OPERACIÓN OGRO

Perpetrado por Oskarele

El 20 de diciembre de 1973 el entonces Presidente del Gobierno Luis Carrero Blanco (por supuesto, no elegido por el pueblo, sino por el tipo aquel bajito y con voz de pito, intimo suyo) se dirigía a su domicilio después de ir a misa en la iglesia de San Francisco de Borja, en Madrid. Cuando llegó a la calle Claudio Coello, esquina a Maldonado, una inmensa explosión lanzó al coche en que viajaba a una altura de más de veinte metros de altura, provocando su muerte y la de otras dos personas más, el inspector de Policía José Antonio Bueno Fernández, y el conductor del vehículo, José Luis Pérez Mogena (curiosamente, su hija, Ángeles, que siempre le acompañaba, no lo hizo aquel día).



Se trató de una brutal carga explosiva, de cerca de 100 kilos, que pusieron unos miembros de la organización terrorista ETA (Euskadi ta Askatasuna), que luchaba por la independencia y el socialismo en el País Vasco. Fue de tal magnitud la explosión que el coche de Carrero, un Dodge 3700 GT, voló por los aires y cayó en la azotea interior de un edificio anexo a la iglesia donde había asistido a misa momentos antes.

El objetivo del atentado (“Operación Ogro” se llamó), según indicaba el comunicado en el que ETA asumía su autoría, aparte de cargarse al Presidente del Gobierno, ejemplo paradigmático de lo que era ser mas franquista que Franco, era intensificar las divisiones entonces existentes en el seno del régimen franquista entre los aperturistas y los puristas, representado por este. Era alguien imprescindible para el régimen y especialmente para el dictador aquel chiquitito. De hecho unos meses antes, en 1973, el dictador le había cedido la Presidencia del Gobierno (mientras él se reservaba la Jefatura del Estado), perfilándose Carrero como el heredero llamado a perpetuar la dictadura tras la desaparición del otro. 



Era el heredero…

… Aunque finalmente acabó siendo el Borbón su sustituto.

Y es que no está todo claro en este tema. Para empezar se sabe que hubo un topo, el famoso “hombre de la gabardina blanca”, que entregó los horarios y rutas de Carrero Blanco, en el hotel Mindanao de Madrid, a José Miguel Beñarán Ordeñana, Argala, uno de los etarras participes y que, curiosamente, murió en 1978 a manos de una organización ultraderechista terrorista, el Batallón Vasco-Español (BVE).

Pero además la complejidad del atentado (se construyó un túnel que atravesó una céntrica calle de Madrid, algo que duró meses y de lo que nadie se percató) y la cercanía con la embajada USA hizo sospechar desde un principio en la colaboración de la CIA, algo que ETA desmintió, pero que parece posible, teniendo en cuenta que unos meses antes (en octubre), Carreró impidió a los yanquis usar sus bases en España durante la Guerra de Yom Kippur… de hecho la agencia soviética Tass llegó a declarar que era la CIA quien había matado a Carrero.

Finalmente en 2008 salió a la luz una nota clasificada de la embajada de los EEUU en Madrid al Departamento de Estado del Gobierno de los EEUU en la que se afirma que el mejor resultado que puede surgir... sería que Carrero desaparezca de escena, con posible sustitución por el general Díez Alegría o Castañón…

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada