CATAROS. ANTECEDENTES: EL MANIQUEISMO

Perpetrado por Oskarele

En el siglo III de nuestra era surge un movimiento religioso sumamente interesante, especialmente en lo relacionado con el tema del estudio que estamos tratando en esta serie de artículos, los cátaros. Se trata del Maniqueísmo, movimiento fundado por el sabio persa, nacido en Babilonia, Mani (o Manes) que vivió entre el 215 (o 217) y el 276 y que pertenecía a una familia que vivía en una comunidad judía ascética (los elcasitas), en la que conocerá los movimientos gnósticos en los que basará, en parte, su posterior doctrina.

Claro que en realidad su saber lo adquiere, supuestamente, por revelación: ya a los doce años recibe la primera notificación divina sobre su futuro papel profético (llegará a considerarse a si mismo el el último de los profetas enviados por Dios a la humanidad, último de una serie de hombres enviados por Dios que incluía a Set, Noé, Abraham, Shem, Nikotheos, Henoc, Zoroastro, Hermes, Platón, Buda y Jesús… que se dice pronto)

Cuando tenía alrededor de 25 años, comenzó a predicar su nueva doctrina, basada en la idea de que podía alcanzarse la salvación mediante la educación, la negación de uno mismo, el vegetarianismo, el ayuno y la castidad. Surgen sus primeros fieles y sus primeros misioneros, que difundirán el mensaje por Persia, Palestina, Siria y Egipto. El propio Mani se hizo amigo del mismo emperador del Imperio sasánida, Sapor I, que se convirtió en su protector, además de favorecer la divulgación de su mensaje por el Imperio. Asimismo el hijo de Sapor, Ormuz I, rey de Armenia, era amigo y discípulo de Mani, con lo que el trato de favor tenía pinta de continuar al heredar el trono tras la muerte de su padre.

Pero la cosa se jode, ya que Ormuz murió y le sucedió su hermano Bahram I, enemigo acérrimo de Mani, al que condenó a muerte con el apoyo de la casta de los magos del zoroastrismo. Las fuentes discrepan en cuanto a la forma de su ejecución…

Como hemos dicho, Mani se proclama sucesor, entre otros, de Buda, Zoroastro y de Jesús, muestra de que concibe la idea de una religión definitiva, en tanto que pretende completar e invalidar todas las demás. Por esto no es de extrañar que él y sus fieles fueran perseguidos, pero también que tuviese gran acogida en determinados sitios. Lo cierto y valioso de esta idea de religión universal y definitiva que propone Mani es que intuye la permanencia a lo largo de los diferentes sistemas de verdades mayores y una identidad común en el fondo.

Pero, lo que es importante para nuestra tarea, el maniqueísmo afirma con fuera el dualismo mazdeista de Zoroastro y compañía (gnósticos, mandeos…) y lo lleva al extremo: por primera vez en el pensamiento religioso la Materia es asimilada al Mal sin concesión alguna. La gnosis sería la única vía de salvación como puente entre el alma cautiva en el mundo material y el mundo espiritual. Así no es de extrañar que considerasen que el espíritu del hombre es de Dios pero el cuerpo del hombre es del demonio. En la práctica, el maniqueísmo niega la responsabilidad humana por los males cometidos porque cree que no son producto de la libre voluntad, sino del dominio del mal sobre nuestra vida.

Los Perfectos, los que hayan conseguido realizar en ellos mismos la alquimia y hayan logrado acceder a la Gnosis, serán los encargados de enseñar a los demás las vías del Conocimiento por sí mismos, mediante ritos y métodos iniciáticos. Así la comunidad maniquea se dividía en dos: Los elegidos o Perfectos, que pasaban su tiempo en oración, practicaban el celibato y eran vegetarianos, y los Oyentes, en latín auditores, que debían servir a los elegidos, podían contraer matrimonio (aunque les estaba desaconsejado tener hijos) y practicaban ayuno todas las semanas. 


Para que el Reino de la Luz triunfara sobre las tinieblas, todos los elegidos y oyentes debían alcanzar el Reino de la Luz. En realidad, no era un triunfo lo que buscaban los maniqueos, sino un retorno al estado original, la separación del Bien y del Mal. Pues el mal es indestructible, la única forma de alcanzar el Reino de la Luz es huir del de las Tinieblas.

Estamos pues ante un dualismo absoluto: Bien vs. Mal, Espíritu vs. Materia. Pero, y esto es importante, solo existe un Dios.

El maniqueísmo se extendió desde el Imperio Sasánida, se extendió a través del Oriente hasta China por la cuenca del río Tarim, y en muchas partes del Imperio romano. Aprovechó además la Ruta de la Seda para su expansión, pero que se vio pronto perseguida en el área islámica y el Occidente cristiano, perdurando sobre todo en el Extremo Oriente. Pero tendrá una gran influencia en determinadas sectas cristianas que surgirán hacia el siglo X en occidente: los bogomilos y los cátaros.

Pero, casi simultáneamente a estas conquistas del maniqueísmo en Oriente, se establecen los límites máximos de la expansión maniquea y comienzan a destacarse los signos de su decaimiento. Así, en Persia, bajo Cosroes I (531-570) se ejecutaron unos 80.000 maniqueos, y se restableció el culto oficial del mazdeísmo. Los musulmanes, por su parte, se mostraron también muy hostiles al maniqueísmo. Finalmente decir que el maniqueísmo sobrevivió, fundamentalmente, en China, hasta inicios del siglo XVII, durante la dinastía Ming (1368-1644), y algunas de sus ideas y principios, incluso, hasta más adelante, a principios del siglo XX.

Es curioso como en la actualidad se emplea el concepto “maniqueo” para referirse a aquel que ve todo desde dos puntos opuestos radicales.

O bueno o malo, o blanco o negro, sin término medio.

Mas info y fuentes por aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Maniqueismo, aquí:http://es.wikipedia.org/wiki/Mani, aquí: http://www.corazones.org/diccionario/maniqueismo.htm, aquí: http://arvo.net/religion-en-la-historia/que-es-el-maniqueismo/gmx-niv806-con15091.htm

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