LOS GRANDES ESTUDIOS.

Perpetrado por Oskarele

La cosa venía de atrás, pero uno de los fenómenos que marcará estos primeros años del cine sonoro, los años treinta, así como, al menos, las dos siguientes décadas, es la configuración de la industria cinematográfica en torno a varias productoras que, en la práctica, funcionan como una pequeña ciudad autónoma, con sus propios estudios, actores y actri
ces, guionistas, directores y equipo técnico, e, incluso, en muchos casos una determinada línea de producción temática o un genero predilecto (por ejemplo, la Universal y el Cine de terror o la Metro-Goldwin-Mayer y el musical), que viene a ser el rasgo peculiar, la idiosincrasia, de cada compañía.

En realidad esto tiene también una explicación socioeconómica, pues la revolución del sonoro coincide en el tiempo con la crisis económica que está sufriendo Estados Unidos tras el Crack del 29: esto produce, por un lado, que los grandes grupos bancarios inviertan en el cine como forma de obtener beneficios, ya que pese a la crisis, las salas se siguen llenando. Y por otro lado, esta inyección de capital favorece la absorción de las productoras pequeñas e independientes.

Así el 95% de la producción del cine americano queda bajo el control de ocho grandes compañías: Metro Goldwyn Mayer, Paramount, Warner Bros.,RKO, Twentieth Century Fox, United Artist, Columbia y Universal.

Las cinco primeras serán conocidas como las “Majors” y las otras tres como las “Minors”.

En la historia del cine se conoce a este periodo o a este sistema estructural como “sistema de estudios” (del inglés studio system). Bajo este sistema la industria del cine llegó a su apogeo, período también conocido como La Edad de Oro (o Era Dorada) de Hollywood (eso sí, el sistema de estudios ha sido muy criticado por restringirse a los intereses comerciales y su concepción del cine como un negocio y un espectáculo (show business) en perjuicio de la creatividad artística, lo que condicionaba mucho la labor de realizadores, guionistas, productores y actores)

Estas prácticas, que rozaban el monopolio y que acaparaban el mercado en manos de unas pocas manos, fueron apoyadas en un principio, a pesar de las numerosas irregularidades legales, por el gobierno yanqui que pretendía con ello impulsar la economía en aquellos duros tiempos de recesión.

Claro, que todo tiene su fin: en 1948 un fallo judicial contra los estudios mayores de Hollywood los obligó a deshacerse de las cadenas de cine. Era algo normal ya que al controlar totalmente la producción, la distribución y la exhibición de las películas, violaban la ley federal de antimonopolio. Así los estudios pierden la exhibición, lo que tiene como consecuencia el no tener una distribución asegurada, además de no poder manejar el mercado colocando películas a su antojo.

Por otro lado esto también pondrá fin a lo que se conoce como “Star System” (el sistema de contratación de actores en exclusividad y a largo plazo utilizado por los estudios). A partir de entonces, los actores serán libres para actuar, con independencia de los grandes estudios.

El fin de Studio y del Star System coincide con la llegada de un nuevo enemigo, la televisión. Todo ello se verá traducido en un descenso de la producción, en parte motivada por un descenso en el número de espectadores. Pero esto ya es otra historia de la que hablaremos más adelante…

Antes de seguir con una serie de artículos dedicados a la historia de estos ocho grandes estudios, continuaremos con algo sumamente interesante, pues en este periodo del Sistema de Estudios surge un concepto interesante e innovador: el cine de SERIE B, al que dedicaremos la siguiente entrega.

Mas info y fuentes por aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Estudio_de_cine, aquí:http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_de_estrellato, aquí: http://www.multivision-tv.com/_modulos/_cine/HistoriaCine/superproductoras.htm

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