¿EXISTIÓ REALMENTE JESÚS? PARTE 5. LA CURIOSA CARTA DE MARA BAR-SERAPION

Perpetrado por Oskarele

Este es uno de los documentos más curiosos aportados por la bibliografía (cristiana, para avalar su postura, escéptica, para avalar la suya) sobre este tema de la existencia histórica del nazareno. Se trata de un extraño manuscrito escrito por un tal Mara Bar-Serapion (Mara, hijo de Serapion), supuestamente un historiador, que se encuentra actualmente en el Museo Británico de Londres (exactamente lo que se encuentra es un manuscrito siriaco del siglo VII en una obra que contiene también el “Liber legum regionum o De fato”, atribuido a Bardesán de Edesa, una Apología de Melitón en sirio y los “Ipomnémata” de Ambrosio, versión siria de una breve apología griega atribuida a san Justino; todos textos en los que la fe cristiana se une a temas filosóficos y literarios de la cultura griega). La escribe, supuestamente, desde la cárcel a su hijo, exhortándole a buscar la sabiduría en la cultura griega.

Esto dice la carta, antes de ná:

“¿Qué ventaja obtuvieron los atenienses cuando mataron a Sócrates? Carestía y destrucción les cayeron encima como un juicio por su crimen. ¿Qué ventaja obtuvieron los hombres de Samo cuando quemaron vivo a Pitágoras? En un instante su tierra fue cubierta por la arena. ¿Qué ventaja obtuvieron los judíos cuando condenaron a muerte a su rey sabio? Después de aquel hecho su reino fue abolido. Justamente Dios vengó aquellos tres hombres sabios: los atenienses murieron de hambre; los habitantes de Samo fueron arrollados por el mar; los judíos, destruidos y expulsados de su país, viven en la dispersión total. Pero Sócrates no murió definitivamente: continuó viviendo en la enseñanza de Platón. Pitágoras no murió: continuó viviendo en la estatua de Hera. Ni tampoco el rey sabio murió verdaderamente: continuó viviendo en la enseñanza que había dado.”

El primer problema es la fecha. El documento conservado es del siglo VII, aunque se refiere a un texto de finales del siglo I d. C., algo que no está del todo claro. La mayoría de estudiosos la sitúa en torno a la mitad del siglo II d.C., Otros eruditos la sitúan incluso en el siglo III, siempre después del 70, pues menciona la destrucción del Templo de Jerusalén (la cual se produjo en ese año). Sea como sea, aun siendo de finales del siglo I (del 73 a.C. dicen los más fervientes y tempraneros defensores. De aceptar esa fecha sería el documento más antiguo), el cristianismo ya se había formado cerca de 20 años antes de su composición y el autor podría perfectamente ser un cristiano.

Mara cita los casos de Sócrates, de Pitágoras y del “rey sabio de los judíos” (los tres asesinados por sus ideas), para demostrar que Dios castiga a los perseguidores y recompensa la virtud. Además, menciona que los tres sabios han adquirido, por distintos caminos, la inmortalidad (el que nos interesa “continuó viviendo en la enseñanza que había dado”, no dice nada de resurrección, por cierto)

Por otro lado, ¿Es Jesús, el nazareno, ese “rey sabio de los judíos”?
“¿Qué ventaja obtuvieron los judíos cuando condenaron a muerte a su rey sabio? Después de aquel hecho su reino fue abolido”. Efectivamente los judíos (el Sanedrín, pa ser exactos), condenaron a muerte al nazareno. Y efectivamente en el año 66 (33 años después de la supuesta muerte del nazareno) estalló la primera Guerra Judeo-Romana, en la que se arrasó, en el 70, el Templo de Jerusalén.

Pero también dice: “los judíos, destruidos y expulsados de su país, viven en la dispersión total”. Eso no es del todo cierto: si bien la diáspora judía se inicia aquí, la expulsión definitiva no será hasta después de las otros dos guerras Judeo-Romanas: la del 115 y la del 132-135 (tras la que muchos judíos aun permanecieron en Galilea, en los Altos del Golán, en el sur del antiguo reino de Judá y en alguna otra zona cercana). Es extraño pues que diga eso, a no ser, como algunos, cristianos, aseguran que la carta de Mara se escribiese entre el 70 y el 115 (aun no habría pasado la Segunda Guerra y muchos judíos efectivamente se fueron). Pero también podría deberse a que se escribiese mucho después y se viese todo este episodio de revueltas judías como uno solo. Sea como sea, lo cierto, y en esto falla Mara, es que la destrucción del reino de Judá no tuvo nada que ver con la muerte de Jesús (aunque los cristianos pensaban que sí, que fue castigo divino)

Lo cierto es que no hay ninguna prueba de que el «rey sabio» al que alude Mara Bar-Serapion sea Jesús de Nazaret, aunque todo parece indicar que efectivamente se refiere a él (pero claro, igual Mara era, como ya hemos planteado, un cristiano y había tenido acceso a las primeras fuentes cristianas).

Por otro lado, es curioso que se le relacione con Sócrates y Pitágoras, aunque con ciertas inexactitudes. Esto, que puede parecer raro, no lo es tanto: la idea de equiparar a Jesús con los grandes filósofos griegos nació pronto en el seno de la secta. San Justino, hacia la mitad del siglo II, intentó una síntesis entre la filosofía platónica y estoica y el pensamiento cristiano. También Justino, poco después de Mara, recuerda a los filósofos paganos que sufrieron persecuciones o la muerte por dar testimonio del logos, del conocimiento del orden, que se había manifestado ya en la racionalidad griega y luego en forma perfecta en Cristo-Logos, entre ellos Heráclito y Sócrates, pero además, aparte de este último recuerda como "pilares de la filosofía" a Platón y a Pitágoras.

Pero por encima de todo esto sorprende que este señor, Mara, no mencione el nombre de Jesús o Cristo en ningún momento. ¿Por qué? ¿No lo conocía?

Mas info y fuentes por aquí: http://enciclopedia.us.es/index.php/Mara_Bar-Serapion, aquí: http://www.ateoyagnostico.com/2011/08/21/testimonios-de-una-no-existencia-mara-bar-serapion-y-flavio-josefo/, aquí: http://www.serviciocatolico.com/files/pruebas_de_que_jesus_entro_en_la.htm, aquí:http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=1684 y aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_los_jud%C3%ADos

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