EL CASTILLO DE IF.


El castillo de If es una fortificación francesa edificada entre 1527 y 1529 en una pequeña isla del archipiélago de Frioul, en la bahía de Marsella.

Hasta el siglo XVI, la Isla de If fue salvaje, y un refugio ocasional para los pescadores. Fue Francisco I, con ocasión de una visita a Marsella en 1516, quien, en vista de la importancia estratégica de la isla, ordenó que se levantara allí una fortaleza.

Respecto de las razones para la construcción de la fortificación, algunos emiten otra hipótesis diferente, la de que Francisco I habría hecho construir la fortificación para vigilar a la ciudad de Marsella, incorporada a la Corona francesa tan sólo 35 años antes, con lo que las hipotéticas amenazas españolas no serían sino un pretexto. Efectivamente, el alcance de los cañones de la época no habría permitido que los del fuerte alcanzasen a unos hipotéticos sitiadores por tierra, además de la debilidad constructiva del castillo, que no le habría permitido gran resistencia a los ataques enemigos. Sin embargo, un fuerte de este tipo impedía las salidas y entradas de naves desde el puerto de Marsella (las naves fondeadas quedaban bajo el tiro de sus cañones), a la vez que podía bombardear las fortificaciones de la ciudad en apoyo de tropas de sitio de la misma.
Conociendo la hostilidad de los marselleses respecto de la fortificación, la construcción se hizo parcialmente reutilizando piedras de iglesias y conventos en ruinas, aunque también se utilizaron sillares extraídos de una cantera en el propio lugar, donde hoy en día sigue siendo posible ver restos de las marcas dejadas por las herramientas de los canteros. También se aprovecharon restos de la destrucción provocada por el sitio de los ejércitos españoles.

Muy pronto la fortaleza cambió de función y se convirtió en prisión: los presos más recalcitrantes, y también personas de gran influencia, pasaron temporadas más o menos prolongadas en esta fortaleza.

A partir del siglo XVII, los protestantes fueron lanzados en masa a los calabozos, en donde un gran número de ellos pereció. Sin embargo, a los prisioneros de alto nivel social, la fortaleza les ofrecía unas condiciones de vida muy apreciables.

Algunos prisioneros célebres o legendarios, junto a leyendas y otros mitos:

-El hombre de la máscara de hierro: su encierro en esta prisión es únicamente una leyenda.
-Jean-Baptiste Chataud, capitán del navío Grand Saint Antoine, el cual introdujo en Marsella en 1720 una epidemia de peste.
-El marqués de Sade: a pesar de que estuvo en Marsella, no estuvo jamás encerrado en el castillo.
-El general Jean-Baptiste Kléber: su cuerpo fue depositado aquí a su llegada de Egipto, ya que había fallecido en El Cairo.
-El conde de Mirabeau: estuvo encerrado aquí durante un año.
-En la novela El conde de Montecristo de Alexandre Dumas, los personajes de Edmond Dantès y José Custodio de Faria.

Ser prisionero en el castillo de If no era cualquier cosa. Había condenas que podían durar toda la vida. Lo común era permanecer encerrado en una mazmorra con una superficie no mayor a 2 metros cuadrados, con muros de piedra de 60 centímetros de espesor.

La prisión se convirtió finalmente en un lugar de atracción turística, y unos barquitos enlazan habitualmente con la isla partiendo del Vieux-Port de Marsella.
Hasta el año 1950, un farero y su familia tenían residencia en la isla.


FUENTES: http://paseandohistoria.blogspot.com.ar/2009/06/castillo-de-if.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Castillo_de_If
http://www.vistasatelite.com/castillo-de-if.htm

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