LAS MUY PONDERADAS VACAS.


“B. taurus” es el nombre científico que se le asignó al conjunto de los bóvidos domésticos del Viejo Mundo. Y se trata de un mamífero rumiante grande y de cuerpo robusto, con unos 120-150 cm de altura y 600-800 kg de peso medio. Hablamos de la vaca y de su esposo, el toro.

Son rumiantes porque digieren los alimentos en dos etapas: primero los consumen y luego realizan la rumia, proceso que consiste en regurgitar el material semidigerido y volverlo a masticar para deshacerlo. Una característica distintiva de los rumiantes es su aparato digestivo poligástrico compuesto por cuatro divisiones: tres preestómagos (el rumen o panza, el retículo o redecilla y el omaso o libro) y por el abomaso o estómago propiamente dicho; mediante la rumia y la utilización de estas cuatro cámaras, el estómago de los rumiantes es capaz de aprovechar los carbohidratos estructurales presentes en las plantas (celulosa, hemicelulosa y pectina).

Como curiosidad les cuento que tienen un campo visual muy amplio y panorámico, incrementado por la forma alargada de su pupila que les permite tener una visión panorámica de unos 300° sin mover la cabeza y la gestación de un ternerito demora igual que la nuestra: 9 meses.

Y vamos al tema:

Los bovinos aparecen en numerosas ocasiones en el arte a lo largo de la historia e intervienen en numerosas creencias y religiones. Generalmente simbolizan la fuerza, la virilidad, la energía, el vigor o incluso la fertilidad. .
Lo encontramos bajo la forma de Tauro entre los signos del zodíaco, o como la constelación del mismo nombre o del signo del Buey de la astrología china.

El buey era un animal utilizado a menudo para el sacrificio por las civilizaciones romana o griega. Aparecen en las mitologías minoica, egipcia o grecorromana, así como en las religiones abrahámicas o en cultos menores como el mitraísmo. El culto del dios-toro es también redundante en las civilizaciones mesopotámicas, donde los sumerios, asirios, babilonios e hititas lo practicaban bajo diversas formas.

En Occidente el arte rupestre se desarrolla sobre todo en el Paleolítico Superior. La mayor parte de las muestras se conservan en paredes y techos de cuevas o abrigos rocosos, pero también hay pequeños objetos confeccionados de cuerno, marfil o hueso. El 60% de los animales representados en las pinturas rupestres de este período en el sudoeste de Europa son bóvidos y équidos, y en el 60% de los yacimientos europeos de transición entre el Paleolítico Superior y el Mesolítico existen representaciones de bueyes y corzos.
La aparición de algunos bóvidos en los yacimientos natufienses de Israel y Mesopotamia sugiere que la ganadería y la agricultura eran ya incipientes en aquella zona.
Se calcula que el comienzo de la cría de ganado doméstico en el sur de Francia y de la península Ibérica comenzó en torno al año 8000 a. C. Hay registros que testimonian su uso doméstico en Tesalia en el séptimo milenio antes de Cristo, en Anatolia e Israel en el sexto, en Irán en el quinto, en Egipto en el cuarto y en Europa a partir del tercero y segundo milenios.
El ganado vacuno empleado durante la Edad del Hierro era Bos longifrons, una especie hoy desaparecida. Está comprobado su uso como animal de tiro en el trabajo de los campos, y probablemente sus excrementos eran empleados como abono.

En diversos hallazgos arqueológicos en yacimientos tartessos se encontraron piezas con forma de piel de buey que habrían sido empleadas cómo ornamentos pectorales. Este motivo artístico podría tener antecedentes en Micenas, Chipre y Mesopotamia y está presente en elementos arquitectónicos y funerarios de necrópolis y poblados ibéricos del sur peninsular. Su origen parece estar en el comercio del cobre, que desde Chipre se exportaba a todo el Mediterráneo en lingotes con forma de piel de buey, y que a su vez provendría del comercio de reses. Esta forma de representación del buey remite a su consideración como animal sagrado, que tiene origen en el área sirio-palestina y fue adoptada por las élites ibéricas

En la mitología egipcia, la diosa Hathor, considerada hija de Ra y asociada al dios Horus, se representa como una vaca con cuernos que sujetan un disco solar o como una mujer con cuernos de vaca. Hathor es la diosa del amor, de la alegría y del baile, y la protectora de los recién nacidos. La vaca, símbolo de fecundidad, también se asociaba con las crecidas del Nilo, que fecundaba la tierra. También existían varios toros sagrados, entre los que destacaba el culto de Apis.

Los bovinos También están muy presentes en la mitología clásica. El ejemplo más conocido es sin duda la leyenda del Minotauro, criatura medio hombre medio toro nacido de la reina Pasífae y de un toro que Poseidón había ofrecido a Minos.

En la mitología nórdica, el gigante Ymir, el primer ser vivo, es alimentado por la vaca primigenia Audhumla; de su ubre vertían cuatro ríos de leche de los que se alimentaba

En las religiones abrahámicas, el culto del becerro de oro, según la Biblia un ídolo, un «falso dios» adorado por los israelitas, es una representación de la idolatría y la inmoralidad..
En la tora se menciona como José le explica al faraón el significado del sueño de las siete vacas gordas y las siete vacas flacas salidas del río, y el ritual del Parah Adamah, o de la vaca roja.
El buey es el símbolo de Lucas, uno de los supuestos cuatro autores de los Evangelios del Nuevo Testamento.El buey aparece también en las representaciones de la Natividad, ya en el siglo IV, calentando al Niño Jesús con su aliento.

Pero, sin dudas, es en la civilización hindú donde el culto de los bovinos es más importante y arraigado. Es un animal consagrado desde el siglo V a. C.; los hinduistas los consideran como la encarnación de todos los dioses, y prohíben matarlos.
En la tradición religiosa de la India, Krishna, uno de los dioses más venerados, fue educado en medio de un rebaño de vacas; también se le conoce bajo el nombre de Go, que surgió del «mar de leche» primordial. El dios Visnú, el salvador cósmico, también recibe el nombre de Govinda, «el vaquero». En el hinduismo, matar a una vaca es como matar a un brahmán.

En la actualidad, todavía una gran parte de la población considera a las vacas como animales sagrados. Los terneros aun tienen derecho a una bendición religiosa, como cualquier nuevo niño en la familia. Existen restricciones legales sobre la matanza de bovinos en la India.
En la India las vacas son libres de pasear por las calles, interrumpir caminos o detener trenes, y no tienen como finalidad servir como alimento antes de su muerte natural. Se utiliza su leche, la leche cuajada (yogur), la mantequilla y el ghi (mantequilla clarificada), sus boñigas y hasta su orina. Una vez muerta de vejez, accidente o enfermedad, su piel puede ser utilizada por ciertas castas para confeccionar cuero y los parias pueden comer su carne.

Fuentes: más info en http://es.wikipedia.org/wiki/Bos_taurus
http://www.duiops.net/seresvivos/bovinos.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario