Gran Hermano versión spanish...o debiera llamarse Gran Hermana.



Nunca me ha llamado demasiado la atención este programa, pero por diversas razones me ha tocado verlo unos días de este mes, llamándome la atención un aspecto que es central en la vida de estas personas.....se la pasan (no es que me parezca mal) abrazados, tocándose, acariciándose, hasta el cura....¿porqué? ¿tanto se quieren?.

Las causas más que probables pueden estar en los modelos masculinos y femeninos que tod@s en mayor o menos medida necesitamos expresar.
Los aspectos más masculinos (se consideran así, nada que ver con luchas machistas - hembristas) de la personalidad humana son aquellos encargados del control, orden, fuerza, seguridad, objetivos y supervisión.....pero esta parte está totalmente secuestrada por la dirección del programa, que es quien marca todas las pautas y reglas; por lo que los concursantes están exentos de esos patrones.
Por contra, el programa deja en manos de los concursantes...y casi exclusivamente, los aspectos más femeninos, como puede ser la comunicación sobre uno mismo, sentimientos, emociones.

Así que en este ambiente cerrado sin posibilidad de expresar los modelos masculinos, los femeninos se llevan la palma. Solo uno de los concursantes se resiste a dejar su masculinidad (un tanto machista, que todo hay que decirlo) a un lado; ya veremos cuanto le dura en este ambiente.

Que los modelos femeninos imperan es un hecho, pero ¿cual es la necesidad de tanto y continuo afecto?,en realidad ninguno, más bien y a todas luces es un desequilibrio de la personalidad que afecta especialmente a los hombres pero que también incide en ellas.
Este exceso de emocionalidad hace el llanto fácil y las manos en el bolsillo, salvo que estén a tiro de abrazo, la susceptibilidad campea a sus anchas, todo bien rebozado de la inseguridad de unos para con otros en su relación de futuro.
Hombres y mujeres capados de una de sus cualidades más importantes y que junto al factor emocional es la base para el equilibrio personal; cuando falta uno de estos polos se pierde el equilibrio.

Esta cantidad de "afecto" debiera hacer que la confianza entre los hombres aumentara y se dieran actos de "confianza" al estilo masculino, pero no puede ser porque están bañados en un ambiente totalmente femenino, su afecto no es del estilo que se da entre los hombres.

En este ambiente, cualquier relación amorosa o sexual está supeditada al mismo patrón emocional, por muy real que pudiera ser esta vivencia, no deja de ser media vivencia.

Después de todo, me ha resultado interesante ver este programa.

bicho.

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