ESTRELLAS DEL CINE MUDO. GLORIA SWANSON


Perpetrado por Oskarele.

"Yo sigo siendo grande. Son las películas las que se han hecho pequeñas"… dice Norma Desmond al principio de “Sunset Boulevard” (El crepúsculo de los dioses), la obra maestra de Billy Wilder de 1950. La gran Norma Desmond, protagonista decadente del viejo Hollywood, adicta a la fama que un día tuvo, y que nunca podrá recuperar. Norma Desmond, interpretada de una forma magistral y sublime por Gloria Swanson, una alter ego de la otra, y viceversa… de que la intensidad con la que pronunciaba esa frase fuese posible, más que nada gracias a la verdad que esas palabras escondían sobre ella misma… Gloria Swanson. Norma Desmond… vamos a ver quienes fueron.

Gloria Josephine Mae Svensson era su largo y grandilocuente nombre real. Nació el 27 de marzo de 1897 en Chicago (Estados Unidos), hija de un soldado de ascendencia sueca, cuya profesión le obligaba a traslados constantes, por lo que la infancia de Gloria transcurrió entre Chicago, Puerto Rico y Florida.




Desde muy joven se sintió atraída por el mundo de la interpretación. De ahí que tras acabar sus estudios primarios, consiguiese un trabajo en la Essanay Studios de Chicago, participando como extra en varios films, compatibilizando esto con el trabajo de dependienta en unos grandes almacenes. Así, en 1915, debutó con “The Fable of Elvira and Farina and the Meal Ticket”, de Roy Baker (aunque IMDB y otras bases de datos mencionan algunos títulos previos, hoy desaparecidos), y ese mismo año trabajó con Charles Chaplin en “His New Job” (Charlot cambia de oficio), de 1915.

Comenzó su carrera poco a poco, rodando numerosos cortos, hasta que en 1916 se casa por primera vez (de un total de seis matrimonios), con el actor Wallace Beery, con quien había coincidido en varios rodajes, y con el que se trasladó a Hollywood para probar fortuna. Unión desgraciada y muy breve.

Y en Hollywood su carrera comenzó a lanzarse, gracias sobre todo a que logró ser fichada por el bueno de Mack Sennett y actuó en algunas de sus comedias alocadas, formando pareja con Bobby Vernon. Swanson no estaba demasiado contenta con este tipo de trabajos, así que pronto, en 1918, fichó para la Triangle, donde rodaría varios títulos, siendo el más destacable, “You Can’t Believe Everything” (1918), de Jack Conway. 




Finalmente en 1919 fichará para la Paramount y comenzará a trabajar junto al grandísimo Cecil B. De Mille, que le convertirá en una estrella, gracias a títulos como “Don't Change Your Husband” (1919), “Male and Female” (A los hombres, 1919), “Why Change Your Wife?” (1920), “Something to Think About” (1920), y “The Affairs of Anatol” (1921).

Así, en el espacio de dos años, Swanson se disparó a la fama y fue una de las más buscadas de las actrices de Hollywood, tanto por los productores como por las revistas.

Swanson se compró una mansión y se convirtió en la reina de los estudios Paramount y en una de las actrices mejor pagadas de Hollywood.

Aparecerá a continuación en una serie de films dirigidos por Sam Wood, como “Bluebeard's Eighth Wife” (La octava esposa de Barba Azul, 1923), “Prodigal Daughters” (Hijas prodigas, 1923) o “Beyond the Rocks” (Más fuerte que su amor, 1923), con Rodolfo Valentino (de esta película se recuperó una copia en abril de 2004, después de décadas de darse por perdida para siempre…). Otras grandes pelis de esta época son “Zaza” (1923) o “Her Love Story” (1924), ambas de Allan Dwan. 




Todo esto en medio de una privada complicada y convulsa. Divorciada de su primer esposo es 1919, se casó con el productor Herbert Somborn ese mismo año, divorciándose en 1922. Un par de años después, en 1924, durante el rodaje de “Madame Sans Gene”, de Léonce Perret, la primera coproducción USA-Francia (donde se estaba rodando), conoce a su tercer marido, el marqués Henri de la Falaise de la Coudraye. Esta cinta, curiosamente, está perdida en la actualidad.
Regresó a los USA siendo marquesa…

Y tomó una mala decisión: En 1927, decidió rechazar un millón de dólares al año de contrato con la Paramount para unirse la nueva United Artist, donde, eso sí, sería su propio jefe y podía hacer las películas que quería, con quien ella quería, y cuando quisiese, pues dentro de la misma compañía creó su propia productora, “Gloria Swanson Productions”, que fundó, curiosamente, junto a su amante en aquellos tiempos, un tal Joseph Kennedy, padre, adivinen, de JFK…

Pero no le fue bien la cosa: hizo dos pelis con la productora, “The Love of Sunya” (El amor de Sonia, 1927), de Albert Parker y “ Sadie Thomson” (1928), un drama dirigido por Raoul Walsh que le valió a Swanson una nominación al premio Oscar a la mejor actriz. Pero ambas fueron un fracaso económico, proporcionándole problemas financieros, en plena época pre-crisis del 29…




Y ese mismo año llega el sonoro. Swanson contaba treinta abriles. El caso es que la cosa, al contrario que muchos otros, empezó bien para ella. Su primera peli sonora, “The Trespasser” (1929), de Edmund Goulding, fue un éxito y le aseguró un contrato nuevo con la Metro, tras quebrar su productora, rodando otro éxito “Queen Kelly” (1929), de Erich von Stroheim .

Pero, a pesar de los esfuerzos de la actriz, su época de esplendor parecía haber terminado. Tras varias pelis mediocres, el fracaso de “ Music in the Air” (Música en el Aire, 1934), de Joe May, le obligó a retirarse “temporalmente”, aunque siguió trabajando en radio.

Y fue precisamente uno de los guionistas de “Music in the Air”, Billy Wilder, el que años después le daría el papel más importante de su carrera. Se trata del rol de Norma Desmond, protagonista de aquella obra maestra titulada “Sunset Boulevard” (El crepúsculo de los dioses) de 1950.

El caso es que no fue la primera candidata, si no que antes Mary Pickford, Pola Negri y Mae West habían renunciado al papel. Y menos mal, porque el papel parecía pensado para ella: el de una vieja estrella del cine mudo que vive en el pasado, gracias a las cómplices manipulaciones de su mayordomo, interpretado por Erich Von Stroheim, que un buen día se enamora de un guionista mediocre, Joe Gillis, interpretado por William Holden, al que le propone escribir el texto de un guion que supondría su regreso al cine… algo que no sucederá…




Como curiosidad mencionar que en la peli aparece el propio Cecil B. DeMille, haciendo de sí mismo, como un antiguo director que trabajó con Norma, algo que en realidad sucedió con La Swanson… "De acuerdo, Mr. De Mille, estoy lista para mi primer plano", dice en la peli…

Ya hablaremos más largo y tendido sobre esta peli, cuanto toque hablar de Wilder.

Su interpretación de Norma Desmond en esta película le valió una tercera nominación al Oscar a la mejor actriz, y se cuenta que otra diva del momento, Barbara Stanwyck, se inclinó a besarle el bajo del vestido, impresionada.

"Es increíble que gente que yo pensaba que me conocía bien pueda pensar que 'El crepúsculo de los dioses' es autobiográfica. No tengo a nadie flotando en mi piscina", reconocía ambigua en referencia al mítico film.
La actriz no insistió mucho más en el cine y emprendió una segunda y discreta retirada. Se refugió en apariciones especiales en televisión, en los cuidados faciales y en la nutrición. No quiero pasarme el resto de mi vida haciendo de Norma Desmond una y otra vez", sentenció. El 4 de abril de 1983, con 86 años, falleció en Nueva York.

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