DESAHUCIADOS, Y EL PERRO, A LA PERRERA.

Perpetrado por Oskarele

Hace un par de días la prensa se hizo eco de una de tantas lamentables y terribles historias de desahucios que cada dos por tres suceden en estos tiempos oscuros que estamos atravesando. Esta en especial me llamó la atención por varios factores que la hacen aun mas, si cabe, bochornosa que otras. Se trata de una pareja de Móstoles, Madrid, Teresa y Manuel, con dos hijas, que iban a perder su casa por no poder acometer el préstamo hipotecario. Y resulta que hace un par de días, al llegar a su casa, se encuentran con la cerradura cambiada y con un papel pegado en la puerta, escrito a mano, en el que se les informaba de que la casa había sido embargada.

Este es el texto integro, que podéis ver en la foto anexa:

"Por medio de la presente comunicamos que la comisión judicial ha practicado en el día de hoy la diligencia de lanzamiento acordada por el juzgado de primera instancia número 5 de Móstoles en procedimiento EJH 1150/10. La posesión de la vivienda se le ha dado a la parte ejecutante Cajamadrid (sic), y los bienes que se encuentran en el interior de la misma se consideran abandonados. El perro ha sido llevado a la perrera municipal".

La pareja no sabía cuando iban a ser desahuciados, al no haber recibido ninguna notificación judicial. Se han quedado en la calle y de un día pa otro. El juzgado se lava las manos con las triquiñuelas y trapicheos legales de costumbre (“se puso un edicto en su tablón de anuncios, si ustedes no se enteraron es su problema”).

Bochornosa es la actuación de las fuerzas judiciales (así como la del procurador del Banco, en este caso, mire usted por dónde, Bankia, que acaba de ser nacionalizada por el estado ante su más que inminente bancarrota), mas cuando al entrar comprobaron, por un lado, que la casa estaba habitada, tanto que, por otro lado, el perro y la tortuga, sus dos mascotas, estaban dentro.

Encima tienen las santas narices de coger el perrico y llevarlo a la perrera. La pareja, de hecho, ha tenido que soltar 50 eurazos para poder recuperar al animal. La otra mascota, la tortuga, permanece en su antigua casa, junto con todas, todas, sus pertenencias.

"Me han quitado la vida y la dignidad, me han dejado con lo puesto", se duele la mujer, muy afectada por lo sucedido. "Ni me han avisado. ¿Cómo nos hacen esto? Con lo que hemos luchado después de 17 años trabajando... Cuando eres pobre ya no eres digno. Esa es la conclusión que yo saco de todo esto".

"Teresa y Manuel ni siquiera han tenido derecho a un aplazamiento de un mes de la fecha de desahucio. Conseguirlo es un mero trámite, pero hasta ahora no tenía abogado porque cuando se les notificó que se iniciaba la ejecución hipotecaria no se les informó de sus derechos. El 70% de los desahucios se ejecutan en la indefensión", dice su abogado.

Y es que tiene arrojos la cosa. ¿A dónde vamos a llegar? ¿Qué demonios es esto? ¿Por qué las fuerzas públicas, que supuestamente nos representan y trabajan para nosotros no garantizan, al menos, el derecho a que ante un desahucio se tenga tiempo para marcharse con dignidad? ¿Por qué no se informa a la gente de sus derechos ante una situación de este tipo? ¿Por qué?

En fin, otro pequeño cachico de una cotidianidad que cada día resulta más asquerosa, bochornosa e indignante.

Noticia, foto y citas extraídas de aquí: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/05/18/madrid/1337354682_771314.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada