ALBERT CAMUS (1913-1960) Editorial de combate * 8 de agosto de 1945.



El mundo es lo que es, es decir poco. Esto es lo que todo el mundo ha conocido desde ayer, gracias a la gran concierto de radio, periódicos y agencias de noticias están a punto de disparar una bomba atómica. Nos enteramos, por cierto, en medio de una multitud de comentarios entusiastas que en cualquier ciudad de tamaño medio puede ser totalmente destruido por una bomba del tamaño de una pelota de fútbol. Los periódicos americanos, Inglés y Francés se están extendiendo en los ensayos elegantes en el futuro, el pasado, los inventores, los costos y los efectos para los guerreros pacíficos, las consecuencias políticas e incluso el carácter independiente de la bomba atómica. Resumimos en una frase: la civilización mecánica acaba de alcanzar su más alto grado de salvajismo. Vamos a tener que elegir, en un futuro más o menos próximo, entre el suicidio colectivo y el uso inteligente de las conquistas científicas.

Mientras tanto, es razonable pensar que hay algo indecente para celebrar un descubrimiento, que se inicia por primera vez en el servicio de la rabia más formidable de la destrucción que el hombre ha demostrado durante siglos. Que en un mundo dado a todos la angustia de la violencia, incapaz de cualquier control, indiferente a la justicia y la felicidad humana simple, la ciencia se centra en el asesinato organizado, alguien, probablemente, a menos que el idealismo no arrepentido, no tendrá en cuenta sorprendente.

Los resultados deben ser registrados, según comentaron que se anunció al mundo que el hombre tiene una idea clara de su destino. Pero estas terribles revelaciones que rodean una literatura pintoresca o humorística, esto es lo que no es tolerable.

Ya, no respirar con facilidad en un mundo torturado. Esta es una nueva ansiedad se nos propone, que es probable que sea definitiva. Es probable que se ofrece a la última oportunidad de la humanidad. Y quizá después de todo, con el pretexto de una edición especial. Pero seguramente debe ser más acerca de algunas ideas y un montón de silencio.

Además, hay otras razones para dar la bienvenida de la novela de ciencia ficción cualificado que los periódicos nos ofrecen. Cuando vea el editor diplomático de Reuters * anunciar que esta invención tiene tratados obsoletas o anticuadas las mismas decisiones * Los Potsdam, tenga en cuenta que no es fundamental que los rusos están en Koenigsberg y Turquía en los Dardanelos, no se puede defensa para asumir en este hermoso concierto intenciones bastante ajenas a la desinterés científico.

Vamos a entendernos. Si la rendición del Japón después de la destrucción de Hiroshima y el efecto de la intimidación, nos regocijamos pulgadas Pero nos negamos a tomar una noticia seria como otra cosa que la decisión de declararse aún más enérgicamente en favor de una verdadera sociedad internacional, donde las grandes potencias no tienen derechos superiores a las naciones pequeñas y medianas empresas, donde la guerra, la peste se ha convertido en final de la operación de la inteligencia humana, ya no dependen de los apetitos o doctrinas de cualquier Estado individual.

Antes de las perspectivas aterradoras que se abren a la humanidad, podemos ver incluso mejor que la paz es el único digno de ser llevado a cabo. Ya no es una oración sino una orden que el pueblo debe hacer frente a los gobiernos, el fin de elegir definitivamente entre el infierno y la razón.

Compartido por Miguel Angel Ferreira Mirasson

1 comentario:

  1. Las guerras son la razón de los que nunca tuvieron ni la tendran...Porque nunca se tiene en cuenta al que sufre,y mucho memos a las generaciones futuras que viven ésas consecuecias.

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