AMISH.


Los Amish son un grupo cristiano, conocidos principalmente por su estilo de vida sencilla, vestimenta modesta y tradicional y su resistencia a adoptar comodidades modernas.
Son alrededor de 235.000 personas, distribuidos en 22 asentamientos en los Estados Unidos de América, muchos en Ohio, y en Ontario, Canadá.

Los amish son un grupo cultural y étnico fuertemente unido, descendiente de inmigrantes predominantemente suizos de habla alemana. 

Creen en el Nuevo Testamento de una forma literal y se aíslan del mundo exterior. Defienden el pacifismo y la vida sencilla. 

La mayoría habla en casa un peculiar dialecto alto alemán, “alemán de Pensilvania“, aunque los autodenominados “amish suizos” hablan un dialecto alemán que ellos llaman “suizo“.
Los Beachy Amish, más progresistas, especialmente aquellos nacidos después de la década de 1960, tienden a hablar predominantemente en inglés en casa.

El estilo de vida amish es dictado por un conjunto estricto de reglas, la Ordnung, de la comunidad. Las Ordnung difieren entre comunidades, y dentro de una misma comunidad de distrito a distrito. Lo que es aceptable en una comunidad, puede no serlo en otra.

Estas reglas cubren la mayoría de los aspectos de la vida diaria, incluyendo prohibiciones o limitaciones sobre el uso de electricidad de origen externo, teléfonos y automóviles, así como regulaciones en el vestir. Muchos miembros de la iglesia Amish no toman seguros ni aceptan asistencia gubernamental, tales como la de la Seguridad Social de EE.UU

Muchos amish, especialmente los de la vieja guardia, son reconocidos ampliamente por evitar toda tecnología moderna. Evitar objetos como automóviles y televisores, o incluso la electricidad, constituyen una decisión en gran medida malentendida. Los amish no consideran que toda la tecnología sea malvada, de hecho, pueden reclamar la aceptación de ciertas tecnologías dentro del estilo de vida amish. En algunas comunidades, los líderes eclesiásticos se reúnen para analizar la admisión de ciertos elementos, en otras, esto se hace cada vez que es necesario.

La electricidad, por ejemplo, es vista como una conexión con el «mundo», los «ingleses» o «yankees» (el mundo exterior). La utilización de la electricidad podría también llevar al uso de electrodomésticos que complicarían la tradición amish de vida sencilla. Pero, en ciertos grupos amish puede usarse la electricidad en situaciones muy específicas. 

En otros grupos, por ejemplo, ésta tiene que ser producida sin acceder a las líneas eléctricas exteriores. Las baterías de 12V son aceptadas. Los generadores eléctricos sólo pueden emplearse para soldar, recargar baterías y alimentar ordeñadoras. El razonamiento es que el sistema de 12V limita lo que el individuo puede hacer con la electricidad y sirve como medida preventiva contra abusos potenciales. La mayoría de las fuentes de potencia de 12V no generan suficiente corriente como para alimentar lo que es visto como mundano: dispositivos tales como televisores, bombillas y secadores de pelo.

El código de vestimenta para algunos grupos incluye la prohibición de los botones, permitiendo que sólo ganchos y ojales mantengan la ropa cerrada. Otros grupos los permiten. (la razón para la restricción en el uso de botones es su original asociación con las Fuerzas armadas)

Típicamente, un hombre amish estará siempre bien afeitado mientras permanezca soltero. Al casarse dejará que su barba crezca. En algunas comunidades, sin embargo, un hombre dejará que su barba crezca después de ser bautizado. Los bigotes generalmente están prohibidos por ser vistos como símbolos del militarismo.

La totalidad de los amish sienten la presión del mundo moderno. Las leyes sobre el trabajo de menores, por ejemplo, están amenazando seriamente sus modos de vida, establecidos desde tiempo inmemorial. A los niños amish se les enseña a trabajar duro desde una edad temprana (temprana para los estándares del siglo XXI). Las leyes modernas sobre el trabajo de menores entran en conflicto con la autoridad de los padres amish para decidir si sus hijos son competentes o no para las tareas arriesgadas.

Ya que casi todos los amish que existen en la actualidad descienden de los mismos pocos cientos de fundadores del siglo XVIII, éstos han sido objeto frecuente de dolencias genéticas hereditarias. Algunas de estas dolencias son bastante raras, en ciertos casos únicas, y unas pocas de éstas muy serias. Los trastornos afectan a los niños y han llevado a una mayor proporción de mortalidad entre ellos. La mayoría de los amish aceptan esto como voluntad de Dios, rechazando cualquier tipo de exámenes genéticos previos al matrimonio para prevenir estas dolencias, y negándose a que se practiquen exámenes genéticos en el feto. En cualquier caso, los niños con alguna discapacidad física o mental son amados y cuidados tanto como los niños que no las padecen.

La comunidad Amish no suele tener edificios religiosos, las celebraciones religiosas son de carácter privado en sus propias casas. Esta práctica deriva del Nuevo Testamento y de la ideología anabaptista que cree que es mucho más seguro rezar en la privacidad del hogar.

Los Amish consideran que la Biblia es el modelo de vida a seguir. El aislamiento del resto de la sociedad se basa en la idea de ser la "raza elegida, una verdadera comunidad cristiana, una nación sagrada, el pueblo de Dios" (1 Pedro 2:9), no se "conforman con este mundo" (Romanos 12:2), evitando el "amor del mundo o de las cosas que viven en él" (1 Juan 2:15) y la creencia que "la amistad con el mundo los enemista con Dios" (Santiago 4:4)

Para evitar el contacto con el mundo exterior, los Amish prefieren trabajar en casa. Además del trabajo en el campo, los Amish también se dedican a la construcción y, en aquellas zonas con gran influencia turística, se dedican al trabajo artesanal.

NOTA: Quizás recuerden la película Witness ("Único Testigo", o "Testigo en Peligro" en Latinoamérica) protagonizada por Harrison Ford, un rudo policía se refugia entre la comunidad Amish, cuando un grupo de policías corruptos persigue al testigo a su cargo.

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