Perpetrado por Oskarele.
Muchos años antes de héroes del cine de acción contemporáneos como Harrison Ford o Sylvester Stallone (sic), incluso muños antes de gente como Gary Cooper o Charlton Heston, incluso antes que el rufián Errol Flynn, hubo un señor que se convirtió en el primer “Action hero” de la Historia del Cine, en el prototipo del luchador entregado por las causas justas... Se trata del magnífico y “guapetóncomopocos” Douglas Fairbanks, grande entre las grandes estrellas del cine mudo. De él toca hablar hoy.
Nació en el siglo XIX, como casi todos estos pioneros de los que estamos hablando. En 1833, en Denver, Colorado (EEUU), y como suele ser habitual su nombre real no era ese. Se llamaba en realidad Douglas Elton Thomas Ulman en el seno de una familia humilde, de origen judío por el lado paterno, que también se rompió por el abandono del padre, algo que, curiosamente, es muy habitual en las biografías de estos pioneros del cine que estamos tratando. Pero bueno, como íbamos diciendo, cuando tenía solo cinco añitos el joven Douglas, su padre los abandono y quedaron al cuidado de su madre, por lo que adquirieron el apellido Fairbanks, en vez del original Ulman, al casarse en segundas.
Douglas, desde chiquitico, comenzó a trabajar en teatros de aficionados en Denver, y tras una carrera irregular y fracasada en el colegio, decidió marchar a Nueva York en busca de fama a principios del siglo XX. Y allí fue fichado por un productor teatral que le había visto actuar en Denver, Frederick Warde, debutando en Broadway en 1902.
Unos años después, en 1907, se casa con Anna Beth Sully, hija del rico industrial Daniel J. Sully, matrimonio del que nacerá Douglas Fairbanks Elton, quien más tarde sería conocido como Douglas Fairbanks Jr. Nuestro protagonista continuaría durante años trabajando en teatro, ganando poco a poco prestigio. Hasta que en 1915, de nuevo, Griffith le propone incorporarse a su Triangle Films. Así la familia se mudó a Hollywood, California, ese mismo año.
Su primera película será “The Lamb” (El cordero), dirigida por Christy Cabanne y producida y escrita por Griffith, demostrando ya desde aquí una enorme capacidad atlética, que llamó la atención, pero que no fue apreciada por Griffith. Pero lo intentó de nuevo, produciendo “His Picture in the Papers” (Su Retrato En Los Periódicos), de 1916, dirigida por John Emerson, que se terminó convirtiendo en un gran éxito comercial.
Pero pronto Fairbanks se decidió a buscarse la vida solo, formando en 1916 su propia compañía, la Douglas FairbanksFilm Corporation, que lograría un acuerdo con la Paramount, creando películas de gran éxito como “American Aristocracy”, de 1916, dirigida por Lloyd Ingraham o “Reaching For The Moon” (1917), dirigida por John Emerson.
En 1918 se había convertido en el actor más popular de Hollywood. Aunque su verdadero papel tipo lo consiguió en 1916 gracias a una peli dirigida por Allan Dwan, “The Habit Of Happiness”.
Ese mismo año, 1916, conoce a la actriz Mary Pickford, y pronto comenzarían un romance que acabaría con el matrimonio de ambos. Y con ellos casándose en 1920, un año después de que formasen junto a Chaplin y Griffith la United Artist, compañía que se mantuvo solvente en los años inmediatamente posteriores a su formación en gran parte por el éxito de las películas de Fairbanks.
El matrimonio Fairbanks-Pickford puede interpretarse como la primera pareja realmente famosa de Hollywood, pues eran las mayores estrellas de sus sexos respectivos. Algo así como los Brad Pitt-Angelina Jolie de los años veinte. Por algo fueron considerados “la realeza de Hollywood”.
Además, gracias al enorme éxito de “The Mark of Zorro” (La marca del zorro), dirigida por Fred Niblo en 1920, comenzó una época de esplendor económico y profesional gracias, sobre todo, a que dio rienda suelta a su característico ímpetu aventurero en las escenas y en los guiones. Esto propicio que se convirtiese en el actor perfecto para rodar todo tipo de películas de aventuras, realizando maravillas de este género como “The Three Musketeers”, de 1921, dirigida por Fred Niblo, “Robin Hood”, de 1922, dirigida por Allan Dwan, “The Thief of Bagdad” (El ladrón de Bagdad), dirigida por Raoul Walsh en 1924 o “The Black Pirate” (El Pirata negro), dirigida por Albert Parker en 1926, todas producidas, escritas e interpretadas por Fairbanks, que no reparó en gastos ni esfuerzos, creando el estándar de lo que luego sería conocido como “Cine de capa y espadas”.
Estaba en to lo suyo. Éxito, dinero, poder…
Fairbanks, además, fue elegido primer presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas en 1927, y presentó los Premios de la Academia por primera vez en el Hotel Roosevelt, ese mismo año.
Su última película muda fue la espléndida “The Iron Mask” (La máscara de hierro”, dirigida en 1929 por Allan Dwan, una secuela de su obra anterior de 1921, “Los tres mosqueteros”, que incluye un prólogo de introducción hablada por Fairbanks.
Había llegado el sonoro. Por un lado
Y la madurez, por otro. Fairbanks ya no estaba para mucho trotes, a lo que tampoco ayudaba su afición por el etanol y algunos kilillos que más que cogió. Pero aun así continuo empeñado en hacer cine, y en 1929 rueda junto a la Pickford su primera película sonora, “The Taming of the Shrew” (La fierecilla domada), dirigida por Sam Taylor y basada en la obra de Shakespeare.
Fue un fracaso, como sus siguientes cuatro películas. Las cuatro últimas. Y en parte por culpa de la Gran Depresión.
Así, su ultima peli fue “The Private Life of Don Juan”, dirigida en 1934 por Alexander Korda y con producción británica, tras la cual se retiró de la actuación.
Dos años después, en el 36, se divorció de Mary Pickford, casándose con la showgirl Sylvia Ashley. Tenía 53 años y su salud comenzó a pasarle factura. Totalmente retirado pasó sus últimos años viajando, hasta que en diciembre de 1939 tuvo un ataque al corazón mientras dormía y murió en su casa de Santa Mónica.
Según algunas versiones sus últimas palabras fueron “Nunca me he sentido mejor”…
Su legado ha quedado hoy en día en el olvido, pero muchas de sus películas fueron rehechas y copiadas hasta la saciedad, empezando por su propio hijo, Douglas Fairbanks Jr.
IMÁGENES EXTRAÍDAS DEL GENIAL ÁLBUM QUE EL COMPAÑERO CINECLASICA LE HA DEDICADO A FAIRBANKS: http://www.facebook.com/media/set/?set=a.326149200730943.89518.281230495222814&type=3&fb_source=message,
Mas info y fuentes aquí: http://en.wikipedia.org/wiki/Douglas_Fairbanks, aquí: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/fairbanks.htm, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Douglas_Fairbanks, aquí: http://www.imdb.com/name/nm0001196/, aquí: http://www.alohacriticon.com/elcriticon/article87.html.
ROBERT KOCH Y LA PEREZA
By Cineclásicajazz Pizcadelodemás
Robert Koch (1843-1910) era un insigne médico alemán que legó su apellido a uno de esos bacilos que terminaron haciéndose famoso para muchos de nosotros, el bacilo de Koch, toda vez que fue este médico el que lo descubrió y con él la causa de la tuberculosis. No se quedaría ahí y también tiene en su haber el descubrimiento del bacilo del cólera, meritos más que suficientes para hacerse acreedor al Premio Nobel de Medicina que le fue entregado en 1905. Son famosos sus postulados de Koch y es considerado unánimemente como el fundador de la bacteriología. Todos podríamos imaginar a este talento que descubrió la causa de dos de las enfermedades más peligrosas de su época como una persona ocupadísima en sus investigaciones y siempre atareada y sin embargo parece que era algo perezoso, al menos así nos lo muestra esta anécdota que paso a contaros.
No habían sido pocos los castigos y reprimendas escolares que había recibido el después laureado Robert Koch, de manos de sus profesores y siempre por su insistente falta de interés en sus estudios. En cierta ocasión un profesor suyo llegó a castigarlo con la redacción de un escrito de al menos tres folios alrededor del tema: ¿Qué es la pereza?.
Robert Koch escribió el trabajo que le había sido impuesto y que sin duda reflejaba muy a las claras la esencia del tema sobre el que debía versar. En el primer folio ponía "Esto", en el segundo escribió "Es" y acabó en el tercero con "Pereza".
Supongo que con el tiempo se enmendaría, tal como muestra la importancia de sus descubrimientos, pero nadie puede dudar que de joven ya era capaz de tratar con concisión y exactitud los problemas que le eran planteados.
Hay una frase suya que dice:
"Cuando un médico va detrás del féretro de su paciente, a veces la causa sigue al efecto."
Todo un personaje!!!
PUBLICADO EN LA PAGINA DE NUESTRO COMPAÑERO:http://www.facebook.com/pages/Una-Pizca-de-Cine-M%C3%BAsica-Historia-y-Arte/281230495222814.
LA PIEL QUE HABITUALMENTE HABITO
Perpetrado por Oskarele
Me encanta el cine de Almodóvar, que conste. Me parece uno de los mejores directores que ha parido este país nuestro, especialmente porque no es un director de carrera, sino un autodidacta que con los años ha ido puliendo su estilo y creando un mundo particular maravilloso, a medio camino entre el melodrama clásico en plan Douglas Sirk, las telenovelas venezolanas y el cine de John Waters, todo ello mezclado con dosis altas de Spanish bizarre, drogas y libertad sexual. Pero creo que con esta película, “La piel que habito”, la ha cagado. Y mucho.
Antes de seguir con esta crítica negativa (no suelo hacerlas, prefiero callarme), os cuento un poco la historia, sin desvelar la trama ni adelantar algunos, geniales y perturbadores giros argumentales que contiene.
La peli, basada en una novela de Thierry Jonquet titulada “Tarántula” (aunque la historia es tan almodovariana que parece un guion original suyo), cuenta la historia de una especie de doctor Frankenstein moderno y bizarro, un prestigioso cirujano clásico, interpretado por un poco creíble Banderas, que tras la muerte de su mujer (en un terrible suicidio provocado por las quemaduras que sufrió en un accidente de tráfico), dedica años a estudiar una nueva piel con la que hubiera podido salvarla, una piel resistente al fuego y al dolor, pero sensible a las caricias.
Para ello se busca una cobaya humana, encarnada en la película por una maravillosísima Elena Anaya, posiblemente lo mejor de la película.
Ya no cuento más.
Pero advierto que nada es lo que parece y que precisamente la parte de la historia que me callo es la más jugosa.
Y también quiero dejar claro que aunque a mí no me haya gustado la peli, merece la pena verla, más que nada para experimentar esas sensaciones que solo el cine de los grandes puede provocar en nosotros, y Almodóvar, precisamente, es de esos que acostumbra a dejarnos perplejos con sus historias y sus giros argumentales.
Pero la peli es fallida, que no mala (no sé que es peor)
Y no falla ni por la historia, onírica, perturbadora, surrealista y genial; ni por los actores (excepto quizás Banderas, mucho mejor haciendo de Zorro), ni mucho menos por la fotografía y por la edición, ya que tiene planos absolutamente memorables que, incluso, recuerdan al mejor Kubrick.
La peli falla, desde mi inmodesta opinión, por dos cosas: el ritmo y el tono.
La peli, como suele pasar en muchas de las obras menores de la filmografía del manchego (véase “Carne trémula”, “La mala educación” o “Matador”, de su primera época), no acaba de encontrar el ritmo adecuado para lo que se supone es un thriller. Lenta y tediosa en ocasiones, la peli alterna escenas tremendas e impactantes, increíblemente bien dirigidas, con otras absolutamente ridículas, innecesarias y poco acertadas (véase la odiosa escena del hombre tigre, absolutamente prescindible).
Esto lleva al segundo error de calado: el tono.
Almodóvar pretende hacer una película de terror psicológico, en cierta manera influida por joyas como “El coleccionista”, de William Wyler (http://www.filmaffinity.com/es/film782276.html) o el cine de Ingmar Bergman o Fritz Lang (en el que dice, insultantemente, inspirarse), pero no lo consigue. Y no lo consigue porque en casi ningún momento de la cinta nos tomamos en serio lo que pasa, por culpa, más que nada, de determinados elementos almodovarianos cómicos que destruyen el clímax y anulan el pretendido suspense (como la dichosa escena del hombre tigre o la desafortunada e ilógica escena en la que sale Agustín Almodóvar).
Esos toques personales almodovarianos, que a los franceses, cultos que son, y a los yanquis culturetas, tanto gustan, quedan muy bien en sus comedias y en otras cintas suyas más cercanas al melodrama, ya que se aceptan como licencias poéticas características de la obra de este genio… pero aquí no, aquí, aparte de burdos e innecesarios, cortan el rollo.
Y lo que debería haber sido una película de terror psicológico (imagino a Polansky o a David Fincher dirigiendo esta historia y no quepo en mi de indignación), termina siendo una comedia ridícula, tonta y soporífera, aunque con momentos espectaculares y maravillosos.
En fin, que no sería tan dolorosa esta experiencia si no fuese porque esta peli regulera la ha hecho uno de los grandes genios del séptimo arte.
"Entre lo artificial y lo artificioso. (...) la 'gracia' es uno de los problemas de 'La piel que habito', pues no la tiene pero, a veces, sin quererlo, la produce (...) El sentido del humor de Almodóvar fue siempre su arma, pero aquí se autolesiona con ella", estas palabras, recogidas de la critica a la cinta de E. Rodríguez Marchante en el Diario ABC (http://www.abc.es/20110902/cultura-cine/abci-critica-piel-habito-estreno-201109021015.html), resumen perfectamente a lo que me refiero.
Lo mejor: Elena Anaya, preciosa, genial y maravillosamente creíble. La música, de Alberto Iglesias, sublime y estupenda. Y los planos, esos planos tan magníficos del genio visual que es Almodóvar (quien tuvo retuvo).
Lo peor: todo lo demás, especialmente Banderas, el hombre tigre (¿en qué momento decidió Almodóvar introducir en la película esta tontería tan grande), las licencias almodovarianas (esas felaciones en el jardín sin venir a cuento…) y la poca credibilidad que plasma a la, genial, historia.
Una petición: Almodóvar, querido, vuelve a tus orígenes. Vuelve a la comedia desenfrenada de “Mujeres” o al melodrama de “Todo sobre mi madre”, y deja el cine de suspense para los que saben hacerlo.
Algunos datos más:
AÑO 2011
DURACIÓN 117 min.
DIRECTOR Pedro Almodóvar
GUIÓN Pedro Almodóvar (Novela: Thierry Jonquet)
MÚSICA Alberto Iglesias
FOTOGRAFÍA José Luis Alcaine
REPARTO Antonio Banderas, Elena Anaya, Marisa Paredes, Jan Cornet, Blanca Suárez, Bárbara Lennie, Eduard Fernández, Roberto Álamo, José Luis Gómez, Fernando Cayo, Susi Sánchez
Mas info y fuentes por aquí: http://www.lapielquehabito.com/ (web oficial), aquí:http://www.filmaffinity.com/es/film271066.html, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/La_piel_que_habito, aquí: http://www.imdb.com/title/tt1189073/. Aquí un tráiler: http://www.youtube.com/watch?v=6fT4UE0aXYY
Me encanta el cine de Almodóvar, que conste. Me parece uno de los mejores directores que ha parido este país nuestro, especialmente porque no es un director de carrera, sino un autodidacta que con los años ha ido puliendo su estilo y creando un mundo particular maravilloso, a medio camino entre el melodrama clásico en plan Douglas Sirk, las telenovelas venezolanas y el cine de John Waters, todo ello mezclado con dosis altas de Spanish bizarre, drogas y libertad sexual. Pero creo que con esta película, “La piel que habito”, la ha cagado. Y mucho.
Antes de seguir con esta crítica negativa (no suelo hacerlas, prefiero callarme), os cuento un poco la historia, sin desvelar la trama ni adelantar algunos, geniales y perturbadores giros argumentales que contiene.
La peli, basada en una novela de Thierry Jonquet titulada “Tarántula” (aunque la historia es tan almodovariana que parece un guion original suyo), cuenta la historia de una especie de doctor Frankenstein moderno y bizarro, un prestigioso cirujano clásico, interpretado por un poco creíble Banderas, que tras la muerte de su mujer (en un terrible suicidio provocado por las quemaduras que sufrió en un accidente de tráfico), dedica años a estudiar una nueva piel con la que hubiera podido salvarla, una piel resistente al fuego y al dolor, pero sensible a las caricias.
Para ello se busca una cobaya humana, encarnada en la película por una maravillosísima Elena Anaya, posiblemente lo mejor de la película.
Ya no cuento más.
Pero advierto que nada es lo que parece y que precisamente la parte de la historia que me callo es la más jugosa.
Y también quiero dejar claro que aunque a mí no me haya gustado la peli, merece la pena verla, más que nada para experimentar esas sensaciones que solo el cine de los grandes puede provocar en nosotros, y Almodóvar, precisamente, es de esos que acostumbra a dejarnos perplejos con sus historias y sus giros argumentales.
Pero la peli es fallida, que no mala (no sé que es peor)
Y no falla ni por la historia, onírica, perturbadora, surrealista y genial; ni por los actores (excepto quizás Banderas, mucho mejor haciendo de Zorro), ni mucho menos por la fotografía y por la edición, ya que tiene planos absolutamente memorables que, incluso, recuerdan al mejor Kubrick.
La peli falla, desde mi inmodesta opinión, por dos cosas: el ritmo y el tono.
La peli, como suele pasar en muchas de las obras menores de la filmografía del manchego (véase “Carne trémula”, “La mala educación” o “Matador”, de su primera época), no acaba de encontrar el ritmo adecuado para lo que se supone es un thriller. Lenta y tediosa en ocasiones, la peli alterna escenas tremendas e impactantes, increíblemente bien dirigidas, con otras absolutamente ridículas, innecesarias y poco acertadas (véase la odiosa escena del hombre tigre, absolutamente prescindible).
Esto lleva al segundo error de calado: el tono.
Almodóvar pretende hacer una película de terror psicológico, en cierta manera influida por joyas como “El coleccionista”, de William Wyler (http://www.filmaffinity.com/es/film782276.html) o el cine de Ingmar Bergman o Fritz Lang (en el que dice, insultantemente, inspirarse), pero no lo consigue. Y no lo consigue porque en casi ningún momento de la cinta nos tomamos en serio lo que pasa, por culpa, más que nada, de determinados elementos almodovarianos cómicos que destruyen el clímax y anulan el pretendido suspense (como la dichosa escena del hombre tigre o la desafortunada e ilógica escena en la que sale Agustín Almodóvar).
Esos toques personales almodovarianos, que a los franceses, cultos que son, y a los yanquis culturetas, tanto gustan, quedan muy bien en sus comedias y en otras cintas suyas más cercanas al melodrama, ya que se aceptan como licencias poéticas características de la obra de este genio… pero aquí no, aquí, aparte de burdos e innecesarios, cortan el rollo.
Y lo que debería haber sido una película de terror psicológico (imagino a Polansky o a David Fincher dirigiendo esta historia y no quepo en mi de indignación), termina siendo una comedia ridícula, tonta y soporífera, aunque con momentos espectaculares y maravillosos.
En fin, que no sería tan dolorosa esta experiencia si no fuese porque esta peli regulera la ha hecho uno de los grandes genios del séptimo arte.
"Entre lo artificial y lo artificioso. (...) la 'gracia' es uno de los problemas de 'La piel que habito', pues no la tiene pero, a veces, sin quererlo, la produce (...) El sentido del humor de Almodóvar fue siempre su arma, pero aquí se autolesiona con ella", estas palabras, recogidas de la critica a la cinta de E. Rodríguez Marchante en el Diario ABC (http://www.abc.es/20110902/cultura-cine/abci-critica-piel-habito-estreno-201109021015.html), resumen perfectamente a lo que me refiero.
Lo mejor: Elena Anaya, preciosa, genial y maravillosamente creíble. La música, de Alberto Iglesias, sublime y estupenda. Y los planos, esos planos tan magníficos del genio visual que es Almodóvar (quien tuvo retuvo).
Lo peor: todo lo demás, especialmente Banderas, el hombre tigre (¿en qué momento decidió Almodóvar introducir en la película esta tontería tan grande), las licencias almodovarianas (esas felaciones en el jardín sin venir a cuento…) y la poca credibilidad que plasma a la, genial, historia.
Una petición: Almodóvar, querido, vuelve a tus orígenes. Vuelve a la comedia desenfrenada de “Mujeres” o al melodrama de “Todo sobre mi madre”, y deja el cine de suspense para los que saben hacerlo.
Algunos datos más:
AÑO 2011
DURACIÓN 117 min.
DIRECTOR Pedro Almodóvar
GUIÓN Pedro Almodóvar (Novela: Thierry Jonquet)
MÚSICA Alberto Iglesias
FOTOGRAFÍA José Luis Alcaine
REPARTO Antonio Banderas, Elena Anaya, Marisa Paredes, Jan Cornet, Blanca Suárez, Bárbara Lennie, Eduard Fernández, Roberto Álamo, José Luis Gómez, Fernando Cayo, Susi Sánchez
Mas info y fuentes por aquí: http://www.lapielquehabito.com/ (web oficial), aquí:http://www.filmaffinity.com/es/film271066.html, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/La_piel_que_habito, aquí: http://www.imdb.com/title/tt1189073/. Aquí un tráiler: http://www.youtube.com/watch?v=6fT4UE0aXYY
SIGMUND FREUD. Medico y neurólogo austriaco, creador del psicoanálisis.
"Sería muy simpático que existiera Dios, que hubiese creado el mundo y fuese una benevolente providencia; que existieran un orden moral en el universo y una vida futura; pero es un hecho muy sorprendente el que todo esto sea exactamente lo que nosotros nos sentimos obligados a desear que exista."
SIGMUND FREUD. Medico y neurólogo austriaco, creador del psicoanálisis.
ENCUENTROS EN LA TERCERA DIMENSIÓN
Perpetrado por Oskarele
Mira que yo siempre había renegado de esto de conocer gente por internet. Es más, siendo sincero, he de decir que ni siquiera me gustaba este tema de las redes sociales ni del internet. Pero al final el rio se hace camino, y un buen día me hago una cuenta en facebook, y empiezo a conocer gente, y decido crear esta página, y conozco más gente. Y acabo haciendo amigos. ¿Amigos?
Complejo el tema, además de bastante tratado en los últimos tiempos con el boom de las redes sociales y toda esta movida. ¿Podemos considerar amigos a esas personas con las que día a día compartimos parte de nuestras vidas, aunque sea solo a través de un flujo de bytes, unas cuantas letras ordenadas y algunos que otros archivos jpeg?
Pues también andaba yo receloso del empleo de ese término para este tipo de relaciones.
Siempre he sido muy amigo de mis amigos. Siempre he querido a mis amigos casi más que a mi familia. Siempre he pensado que un amigo es esa persona que está ahí aunque no esté. Que es capaz de decirte a la cara “te odio” y “te quiero” cuando tiene que decírtelo. O de decirlo sin decirlo. Que aparece, de día a día o de año en año, y produce instantáneamente una sonrisa en tu cara. Que se pone a hablar contigo tras un tiempo alejados como si acabase de regresar del baño. Que no te exige amistad, sino que tu, como él, estés ahí, siempre, pa lo bueno y pa lo malo, pal ayer y pal mañana. Pa reír y pa llorar.
Por esto mismo, por el inmenso valor que le doy a la amistad, nunca me he negado a hacer nuevos amigos.
A lo que si me había negado es a hacerlos por aquí, por esta dichosa pantalla a un teclado pegada con la que nos estamos comunicando ahora mismo.
Pero todo cambió gracias a PA LO QUE HEMOS QUEDAO.
Tras año y medio he ido conociendo a gente, a personas, a almas que existen, piensan y sienten, más allá del ancho mar o aquí al lao de mi casa. He ido conociendo a personas maravillosas que han hecho tambalearse mi igual anquilosado concepto de amistad.
¿Qué diferencia, pues, a este tipo de amigos digitales con los amigos de toa la vida?
Pues, sin duda, es una cuestión de dimensiones y de lenguaje.
Los amigos digitales viven en este mundo virtual, son bytes y se manifiestan en las dos dimensiones de estos monitores. Además, precisamente por este déficit dimensional, solo pueden comunicarse mediante letras, pixeles y, a lo sumo, audio en forma de mp3 o video en forma de mp4.
Pero tienen otra capacidad apasionante que recientemente acabo de descubrir: pueden salir de este mundo virtual, que quizá funciona como una cárcel, y encarnarse en cuerpos humanos.
Es más, en realidad todo ellos, aunque parezca mentira, son humanos que viven físicamente detrás de estas pantallas y que comen, cagan y mean como todos nosotros.
Y cuando uno tiene la suerte de conocer a uno de estos amigos digitales encarnado en humano todo cambia.
Y precisamente esto me ha sucedido hace poco.
Por primera vez en mi vida (y espero que no sea la última)
Por primera vez he conocido físicamente y tridimensionalmente a un amigo digital encarnado, y a su mujer. Y la sensación, que en un principio presuponía iba a ser extraña, no lo fue para nada.
En realidad fue como si nada. Como si hubiésemos estado la noche anterior de borrachera y fuésemos amigos hace veinte años.
De esto que te pones a hablar, entre caña y caña, entre migas y migas, y no puedes parar. Y quieres decir, oír, expresarte, escuchar, entender a esa persona tan cercana y tan distante a la vez que en realidad acabas de conocer, aunque conocías hace tiempo.
Y ves que pasa el tiempo y que este preciado y genial encuentro se termina. Que dan las seis y tienes que irte. Que te quedas con ganas de más. De quedar al día siguiente con la excusa que sea. Por quedar. Pa hablar. Pa reír. Pa lo que sea.
¿No es eso amistad?
El caso es que creo que ese es el paso definitivo para que un amigo digital pase a ser un amigo de verdá: romper con bidimensionalidad y manifestarse en carne y hueso.
Sé que es difícil. Pero espero algún día poder encontrarme en 3D con algunos de ustedes (ellos saben quienes son). Haré todo lo que esté en mi cartera.
Ahora puedo decir que gracias a estas redes sociales se hacen amigos. Amigos de verdad. O al menos, amigos en potencia.
Un abrazo F. y D.
EL SINDROME AMOK Y LOS ASESINOS DE MASAS
Perpetrado por Oskarele
En esta sección de psychokillers estamos tratando algunos de esos terribles y perturbadores casos de asesinatos protagonizados o por enfermos mentales con un visión distorsionada de la realidad (Ed Gein, Albert Fish) o por psicópatas puros (no considerados como enfermos mentales, y por lo tanto, conscientes de lo que hacen), como Ted Bundy o Ed Kemper. Pero existe otro tipo de asesino, tremendamente peligroso, más que nada por lo imprevisible y lo brutal de sus crímenes. Se trata del asesino de masas (mass murder), del típico que se sube a un tejado o se mete en una hamburguesería y dispara aleatoriamente a todo el mundo.
Curiosamente este fenómeno tiene mucho que ver, salvando las distancias, con un fenómeno que se da en algunos países asiáticos y que se denomina “Sindrome Amok”, un síndrome cultural que consiste en una súbita y espontanea explosión de rabia salvaje, que hace que la persona afectada corra locamente, armada, y ataque, hiera o mate indiscriminadamente a las personas y animales que aparezcan a su paso, hasta que el sujeto es inmovilizado o se suicida.
Se trata de un trastorno genuinamente asiático (en Filipinas a los afectados por tal rapto de locura son conocidos como “tulisanes” o “juramentados). De hecho el nombre procede de la palabra malaya “meng-âmok”, que significa “atacar y matar con ira ciega”, pues fue en aquel país donde se observó por primera vez el fenómeno, dado a conocer por el psiquiatra yanqui Joseph Westermeyer años después, en 1972.
El caso es que el trastorno está relacionado con fenómenos culturales diversos y variedades del síndrome se dan en diferentes lugares: el dhat (propio de la India) y el latah (Sureste de Asia y el Pacífico Sur), cafard en Polinesia, iich’ aa entre los indios navajos… o el famoso Berserk de Escandinavia (curioso esto último, pues procede de una unidad de elite de los antiguos vikingos, cuyos miembros llevaban una piel de oso –bear- como única protección, pero luchaban como enloquecidos, con una furia aterradora, seguramente por un elixir a base de hongos y yerbas que tomaban)
Además, la Criminología considera muchos asesinatos masivos como productos de este síndrome, ya que, según la OMS, un Amok sería un “episodio aleatorio, aparentemente no provocado, de un comportamiento asesino o destructor de los demás, seguido de amnesia y/o agotamiento. A menudo va acompañado de un viraje hacia un comportamiento auto-destructivo, es decir, de causarse lesiones o amputaciones llegándose hasta el suicidio”
Un ejemplo pa entendernos: en abril de 1982, Woo Bom Kom, policía de 27 años de Corea del Sur, enloqueció violentamente tras discutir con su novia, se puso ciego, se fue a la armería de su comisaria y se hizo con dos escopetas, abundantes balas y ocho bombas de mano. Con todo esto inició una ronda nocturna por varias aldeas de la zona con el resultado terrible de 72 personas muertas (su novia la primera, él el último).
Otro ejemplo, más antiguo. Howard Unruh, 28 tacos, veterano de guerra y experto tirador de artillería pesada. Salió a las calles el 6 de septiembre de 1949 de East Candem, New Jersey, con dos pistolas. En 12 minutos mató a 13 personas.
Un ejemplo patrio: en España, en 1989, Paulino Fernández, un campesino paranoico, perdió la cabeza y se dedicó a matar gente a la carrera en tres pueblos distintos, con la novedad de que lo hacía a cuchillo. Mató a seis personas, hiriendo a otras siete. Después se fue a su casa, metió fuego en la planta baja y se acostó en la cama.
Un caso genuinamente estadounidense es subirse a una azotea y empezar a disparar aleatoriamente. Un ejemplo: en agosto de 1966 Charles Whitman se subió a la Torre del Reloj del campus de la Universidad de Texas, desde donde disparó con un rifle, con el brutal resultado de trece muertos y treinta y un heridos en hora y media. Tuvo que ser abatido por la pasma. Otro ejemplo: Nueva Orleans, 1973. Tres francotiradores negros liderados por Robert Essex, marine de 23 años, apostados en lo alto de un hotel, disparan aleatoriamente causando 9 víctimas.
Otra variedad, por desgracia también común en los USA, se dio por primera vez ese mismo año, 1966. Robert Smith, estudiante de 18 años de la Escuela Superior de Arizona, entro en el Instituto de Belleza Rosefleur de Phoenix, asesinando a cinco mujeres. Años después los sucesos del Instituto Columbine vuelven a poner de actualidad esta variedad de asesinos de masa: Dos adolescentes, Eric Harris, de 18 años de edad, y Dylan Klebold de 17, entraron en la escuela, de donde eran alumnos, armados hasta las trancas, y antes de suicidarse, realizaron numerosos disparos en la cafetería y en la biblioteca de la escuela, asesinando a 13 personas (12 alumnos y un profesor) e hiriendo a 24 alumnos, resultando un total de 15 personas fallecidas (ellos dos incluidos).
Otro ejemplo: en julio de 1984, James Oliver Huberty, cazador experto y supremacista blanco, se mete en un MacDonalds en San Isidro, California, matando a 21 personas.
Así tenemos las tres variedades principales de asesinatos en masa tipo Amok: disparar a la carrera (por ejemplo, nuestro patrio Crimen de Puerto Hurraco), disparar de un tejado o entrar en un establecimiento disparando aleatoriamente.
Cabe destacar como, aunque hay muchos casos en Europa, Asia y Sudamerica, la mayor parte de los casos conocidos se han dado en los Estados Unidos, posiblemente por el fácil acceso a las armas de fuego, donde es raro el año en el que no se produce un suceso de estos.
Algo parecido es el caso de los llamados “Spree killers”, personas que cometen una serie de asesinatos en un intervalo corto de tiempo y en un lugar dado. La diferencia está en que estos suelen planear sus crímenes, no respondiendo a un brote espontaneo, pero la verdad es que ambas definiciones se rozan. Un ejemplo: Anders Behring Breivik, que el 22 de julio de este mismo año asesinó a 93 personas en el atentado de coche bomba en Oslo y la sucesiva masacre en la isla de Utoya.
Mas info y fuentes por aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADndrome_Amok, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Asesino_en_masa, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Spree_killer y aquí: http://www.elmundo.es/elmundo/2007/04/17/internacional/1176790092.html.
SEGUNDO CONCURSO DE FOTOGRAFÍA PLQHQ
Os invitamos a que participéis en nuestro SEGUNDO CONCURSO DE FOTOGRAFÍA, avisando antes de nada de que no habrá ningún tipo de remuneración económica debido a la precaria situación de las arcas del colectivo PLQHQ. Estamos valorando como recompensar los trabajos ganadores de alguna otra manera, aparte del reconocimiento público y prestigio que de por si conlleva... Habrá sorpresas.
BASES DEL CONCURSO
La temática es libre, absolutamente libre.
Solo TRES fotos por persona. Cada una con su respectivo título.
Las imagenes han de ser originales, sin retocar ni Photoshop ni ná.
El plazo de recepción termina el 31de diciembre del 2011
A partir de aquí se iniciará una votación entre los seguidores de PLQHQ en facebook, en la que vosotros mismos decidiréis las mejores fotos y las diez que pasarán a la gran final.
La dirección de envío es la siguiente: plqhq@hotmail.com.
Recordad adjuntar vuestros datos de contacto y el nombre con el que queréis participar,
Las imagenes han de ser originales, sin retocar ni Photoshop ni ná.
El plazo de recepción termina el 31de diciembre del 2011
A partir de aquí se iniciará una votación entre los seguidores de PLQHQ en facebook, en la que vosotros mismos decidiréis las mejores fotos y las diez que pasarán a la gran final.
La dirección de envío es la siguiente: plqhq@hotmail.com.
Recordad adjuntar vuestros datos de contacto y el nombre con el que queréis participar,
EL ARBOLITO DE NAVIDAD.
Se dice del uso del árbol, adornado y venerado por los Druidas de Europa central, cuyas creencias giraban en torno a la sacralización de todos los elementos de la naturaleza. Estos pueblos celebraban el cumpleaños de uno de sus dioses adornando un árbol perenne, coincidiendo en cercanía con la fecha de la Navidad cristiana.
El árbol tenía el nombre de Divino Idrasil (Árbol del Universo), en cuya copa se hallaba el cielo, Asgard y el Valhalla; mientras que en las raíces profundas se encontraba el infierno. Cuando los primeros cristianos llegaron al norte de Europa, descubrieron que sus habitantes celebraban el nacimiento de Frey, dios del Sol la fertilidad, adornando un árbol perenne, en la fecha próxima a la Navidad cristiana. Este árbol simbolizaba al árbol del Universo, llamado Yggdrasil, en cuya copa se hallaba Asgard (la morada de los dioses) y el Valhalla (el palacio de Odín); y en las raíces más profundas estaba Helheim (el reino de los muertos). Posteriormente con la evangelización de esos pueblos, los cristianos tomaron la idea del árbol, para celebrar el nacimiento de Cristo, pero cambiándole totalmente el significado.
Se dice que san Bonifacio (680-754), evangelizador de Alemania, tomó un hacha y cortó un árbol que representaba al Yggdrasil (aunque también pudo ser un árbol consagrado a Thor), y en su lugar plantó un pino, que por ser perenne, simbolizó el amor de Dios, adornándolo con manzanas y velas. Las manzanas simbolizaban el pecado original y las tentaciones, mientras que las velas representaban la luz de Jesucristo como luz del mundo. Conforme pasó el tiempo, las manzanas y las luces, se transformaron en esferas y otros adornos.
Después se agregó la tradición de poner regalos para los niños bajo el árbol, enviados por los Reyes Magos, Olentzero o Papá Noel dependiendo la leyenda de la región donde se encuentre.
Lo cierto, es que hoy, 8 de diciembre, las familias argentinas arman sus arbolitos y cuelgan luces en las fachadas de las casas. Es bonito, la ciudad se pone radiante y más allá de las creencias o no creencias, la gente parece más buena: “espíritu navideño”, buen momento para ayudanos, compartir y reencontrar afectos.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81rbol_de_Navidad
Inmaculada
Hoy es un día en que se celebra la fiesta de La Inmaculada Concepción....¿pero que significado tiene esto realmente? ya que el concepto literal que tenemos con respecto a la Virgen es cuando menos curioso, raro, increíble.
Esotéricamente, la Virgen representa una substancia electromagnética, un fluido, un agua que dirían los alquimistas que siempre es pura, siempre mantiene su esencia intacta, siempre es virgen; no importa que transformaciones lleve a cabo, que creaciones haga o soporte....esta siempre es pura. Como una plastilina capaz de tomar innumerables formas sin perder su cualidad básica.
En términos físicos entendemos que la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma, es decir conserva su cualidad básica para poder mantenerse en continua transformación, sin dejar de ser ella misma.
Este agua es considerado el aspecto femenino de la vida, el eterno vientre en el cual todo es creado y del cual participa muy especialmente toda mujer (dejando las tonterías referidas al himen convenientemente apartada).
Así que puesto que en el tiempo se ha hecho de esto una fiesta, algo a conmemorar....mis felicitaciones al aspecto femenino de la vida, muy especialmente a las mujeres.
bicho.
Esotéricamente, la Virgen representa una substancia electromagnética, un fluido, un agua que dirían los alquimistas que siempre es pura, siempre mantiene su esencia intacta, siempre es virgen; no importa que transformaciones lleve a cabo, que creaciones haga o soporte....esta siempre es pura. Como una plastilina capaz de tomar innumerables formas sin perder su cualidad básica.
En términos físicos entendemos que la energía ni se crea ni se destruye, solo se transforma, es decir conserva su cualidad básica para poder mantenerse en continua transformación, sin dejar de ser ella misma.
Este agua es considerado el aspecto femenino de la vida, el eterno vientre en el cual todo es creado y del cual participa muy especialmente toda mujer (dejando las tonterías referidas al himen convenientemente apartada).
Así que puesto que en el tiempo se ha hecho de esto una fiesta, algo a conmemorar....mis felicitaciones al aspecto femenino de la vida, muy especialmente a las mujeres.
bicho.
EL TEATRO INCA.
Entre los incas existían dos géneros teatrales perfectamente diferenciados que eran representados por grupos de comediantes llamados pukiskulla, llamallama: el wanka, de carácter histórico para rememorar la vida y hazañas de los reyes y el aránway, sobre asuntos cotidianos y ligeros, que sirvieron para preservar gran parte de la historia de los incas y de su identidad cultural. El drama más conocido es Ollantay, que luego de la rebelión de Tupac Amarú en 1781 fue prohibido y se establecieron duras penas a quienes asistieran a su representación, por su mensaje revolucionario. También se mencionan como obras preservadas en los pueblos quechuas de Perú y Bolivia los dramas Uska Paukar y Tragedia del fin de Atahualpa.
En varios testimonios de los cronistas, se dice que existieron numerosas obras de teatro inca que se representaban a la llegada de los españoles, pero la mayoría de ellas desaparecieron por la prohibición de los misioneros y las autoridades de la corona al considerar que mediante ellas se recordaban a los héroes del pasado y por lo tanto tenían un carácter subversivo. A este mismo género pertenece Ollantay, tal vez la expresión más acabada del teatro prehispánico inca que asimiló algunos aspectos formales del teatro europeo, pero que ofrece un nivel de autenticidad importante de la cultura inca, conforme puede verse al analizar sus aspectos más relevantes.
OLLANTAY
La obra se basa fundamentalmente en un drama amoroso y guerrero, en que Ollantay, héroe del Antisuyo y líder de los hombres de la sierra, está enamorado de Cusi-Cuillur, Estrella, hija del Inca Pachacútic, pide su mano a este y como le es negada, se rebela contra el poder del Inca; regresa a la provincia de Ollantaytambo y es proclamado rey de los Andícolas. Tiempo después, mediante engaños y aprovechando el jolgorio y la bebida, es tomado prisionero y llevado al Cuzco, donde el Inca Pachacútic ya ha muerto y lo sucede su hijo Tupac-Yupanqui; este ignora la historia de su hermana y el jefe guerrero, lo perdona y lo nombra segundo en mando del Imperio, como jefe del Cuzco.
En escenas anteriores, se sabe que Estrella ha quedado embarazada siendo repudiada por el Inca y confinada a la reclusión del Ayahuasi, Casa de las Vírgenes del Sol; ha tenido una hija, Ima Sumaj, Bella, quien fue destinada a vivir también allí, pero la joven no quiere aceptar esta vida y añora la libertad. Descubre que en aquel lugra una mujer sufre, sin saber que es su madre, e intercede por ella ante el nuevo Inca Tupac-Yupanqui. Este accede a ir a Ayahuasi y comprueba el estado lamentable de su hermana Estrella. La perdona y facilita la unión de esta con Ollantay, en un final melodramático de evidente influencia occidental.
La obra ha sido dividida tanto en tres como en cinco actos, conforme los criterios de sus diferentes versiones, siendo la más próxima a la concepción episódica del teatro quechua la que no está dividida en partes, sino que es fraccionada en quince escenas que corresponde a los cambios de lugar de la acción y corresponde a la versión de Pacheco Zegarra.
Se ha discutido mucho sobre la autenticidad del origen, pues existen opiniones diversas sobre su procedencia incaica, europea o sobre su índole ecléctica, teniendo en cuenta la existencia de numerosas leyendas quechuas sobre temas similares al asunto de la obra y en particular de la naturaleza del lenguaje.
Investigadores concluyen en que su origen es incaico, por varias razones: la trascendencia religiosa, los pensamientos esotéricos y el sentido hermético de varios diálogos -en particular los del Astrólogo-, la verosimilitud y el realismo de la obra que están acordes con el sentido pragmático de la organización del Imperio de los Incas, el carácter histórico del drama, referido ampliamente por Garcilazo de la Vega en sus Comentarios reales, pero sobre todo por la unidad del runasimi o idioma de la gente, pues el quechua de la pieza es arcaico, así como la rima, la métrica y los estribillos de los jarawi incorporados; aunque es evidente que su estilo fue permeado por la cultura occidental. La obra constituye una muestra del avance en la expresión dramática del pueblo inca y las interpolaciones occidentales no desvirtúan la autenticidad precolombina.
Fuente: http://www.utp.edu.co/~chumanas/revistas/revistas
Las palabras andantes. Galeano
La Iglesia dice: El cuerpo es una culpa.
La ciencia dice: El cuerpo es una máquina.
La publicidad dice: El cuerpo es un negocio.
El cuerpo dice: Yo soy una fiesta.
Las palabras andantes. Galeano
La ciencia dice: El cuerpo es una máquina.
La publicidad dice: El cuerpo es un negocio.
El cuerpo dice: Yo soy una fiesta.
Las palabras andantes. Galeano
PAULO COELHO. Escritor brasileño
"Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquéllo que desea."
PAULO COELHO. Escritor brasileño
FALACIA POR CONCLUSIÓN DESMESURADA
Perpetrado por Oskarele
Imaginen este razonamiento (que conste que soy andalú):
Jesús es andaluz y vago.
Oskarele es andaluz y vago.
Raquel es andaluza y vaga.
Luego, todos los andaluces son vagos.
Sustituyan “andaluz” y “vago” por “catalán” y “agarrao” o por “político” y “coherente”….
Se trata pues de un error inductivo que se comete cuando a partir de ciertos datos ciertos, las proposiciones 1, 2 y 3, se extrae una conclusión, 4, totalmente errónea al ser una generalización precipitada. Por eso es una falacia del tipo de Olvido de Alternativas: no se tiene en cuenta que no hay un nexo necesario y preciso entre ser, siguiendo el ejemplo, andaluz y ser vago. Existen alternativas que expliquen por qué los tres sujetos son vagos sin apelar a su origen andaluz. Por lo tanto este argumento no se puede emplear para asegurar que todos los andaluces son vagos, o todos los políticos coherentes.
Esto viene a ser como la antigua historia aquella de un sabio que diciendo “salta” conseguía que las pulgas de su colección se metieran en un bote. Un día decide arrancarle las patas traseras a una, y al dar la orden de saltar, no lo hizo. Lo mismo ocurrió cuando dejó a todas sin patas traseras. Esto le llevó a la conclusión (desmesurada y precipitada), de que cuando se le quitan las patas traseras a una pulga deja de oír…
El caso es que este tipo de falacia se suele dar mucho en los análisis que siguen un razonamiento inductivo (obtener conclusiones generales a partir de premisas que contienen datos particulares). Y es que precisamente este tipo de razonamiento tiene a esta falacia como su mayor problema.
Es el famoso “Problema de la Inducción”.
Por ejemplo: yo puedo extraer la conclusión “todas las esmeraldas son verdes” (un ejemplo muy típico, ya, pero valido) a partir de la experiencia vivida y comprobada de que todas las esmeraldas encontradas hasta ahora son verdes.
Pero es una generalización (como todo lo que extraemos de los razonamientos inductivos), y puede ser errónea. ¿Y si mañana encontramos una esmeralda azul?
Esta clara que la excepción confirma la regla y que la ciencia en muchos casos funciona a base de generalizaciones, pero ahí está precisamente el problema, en saber cuando estos razonamientos están justificados y en qué medida: por ejemplo, “todo lo que sube tiene que caer” (sobre la gravedad). Aunque sabemos que no siempre es así, ya que, siguiendo con el ejemplo, un cohete o una cometa rompen con esta ley, aunque sea momentáneamente.
¿Me explico?
Esto sucede, más que nada, porque los razonamientos inductivos son ampliativos, lo cual quiere decir que nos dan información que va más allá de la información contenida de las premisas.
Pero claro, esto nos lleva a otro problema, rechazar una proposición del tipo “todos los cuervos son negros”(también muy típica, ya) por la posible eventualidad de encontrar uno blanco (en la foto de arriba tenéis, precisamente, uno), caemos en otro tipo de falacia, que consiste en aplicar una regla apelando a excepciones infundadas, la falacia del Embudo, como la llaman.
Mas info y fuentes por aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Generalizaci%C3%B3n_indebida, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Problema_de_la_inducci%C3%B3n, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Razonamiento_inductivo, aquí: http://www.usoderazon.com/ y aquí: http://eltamiz.com/falacias/
JOSÉ ORTEGA Y GASSET. Filósofo y periodista español.
"El río se abre un cauce y luego el cauce esclaviza al río."
JOSÉ ORTEGA Y GASSET. Filósofo y periodista español.
PELAGIO. EN DEFENSA DEL LIBRE ALBEDRÍO
Perpetrado por Oskarele
En ese mismo Concilio de Cartago del 411, del que hablábamos en el artículo anterior, se condenaron las doctrinas de otro hereje heterodoxo, en este caso, un teólogo irlandés llamado Pelagio, ascético y reformista, que creó una nueva corriente, considerada herética por Roma, en la que entran juego, por primera vez, elementos celtas, que influyeron y mucho en los cristianos de la zona.
No se sabe muy bien cuando nació este tipo, ni siquiera se sabe el lugar exacto de las Islas Británicas, aunque tradicionalmente se considera que nace en Irlanda. Estudia teología y sirvió como monje durante años, aunque nunca llegó a ser realmente un clérigo. También se sabe que en torno al 400 se marcha a Roma, donde estudiará y escribirá sobre el cristianismo, y donde se percatará del relajamiento moral de los cristianos.
Esta decadencia moral tendrá origen, según Pelagio en la teología de la Gracia Divina que predicaban San Agustín de Hipona y otros Padres de la Iglesia.
En realidad se trataba de una controversia que vista desde los ojos de un ateo practicante como yo resulta surrealista: por un lado San Agustín defendía la idea del Pecado Original y la necesidad de que poder hacer el bien y vivir de acuerdo con los mandamientos era necesaria la Gracia Divina, concedida por Dios a cambio de nada (de ahí su nombre, Gratia), con la intención de que los hombres, pecadores, se pudiesen comportar respecto a sus dictados y acercarse a él. Consideraba en definitiva que era necesario el auxilio divino para que el hombre actuase bien.
Pelagio, en cambio, consideraba que esta idea era opuesta a la del Libre Albedrío y que convertía al hombre en un mero autómata controlado por Dios. Consideraba que en la voluntad humana individual reposaba la posibilidad de salvación e incluso de remisión del pecado y que la Gracia Divina simplemente era la idea que Dios inculcaba en los hombres para que siguieran su camino, eso sí, dejando libertad de elección.
No deja de ser lógico, pues no es posible la libertad humana (el libre albedrio) si Dios actúa en el interior del hombre, orientándolo hacia el bien.
Pero claro, fue un paso más allá: Pelagio sostenía, además, que el pecado original de los primeros hombres había sido una falta personal de ellos, pero que no se había extendido a todo el género humano.
Aun así ambos se conocieron y entablaron cierta amistad, que con los años se rompería.
Al principio mencionábamos que en la filosofía de este señor se perciben influencias celtas, y esto es evidente en la consideración que tenia de la libertad humana así como de la culpa y la responsabilidad individual, así como la idea de que mediante la habilidad humana se podía acceder a la salvación incluso sin la intervención divina.
Una influencia de largo alcance, sobre el posterior desarrollo del pelagianismo, fue la amistad que Pelagio contrajo en Roma con Celestio, un abogado de noble ascendencia (probablemente italiana). Eunuco por nacimiento (?), pero dotado con buenos talentos, Celestio había sido ganado para el ascetismo debido a su entusiasmo por la vida monástica y, en su condición de hermano lego, se esforzó por convertir las máximas prácticas, aprendidas de Pelagio, en principios teóricos que fueron propagados en Roma con éxito
Sea como sea, cuando las tropas de Alarico I tomaron y saquearon Roma en 410, Pelagio abandonó la ciudad junto a su discípulo Celestio y se instaló en Cartago, donde continuó expandiendo su doctrina, con gran éxito. Es por eso que en el Concilio aquel del 411 que mencionábamos el capitulo anterior (en el que se prohibió el Donatismo), también se censuraron las ideas de Pelagio.
Precisamente allí, en Cartago, San Agustín tenía su base principal y un montón de seguidores, que rápidamente comenzaron a atacar las doctrinas de Pelagio. El propio santo escribió cuatro obras dedicadas a discutir el Pelagianismo: “De peccatorum meritis et remissione libri III”, “De spiritu et litera”, “Definitiones Caelestii” y “De natura et gratia”. En ninguna de estas obras se le menciona, pero todas pretenden justificar y demostrar lo que nuestro protagonista criticaba.
Ante los problemas que estaba teniendo en África, Pelagio abandona Cartago y se marcha a Palestina, donde encontraran también una ferrea oposion de la mano de San Jerónimo de Estridón, monje de Belén que escribió contra él en una carta a Ctesifonte (Dialogus contra Pelagianos) y sobre todo en la de Orosio, un discípulo hispanorromano de San Agustín que había sido enviado allí expresamente para aumentar la oposición contra nuestro protagonista. Pero tampoco fue censurado del todo y en el Sínodo de Dióspolis, de 415, se dijo que sus doctrinas no quedaban fuera de los postulados de la Iglesia Católica.
Pero mientras en África, San Agustín no estaba satisfecho, así que junto a unos cuantos obispos más escribió una carta al Papa Inocencio I, con la intención de que condenase el Pelagianismo, a lo que efectivamente, accedió.
Pero Pelagio, antes de ser condenado definitivamente, escribió una última carta al Papa en la que trataba de convencerle. El texto, no obstante, nunca llegó a ser leído por Inocencio, ya que llegó a Roma después de la muerte de éste y la entronización de Zósimo en 417. En ella defendía que el bautismo infantil era necesario para conseguir la entrada en el Reino de Dios, pero no para conseguir la vida eterna. Sea como sea, tras leer la carta, Zósimo (mucho menos estricto que su predecesor) le declaró inocente.
San Agustín se quedó muerto al ver como no eran juzgados como herejes, así que convocó un nuevo sínodo en Cartago en el 418, donde expuso nueve creencias claves de la iglesia de las que renegaba Pelagio:
Este canon se convirtió en una creencia básica para la iglesia, que sigue defendiendo los ocho primeros puntos a muerte.
Pelagio murió probablemente en Palestina en el año 420, según se desprende de algunas fuentes, aunque otras llegan a adjudicarle veinte años más de vida. Algunos autores sospechan que fue ejecutado, pero no se sabe.
Sus doctrinas fueron durante un tiempo activa en Palestina y el Norte de África, y posteriormente entre los bretones.
Más información y fuentes por aquí: los libros “Herejes y maldito en la historia”, de Agustín Celis Sánchez (Ed. Alba Libros, 2006) e “Historia oculta de los papas”, de Javier García Blanco (Ed. Akasiko, 2010). Webs: http://es.wikipedia.org/wiki/Pelagio, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Pelagianismo, aquí: http://ec.aciprensa.com/p/pelagio.htm,
En ese mismo Concilio de Cartago del 411, del que hablábamos en el artículo anterior, se condenaron las doctrinas de otro hereje heterodoxo, en este caso, un teólogo irlandés llamado Pelagio, ascético y reformista, que creó una nueva corriente, considerada herética por Roma, en la que entran juego, por primera vez, elementos celtas, que influyeron y mucho en los cristianos de la zona.
No se sabe muy bien cuando nació este tipo, ni siquiera se sabe el lugar exacto de las Islas Británicas, aunque tradicionalmente se considera que nace en Irlanda. Estudia teología y sirvió como monje durante años, aunque nunca llegó a ser realmente un clérigo. También se sabe que en torno al 400 se marcha a Roma, donde estudiará y escribirá sobre el cristianismo, y donde se percatará del relajamiento moral de los cristianos.
Esta decadencia moral tendrá origen, según Pelagio en la teología de la Gracia Divina que predicaban San Agustín de Hipona y otros Padres de la Iglesia.
En realidad se trataba de una controversia que vista desde los ojos de un ateo practicante como yo resulta surrealista: por un lado San Agustín defendía la idea del Pecado Original y la necesidad de que poder hacer el bien y vivir de acuerdo con los mandamientos era necesaria la Gracia Divina, concedida por Dios a cambio de nada (de ahí su nombre, Gratia), con la intención de que los hombres, pecadores, se pudiesen comportar respecto a sus dictados y acercarse a él. Consideraba en definitiva que era necesario el auxilio divino para que el hombre actuase bien.
Pelagio, en cambio, consideraba que esta idea era opuesta a la del Libre Albedrío y que convertía al hombre en un mero autómata controlado por Dios. Consideraba que en la voluntad humana individual reposaba la posibilidad de salvación e incluso de remisión del pecado y que la Gracia Divina simplemente era la idea que Dios inculcaba en los hombres para que siguieran su camino, eso sí, dejando libertad de elección.
No deja de ser lógico, pues no es posible la libertad humana (el libre albedrio) si Dios actúa en el interior del hombre, orientándolo hacia el bien.
Pero claro, fue un paso más allá: Pelagio sostenía, además, que el pecado original de los primeros hombres había sido una falta personal de ellos, pero que no se había extendido a todo el género humano.
Aun así ambos se conocieron y entablaron cierta amistad, que con los años se rompería.
Al principio mencionábamos que en la filosofía de este señor se perciben influencias celtas, y esto es evidente en la consideración que tenia de la libertad humana así como de la culpa y la responsabilidad individual, así como la idea de que mediante la habilidad humana se podía acceder a la salvación incluso sin la intervención divina.
Una influencia de largo alcance, sobre el posterior desarrollo del pelagianismo, fue la amistad que Pelagio contrajo en Roma con Celestio, un abogado de noble ascendencia (probablemente italiana). Eunuco por nacimiento (?), pero dotado con buenos talentos, Celestio había sido ganado para el ascetismo debido a su entusiasmo por la vida monástica y, en su condición de hermano lego, se esforzó por convertir las máximas prácticas, aprendidas de Pelagio, en principios teóricos que fueron propagados en Roma con éxito
Sea como sea, cuando las tropas de Alarico I tomaron y saquearon Roma en 410, Pelagio abandonó la ciudad junto a su discípulo Celestio y se instaló en Cartago, donde continuó expandiendo su doctrina, con gran éxito. Es por eso que en el Concilio aquel del 411 que mencionábamos el capitulo anterior (en el que se prohibió el Donatismo), también se censuraron las ideas de Pelagio.
Precisamente allí, en Cartago, San Agustín tenía su base principal y un montón de seguidores, que rápidamente comenzaron a atacar las doctrinas de Pelagio. El propio santo escribió cuatro obras dedicadas a discutir el Pelagianismo: “De peccatorum meritis et remissione libri III”, “De spiritu et litera”, “Definitiones Caelestii” y “De natura et gratia”. En ninguna de estas obras se le menciona, pero todas pretenden justificar y demostrar lo que nuestro protagonista criticaba.
Ante los problemas que estaba teniendo en África, Pelagio abandona Cartago y se marcha a Palestina, donde encontraran también una ferrea oposion de la mano de San Jerónimo de Estridón, monje de Belén que escribió contra él en una carta a Ctesifonte (Dialogus contra Pelagianos) y sobre todo en la de Orosio, un discípulo hispanorromano de San Agustín que había sido enviado allí expresamente para aumentar la oposición contra nuestro protagonista. Pero tampoco fue censurado del todo y en el Sínodo de Dióspolis, de 415, se dijo que sus doctrinas no quedaban fuera de los postulados de la Iglesia Católica.
Pero mientras en África, San Agustín no estaba satisfecho, así que junto a unos cuantos obispos más escribió una carta al Papa Inocencio I, con la intención de que condenase el Pelagianismo, a lo que efectivamente, accedió.
Pero Pelagio, antes de ser condenado definitivamente, escribió una última carta al Papa en la que trataba de convencerle. El texto, no obstante, nunca llegó a ser leído por Inocencio, ya que llegó a Roma después de la muerte de éste y la entronización de Zósimo en 417. En ella defendía que el bautismo infantil era necesario para conseguir la entrada en el Reino de Dios, pero no para conseguir la vida eterna. Sea como sea, tras leer la carta, Zósimo (mucho menos estricto que su predecesor) le declaró inocente.
San Agustín se quedó muerto al ver como no eran juzgados como herejes, así que convocó un nuevo sínodo en Cartago en el 418, donde expuso nueve creencias claves de la iglesia de las que renegaba Pelagio:
- La muerte es producto del pecado, no de la naturaleza humana.
- Los niños deben ser bautizados para estar limpios del pecado original.
- La "gracia justificante" (gratia gratum faciens) cubre los pecados ya cometidos y ayuda a prevenir los futuros
- La gracia de Cristo proporciona la fuerza de voluntad para llevar a la práctica los mandamientos divinos.
- No existen buenas obras al margen de la Gracia de Dios.
- La confesión de los pecados se hace porque son ciertos, no por humildad.
- Los santos piden perdón por sus propios pecados.
- Los santos también se confiesan pecadores porque realmente lo son.
- Los niños que mueren sin recibir el bautismo son excluidos tanto del Reino de Dios como de la vida eterna.
Este canon se convirtió en una creencia básica para la iglesia, que sigue defendiendo los ocho primeros puntos a muerte.
Pelagio murió probablemente en Palestina en el año 420, según se desprende de algunas fuentes, aunque otras llegan a adjudicarle veinte años más de vida. Algunos autores sospechan que fue ejecutado, pero no se sabe.
Sus doctrinas fueron durante un tiempo activa en Palestina y el Norte de África, y posteriormente entre los bretones.
Más información y fuentes por aquí: los libros “Herejes y maldito en la historia”, de Agustín Celis Sánchez (Ed. Alba Libros, 2006) e “Historia oculta de los papas”, de Javier García Blanco (Ed. Akasiko, 2010). Webs: http://es.wikipedia.org/wiki/Pelagio, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Pelagianismo, aquí: http://ec.aciprensa.com/p/pelagio.htm,
Simone de Beauvoir
“Extraordinario decorado el de este bosquejo de ciudad abandonada en los confines de un pueblo y al margen de los siglos. Bordeé la mitad del hemiciclo, subí por las escalinatas del pabellón central: contemplé largo rato la sobria majestad de estas construcciones edificadas con fines utilitarios y que nunca sirvieron para nada. Son sólidas, son reales: sin embargo, su abandono las transforma en un simulacro fantástico: uno se pregunta de qué. La hierba tibia, bajo el cielo de otoño, y el olor de las hojas muertas me aseguraban que no había abandonado este mundo, pero había retrocedido doscientos años atrás. Fui a buscar unas cosas en el auto; extendí una manta, almohadones, puse la radio a transistores, y fumé mientras escuchaba Mozart. Detrás de dos o tres ventanas polvorientas adivino presencias: sin duda son oficinas. Un camión se detuvo ante uno de los portones, unos hombres abrieron, cargaron bolsas en la parte trasera del vehículo. Ninguna otra cosa ha alterado el silencio de esta siesta: ni un visitante. El concierto terminado, me puse a leer. Doble sensación de extrañamiento: me iba muy lejos, a orillas de un río desconocido; alzaba la vista y volvía a encontrarme en medio de estas piedras, lejos de mi vida”.
Simone de Beauvoir
La mujer rota (1968; Edhasa, 2007)
Simone de Beauvoir
La mujer rota (1968; Edhasa, 2007)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
















































