HUESOS


Había un rey que era conocido por su crueldad con los más débiles. Una vez, caminaba con su comitiva por un campo donde, años antes, había muerto su padre en una batalla. Allí encontró a un hombre removiendo una enorme pila de huesos. -¿Qué haces ahí? -preguntó el rey. Y el hombre contestó -Majestad, cuando supe que iba a pasar por aquí, decidí recoger los huesos de vuestro padre fallecido para entregároslos. Sin embargo, por más que busco, no consigo encontrarlos: son iguales que los huesos de los campesinos, de los pobres, de los mendigos y de los esclavos.

Tomado del muro de David Ruiz Suesa

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