contra de sus teorías y conclusiones, posiblemente por la forma arrogante como las expuso (no se caracterizaba Dubois por la humildad, parece ser). La clase científica en general consideró que el cráneo pertenecía a un Gibón, un tipo de simio de la zona, y no a un pre-humano.


Dubois, con la esperanza de conseguir demostrar sus movidas, permitió en 1897 que un prestigioso anatomista de la universidad de Estrasburgo, Gustav Schwalbe, hiciese un molde de la bóveda craneal y lo investigase. Para disgusto de Dubois, el señor este escribió una monografía que recibió más atención favorable de la que había suscitado él, dando incluso unas cuantas conferencias en las que le trataban como si hubiese descubierto él mismo el cráneo.

Consternado, amargado y to rallado, Dubois puso punto final a su carrera, aceptando una modesta plaza de profesor de geología en la Universidad de Ámsterdam, y durante la dos décadas siguientes, no permitió que nadie echase un vistazo a sus valiosos fósiles.

Murió, amargado, en 1940. Por aquel entonces sus teorías estaban empezando a ser aceptadas…


Más información y fuentes aquí, aquí, aquí, aquí.