"La Rabia"


Rabia es la sangre que hierve por conseguir
las metas de nuestra imaginación
rabia es el arte, la lucha por la libertad
la hoguera en los barrios de los sin dios
rabia es el semblante de los oprimidos
es un fruto de la no conformidad.
Si hay certeza de que esto debe estallar
rabia es lo que falta
hace falta.

Fragmento de la letra "La Rabia", del grupo de rock andaluz Reincidentes.

BLAISE PASCAL. Científico, filósofo y escritor francés.1623-1662



"El hombre tiene ilusiones como el pájaro alas. Eso es lo que lo sostiene."
BLAISE PASCAL. Científico, filósofo y escritor francés.1623-1662

NECESITO VUESTRA AYUDA. DE VERDAD.


Dice una canción de los Beatles que todo se consigue con un poco de ayuda de los amigos (I’m gonna try with a Little help from my friends). Y de eso se trata ahora, de que necesito a mis amigos para cumplir un sueño.

¡Hola! Soy Oscar Fábrega Calahorro, el almeriense de PALOQUE, para servirles.

Resulta que no se me ha ocurrido nada mejor que perpetrar un libro, “Prohibido Excavar en este Pueblo”; un estudio histórico-periodístico sobre el misterio de una pequeña localidad del sur de Francia, Rennes-le-Château, en la que un cura de finales del siglo XIX se hizo enormemente rico, de la noche a la mañana y sin que se sepa muy bien por qué… ¿os suena?

La historia se popularizó en los años sesenta del siglo pasado, cuando surgieron un montón de explicaciones, muchas de ellas absolutamente inverosímiles, que acabaron por convertir esta trama en un mito moderno.

Y diréis: ¿qué demonios hace un tipo de Almería revelando un misterio del sur de Francia? No sabría explicarlo “mu” bien, pero así estamos: con un libro apasionante de 500 páginas; terminado, en busca de editorial y con muchas ganas de que os emocione y enganche como a mí.

Y aquí es donde entran ustedes.

He considerado varias opciones; he consultado varias editoriales; he estudiado todo lo que podría hacer con mi obra; pero, antes de autopublicar en una editorial al uso como Amazon, he decidido presentarme a un concurso literario en la red en el que el libro más votado será premiado con la publicación con una importante editorial. ¡¡Una oportunidad bien bonica!!.

Y este es el reto. I want you: ¡Votad!

Y es que espero que mi libro sea finalmente el más votado, el ganador del concurso (que, de momento está en la primera fase), especialmente porque confío en que vosotros, paloqueños amigos todos, que lleváis tres años leyendo mis escritos en “PALOQUE…”, junto a los del resto de compañeros; vosotros me vais a apoyar en esta cruzada personal en la que me he implicado, y en la que está implicado el resto del equipo “PALOQUE”.

¿Cómo podéis ayudarme?

Pues votando por mi libro de esta manera:
  • Hay que entrar en este enlace http://www.facebook.com/EdicionesTagus?sk=app_272296702901078&app_data=ajenan
  • Después hay que pinchar en “me gusta” (arriba a la derecha) y aceptar la aplicación. Esto se hace solamente la primera vez que se vota. La aplicación es de confianza ya que el concurso lo organiza Casa del Libro (que pertenece a Planeta) y no publica en nuestro nombre ni nada (se puede uno dar de baja una vez acabado el tema). 
  • Buscar abajo, en la pantallita, un botón que pone “VOTAR” 
  • Y después, simplemente, pinchad en “me gusta” (el icono del dedillo pá arriba) en mi libro, PROHIBIDO EXCAVAR EN ESTE PUEBLO, el de OSCAR FABREGA CALAHORRO. 
  • Es importante repetir este proceso todos los días (son solo tres clicks) YA QUE SE PUEDE VOTAR A DIARIO. 

La competencia es muy fuerte y juega duro. Y, aunque estamos arriba, vienen recortando. Así que, reitero, ¡necesito vuestra ayuda, paloqueños del mundo!

Prometo estar agradecido, como decía mi primillo Rosendo.

Como dijo McCartney, With a Little help from my friends.

¡Gracias!

Oskarele.

¿CUÁL ES LA UNIDAD DE TIEMPO MÁS PEQUEÑA POSIBLE?


Por Isaac Asimov

Poco después de 1800 se sugirió que la materia consistía en pequeñas unidades llamadas «átomos». Poco después de 1900 se aceptó que la energía constaba de pequeñas unidades llamadas «cuantos». Pues bien, ¿hay alguna otra magnitud común que venga en pequeñas unidades fijas? ¿El tiempo, por ejemplo?

Hay dos maneras de encontrar una «unidad lo más pequeña posible». Está primero el método directo de dividir una cantidad conocida hasta que no se pueda seguir dividiendo: descomponer una masa conocida en cantidades cada vez más pequeñas hasta quedarnos con un solo átomo, o dividir energías conocidas hasta obtener un solo cuanto. El otro método, indirecto, consiste en observar algún fenómeno que no pueda explicarse a menos que supongamos la existencia de una unidad mínima.

En el caso de la materia, la necesidad de una teoría atómica vino a través de una serie muy nutrida de observaciones químicas, entre las cuales figuraban la «ley de las proporciones definidas» y la «ley de las proporciones múltiples». En el caso de la energía, fue el estudio de la radiación del cuerpo negro y la existencia del efecto fotoeléctrico lo que determinó la necesidad de la teoría cuántica.

En el caso del tiempo, el método indirecto falla... al menos hasta ahora. No se han observado fenómenos que hagan necesario suponer que existe una unidad de tiempo mínima.

¿Y por el método directo? ¿Podemos observar períodos de tiempo cada vez más cortos, hasta llegar a algo que sea lo más corto posible?

Los físicos empezaron a manejar intervalos de tiempo ultracortos a raíz del descubrimiento de la radiactividad. Algunos tipos de átomos tenían una vida media muy breve. El polonio 212, por ejemplo, tiene una vida media inferior a una millonésima (10-6) de segundo. Se desintegra en el tiempo que tarda la Tierra en recorrer una pulgada en su giro alrededor del Sol a 29,8 kilómetros por segundo.

Pero por mucho que los físicos estudiaron estos procesos con detalle, no había ningún signo, durante ese intervalo, de que el tiempo fluyese a pequeños saltos y no uniformemente.

Pero podemos ir un poco más lejos. Algunas partículas subatómicas se desintegran en intervalos de tiempo mucho más cortos. En la cámara de burbujas hay partículas que, viajando casi a la velocidad de la luz, logran formar, entre el momento de su nacimiento y el de su desintegración, una traza de unos tres centímetros, que corresponde a una vida de una diezmilmillonésima (10-10) de segundo.

Más ahí tampoco acaba la cosa. Durante los años sesenta se descubrieron partículas de vida especialmente corta. Tan efímeras, que aun moviéndose casi a la velocidad de la luz no podían desplazarse lo bastante para dejar una traza medible.

El tiempo que vivían había que medirlo por métodos indirectos y resultó que estas «resonancias» de vida ultracorta vivían sólo diezcuatrillonésimas (10-23) de segundo.

Es casi imposible hacerse una idea de un tiempo tan fugaz. La vida de una resonancia es a una millonésima de segundo lo que una millonésima de segundo a tres mil años.

O mirémoslo de otra manera, La luz se mueve en el vacío a unos 300.000 kilómetros por segundo, que es la velocidad más grande que se conoce. Pues bien, la distancia que recorre la luz entre el nacimiento y la muerte de una resonancia es de 10-13 centímetros. ¡Aproximadamente la anchura de un protón!

Pero tampoco hay que pensar que la vida de una resonancia es la unidad de tiempo más pequeña que puede haber. No hay signos de que exista un límite.


INFO: En 1965 el genial escritor y divulgador científico Isaac Asimov aceptó una oferta de la revista “Science Digest” que consistía en responder a preguntas formuladas por sus lectores brevemente, en torno a 500 palabras. Lo que un principio iba a ser una colaboracion esporádica terminó siendo algo mensual. Ocho años despues, en 1973, había realizado mas de cien entregas y decidió publicarlas junticas en un libro, que se llamó como la sección, “Please Explain” (Por favor, explique) y que fue publicado por la Editorial Houghton Mifflin Company.

En esta sección de PLQHQ vamos a ir poniendo algunas de estas “respuestas” de Asimov, pero también incluiremos otras de otros autores, mas que nada para ir completando lo aportado por el creador de “Fundación”, ya que como sus respuestas dependían de las preguntas que le realizaban, sus ensayos contienen numerosas omisiones importantes. Ademas, por otro lado, muchas de las ideas que propone han quedado obsoletas o han sido revisadas por la evolución del conocimiento científico, así que cuando encontremos alguna incorrección o desfase, lo haremos saber.


FUENTE: 1973. Asimov, Isaac: “100 preguntas básicas sobre la Ciencia”. Alianza Editorial S.A.

ANTOINE DE SAINT-EXUPERY (1900-1944) Escritor francés, autor de "El Principito".


"Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya."
ANTOINE DE SAINT-EXUPERY (1900-1944) Escritor francés, autor de "El Principito".

Proverbio hindú

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora."
Proverbio hindú
23 de abril, día del libro.

EL TIEMPO, ¿ES UNA ILUSIÓN O EXISTE REALMENTE? ¿CÓMO HABRÍA QUE DESCRIBIRLO?


El tiempo, para empezar, es un asunto psicológico; es una sensación de duración. Uno come, y al cabo de un rato vuelve a tener hambre. Es de día, y al cabo de un rato se hace de noche.

La cuestión de qué es esta sensación de duración, de qué es lo que hace que uno sea consciente de que algo ocurre «al cabo de un rato», forma parte del problema del mecanismo de la mente en general, problema que aún no está resuelto.

Tarde o temprano, todos nos damos cuenta de que esa sensación de duración varía con las circunstancias. Una jornada de trabajo parece mucho más larga que un día con la persona amada; y una hora en una conferencia aburrida, mucho más larga que una hora con los naipes. Lo cual podría significar que lo que llamamos un «día» o una «hora» es más largo unas veces que otras. Pero cuidado con la trampa. Un período que a uno le parece corto quizá se le antoje largo a otro, y ni desmesuradamente corto ni largo a un tercero.

Para que este sentido de la duración resulte útil a un grupo de gente es preciso encontrar un método para medir su longitud que sea universal y no personal. Si un grupo acuerda reunirse «dentro de seis semanas exactamente», sería absurdo dejar que cada cual se presentara en el lugar de la cita cuando, en algún rincón de su interior, sienta que han pasado , seis semanas. Mejor será que se pongan todos de acuerdo en contar cuarenta y dos períodos de luz-oscuridad y presentarse entonces, sin hacer caso de lo que diga el sentido de la duración.

En el momento que elegimos un fenómeno físico objetivo como medio para sustituir el sentido innato de la duración por un sistema de contar, tenemos algo a lo que podemos llamar «tiempo». En ese sentido, no debemos intentar definir el tiempo como esto o aquello, sino sólo como un sistema de medida.

Las primeras medidas del tiempo estaban basadas en fenómenos astronómicos periódicos: la repetición del mediodía (el Sol en la posición más alta) marcaba el día; la repetición de la Luna nueva marcaba el mes; la repetición del equinoccio vernal (el Sol de mediodía sobre el ecuador después de la estación fría) marcaba el año. Dividiendo el día en unidades iguales obtenemos las horas, los minutos y los segundos.

Estas unidades menores de tiempo no podían medirse con exactitud sin utilizar un movimiento periódico más rápido que la repetición del mediodía. El uso de la oscilación regular de un péndulo o de un diapasón introdujo en el siglo xvii los modernos relojes. Fue entonces cuando la medida del tiempo empezó a adquirir una precisión aceptable. Hoy día se utilizan las vibraciones de los átomos para una precisión aún mayor.

Pero ¿quién nos asegura que estos fenómenos periódicos son realmente «regulares»? ¿No serán tan poco de fiar como nuestro sentido de la duración?
Puede que sí, pero es que hay varios métodos independientes de medir el tiempo y los podemos comparar entre sí. Si alguno o varios de ellos son completamente irregulares, dicha comparación lo pondrá de manifiesto. Y aunque todos ellos sean irregulares, es sumamente improbable que lo sean de la misma forma. Si, por el contrario, todos los métodos de medir el tiempo coinciden con gran aproximación, como de hecho ocurre, la única conclusión que cabe es que los distintos fenómenos periódicos que usamos son todos ellos esencialmente regulares. (Aunque no perfectamente regulares. La longitud del día, por ejemplo, varía ligeramente.)

Las medidas físicas miden el «tiempo físico». Hay organismos, entre ellos. el hombre, que tienen métodos de engranarse en fenómenos periódicos (como despertarse y dormirse) aun sin referencia a cambios exteriores (como el día y la noche). Pero este «tiempo biológico» no es, ni con mucho tan regular como el tiempo físico.

Y también está, claro es, el sentido de duración o «tiempo psicológico». Aun teniendo un reloj delante de las narices, una jornada de trabajo sigue pareciéndonos más larga que un día con la persona amada.



INFO: En 1965 el genial escritor y divulgador científico Isaac Asimov aceptó una oferta de la revista “Science Digest” que consistía en responder a preguntas formuladas por sus lectores brevemente, en torno a 500 palabras. Lo que un principio iba a ser una colaboracion esporádica terminó siendo algo mensual. Ocho años despues, en 1973, había realizado mas de cien entregas y decidió publicarlas junticas en un libro, que se llamó como la sección, “Please Explain” (Por favor, explique) y que fue publicado por la Editorial Houghton Mifflin Company.

En esta sección de PLQHQ vamos a ir poniendo algunas de estas “respuestas” de Asimov, pero también incluiremos otras de otros autores, mas que nada para ir completando lo aportado por el creador de “Fundación”, ya que como sus respuestas dependían de las preguntas que le realizaban, sus ensayos contienen numerosas omisiones importantes. Ademas, por otro lado, muchas de las ideas que propone han quedado obsoletas o han sido revisadas por la evolución del conocimiento científico, así que cuando encontremos alguna incorrección o desfase, lo haremos saber.


FUENTE: 1973. Asimov, Isaac: “100 preguntas básicas sobre la Ciencia”. Alianza Editorial S.A.

FEDERICO GARCÍA LORCA. Poeta y dramaturgo español. 1898-1936.


"El más terrible de todos los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta."
FEDERICO GARCÍA LORCA. Poeta y dramaturgo español. 1898-1936.

JACINTO BENAVENTE. Dramaturgo español.1866-1954


"En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos; los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca."
JACINTO BENAVENTE. Dramaturgo español.1866-1954

MARIO MORENO "CANTINFLAS". Actor y cómico mexicano. 1911-1993


"La primera obligación de todo ser humano es ser feliz, la segunda es hacer feliz a los demás"
MARIO MORENO "CANTINFLAS". Actor y cómico mexicano. 1911-1993

¿QUÉ ES UN FÍSICO TEÓRICO Y QUÉ TIPO DE TRABAJO HACE?


La ciencia de la física trata principalmente de la energía en sus diversas formas y de la interacción de la energía con la materia. Un físico está interesado en las leyes que gobiernan el movimiento porque cualquier trozo de materia en movimiento posee «energía cinética». Y también le interesan el calor, el sonido, la luz, la electricidad, elmagnetismo y la radiactividad, porque todos ellos son formas de energía. Y en nuestro siglo se vio que incluso la masa es una forma de energía.

Al físico también le interesa la manera en que una forma de energía se convierte en otra y las reglas que gobiernan esa conversión.

Ni que decir tiene que los físicos se pueden especializar. El que se centra en la interacción dela energía con las partículas subatómicas es el «físico nuclear». (El núcleo es la estructura principal dentro del átomo.) Si lo que le interesa es la interacción de energía y materia en las estrellas, es un «astrofísico».

Luego están los que estudian los aspectos energéticos de las reacciones químicas, que son los «químicos físicos», y los que se interesan principalmente por la manera en que los tejidos vivos manejan y producen energía, que son los «biofísicos» (la palabra griega «bios» significa «vida»).

Hay físicos que se dedican a hacer medidas cuidadosas bajo diversas condiciones controladas. Uno quizá quiera medir la cantidad exacta de calor producido por determinadas reacciones químicas. Otro, medir de qué manera se desintegra una partícula subatómica en otra serie de partículas más energía. Un tercero, medir de qué manera varían diminutos potenciales eléctricos en el cerebro bajo la influencia de ciertas drogas. En todos estos casos tenemos ante nosotros a un «físico experimental».

Por otra parte, hay físicos a quienes les interesa especialmente estudiar las mediciones hechas por otros e intentar darles un sentido general. Quizá logre hallar una relación matemática que explique por qué todas esas medidas son como son. Y una vez hallada esa relación matemática podrá utilizarla para predecir los valores de otras mediciones aún no efectuadas. Si al efectuar éstas resulta que concuerdan con lo predicho, el físico en cuestión puede que haya dado con lo que a menudo se llama una «ley de la naturaleza».

Los físicos que intentan descubrir de esta manera las leyes de la naturaleza se llaman «físicos teóricos».

Hay físicos experimentales muy brillantes a quienes no les interesa demasiado teorizar. Un ejemplo es Albert A. Michelson, que inventó el interferómetro e hizo medidas muy exactas de la velocidad de la luz. Y también hay físicos teóricos verdaderamente geniales a quienes no les preocupa la experimentación. Albert Einstein, el fundador de la teoría de la relatividad, fue uno de ellos.

Tanto los físicos experimentales como los teóricos son de gran valor para la ciencia, aun cuando los primeros se limiten a medir y los segundos a razonar matemáticamente. Pero no deja de ser fascinante encontrar alguno que sobresalga como experimentador y como teórico, ambas cosas a la vez. Enrico Fermi fue un ejemplo notable de estos físicos de «dos caras». (También era un excelente profesor, lo que quizás le hiciese un físico de «tres caras».)


INFO: En 1965 el genial escritor y divulgador científico Isaac Asimov aceptó una oferta de la revista “Science Digest” que consistía en responder a preguntas formuladas por sus lectores brevemente, en torno a 500 palabras. Lo que un principio iba a ser una colaboracion esporádica terminó siendo algo mensual. Ocho años despues, en 1973, había realizado mas de cien entregas y decidió publicarlas junticas en un libro, que se llamó como la sección, “Please Explain” (Por favor, explique) y que fue publicado por la Editorial Houghton Mifflin Company.

En esta sección de PLQHQ vamos a ir poniendo algunas de estas “respuestas” de Asimov, pero también incluiremos otras de otros autores, mas que nada para ir completando lo aportado por el creador de “Fundación”, ya que como sus respuestas dependían de las preguntas que le realizaban, sus ensayos contienen numerosas omisiones importantes. Ademas, por otro lado, muchas de las ideas que propone han quedado obsoletas o han sido revisadas por la evolución del conocimiento científico, así que cuando encontremos alguna incorrección o desfase, lo haremos saber.


FUENTE: 1973. Asimov, Isaac: “100 preguntas básicas sobre la Ciencia”. Alianza Editorial S.A.

PABLO NERUDA. Poeta chileno. 1904-1973.

"Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños..."
PABLO NERUDA. Poeta chileno. 1904-1973.

CHARLES CHAPLIN. Actor, escritor y director de cine inglés. 1889-1977.

"La desgracia que nos ha caído encima no es más que el paso de la avaricia, la amargura de los hombres, que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará, y los dictadores morirán, y el poder que arrebataron al pueblo volverá al pueblo. Y mientras los hombres mueren, la libertad no perecerá jamás."
CHARLES CHAPLIN. Actor, escritor y director de cine inglés. 1889-1977. Extraído del último discurso de "El gran dictador".

DEMASIADO INFELICES...


CONCEPCIÓN ARENAL. Escritora española. 1820-1893.


“Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo”
CONCEPCIÓN ARENAL. Escritora española. 1820-1893.

¿CUÁL SERÁ EL FIN DE LA TIERRA?


El primero en intentar hacer un estudio detallado de la historia pasada y previsiblemente futura de la Tierra sin recurrir a la intervención divina fue el geólogo escocés James Hutton. En 1785 publicó el primer libro de geología moderna, en el cual admitía que del estudio de la Tierra no veía signo alguno de un comienzo ni perspectivas de fin ninguno.

Desde entonces hemos avanzado algo. Hoy día estamos bastante seguros de que la Tierra adquirió su forma actual hace unos 4.700 millones de años. Fue por entonces cuando, a partir del polvo y gas de la nebulosa originaria que formó el sistema solar, nació la Tierra tal como la conocemos hoy día. Una vez formada, y dejada en paz como colección de metales y rocas cubierta por una delgada película de agua y aire, podría existir para siempre, al menos por lo que sabemos hoy. Pero ¿la dejarán en paz?

El objeto más cercano, de tamaño suficiente y energía bastante para afectar seriamente a la Tierral es el Sol. Mientras el Sol mantenga su actual nivel de actividad (como lleva haciendo durante miles de millones de años), la Tierra seguirá esencialmente inmutable. Ahora bien, ¿puede el Sol mantener para siempre ese nivel? Y, caso de que no, ¿qué cambio se producirá y cómo afectará esto a la Tierra?

Hasta los años treinta parecía evidente que el Sol, como cualquier otro cuerpo caliente, tenía que acabar enfriándose. Vertía y vertía energía al espacio, por lo cual este inmenso torrente tendría que disminuir y reducirse poco a poco a un simple chorrito. El Sol se haría naranja, luego rojo, iría apagándose cada vez más y finalmente se apagaría.

En estas condiciones, también la Tierra se iría enfriando lentamente. El agua se congelaría y las regiones polares serían cada vez más extensas. En último término, ni siquiera las regiones ecuatoriales tendrían suficiente calor para mantener la vida.

El océano entero se congelaría en un bloque macizo de hielo e incluso el aire se licuaría primero y luego se congelaría. Durante billones de años, esta Tierra gélida (y los demás planetas) seguiría girando alrededor del difunto Sol.

Pero aun en esas condiciones, la Tierra, como planeta, seguiría existiendo.

Sin embargo, durante la década de los treinta, los científicos nucleares empezaron por primera vez a calcular las reacciones nucleares que tienen lugar en el interior del Sol y otras estrellas. Y hallaron que aunque el Sol tiene que acabar por enfriarse, habrá períodos de fuerte calentamiento antes de ese fin. Una vez consumida la mayor parte del combustible básico, que es el hidrógeno, empezarán a desarrollarse otras reacciones nucleares, que calentarán el Sol y harán que se expanda enormemente. Aunque emitirá una cantidad mayor de calor, cada porción de su ahora vastísima superficie tocará a una fracción mucho más pequeña de ese calor y será, por tanto, más fría. El Sol se convertirá en una gigante roja.

En tales condiciones es probable que la Tierra se convierta en un ascua y luego se vaporice. En ese momento, la Tierra, como cuerpo planetario sólido, acabará sus días. Pero no os preocupéis demasiado. Echadle todavía unos ocho mil millones de años.




INFO: En 1965 el genial escritor y divulgador científico Isaac Asimov aceptó una oferta de la revista “Science Digest” que consistía en responder a preguntas formuladas por sus lectores brevemente, en torno a 500 palabras. Lo que un principio iba a ser una colaboracion esporádica terminó siendo algo mensual. Ocho años despues, en 1973, había realizado mas de cien entregas y decidió publicarlas junticas en un libro, que se llamó como la sección, “Please Explain” (Por favor, explique) y que fue publicado por la Editorial Houghton Mifflin Company.

En esta sección de PLQHQ vamos a ir poniendo algunas de estas “respuestas” de Asimov, pero también incluiremos otras de otros autores, mas que nada para ir completando lo aportado por el creador de “Fundación”, ya que como sus respuestas dependían de las preguntas que le realizaban, sus ensayos contienen numerosas omisiones importantes. Ademas, por otro lado, muchas de las ideas que propone han quedado obsoletas o han sido revisadas por la evolución del conocimiento científico, así que cuando encontremos alguna incorrección o desfase, lo haremos saber.


FUENTE: 1973. Asimov, Isaac: “100 preguntas básicas sobre la Ciencia”. Alianza Editorial S.A.

INSISTO, SOY LIBRE.


¿QUÉ OCURRE CON LAS SONDAS PLANETARIAS DESPUÉS DE PASAR POR UN PLANETA? ¿A DÓNDE VAN A PARAR?

Por Isaac Asimov

La mayoría de los satélites lanzados por los Estados Unidos y la Unión Soviética entran en órbita alrededor de la Tierra.

La órbita de un satélite puede cortar la superficie de la Tierra, de modo que vuelve a nuestro planeta al cabo de una sola vuelta. Los dos primeros vuelos «suborbitales» de las cápsulas Mercurio fueron de este tipo. Hay veces que la órbita del satélite describe un bucle tan grande alrededor de la Tierra, que llega incluso más allá de la Luna, como hizo el Lunik III para tomar fotografías de la «otra cara» de la Luna.

Si se lanza un satélite con una velocidad mayor que 11 kilómetros por segundo, el campo gravitatorio terrestre no le podrá retener y el satélite entrará en una órbita independiente alrededor del Sol, cuyo campo gravitatorio, más intenso que el de la Tierra, le permite retener cuerpos de mayor velocidad. Una órbita alrededor del Sol puede cortar la superficie de algún cuerpo celeste, como fue el caso de los Rangers VII, VIII y IX, que se estrellaron contra la Luna (a propósito, claro está).

Pero también puede ser que un satélite en órbita alrededor del Sol no corte la superficie de ningún cuerpo celeste, y entonces seguirá describiendo su elipse alrededor del Sol indefinidamente. Las diversas «sondas lunares» y «sondas planetarias» son de esta clase.

Las trayectorias de las sondas colocadas en órbita alrededor del Sol pueden calcularse de modo que en su primera revolución se aproximen mucho a la Luna (Pioneer IV), a Venus (Mariner II) o a Marte (Mariner IV). En el transcurso de esta aproximación, la sonda envía información acerca del cuerpo estudiado y del espacio circundante. La sonda rebasará luego el cuerpo celeste y proseguirá su órbita alrededor del Sol.

Si las sondas no se vieran afectadas por el campo gravitatorio del planeta por el que pasan, volverían finalmente al punto del espacio desde el que fueron lanzadas (aunque la Tierra habría proseguido entretanto su órbita y no estaría ahí ya).

Lo cierto, sin embargo, es que la sonda planetaria se desplaza a una nueva órbita como consecuencia de la atracción del planeta por el que pasa. Es más: la órbita cambia un poco cada vez que pasa cerca de un cuerpo pesado, con lo cual es casi imposible predecir con exactitud la posición de una sonda al cabo de una o dos revoluciones alrededor del Sol. Las ecuaciones que representan sus movimientos son demasiado complicadas para que merezca la pena molestarse en resolverlas.

Si las sondas pudiesen radiar continuamente señales, habría la posibilidad de seguirlas, cualquiera que fuese su órbita, sobre todo cerca de la Tierra. Pero es que, una vez que se agotan las baterías, el satélite se pierde. No puede emitir señales y además es demasiado pequeño para divisarlo. Todas las sondas acaban por perderse, y con ello ya se cuenta.

No obstante, continúan describiendo órbitas alrededor del Sol y permanecen en las mismas regiones generales del espacio, sin emprender largos viajes a otros planetas. Como no recibimos ninguna información de ellas, no nos sirven de nada y lo mejor que se puede hacer es considerarlas como «basura interplanetaria». Girarán así para siempre en su órbita, a no ser que en alguna de sus revoluciones alrededor del Sol se estrellen contra la Tierra, la Luna, Marte o Venus.



INFO: En 1965 el genial escritor y divulgador científico Isaac Asimov aceptó una oferta de la revista “Science Digest” que consistía en responder a preguntas formuladas por sus lectores brevemente, en torno a 500 palabras. Lo que un principio iba a ser una colaboracion esporádica terminó siendo algo mensual. Ocho años despues, en 1973, había realizado mas de cien entregas y decidió publicarlas junticas en un libro, que se llamó como la sección, “Please Explain” (Por favor, explique) y que fue publicado por la Editorial Houghton Mifflin Company.

En esta sección de PLQHQ vamos a ir poniendo algunas de estas “respuestas” de Asimov, pero también incluiremos otras de otros autores, mas que nada para ir completando lo aportado por el creador de “Fundación”, ya que como sus respuestas dependían de las preguntas que le realizaban, sus ensayos contienen numerosas omisiones importantes. Ademas, por otro lado, muchas de las ideas que propone han quedado obsoletas o han sido revisadas por la evolución del conocimiento científico, así que cuando encontremos alguna incorrección o desfase, lo haremos saber.


FUENTE: 1973. Asimov, Isaac: “100 preguntas básicas sobre la Ciencia”. Alianza Editorial S.A.

¿RESPETO?


HENRY MILLER. Escritor estadounidense.1891-1980


"Hay que darle un sentido a la vida, por el hecho mismo de que carece de sentido."
HENRY MILLER. Escritor estadounidense.1891-1980

WILLIAM BLAKE. Poeta y pintor inglés.1757-1827


"El pájaro tiene su nido, la araña su tela, el hombre la amistad."
WILLIAM BLAKE. Poeta y pintor inglés.1757-1827

¿QUÉ ES EL EFECTO INVERNADERO?

Por Isaac Asimov

Cuando decimos que un objeto es «transparente» porque podemos ver a través de él, no queremos necesariamente decir que lo puedan atravesar todos los tipos de luz. A través de un cristal rojo, por ejemplo, se puede ver, siendo, por tanto, transparente. Pero, en cambio, la luz azul no lo atraviesa. El vidrio ordinario es transparente para todos los colores de la luz, pero muy poco para la radiación ultravioleta y la infrarroja.

Pensad ahora en una casa de cristal al aire libre y a pleno sol. La luz visible del Sol atraviesa sin más el vidrio y es absorbida por los objetos que se hallen dentro de la casa. Como resultado de ello, dichos objetos se calientan, igual que se calientan los que están fuera, expuestos a la luz directa del Sol.

Los objetos calentados por la luz solar ceden de nuevo ese calor en forma de radiación. Pero como no están a la temperatura del Sol, no emiten luz visible, sino radiación infrarroja, que es mucho menos energética. Al cabo de un tiempo, ceden igual cantidad de energía en forma de infrarrojos que la que absorben en forma de luz solar, por lo cual su temperatura permanece constante (aunque, naturalmente, están más calientes que si no estuviesen expuestos a la acción directa del Sol).

Los objetos al aire libre no tienen dificultad alguna para deshacerse de la radiación infrarroja, pero el caso es muy distinto para los objetos situados al sol dentro de la casa de cristal. Sólo una parte pequeña de la radiación infrarroja que emiten logra traspasar el cristal. El resto se refleja en las paredes y va acumulándose en el interior. La temperatura de los objetos interiores sube mucho más que la de los exteriores. Y la temperatura del interior de la casa va aumentando hasta que la radiación infrarroja que se filtra por el vidrio es suficiente para establecer el equilibrio.

Esa es la razón por la que se pueden cultivar plantas dentro de un invernadero, pese a que la temperatura exterior bastaría para helarlas. El calor adicional que se acumula dentro del invernadero —gracias a que el vidrio es bastante transparente a la luz visible pero muy poco a los infrarrojos— es lo que se denomina «efecto invernadero».

La atmósfera terrestre consiste casi por entero en oxígeno, nitrógeno y argón. Estos gases son bastante transparentes tanto para la luz visible como para la clase de radiación infrarroja que emite la superficie terrestre cuando está caliente. Pero la atmósfera contiene también un 0,03 por 100 de anhídrido carbónico, que es transparente para la luz visible pero no demasiado para los infrarrojos. El anhídrido carbónico de la atmósfera actúa como el vidrio del invernadero.

Como la cantidad de anhídrido carbónico que hay en nuestra atmósfera es muy pequeña, el efecto es relativamente secundario. Aun así, la Tierra es un poco más caliente que en ausencia de anhídrido carbónico. Es más, si el contenido en anhídrido carbónico de la atmósfera fuese el doble, el efecto invernadero, ahora mayor, calentaría la Tierra un par de grados más, lo suficiente para provocar la descongelación gradual de los casquetes polares.

Un ejemplo de efecto invernadero a lo grande lo tenemos en Venus, cuya densa atmósfera parece consistir casi toda ella en anhídrido carbónico. Dada su mayor proximidad al Sol, los astrónomos esperaban que Venus fuese más caliente que la Tierra. Pero, ignorantes de la composición exacta de su atmósfera, no habían contado con el calentamiento adicional del efecto invernadero. Su sorpresa fue grande cuando comprobaron que la temperatura superficial de Venus estaba muy por encima del punto de ebullición del agua, cientos de grados más de lo que se esperaban.


INFO: En 1965 el genial escritor y divulgador científico Isaac Asimov aceptó una oferta de la revista “Science Digest” que consistía en responder a preguntas formuladas por sus lectores brevemente, en torno a 500 palabras. Lo que un principio iba a ser una colaboracion esporádica terminó siendo algo mensual. Ocho años despues, en 1973, había realizado mas de cien entregas y decidió publicarlas junticas en un libro, que se llamó como la sección, “Please Explain” (Por favor, explique) y que fue publicado por la Editorial Houghton Mifflin Company.

En esta sección de PLQHQ vamos a ir poniendo algunas de estas “respuestas” de Asimov, pero también incluiremos otras de otros autores, mas que nada para ir completando lo aportado por el creador de “Fundación”, ya que como sus respuestas dependían de las preguntas que le realizaban, sus ensayos contienen numerosas omisiones importantes. Ademas, por otro lado, muchas de las ideas que propone han quedado obsoletas o han sido revisadas por la evolución del conocimiento científico, así que cuando encontremos alguna incorrección o desfase, lo haremos saber.


FUENTE: 1973. Asimov, Isaac: “100 preguntas básicas sobre la Ciencia”. Alianza Editorial S.A.

FACUNDO CABRAL. Cantautor y escritor argentino. 1937-2011


"No crezca mi niño, no crezca jamás...
Los grandes al mundo, le hacen mucho mal."


FACUNDO CABRAL. Cantautor y escritor argentino. 1937-2011

¿DE DÓNDE VINO EL AIRE QUE RESPIRAMOS?


Por Isaac Asimov

La opinión de los astrónomos es que los planetas nacieron de torbellinos de gas y polvo, constituidos en general por los diversos elementos presentes, en proporciones correspondientes a su abundancia cósmica. Un 90 por 100 de los átomos eran hidrógeno y otro 9 por 100 helio. El resto incluía todos los demás elementos, principalmente neón, oxígeno, carbono, nitrógeno, carbón, azufre, silicio, magnesio, hierro y aluminio.

El globo sólido de la Tierra en sí nació de una mezcla rocosa de silicatos y sulfuros de magnesio, hierro y aluminio, cuyas moléculas se mantenían firmemente unidas por fuerzas químicas. El exceso de hierro fue hundiéndose lentamente a través de la roca y formó un núcleo metálico incandescente.

Durante este proceso de aglomeración, la materia sólida de la Tierra atrapó una serie de materiales gaseosos y los retuvo en los vanos que quedaban entre las partículas sólidas o bien mediante uniones químicas débiles Estos gases contendrían seguramente átomos de helio, neón y argón, que no se combinaron con nada; y átomos de hidrógeno, que o bien se combinaron entre sí por parejas para formar moléculas de hidrógeno (H2), o bien se combinaron con otros átomos: con oxígeno para formar agua (H2O), con nitrógeno para formar amoníaco (NH3) o con carbono para formar metano (CH4).

A medida que el material de este planeta en ciernes se fue apelotonando, el efecto opresor de la presión y el aún más violento de la acción volcánica fueron expulsando los gases. Las moléculas de hidrógeno y los átomos de helio y neón, al ser demasiado ligeros para ser retenidos, escaparon rápidamente.

La atmósfera de la Tierra quedó constituida por lo que quedaba: vapor de agua, amoníaco, metano y algo de argón. La mayor parte del vapor de agua, pero no todo, se condensó y formó un océano.

Tal es, en la actualidad, la clase de atmósfera que poseen algunos planetas como Júpiter y Saturno, los cuales, sin embargo, son bastante grandes para retener hidrógeno, helio y neón.

Por su parte, la atmósfera de los planetas interiores comenzó a evolucionar químicamente. Los rayos ultravioletas del cercano Sol rompieron las moléculas de vapor de agua en hidrógeno y oxígeno. El hidrógeno escapó, pero el oxígeno fue acumulándose y combinándose con amoníaco y metano. Con el primero formó nitrógeno y agua; con el segundo, anhídrido carbónico y agua. Poco a poco, la atmósfera de los planetas interiores pasó de ser una mezcla de amoníaco y metano a una mezcla de nitrógeno y anhídrido carbónico. Marte y Venus tienen hoy día atmósferas compuestas por nitrógeno y anhídrido carbónico, mientras que la Tierra debió de tener una parecida hace miles de millones de años, cuando empezó a surgir la vida.

Esa atmósfera es además estable. Una vez formada, la ulterior acción de los rayos ultravioletas sobre el vapor de agua hace que se vaya acumulando oxígeno libre (moléculas formadas por dos átomos de oxígeno, O2). Una acción ultravioleta aún más intensa transforma ese oxígeno en ozono (con tres átomos de oxígeno por molécula, O3). El ozono absorbe la radiación ultravioleta y actúa de barrera. La radiación ultravioleta que logra atravesar la capa de ozono en la alta atmósfera y romper las moléculas de agua más abajo es muy escasa, con lo cual se detiene la evolución química de la atmósfera..., al menos hasta que aparezca algo nuevo.

Pues bien, en la Tierra apareció de hecho algo nuevo.

Fue el desarrollo de un grupo de formas de vida capaces de utilizar la luz visible para romper las moléculas de agua. Como la capa de ozono no intercepta la luz visible, ese proceso (la fotosíntesis) podía proseguir indefinidamente. A través de la fotosíntesis se consumía anhídrido carbónico y se liberaba oxígeno. Así, pues, hace 500 millones de años, la atmósfera empezó a convertirse en una mezcla de nitrógeno y oxígeno, que es la que existe hoy.


INFO: En 1965 el genial escritor y divulgador científico Isaac Asimov aceptó una oferta de la revista “Science Digest” que consistía en responder a preguntas formuladas por sus lectores brevemente, en torno a 500 palabras. Lo que un principio iba a ser una colaboracion esporádica terminó siendo algo mensual. Ocho años despues, en 1973, había realizado mas de cien entregas y decidió publicarlas junticas en un libro, que se llamó como la sección, “Please Explain” (Por favor, explique) y que fue publicado por la Editorial Houghton Mifflin Company.

En esta sección de PLQHQ vamos a ir poniendo algunas de estas “respuestas” de Asimov, pero también incluiremos otras de otros autores, mas que nada para ir completando lo aportado por el creador de “Fundación”, ya que como sus respuestas dependían de las preguntas que le realizaban, sus ensayos contienen numerosas omisiones importantes. Ademas, por otro lado, muchas de las ideas que propone han quedado obsoletas o han sido revisadas por la evolución del conocimiento científico, así que cuando encontremos alguna incorrección o desfase, lo haremos saber.


FUENTE: 1973. Asimov, Isaac: “100 preguntas básicas sobre la Ciencia”. Alianza Editorial S.A.

ALBERT EINSTEIN. Científico alemán nacionalizado estadounidense.1879-1955


"¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio."
ALBERT EINSTEIN. Científico alemán nacionalizado estadounidense.1879-1955

¿QUÉ OCURRIRÍA SI SE DERRITIERAN LOS CASQUETES GLACIARES?


Por Isaac Asimov

La superficie de tierra firme de nuestro planeta soporta una carga de unos 38 millones de kilómetros cúbicos de hielo (de los cuales, un 85 por 100 está en el continente de la Antártida). Como el agua es algo más densa que el hielo, esos 38 millones, al derretirse, se quedarían en unos 33 millones de kilómetros cúbicos deagua.

Está claro que si el hielo se derritiese, toda el agua, o casi toda, iría a parar al océano. El océano tiene una superficie total de 360 millones de kilómetros cuadrados, Si dicha superficie permaneciera constante y los 33 millones de kilómetros cúbicos de hielo fundido se esparcieran uniformemente por toda su extensión alcanzaría una altura de 33/360 ó 0,092 kilómetros. Es decir, la capa de hielo fundido tendría un espesor de 92 metros.

Pero lo cierto es que la extensión superficial del océano no permanecería constante, porque, de subir su nivel, se comería unos cinco millones de kilómetros cuadrados de las tierras bajas que hoy día festonean sus orillas. Lo cual significa que la superficie del océano aumentaría y que la capa de ese nuevo aporte de agua no sería tan gruesa como acabamos de suponer, aparte de que el peso adicional de agua haría ceder un poco el fondo del mar. Aun así, el nivel subiría probablemente unos 60 metros, lo bastante como para alcanzar la vigésima planta del Empire State Building y anegar buena parte de las zonas más pobladas de la Tierra.

La cantidad de hielos terrestres ha variado mucho a lo largo de la historia geológica de la Tierra. En el apogeo de un período glacial avanzan, gigantescos, los glaciares sobre millones de kilómetros cuadrados de tierra, y el nivel del océano baja hasta el punto de dejar al aire libre las plataformas continentales.

En cambio, cuando la carga de hielo es prácticamente nula, como sucedió durante decenas de millones de años, el nivel del océano es alto y pequeña la superficie continental.

Ninguna de las dos situaciones tiene por qué ser catastrófica. En pleno período glacial, los hielos cubren millones de kilómetros cuadrados de tierra, que quedan así inhabilitados para la vida terrestre. Pero, en cambio, salen a la luz millones de kilómetros cuadrados de plataforma continental, con posibilidad de ser habitados.

Si, por el contrario, se derrite el hielo, el agua anegará millones de kilómetros cuadrados, que quedan así inservibles para la vida terrestre. Pero en ausencia de hielo y con áreas terrestres más pequeñas, el clima será ahora más benigno y habrá pocos desiertos, por lo cual será mayor el porcentaje de tierras habitables. Y como la variación en el volumen total del océano es relativamente pequeña (6 ó 7 por 100 como máximo), la vida marina no se verá afectada demasiado.

Si el cambio de nivel durase miles y miles de años, como siempre ha sido en el pasado, no habría dificultad para afrontarlo. Pero el problema es que la tecnología humana está vertiendo polvo y anhídrido carbónico en el aire. El polvo intercepta la radiación solar y enfría la Tierra, mientras que el anhídrido carbónico atrapa el calor y la calienta. Si uno de los efectos llega a predominar en el futuro sobre el otro, la temperatura de la Tierra quizá suba o baje con relativa rapidez. Y en cosa de cien años puede que los hielos se derritan o que se formen glaciares continentales.
Lo catastrófico no será tanto el cambio en sí como la velocidad del cambio.


INFO: En 1965 el genial escritor y divulgador científico Isaac Asimov aceptó una oferta de la revista “Science Digest” que consistía en responder a preguntas formuladas por sus lectores brevemente, en torno a 500 palabras. Lo que un principio iba a ser una colaboracion esporádica terminó siendo algo mensual. Ocho años despues, en 1973, había realizado mas de cien entregas y decidió publicarlas junticas en un libro, que se llamó como la sección, “Please Explain” (Por favor, explique) y que fue publicado por la Editorial Houghton Mifflin Company.

En esta sección de PLQHQ vamos a ir poniendo algunas de estas “respuestas” de Asimov, pero también incluiremos otras de otros autores, mas que nada para ir completando lo aportado por el creador de “Fundación”, ya que como sus respuestas dependían de las preguntas que le realizaban, sus ensayos contienen numerosas omisiones importantes. Ademas, por otro lado, muchas de las ideas que propone han quedado obsoletas o han sido revisadas por la evolución del conocimiento científico, así que cuando encontremos alguna incorrección o desfase, lo haremos saber.


FUENTE: 1973. Asimov, Isaac: “100 preguntas básicas sobre la Ciencia”. Alianza Editorial S.A.

RECORTES DIVINOS


BOB MARLEY. Cantante jamaicano. 1945-1981


"La gente que está tratando de hacer este mundo peor no toman ni un día libre, ¿cómo podría tomarlo yo? Hay que iluminar la oscuridad"
BOB MARLEY. Cantante jamaicano. 1945-1981

BLAISE PASCAL. Científico, filósofo y escritor francés.1623-1662


"El hombre tiene ilusiones como el pájaro alas. Eso es lo que lo sostiene."
BLAISE PASCAL. Científico, filósofo y escritor francés.1623-1662

OTRA MANERA DE EDUCAR


SÖREN KIERKEGAARD. Escritor y filósofo danés. 1813-1855

"La puerta de la felicidad se abre hacia dentro, hay que retirarse un poco para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más."
SÖREN KIERKEGAARD. Escritor y filósofo danés. 1813-1855

ASIMOV


Tal día como hoy, hace 21 años falleció el grandísimo escritor y divulgador científico ISAAC ASIMOV. Desde aquí le rendimos homenaje. Gracias, maestro.

Una frasecica suya, que especialmente me agrada:

"Examinen fragmentos de pseudociencia y encontrarán un manto de protección, un pulgar que chupar, unas faldas a las que agarrarse. Y, ¿qué ofrecemos nosotros a cambio? ¡Incertidumbre! ¡Inseguridad!"

BALTASAR GRACIÁN. Escritor español. 1601-1658.



"Triste cosa es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos, porque quien enemigos no tenga, señal de que no tiene ni talento que haga sombra, ni valor que le teman, ni honra que le murmuren, ni bienes que le codicien, ni cosa buena que le envidien."

BALTASAR GRACIÁN. Escritor español. 1601-1658.

IMPORTANTES DIFERENCIAS.


"De horas", Julia del Barrio.



De horas míseras quiero contarte,
de vidas con sueño
de viejos cansancios,
de barcos que zarpan mañana,
de pobres muertos,
de olvidos para siempre.
Otro himno se va callando
para que el susurro hiera,
como sintonía en pena.
Viérase días tristes
con todas sus pretensiones,
de domingos por la tarde
de lluvias incansables
de irse a dormir,
sin poder hablarle.

"De horas", Julia del Barrio.


http://juliadelbarrio.blogspot.com.es/2013/03/de-horas-de-julia-del-barrio.html

CONTRADICCIONES


PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. Dramaturgo y poeta español.1600-1681


"¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son."
PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA. Dramaturgo y poeta español.1600-1681

NELSON MANDELA. Político sudafricano nacido en 1918.


"Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar..."
NELSON MANDELA. Político sudafricano nacido en 1918.

FUCK WAR


"Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo."
VOLTAIRE

JOAQUÍN SABINA, cantautor. Nacido en 1949.


"Pelearé hasta el último segundo y mi epitafio será: No estoy de acuerdo."
JOAQUÍN SABINA, cantautor. Nacido en 1949.

OBSCENO



RAE: 1. adj. Impúdico, torpe, ofensivo al pudor. Hombre, poeta obsceno. Canción, pintura obscena.

Proviene del latín obscenus, que inicialmente significó 'de mal agüero', 'mal presagio', 'funesto', 'siniestro. El autor latino Aulo Gelio (123-165 d. de C.) empleaba obscenae aves con el sentido de 'aves de mal agüero'. Pero con relación a las personas, tenía también el sentido de 'impúdico' o 'deshonesto', y el geógrafo Pomponio Mela utilizó obscenus para referirse a los órganos genitales del hombre.

http://lema.rae.es/drae/?val=obsceno
http://www.elcastellano.org/

PORNO


JULIO CORTAZAR, escritor argentino. 1914-1984.


"La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose."
JULIO CORTAZAR, escritor argentino. 1914-1984.