AVE MARÍA. FRANZ SHUBERT Bansheeॐ



En sus orígenes, esta canción tenía poco de pía. Se trata del penúltimo lied perteneciente a un ciclo de siete, cuya temática se parece más bien a la del cine de aventuras: espadas, reyes, acción y la lucha encarnizada de tres caballeros por el amor de una hermosa dama.
Schubert se basó en una traducción de The lady of the Lake, (La Dama del Lago), un poema épico de Walter Scott publicado en 1810 y muy influyente durante el siglo XIX, que da título también al ciclo de canciones .

Está dividido en seis cantos que se corresponden con el tiempo de la acción, pero la trama resulta un tanto farragosa y combina 3 historias. Por un lado, están los tres caballeros que le hacen la corte a la Dama del Lago. Por otro, la enemistad del padre de Elaine, y el rey de Escocia, James V (con quien acabará contrayendo nupcias).Todo ello, en el contexto de una guerra entre clanes escoceses. En el momento en que ella canta su tercera canción, sin embargo, se encuentra escondida con su padre en la Cueva del Duende huyendo, precisamente, de James V. Por ello invoca y pide la protección de la Virgen María. Por lo demás, y aparte de las dos primeras palabras de la letra (que se repiten en el estribillo), esta no coincide con la oración latina, si bien, en arreglos posteriores, se ha adaptado el texto católico a la música de Schubert.

No obstante, el lied, como género musical característico del siglo XIX fue fundamentalmente pagano. Se trataba de canciones sencillas (tienen su origen en la tradición luterana que abogaba por una música cercana al pueblo, comprensible), consistentes en una sola voz con acompañamiento para piano y basadas en poemas literarios. En ellas el objetivo era llevar la expresividad de las palabras a la música. Por ello, no es de extrañar que fuera precisamente durante el Romanticismo (un periodo en el que se enfatizaban la fantasía, los sentimientos, la capacidad evocadora de la música…) cuando este tipo de composición alcanzó su mayor auge, de mano de compositores como Shubert precisamente, y, posteriormente, Schumann. Otra posible razón de su éxito fue, precisamente, su sencillez: en el siglo XIX la música se «democratizó». Apareció un nuevo público burgués, anónimo, que no sólo llenaba las salas de conciertos sino que también empezó a demandar obras que poder interpretar como aficionado. Esta es la razón de ser de todas las «pequeñas formas musicales» propias del siglo XIX (lieder, nocturnos, valses, impromptus…), del reinado incólume de los intrumentos románticos por excelencia (a saber, piano y violín) y de todas las sociedades filo-musicales que aún perduran en la actualidad (desde orfeones a sociedades filarmónicas).



Fuente: Enchufa2

De nuevo, la Callas. Enjoy: http://www.youtube.com/watch?v=l5cF5GGqVWo&feature=related

(A través de Isolde´s Liebestod: https://www.facebook.com/pages/Isoldes-Liebestod/248381448599827)

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