RENAULT Y HITLER.


Corría el año 1945 cuando el Estado galo decidió nacionalizar la marca de automóviles como castigo a su supuesta colaboración con el Berlín de Hitler, pues durante la ocupación de París por parte de los nazis las fábricas de Renault trabajaron para el Ejército alemán. Esta sanción incluía la expropiación de varios de los talleres de la constructora.

Ahora los siete nietos de Renault han pedido al juez una compensación por el castigo estatal, una "medida sin precedentes", según ha denunciado el abogado de la saga, Thierry Lévy. El letrado denuncia que "ninguna otra empresa ha sido objeto de un tratamiento similar a pesar de que muchos de sus dirigentes fueron condenados por la justicia por actos de colaboración".

La ordenanza fue aprobada en enero de 1945, poco después de la muerte de Louis Renault, quien tras ser arrestado a finales de 1944, murió sin haber sido juzgado por su colaboracionismo. El empresario poseía el 96% de la sociedad que creó junto a su hermano. Los bienes confiscados por el Estado incluían las fábricas en Billancourt y Point du Jour, varios terrenos en Savoie, otra sede en Bélgica y varios inmuebles en los Campos Elíseos.

Violación del derecho a la propiedad

El Tribunal de Primera Instancia de París decidirá el próximo 11 de enero si eleva o no a la Corte de Casación el recurso de los descendientes del industrial, para quienes la sanción aplicada entonces por el Estado viola el derecho constitucional a la propiedad. Los nietos de Renault se apoyan en un nuevo mecanismo denominado cuestión prioritaria de constitucionalidad, vigente desde 2010 y que permite impugnar leyes.

Ahora en los tribunales, esta parte de la historia de la constructora automovilística ya ha sido objeto de debate entre los historiadores. Para algunos expertos el hecho de que durante la ocupación las fábricas de la automovilística trabajaran para la economía alemana no es motivo para acusar al industrial de colaboracionismo, algo que, sin embargo, sí ve claro la asociación de antiguos deportados así como el sindicato del metal de CGT. Estos denuncian, junto al estado, la prescripción de los hechos y piden a la Justicia que no eleve la denuncia de los herederos de Renault a la Corte de Casación.

"Que Renault trabajó para la economía alemana es un hecho incontestable", ha señalado el historiador y director de Investigación del Centro Nacional de Investigación Científica, Henry Rousso, al diario francés Le Figaro. "¿Con qué grado de entusiasmo o de obligación lo hizo? Ese es un debate que merece un largo estudio", ha añadido.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/14/economia/1323880820.html

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