LOS SIETE NUEVOS PECADOS SOCIALES


Perpetrado por Oskarele

Hace unos años, concretamente en 2008, un tal Gianfranco Girotti, monseñor y regente del Tribunal de la Penitenciaría Apostólica del Vaticano (curioso organismo dedicado a estudiar el tema de la confesión y las indulgencias respectivas en la iglesia católica), publicó en el medio de prensa del Vaticano, “L'Osservatore Romano”, una lista con los que considera los siete nuevos pecados sociales, que se unen a los de toa la vida (envidia, avaricia y demás…, por un lado, y no cumplir los Diez Mandamientos, por otro), ya que considera que la antigua lista no era válida para los tiempos modernos, sino que había que actualizarla, sumando unos cuantos más.

Pero vayamos por partes: Los siete pecados capitales de toa la vida son aquellos propuestos en tiempos tan tempranos como el siglo VI por el Papa Gregorio Magno (540-604), que, aparte de ser uno de los Cuatro Padres de la Iglesia (junto a San Jerónimo, San Agustín y San Ambrosio) también es santo.

Son los de la película “Seven”: lujuria, pereza, gula, ira, envidia, avaricia y soberbia.

Luego están los Diez Mandamientos, que todos sabréis.
El tal Girotti considera, pues, que esta lista, aunque valida, se ha quedao corta. Así que propone otros siete pecados más, que serían estos (atención, esto es importante, porque igual algunos los estáis cometiendo sin saberlo. Por lo menos que los cometáis sabiéndolo…):

Manipulación genética.
Violaciones bioéticas.
Drogadicción y narcotráfico.
Contaminación ambiental.
Contribuir a ampliar la brecha entre ricos y pobres.
Riqueza excesiva.
Generar pobreza.

"Uno no ofende a Dios sólo al robar, blasfemar, o desear la mujer del prójimo. También lo hace cuando daña el medio ambiente, participa en experimentos científicos dudosos y de manipulación genética; cuando acumula excesivas riquezas, consume o trafica drogas; y cuando ocasiona pobreza, injusticia y desigualdad social", dijo el nota.

Curioso esto.

Nos ponemos en un par de docenas de pecados: entre los 10 mandamientos, los 7 pecados capitales y los 7 nuevos…
Pero, por otro lado, esto me lleva a otra reflexión: ¿Hay algo nuevo aquí? ¿No estaba ya condenada la riqueza excesiva?... es decir: los pecados que este señor considera nuevos en realidad ya estaban contenidos en los pecados anteriores (la avaricia por ejemplo es el germen de acumular riqueza excesiva).

Surgen otros interrogantes: ¿Condenan la drogadicción a la par que ritualizan el consumo de alcohol etílico en forma de sangre simbólica de su profeta? ¿No podemos considerar “acumular riqueza excesiva” a las posesiones ya no del Vaticano, sino de la Iglesia en todas partes del mundo?...
O ¿A que se refieren con “Violaciones bioéticas”?, por un lado al aborto o a la eutanasia, pero también a los anticonceptivos, la masturbación, la homosexualidad o eyacular en cualquier lugar que no sea el destinado para la procreación y aseguramiento de la especie… y es que, para la Iglesia, como decían los Monty Python, cada gota de semen cuenta...

Con ese concepto, “violaciones bioéticas” se refieren a una gran cantidad de conductas bastante comunes, aceptadas y practicadas entre la población y entre ellos, pues: ¿Acaso alguien se va a creer que los curas no se masturban? ¿No existen casos de homosexualidad entre los clérigos?... claro que, lógicamente, este tipo de “desviaciones” también las consideran pecado y las condenan como si las cometiésemos cualquiera de nosotros, pecadores… o no… Y que conste que no quiero hablar de los dichosos miles de casos de pederastia, que si no se lía.

Hace poco el Papa recordó que la confesión no consiste sólo en la acusación de los pecados sino que, sobre todo, se trata "de un encuentro personal con Dios". "Cualquier pecado que se cometa, si se reconoce humildemente" y se confiesa, lleva a experimentar "la alegría pacificadora del perdón de Dios", señaló el pontífice…

Pero ¿qué van a hacer los que llevan toda la vida cometiendo algunas de estas cosas y ahora, de pronto, en complot, son pecados?

 ¿Cuánta penitencia pagarán los “nuevos” pecadores?

Imagino a un científico confesando la clonación humana: “acúseme padre de haber desperdiciado tres embriones para sacar uno bueno” y el sacerdote le responde: “perdonado en nombre de Dios; rece tres avemarías y un padrenuestro y deje de hacerlo”.

O al dueño de una industria: “acúseme de lanzar al aire residuos químicos cancerígenos”... “20 avemarías y 15 padrenuestros y no lo vuelva a hacer”.

“Acúseme de ser multibillonario, explotando a mis empleados”. “20 padrenuestros y una jugosa limosna”.

En fin, aparte de bromas, lo cierto es que estos pecados, como muchos de  los antiguos, tienen una fundamentación ética bastante valida y acertada (exceptuando algunos, los mas religiosos, como “No tomarás el nombre de Dios en vano” o los mas mojigatos, como “No consentirás pensamientos ni deseos impuros”) y tienen una aplicación más que razonable y lógica en la vida diaria.

No pretendemos criticar su validez ética, en definitiva, pues nadie duda de que alocuciones como “no mataras”, “no robarás”, “no dirás falsos testimonios ni mentirás”  o de lo dañina que es la envidia, la soberbia, la ira o la gula.
Solo digo que como religiosos y creyentes que son de esa doctrina ético-metafísica, que los cumplan. Que los cumplan ellos también... Y por desgracia…

Más información y fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Diez_Mandamientos, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Pecados_capitales, aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Gregorio_Magno, aquí: http://edant.clarin.com/diario/2008/03/10/um/m-01625541.htm, aquí: http://www.larepublica.es/spip.php?article10010 y aquí: http://www.vatican.va/news_services/or/home_ita.html.

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