EL CINE SONORO ANTES DEL SONORO.


Perpetrado por Oskarele

En octubre de 1927 se produjo un cataclismo en Hollywood, de consecuencias devastadoras, terribles e impredecibles. El sexto día de aquel mes se estrenó el primer largometraje sonoro de la historia del cine, “The jazz Singer” (El cantor de Jazz), una mediocre película de un mediocre director llamado Alan Crosland. Esta fue la sorprendente estocada para el cine mudo, que llevaba treinta años existiendo y que, de golpe a porrazo, desapareció. El cine sonoro se convirtió en un fenómeno global. Pero por el camino se quedaron muchos de los actores, actrices y directores de la época anterior. Vamos a hablar un poquito sobre todo esto.

¿Qué es el cine sonoro?... puede parecer una pregunta tonta, pero tiene su aquel… El cine sonoro, a diferencia del cine mudo, es aquel en el que la película incorpora sonido sincronizado, o sonido tecnológicamente aparejado con imagen. Hay que recordar que la mayor parte de las películas mudas eran sonoras también, en el sentido de que se solía poner música o tocar en directo acompañando a las películas (los hermanos Lumière, en una fecha tan temprana como 1897, contrataron un cuarteto de saxofones para que acompañase a la proyección de la película en su local de París). Las grandes películas tenían incluso una banda sonora fija que se usaba en todas sus proyecciones. Además, no sólo la música, también los ruidos y acompañamiento tenían cabida en el cine mudo, por lo que algunos exhibidores disponían de máquinas especiales para producir sonidos, tempestades o trinar de pájaros…

La diferencia está en que la banda de sonido no iba junto con la película que contenía la imagen en movimiento.

El caso es que desde los albores de este arte estaba en mente de los pioneros añadir esta parte tan importante para la ecuación.

Y como no, uno de los primeros involucrados fue Thomas Edison, que junto a un tal Edward Muybridge plantearon, en 1888 (seis años antes de la primera exhibición de una película comercial) un esquema para el cine sonoro que combinaría el proyector de imágenes zoopraxiscopio, de Muybridge, con la tecnología de sonido grabado de Edison. No lo acabaron de hacer, pero Edison, que tonto no era, pero si un rufián de cuidado, se encargó del desarrollo del Quinetoscopio como complemento visual para su cilindro fonográfico, fundiéndolos en un solo cacharro, el Quinetófono en 1895, que tuvo una vida efímera, como el propio Quinetoscopio, ya que los cacharros de visionado individual de imágenes en movimiento fueron arrollado por el tremendo éxito de la proyección de cine.
En 1898 un francés llamado Auguste Baron patentó un sistema de aparatos que podían registrar y reproducir simultáneamente escenas animadas y sonidos, pero su invento no paso de la fase experimental y no llegó a estrenarse. Por esa misma época, en 1899, aparece otro cacharro, el Cinemacrofonógrafo, o Fonorama, basado en el trabajo del inventor suizo François Dussaud, que se expuso en la Exposición de París y que requería el uso individual de auriculares. Otros dos franceses, Clément-Maurice Gratioulet y Henri Lioret patentaron un  sistema mejorado basado en el cilindro fonográfico, el Phono-Cinéma-Théâtre, con el que llegaron a proyectar varias grabaciones teatrales y de opera en la Exposición de París de 1900. Estas parecen ser las primeras películas exhibidas públicamente con la proyección tanto de imagen como de sonido grabado.

Sin embargo ninguna de estas movidas se pueden considerar realmente como cine sonoro, ya que imagen y el sonido se grababan y reproducían por aparatos separados, lo que hacía difícil la sincronización. Además la calidad del sonido era pobrísima (se usaban altavoces de trompeta, por lo general), imponiendo serios límites en el tipo de películas que podían crearse con sonido grabado en directo.

Otro intento fue el de Léon Gaumont, que mostró también en la Expo de París un sistema que involucraba una sincronización mecánica entre el proyector de cine y un tocadiscos de discos de vinilo (conocidos también como  “discos berlineses”, no por ninguna conexión geográfica directa, sino en honor de uno de los principales inventores en el campo, el germano-estadounidense Emile Berliner). Se trata del Cronófono al que siguieron varias evoluciones, sin demasiado éxito ni comercial ni en la solución de los problemas del incipiente sonoro. Un yanqui llamado E. E. Norton ideó un sistema similar llamado “Cameraphone”, con poco éxito también.

En 1905 un tipo llamado Henry Joly, asociado con el fotógrafo Mendel, estuvo a punto de dar en la tecla con una patente en la que aseguraba haber conseguido un “registro eléctrico del sonido sobre la misma película del filme”. Lamentablemente abandonó sus estudios, pero este camino es el que acabaron desarrollando los ingenieros de la Western Electric casi 25 años después.

Pero las innovaciones continuaron: en 1907, al francés Eugene Lauste (que había trabajado en el laboratorio de Edison entre 1886 y 1892) se le otorgó la primera patente de tecnología de sonido óptico, involucrando la transformación del sonido en ondas de luz que eran grabadas fotográficamente de forma directa en celuloide. Pero nunca explotó tampoco con éxito sus innovaciones.

En 1913, Edison introdujo un nuevo aparato de sonido sincronizado basado en cilindros como su sistema de 1895 llamado Kinetophone; en vez de mostrar las películas individualmente en el cuarto del kinetoscope, ahora se proyectaban en una pantalla. El tocadiscos se conectaba por una complicada serie de poleas hasta el proyector de cine, permitiendo —bajo condiciones ideales— sincronización. Las condiciones, sin embargo, eran raramente ideales, y el nuevo y mejorado Kinetophone fue retirado después de poco más de un año.

Otras películas sonoras, basadas en una variedad de sistemas, fueron hechas antes de los años 1920, generalmente con intérpretes sincronizando los labios con grabaciones de audio previamente hechas. La tecnología era mucho más adecuada para propósitos comerciales, y durante muchos años los jefes de los principales estudios de cine de Hollywood vieron poco beneficio en producir películas sonoras. Así estas películas fueron relegadas, junto con las películas de color, al estado de curiosidad.

El cine sonoro parecía una esperanza imposible. Hasta que de pronto… continuamos en la siguiente entrega.

Mas info y fuentes por aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Cine_sonoro, aquí:http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_cine#El_cine_sonoro, aquí:http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/cinesonoro.htm, aquí: http://www.leoloqueveo.org/de%20pelicula/cine%20sonoro.html, aquí:http://mx.selecciones.com/contenido/a1583_como-nacio-el-cine-sonoro, aquí:http://www.duiops.net/cine/transicion-cine-al-mundo-sonoro.html.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada