ADOPCIONISMO. HEREJES EN IBERIA

Perpetrado por Oskarele

La cosa se desarrolla en la Península Ibérica, en plena dominación árabe, hacia el 785, cuando el arzobispo de Toledo, Elipando, tiene los santos arrojos de decir que Jesús no era hijo carnal de Dios, sino su hijo “adoptivo” en su naturaleza humana (seguía siendo hijo del “Padre” en su supuesta naturaleza divina).

Pero la idea en realidad viene de atrás, nada mas y nada menos que del siglo II, cuando un rico curtidor de pieles, Teodoto de Bizancio, propuso algo parecido: que Cristo era solamente un hombre al que Dios adoptó como hijo en el momento de su bautismo y que le dio superpoderes divinos para que pudiera llevar a cabo su misión en el mundo. El tal Teodoto fue excomulgado por el Papa Víctor hacia el año 190, pero aun así formó su propia secta, que llego a tener a mediados del siglo III representantes en Roma.

Sea como sea, cinco siglos después, en la Península Ibérica, surge esta idea de nuevo, aunque con variaciones, de la mano del Elipando de Toledo este del que os hablaba antes (nacido en el 717), monje que acabó siendo arzobispo de Toledo y que combatió contra los intentos de Carlomagno de someter la Iglesia española a la franca. Por otro lado, su dominio eclesiástico estaba bajo el influjo de los árabes con los que se ve obligado a pactar. Recordemos que para el Islam Jesús era solo un profeta y por lo tanto mero hombre. Por eso igual es comprensible que Elipando comenzase a divulgar esa idea, que Jesús, en su naturaleza humana era hijo adoptivo de Dios, pero no carnal (aunque en la divina sí que lo era).

Esto hace pensar que jugaba a dos bandas: con los musulmanes sostenía la filiación adoptiva en cuanto hombre, y con los cristianos la filiación divina en virtud de su naturaleza divina.

El caso es su doctrina aparece cuando el tal Elipando se encarga, paradójicamente, viendo lo que pasó posteriormente, de refutar la doctrina de Migecio, predicador que sembró ideas heterodoxas en algunas regiones de la bética y del que conocemos sus ideas por una carta que le escribe el propio Elipando: afirmaba que la Trinidad estaba compuesta de tres personas, El Padre, David; el Hijo, Jesús de Nazaret; el Espíritu Santo, el apóstol San Pablo. Entre otras cosas…

Pues bien, en esa misma carta, Elipando refuta la doctrina sobre la segunda persona de la trinidad, el hijo, que para Migencio era de la descendencia de David, pero engendrada por Dios. Elipando enfurecido contesta que cómo puede ser el Hijo de Dios, nacido únicamente de la madre y no engendrado por el Padre sin principio.

Expone pues la teoría de la adopción que venimos comentando.
Rápidamente fue respondido por otros eclesiásticos de la península, especialmente dos clérigos astures que lo condenaron en un escrito conocido como el “Apologeticus”, hacia el 785. Fueron Beato, abad de Santo Toribio de Liébana, y el obispo fugitivo de Osma, Eterio. Comenzó así una lucha que tenía como trasfondo la supremacía hispana de la diócesis de Toledo frente a la recién inaugurada diócesis de Asturias.

No obstante el papa Adriano I condenó rápidamente las ideas adopcionistas.

Pero Elipando tenía ya un grupo de seguidores importante, todos cristianos que como él vivían en zona dominada por los musulmanes y que se tomaron los ataques como un motivo más de unión que de ruptura. Pero además contó con un apoyo inesperado: en defensa de sus doctrinas aparece Félix, obispo de Urgel, en la Marca hispánica (en ese entonces bajo el dominio de Carlomagno), lo que internacionalizó la movida.

En el 790 comenzó a predicar el Félix este, y dos años después fue condenada su doctrina como herética en el Concilio de Ratisbona, siendo confirmada en el Sínodo de Roma del 799. Félix fue condenado y depuesto de su obispado, al igual que Elipando que murió obstinado en sus doctrinas.

Vemos pues que , como en tantas otras ocasiones, al problema teológico vino a unirse el problema político, resuelto una vez más a favor de quienes propugnan el mantenimiento de un orden social estable en contra del disidente.

Fueron treinta años de una curiosa herejía ibérica.

Más información y fuentes por aquí: el libro “Herejes y maldito en la historia”, de Agustín Celis Sánchez (Ed. Alba Libros, 2006) y las Webs: http://es.wikipedia.org/wiki/Adopcionismo, aquí: http://www.hechizos.us/herejes/adopcionismo.html, aquí:http://www.mercaba.org/Herejia/adopcionismo.htm, aquí: http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?title=Adopcionismo

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