Dickens

" Tenía mi cabeza sujeta como en un tubo; pero yo me retorcía a su alrededor rogándole que no me pegase. Se detuvo un momento, pero sólo un momento, pues un instante después me pegaba del modo más odioso. En el momento en que empezó a azotarme, yo acerqué la boca a la mano que me sujetaba y la mordí con fuerza. Todavía siento rechinar mis dientes al pensarlo.
Entonces él me pegó como si hubiera querido matarme a golpes. A pesar del ruido que hacíamos, oí correr en las escaleras y llorar. Sí; oí llorar a mamá y a Peggotty. Después se marchó, cerrándome la puerta por fuera y dejándome tirado en el suelo, ardiendo de fiebre, desgarrado y furioso.
¡Qué bien recuerdo, cuando empecé a tranquilizarme, la extraña quietud que parecía reinar en la casa! ¡Qué bien recuerdo lo malo que empezaba a sentirme cuando la cólera y el dolor fueron pasando!
Estuve escuchando largo rato; pero no se oía nada. Me levanté con trabajo del suelo y me miré al espejo. Estaba tan rojo, hinchado y horrible, que casi me asusté. Me dolían los huesos, y cada movimiento me hacía llorar; pero aquello no era nada al lado de mi sentimiento de culpa. Estoy seguro de que me sentía más culpable que el más temible criminal.
Empezaba a oscurecer y cerré la ventana. Durante mucho rato había estado con la cabeza apoyada en los cristales, llorando, durmiendo, escuchando y mirando hacia fuera. De pronto oí el ruido de la llave y entró miss Murdstone con un poco de pan y carne y una taza de leche. Lo puso todo encima de la mesa, sin decir nada, y mirándome con ejemplar firmeza. Después se marchó, volviendo a cerrar la puerta tras de sí.
Era ya de noche, y yo continuaba sentado en el mismo sitio, con la esperanza de que viniera alguna otra persona. Cuando me convencí de que ya aquella noche no volvería nadie, me acosté, y en la cama empecé a meditar con temor en lo que sería de mí en lo sucesivo. ¿Lo que había hecho era un crimen? ¿Me meterían en la cárcel? ¿No habría peligro de que me ahorcasen? "

Charles Dickens
David Copperfield (fragmento)

Charles Dickens ha inspirado el último doodle de Google en el 200 aniversario de su nacimiento. El genial escritor inglés reúne a sus personajes más carismáticos en una imagen preciosa, inolvidable, que entra directa a la lista de los mejores doodle hasta la fecha. Y es que todas las quinielas apostaban porque hoy, 7 de febrero de 2012, Google dedicaría el espacio más visitado del día a Charles Dickens, uno de los padres de la narrativa moderna y autor de una obra magistral.

Charles Dickens nació en Portsmouth, Inglaterra, hace 200 años, y aún hoy se le recuerda como uno de los escritores más originales de la literatura. ¿Por qué? Porque supo mezclar, como nadie, humor, ironía y crítica social con una narrativa viva, repleta de ritmo y magia. Grandes críticos han coincidido en destacar a Charles Dickens como el gran dominador de la lengua inglés, concendiéndole, además, el título del mejor creador de personajes de la historia.

Si hiciéramos una comparación con algún autor actual, Charles Dickens gozaría de la fama de contadores de historias del tipo de Steven Spielberg o J.J. Abrahms, ya que, en su época, cada novela que publicaba se recibía como un evento de profundo calado social. Además, en su época las novelas se publicaban por entregas, así que la devoción por saber qué habría pasado con sus personajes era descomunal.

Charles Dickens fue, es y será un ídolo de la Literatura. Lo es él y lo son Ebenezer Scrooge, Fagin, Mrs. Gamp, Charles Darnay, Oliver Twist, Micawber, Pecksniff, Miss Havisham, Wackford Squeers y el resto de personajes que hoy ilustran el fantástico doodle de Google.

Fuente: http://www.ideal.es/granada/ocio/charles-dickens-cuenta-doodle-inolvidable-201202070005.html

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