FACTURAS.

Masas tradicionales argentinas.

La gastronomía argentina es el resultado del crisol de razas que habita el territorio. Cada inmigrante, español, italiano, árabe, gales, francés, polaco, etc. Sumados a la población autóctona han influido en la conformación de una gastronomía muy variada en sabores y formas de cocinar.

La pastelería está protagonizada por una variedad de pasteles conocidos con el nombre de “facturas”. Son las famosas Krapfen alemanas y el tiempo ha hecho que los argentinos fuéramos adaptando sus sabores a nuestros ingredientes típicos.

Así, uno de los grandes presentes en estas facturas es el dulce de leche. Aunque también hay masas con dulce de membrillo, crema pastelera, azúcar negra o azúcar glass.

Hay muchas variedades y las panaderías las ofrecen todos los días de la semana, si bien, son costumbre para el té del domingo. Es entonces cuando vuelan de las bateas para acompañarlas con mate, té o café.

Las más vendidas son las famosas “media lunas”, una suerte de croissant, algo más pequeñas y menos hojaldradas. Otros nombres, de acuerdo a su forma y tamaño son “bola de fraile”, “vigilantes”, (nombre que nacen a comienzos del siglo XX de la mano de obreros anarquistas como burla a las instituciones policiales del país) “cañoncitos”, “pañuelitos”, “cara sucia”. Estas últimas llevan azúcar negra por encima.

Se venden por unidad o docena en panaderías, bares y quioscos. Es merienda común en los colegios y su precio es medianamente accesible.

Les paso una receta de “vigilantes“.

Ingredientes:

Amasijo
Harina 500 g
Sal 15 g
Levadura 7 g
Agua 300 cc
Empaste
Grasa 100 g
Margarina 100 g
Harina 25 g
Varios
Crema pastelera c/n
Dulce de membrillo c/n

Amasijo:
Colocar en un bol la harina tamizada con la sal. Realizar una corona, poner en el centro la levadura desgranada y el agua. Unir hasta obtener una masa no muy blanda.
Ubicar la masa sobre la mesa ligeramente aceitada, cubrir con film y dejar descansar 10 min.
Empaste:
Trabajar la grasa con la margarina y la harina, hasta obtener una crema consistente.
Estirar el amasijo en forma rectangular. Untar toda la superficie con el empaste.
Armado:
Dar 3 vueltas simples como las del hojaldre, estirando la masa con la mano y dejándola descansar siempre sobre la mesa apenas aceitada.
Estirar la masa con la mano hasta alcanzar 2 mm de espesor. Cortar tiras y cortarlas en triángulos. Dejar descansar.
Enrollar cada triángulo desde la base hasta el vértice. Colocar en placas enmantecadas, una al lado de la otra. Colocar el dulce de membrillo y la crema pastelera en el centro de cada factura.
Dejar leudar hasta que duplique su volumen.
Cocinar en horno a 180°C. Durante 15’.

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