DANIEL LARUSSO

Perpetrado por Oskarele

“Dar cela, pulil cela”… muchos de vosotros, lo que tengáis más de dos décadas de vida, recordaréis las aventuras de aquel muchacho que gracias a la ayuda de aquel magnifico maestro Miyagi se convierte en un fiera del karate. Daniel Larusso, interpretado en tres películas por el venido a menos Ralph Macchio (luego os cuento que ha sido de él), más conocido como Karate Kid.


La cosa empieza en 1984, cuando John G. Alvidsen, en aquella época un director relativamente respetado, ganador de un Oscar al mejor director por “Rocky” (1976) y director de algunas peli mas (como “Salvad al Tigre” de 1973, con Jack Lemmon), acepta llevar al cine la adaptación de un cuento de un tal Kenzaburo Oe, japonés de nacimiento, llamado “A veces el corazón de la tortuga “(Ume no chiri), de 1982, que cuenta la misma historia aunque mucho más simbólica y mágica.

Así en 1984 se estrena “The Karate Kid”, que en España se llamó “Karate Kid: el momento de la verdad”, todo un titulazo. La peli contaba la historia de un muchacho, Daniel Larusso (Macchio), que se muda con su madre a California. Al poco de llegar conoce a la chica, Ali, interpretada por una jovencica Elizabeth Sue, y se hacen amigos. Y lo típico mientras conversan divinamente los dos conocidos, llega el tonto violento del pueblo con sus colegas, que a la postre es el ex de la chica, y le monta un pollo. Daniel intenta calmar la trifulca pero finalmente acaba pillando, además delante de la chica.

La cosa no queda ahí sino que tendrá una serie de encuentros con los tontos estos y peleándose en un par de ocasiones. Esto le lleva a decidir que tiene que aprender a defenderse y se interesa por una escuela de karate del lugar, la escuela Cobra Kai. Pero una vez dentro se da cuenta de que el maestro es un marine chungo que enseña a sus alumnos a ser violentos y agresivos. De hecho el mas fiera de la clase resulta ser el ex de la chica que le estaba acosando.
Desiste.

Pero la cosa que colma el vaso es un palizón que el meten de nuevo los tontos estos. Esto despierta la atención del portero del bloque, un tal Miyagi, interpretado por el magnífico Noriyuki Pat Morita, que resulta ser un fiera en la cria de bonsáis. Se conocen y se hacen colegas.

Tanto que en otra paliza que le estaban dando decide intervenir y repele asombrosamente el ataque de los chungos. Resulta que es también un experto en Karate, pero se niega en un principio a entrenarle. Al final acepta cuando el marine del dojo local le reta a un duelo contra el ex.

Comienza un entrenamiento surrealista en el que Daniel en vez aprender karate se dedica a limpiar coches, lijar madera, dar cela… todo en realidad como parte de un entrenamiento encubierto que le está haciendo Miyagi. Cuando se da cuenta entiende lo que pasa. Así, una vez preparado y confiado, y tras aprender la maravillosa “Técnica de la Grulla”, una patada frontal con salto dirigida a la cara del oponente, se van al campeonato donde se habían retado.

Después de varios combates, el final será, precisamente, entre Daniel y el ex de Ali, el tal Johny, y adivinen, cuando todo parece estar perdido, nuestro protagonistas se saca de la manga la Técnica de la Grulla y gana, llevándose a la chica de camino. 


Lo que viene siendo un peliculón de aquellos ya lejanos años ochenta.

Aun recuerdo con nostalgia aquella escena en la playa en que Daniel intenta aprender el rollo este de la grulla. Lo identificado que me sentía con ese chaval con ansias de imponer su respeto a base de hostias… en fin… “Karate Kid” triunfo masivamente gracias a su combinación de historia de adolescentes + karate + aprender de los mayores + honor. Fue un exitazo que consagró (y enterró) a Ralph Macchio, su protagonista, que ya nunca podría quitarse el kimono.

La peli tuvo dos secuelas con el mismo equipo: John G. Alvidsen tras las cámaras, Macchio y Pat Morita, delante. Serían “Karate Kid II”, de 1986, que repite la misma fórmula, aunque ambientada en Japón (adonde van por una movida familiar de Miyagi) y con algo más de profundidad en los personajes. Llegó a recaudar algo más incluso que la primera (116 millones de pavos frente a los 90 de la original); y “Karate Kid III”, en la que se retoman los malos de la primera, repitiendo, de nuevo la misma fórmula, pero con menos gracia, algo que se notó en los escasos 39 millones de pavos que recaudó. Esta tercera parte deja patente que se había terminado definitivamente el momento de Karate Kid y que había pasado, por así decirlo, una generación que había durado una trilogía completa.



Serán secuelas bonicas, pero que nunca superarán en calidad ni en emotividad a la original, una maravilla pop de los ochenta que todos guardamos en los más profundo de nuestra nostalgia.

El producto se intentará rentabilizar de nuevo con dos intentonas mas: “El nuevo Karate Kid”, un subproducto dirigido en 1994 por Christopher Cain, de nuevo con Morita como Miyagi, pero sin Daniel/Macchio, siendo la protagonista en esta ocasión una chica, nada más y nada menos que una joven Hilary Swank. Fue un fracaso de taquilla (escasos 9 millones $) y de crítica. Más recientemente, en el 2010 se ha hecho un remake de la original, aunque con sustanciosos cambios: “The Karate Kid”, dirigida por Harald Zwart, y protagonizada por Jackie Chan y Jaden Smith, el hijo de Will Smith, que encarna a un alter ego de nuestro Larusso, aunque mucho más joven. Tuvo bastante éxito llegando a recaudar 176 millones de pavos en los USA sumados a más de 182 en el mercado internacional.



Y ahora la pregunta del millón: ¿Qué ha sido de Ralph Macchio?

Antes de responderla hay que decir que este muchacho nació en 1961, así que cuando hizo Karate Kid 1 tenia 23 añazos, cuando hizo la 2, 25, y cuando hizo la 4 27. Resulta que, a pesar del éxito de la saga, especialmente de las dos primeras como hemos visto, y de aparecer en la maravillosa “Rebeldes” de Coppola, su carrera no continuó con éxito. Más que nada porque se encasilló en el papel de Larusso, a pesar de que hizo una gran actuación en la bonita “Cruce de caminos” (1986) de Walter Hill. Hizo alguna que otra cosa, pero se fue desvaneciendo, hasta pasar al olvido. Y es que el público es de un ingrato que pa que.
El caso es que ha continuado trabajando, sobre todo en teatro, con relativo éxito, además de hacer algún que otro papel pequeño en películas. Incluso en 2002 escribió y dirigió el largometraje independiente "Love Thy Brother", por la que ganó el premio al mejor director en el Festival de Long Island.

Está casado desde 1987 con Phyllis Fierro y son padres de dos hijos.

En el blog podéis ver una imagen de Macchio en la actualidad, ya que, aunque algunos igual pensabais que no, sigue vivo.

Mas info y fuentes por aquí: http://www.imdb.com/title/tt0087538/, aquí:http://es.wikipedia.org/wiki/Karate_Kid, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Karate_Kid_II, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Karate_Kid_III, aquí:http://es.wikipedia.org/wiki/A_veces_el_coraz%C3%B3n_de_la_tortuga y aquí:http://quefuede.lacoctelera.net/post/2005/08/07/ralph-macchio.

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